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Transplante de órganos vitales y la “muerte cerebral”
Entrevista sobre algunos aspectos importantes del transplante de órganos vitales con el distinguido médico y defensor pro-vida, Dr. Paul Byrne


Por: Randy Engel | Fuente: Boletín Michael Fund



Dr. Byrne, ¿cómo describiría Usted el cuerpo de un ser humano?

Dr. Byrne: Una persona humana esta compuesta de cuerpo y alma. Dios creó a la persona. Biológicamente hablando, el cuerpo se compone de células, tejidos, órganos y once sistemas, incluyendo tres sistemas principales e importantes. Ni un solo órgano o sistema controla todos los demás órganos y sistemas. El funcionamiento interdependiente de órganos y sistemas mantiene la unidad, homeostasis, defensa del sistema inmunológico, crecimiento, saneamiento e intercambio con el ambiente, como por ejemplo el oxígeno y el dióxido de carbono. La vida es una continuidad desde la concepción hasta su final natural. Este final natural (muerte real) ocurre cuando el alma se separa del cuerpo.

La mayoría de los adultos y niños, aun y cuando no sean médicos, ¿reconocen los signos de vida, cierto o no?

Dr. Byrne: Si, por supuesto. Los signos vitales de un ser vivo incluyen temperatura, pulso, presión arterial y respiración. Los médicos, enfermeras y paramédicos escuchan los latidos del corazón con un estetoscopio. Los pacientes en las unidades de cuidado intensivo tienen monitores para demostrar el latido de sus corazones, la presión arterial, respiración y el oxígeno en la sangre.

¿Y que sucede con los signos en la muerte?

Dr. Byrne: A través de todas las épocas, la muerte ha sido y es algo negativo, una ausencia – el estado del cuerpo sin vida. El alma ha dejado al cuerpo y ha comenzado a descomponerse. Después de la muerte, lo que queda en la Tierra es un cadáver. Los restos están vacíos, fríos, rígidos y no responden a ningún estímulo. No hay latidos en el corazón, pulso o presión arterial. El paciente ha dejado de respirar. Hay un color pobre en la piel, las uñas y las membranas mucosas. La ventilación no restaurará la respiración en el cuerpo. Un marcapasos puede enviar una señal, pero no puede iniciar un latido en el cuerpo. Una sanación no ocurre en el paciente que está realmente muerto.

¿Cuándo hablamos de órganos vitales, de qué órganos estamos hablando?

Dr. Byrne: los órganos vitales (del Latín vita, que significa vida) incluyen el corazón, el hígado, los pulmones, los riñones y el páncreas. A fin de poder ser un receptor de transplantes, éstos deben ser removidos del donador antes de que la respiración y la circulación cesen. De otra forma, éstos órganos no serán adecuados, ya que un daño a los órganos ocurren en un breve período de tiempo después de que la circulación con sangre oxigenada se detenga. El remover los órganos vitales de una persona con vida antes de que la circulación y respiración cesen, llevarán a la muerte del donador.

¿Existen órganos vitales que pueden ser removidos del donador sin causar su muerte?
Dr. Byrne: Si. Por ejemplo, uno de los dos riñones, un lóbulo del hígado o un lóbulo de un pulmón. Los donadores deben ser informados que al ser removido uno de estos órganos, se reduce la función del donador. Los órganos que no trabajan en pares, como el corazón o el hígado como un todo, no pueden ser removidos sin matar al donador.

Puesto que los órganos vitales que se extraen de una persona muerta no tienen utilidad, y tomar el corazón de una persona viva lo mataría, ¿cómo es posible la donación de órganos vitales ahora?

Dr. Byrne: Aquí es donde la “muerte cerebral” funciona. Antes de 1968, una persona era declarada muerta cuando su corazón y respiración se detenían por un período largo de tiempo. Al declarar la “muerte cerebral” hace posible que el corazón y otros órganos vitales sean aptos para ser transplantados. Los órganos vitales deben extraerse de un cuerpo viviente; el remover éstos resultará en la muerte.

Aun recuerdo el anuncio de primer transplante oficial de corazón por el Dr. Christian Barnard en Cape Town, Sudáfrica en 1967. ¿Cómo fue posible para los cirujanos sobrepasar los obvios obstáculos legales, morales y éticos de obtener órganos vitales para ser transplantados en un ser humanos viviente?

Dr. Byrne: Al declarar “muerte cerebral” como la causa de muerte.

¿Usted dice al reemplazar los criterios tradicionales de muerte con un Nuevo criterio conocido como “muerte cerebral”?

Dr. Byrne: Si. En 1968, un comité ad hoc se formó en la Universidad de Harvard en Boston con el propósito de redefinir la muerte, de forma que los órganos vitales pudieran ser extraídos de personas declaradas con “muerte cerebral”, pero que de hecho, no estaban muertos. Hay que notar que la “muerte cerebral” no se originó o desarrolló de la aplicación del método científico. El Comité de Harvard no determinó si un coma irreversible es un criterio apropiado de muerte. Más bien, su misión fue la de que fuera establecido como un Nuevo criterio de muerte. En síntesis, el reporte fue hecho de forma que se ajustara a las conclusiones a las que se había llegado.

¿Significa ésto que se encuentra en coma cerebral o requiere de un ventilador puede ser declarada con “muerte cerebral”?
Dr. Byrne: Si.

¿Aun y cuando su corazón esta bombeando y sus pulmones están oxigenando la sangre?
Dr. Byrne: Si. Vea Usted, los órganos vitales necesitan estar frescos y sin daño para poder ser transplantados. Por ejemplo, una vez que la respiración y la circulación cesan, en unos cinco minutos o menos, el corazón se encontrará tan dañado que no es adecuado para transplantarlo. El sentido de urgencia es real. Después de todo, ¿quién quiere recibir un corazón dañado?

El criterio de “muerte cerebral” de Harvard, ¿llevó a cambios en las leyes federales y estatales?

Dr. Byrne: De hecho. Entre 1968 y 1978, más de 30 diferentes grupos de criterios de “muerte cerebral” se adoptaron en los Estados Unidos y en otros lugares. Muchos otros han sido publicados desde entonces. Esto significa que una persona puede ser declarada con “muerte cerebral” por un grupo de criterios, pero vivo por otro o bien por todos los demás. Todos los grupos incluyen la prueba de apnea. Éste implica quitar el ventilador hasta por diez minutos para observador si el paciente puede respirar por su propia cuenta. El paciente siempre empeora con esta prueba. En raras ocasiones, al paciente o a los parientes se les informa con suficiente tiempo de este efecto de la prueba. Si el paciente no respira por si mismo, esta es una señal para no detener el ventilador, sino más bien para continuar con la ayuda del mismo hasta que el (los) receptor(es) esté(n) listo(s) para recibir el(los) órgano(s). Después de los órganos sean extraídos, entonces el paciente realmente ha muerto.

¿Y qué sucede con el Acto de Determinación Uniforme de Muerte (UDDA)?

Dr. Byrne: De acuerdo con este Acto, la muerte puede ser declarada cuando una persona sufre ya sea un “cese irreversible de funciones circulatorias y respiratorias” o “un cese irreversible de todas las funciones de todo su encéfalo, incluyendo el tallo cerebral, cerebro y cereberlo.” Desde entonces, todos los 50 estados consideran que el cese de función cerebral como muerte.

¿Cómo se comparan el cuerpo de una persona realmente muerte con el cuerpo de una persona que se declara con “muerte cerebral”?

Dr. Byrne: El cuerpo de una persona realmente muerta se caracteriza en términos de disolución, destrucción, desintegración y putrefacción. Existe una ausencia de funciones corporales vitales y la destrucción de los órganos de los sistemas vitales. Como ya lo he indicado, el cuerpo muerto esta frío, rígido y no responde a ningún estímulo.

¿Qué sucede con el cuerpo de una persona que ha sido declarada con “muerte cerebral”?
Dr. Byrne: En este caso, el cuerpo está caliente y es flexible. Existe un corazón latiendo, color normal, temperatura y presión arterial. La mayoría de las funciones se mantienen, incluyendo la digestión, excreción y el mantenimiento del balance de los fluidos con la salida normal de la orina. Podría presentarse una respuesta a incisiones quirúrgicas. Si se realiza un largo período de observación, alguien que ha sido declarado con “muerte cerebral” puede mostrar sanación y crecimiento y podría pasar por la pubertad si se trata de niños.

Dr. Byrne, mencionó Usted que las personas con “muerte cerebral” en ocasiones responden a las incisiones quirúrgicas. ¿Es esto a lo que se refieren como el “Efecto Lázaro”?

Dr. Byrne: Si. Es por ello que durante la extracción de órganos vitales, los doctores se ven en necesidad de utilizar anestesia y drogas paralizantes para controlar espasmos musculares, presión arterial y cambios en el ritmo cardíaco, así como otros mecanismos de protección corporal comunes en pacientes vivos. En la práctica medica normal, la reacción de un paciente a una incisión quirúrgica sería un indicativo para el anestesiólogo de que la anestesia es muy leve. Este incremento en el ritmo cardíaco y presión arterial es dolor. Se deben utilizar anestésicos para eliminar el dolor. Los anestesiólogos en Gran Bretaña requieren administrar anestésicos para poder extraer órganos. Un cadáver no siente dolor.

He sabido de casos en los que mujeres jóvenes han sufrido serias heridas en sus cabezas, han sido declaradas con “muerte cerebral” y han dado a luz a un niño vivo.

Dr. Byrne: Esto es cierto. Con un adecuado tratamiento, estas mujeres “muertas cerebralmente” han dado a luz a un bebé vivo. En el caso más largo registrado en estas instancias, el niño estuvo en el vientre de su madre por 107 días antes de nacer.

¿Existen otros usos para los pacientes en “muerte cerebral” aparte de ser fuente de órganos vitales frescos?

Dr. Byrne: Desde un punto de vista legal, los pacientes con “muerte cerebral” son cadáveres y se definen de esta forma por las redes de extracción de órganos. Estos “cadáveres” pueden ser utilizados para efectos educativos y para probar nuevos procedimientos médicos. Y aun así, estos mismos “cadáveres” llevan niños sin nacer hasta su nacimiento exitoso. Ciertamente, ¡es un comportamiento extraordinario para un “cadáver”!

¿Qué sucede si un donador potencial de órganos no cumple con el criterio de “muerte cerebral”, pero ha sufrido cierto tipo de heridas o sufre de una enfermedad que sugieren que su muerte es inminente?

Dr. Byrne: Este tipo de casos han llevado al desarrollo de la “donación de corazón no latente” (“non heart-beating donation” - NHBD), que se ha denominado más recientemente como “donación por muerte cardíaca” (“donation by cardiac death” -DCD), en la cual los tratamientos considerados como medios extraordinarios, como la ventilación mecánica, se descontinúan y causan que el paciente pierda el pulso. Tan pronto como se detiene la circulación, se declara la muerte.

¿Y entonces que sucede?

Dr. Byrne: El detener estos tratamientos de soporte de vida se realiza en la sala de operaciones. Después de unos cuantos minutos, que varían de acuerdo con la Institución, el procedimiento para extraer los órganos vitales se inicia.

¿Pero como puede conseguirse ésto si la persona que se declara muerta no está realmente muerta?
Dr. Byrne: No se puede.

¿Qué sucede con las coberturas de seguro para los pacientes con “muerte cerebral”?
Dr. Byrne: Los hospitales les permiten ocupar una cama y las compañías de seguros cubren los gastos así como lo hacen por cualquier otro paciente con vida. Si los órganos de los pacientes son adecuados para transplante, cualquier traslado del paciente a otro hospital esta cubierto por el seguro. El seguro cubre también el costo de soporte vital, transfusiones de sangre, antibióticos y otros medicamentos necesarios a fin de mantener los órganos en un estado saludable. Esto también aplica para los pacientes en “muerte cerebral” que se utilizan en los centros educativos médicos.

Es de mi conocimiento que el Gobierno Federal ha tomado un papel activo en promover lo que se llaman los “testamentos vivos”. ¿Ha tenido ésto que ver con la promoción de la donación de órganos vitales?

Dr. Byrne: El Gobierno Federal ha estado, por razones desconocidas, sumamente involucrado en promover el transplante de órganos. Por ejemplo, un mandato federal expedido en 1998 declara que los médicos, enfermeras, capellanes y cualquier otro trabajador de la salud no deben hablar con cualquier familiar de un donador potencial sin obtener antes una aprobación del sistema de extracción de órganos regional. Si existe un potencial para la donación, un “solicitador designado” deberá visitar a la familia del paciente primero, incluyendo a las familias que se oponen fuertemente a la donación de órganos. Si alguien del hospital habla con la familia primero, el hospital se arriesga a perder su acreditación y posiblemente, los fondos federales.

¿Por qué un “solicitante designado”?

Dr. Byrne: Esto es debido a que los estudios muestran que estos especialistas tienen un mayor éxito en obtener permiso para la donación de órganos de los miembros de las familias dolientes. Están entrenados para “vender” el concepto de donación de órganos, utilizando frases cargadas de emoción tales como “dar un regalo de vida”, “el corazón de la persona que Usted ama sobrevivirá en otra persona” y otras similares, todas vacías de un verdadero significado. No olvide que la industria de la donación y transplante de órganos es una empresa de miles de millones de dólares. En 1996, la Revista Forbes realizó una serie de artículos informativos sobre este asunto, pero como regla es muy difícil, sino imposible, obtener datos financieros sólidos. Sin embargo, hay un hecho que está claro: las familias que donan los órganos no reciben ningún beneficio monetario a raíz de su “regalo de vida”.

Pareciera que existen aspectos fuertemente utilitarios en el transplante de órganos vitales.

Dr. Byrne: Esto es porque la filosofía que inspira que inspira esta práctica se basa en el error de que el hombre es un fin por sí mismo y un único creador con control supremo sobre su propio destino. La esclavitud compró, vendió y trató a los esclavizados como propiedades. La industria del transplante humano y los grupos de “bioética” que promueven el transplante de órganos vitales también consideran que los seres humanos son propiedades, esto es, que pueden ser utilizados como una fuente de órganos para ser transplantados. Esta ética utilitaria debe ser rechazada. La “muerte cerebral” y todas las formas de muerte impuesta son contrarias al Orden Moral Natural y en contra de la Ley de Dios: “No matarás”.

Editor: Es obvio que la donación de órganos es un asunto muy serio – literalmente un asunto de vida o muerte para el donador potencial y su familia, y de que todos merecen ser implícitamente y explícitamente informados acerca de la verdadera naturaleza de la así llamada “muerte cerebral” y el transplante de los órganos vitales. ¿Podría repasar para nuestros lectores algunas de las preguntas que deben realizarse ellos mismos antes de firmar una tarjeta de donación de órganos o dar permiso para que un ser querido sea declarado con “muerte cerebral” como anticipo a cualquier transplante de órganos?

Dr. Byrne: Si existe alguna pregunta en la mente de los lectores acerca del hecho de que la “muerte cerebral” no es una muerte verdadera, talvez quieran realizarse a si mismos las siguientes preguntas acerca de esto y del transplante de órganos vitales:

• ¿Por qué cubre el seguro de salud los costos de cuidados intensivos en los pacientes con “muerte cerebral”?
• ¿Por qué reciben los pacientes con “muerte cerebral” normalmente fluidos intravenosos, antibióticos, ventilación y otras medidas de soporte vital o soporte para la vida?
• ¿Es correcto que solamente los médicos y los “solicitantes designados” le indiquen a las familias que su ser amado que sufre “muerte cerebral” esta muerto cuándo en realidad no está muerto?
• ¿Cómo pueden los pacientes con “muerte cerebral” tener funciones corporales normales, como sus signos vitales, si ellos están realmente muertos?
• ¿Cómo puede una mujer embarazada con “muerte celebrar” dar a luz a un niño normal y saludable?
• ¿Por qué un ventilador funciona en una persona declarada con “muerte cerebral” y no en un cadáver?
• ¿Por qué es incorrecto llevar a cabo el entierro o la cremación de una persona con “muerte cerebral”?
• ¿Están las personas que han sido declaradas con “muerte cerebral” realmente muertas?
• ¿Si aquellas personas con “muerte cerebral” no están realmente muertas, están vivas?

Editor: Muchas gracias en nombre de la Fundación Michael por proveer esta valiosa información a nuestros lectores.

Dr. Byrne: Muchas gracias por la oportunidad para informar a sus lectores acerca de este asunto tan importante con relación al transplante de órganos vitales. Si no recuerdan todo aquello que he mencionado, espero que recuerden este punto: la “muerte cerebral” no es una muerte real. En lugar de firmar una tarjeta para donación de órganos, los insto a obtener una Directiva para el Soporte de la Vida. Una copia gratuita se puede obtener en Ciudadanos Unidos Resistiendo la Eutanasia (Citizens United Resisting Euthanasia): [email protected] o escribiendo a C.U.R.E, 303 Truman Street, Berkeley Springs, WV 25411.

Preguntas o comentarios al Dr Paul Byrne


El Dr. Paul A. Byrne es un neonatólogo y Profesor Clínico de Pediatría. Es un miembro de la Asociación de Eruditos Católicos y fue Presidente de la Asociación Médica Católica. Es productor del Filme Continuación de la Vida y autor de Vida, Soporte a la Vida y Muerte, Más allá de la Muerte Cerebral y La “Muerte Cerebral” No Es Muerte. El Dr. Byrne ha presentado testimonios en asuntos sobre la vida y la muerte a ocho legislaturas de estados empezando en 1967. El se opuso al Dr. Jack Kevorkian en el programa de televisión “Fuego Cruzado” (“Cross-Fire”) y ha realizado apariciones en “Good Morning America” y en la British Broadcasting Corporation (BBC).


La Fundación Internacional para la Investigación Genética (International Foundation for Genetic Research), popularmente conocida como la Fundanción Michael (Michael Fund), es una fundación y agencia pro-vida, de investigación genética basada en los Estados Unidos que se especializa en la investigación del Síndrome de Down. Por favor visítenos en el siguiente sitio: www.michaelfund.org.

 





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