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Alternativas al preservativo/ educación sexual sobre VIH
El común denominador de todos estos programas es que la abstinencia es la opción más saludable para los adolescentes, y que la actividad sexual debe reservarse para una relación madura y comprometida


Por: Raul Alessandri, M. D., Zelig Friedman, M. D., Liliana Trivelli, M.D. | Fuente: Preservativos y VIH en adolescentes: una evaluación médica, Linacre Quarterly 1994 (agosto); 61: 62-74



Kirby ha analizado los diferentes enfoques de la educación sexual y la prevención de embarazos y ETS. Concluye que el plan de estudios orientado hacia el conocimiento ha fallado, descubrimiento que confirma tardíamente la conclusión de los antiguos filósofos griegos, que el conocimiento y la práctica de virtud no se exigen mutuamente. Los que Kirby llama de "segunda generación", que intentan clarificar los valores y fundamentar la toma de decisiones, también los considera fracasados. Y, sin análisis, también desecha los programas de "tercera generación" basados en la abstinencia. Parece haber un conocimiento superior entre los expertos, que les permite eliminar de su consideración este enfoque, sin siquiera mirar los resultados de los experimentos que han empleado esos métodos. Procede entonces a defender un programa de "cuarta generación", mezcla de abstinencia y contracepción, que llama "Reducir el riesgo". Según su análisis, este programa no redujo la actividad sexual, y pareció tener éxito en aumentar la práctica de la contracepción en mujeres y "jóvenes de bajo riesgo".(66)

Como ya hemos afirmado, las estadísticas del CDC y del Comité de Salud de la ciudad de Nueva York revelan una llamativa disparidad en las frecuencias de transmisión heterosexual del VIH entre los compañeros varones y mujeres, disparidad que, por razones desconocidas, es mucho más notable en blancos que en negros o hispánicos. Los métodos contraceptivos bien recibidos por las mujeres, pero no por los hombres, suponiendo que los jóvenes hubieran contestado correctamente, sólo pueden ser de tipos que no tienen ningún efecto en la transmisión del VIH, y los métodos que benefician a grupos de bajo riesgo, mientras dejan a los de alto riesgo igual, no parecen dignos de mucho esfuerzo. Si, por otra parte, pudiéramos desarrollar programas que convirtieran el alto riesgo en bajo riesgo, y el bajo riesgo en ningún riesgo, nuestras autoridades deberían explorarlos y evaluarlos cuidadosamente por medio de estudios comparativos controlados.

El título XX de la ley del Servicio de la Salud Público de 1981 intentó hacer exactamente eso. Ayudó a desarrollar y evaluar métodos basados en la abstinencia. El primer programa de este tipo, denominado "Posponer las relaciones sexuales" comenzó en Atlanta en 1983, en las escuelas del centro de la ciudad. "Al final del 8º grado, los estudiantes que no habían participado en el programa tenían cinco veces más probabilidades de haber empezado su actividad sexual que quienes habían seguido el programa".(67)

Se ha desarrollado un gran número de programas similares, y aunque muchos de ellos suelen ser obra de personas con una orientación espiritual, todos los que han recibido alguna financiación de fuentes federales, se han mantenido estrictamente en terreno no religioso. Entre ellos podemos citar el plan "Community of Caring"(68) de la Fundación Joseph Kennedy, "Teen Aid"(69), "Sex Respect"(70), "Teen Choice"(71) y "Free Teens".(72) El común denominador de todos estos programas es que la abstinencia es la opción más saludable para los adolescentes, y que la actividad sexual debe reservarse para una relación madura y comprometida y que educar el carácter es una parte deseable de cualquier sistema educativo. Todo estos programas han mostrado notable efectividad para reducir la tasa de actividad sexual y embarazos, resultados que no puede ostentar ninguno de los programas basados en contraceptivos o drogas. Resultados similares o mejores se esperan en la transmisión de VIH: si el riesgo de una vida nueva actúa como disuasor, dado el refuerzo positivo, es lógico esperar lo mismo o más cuando el riesgo es la muerte. Y, basados en experiencia anecdótica, los programas que subrayan la abstinencia, pero dan preservativos como una especie de salvavidas, no han sido tan efectivos como los que se apoyan exclusivamente en la abstinencia.(73)

Conclusión

La revolución sexual ocurrida en las últimas décadas ha llevado a un cambio profundo en los pensamientos y perspectivas de muchos expertos, sobre todo entre los que no tienen hijos propios. Conductas que han llegado a ser aceptables para adultos en privado, son propugnadas ahora para los niños. Quienes piensan de esta manera tienden a olvidar que lleva tiempo hacer de un niño un adulto, y que las ideas doctrinarias que no tienen obvias consecuencias trágicas para los adultos, pueden ser malentendidas y llevadas a la práctica irresponsablemente por jóvenes inmaduros.

En nuestras escuelas nos enfrentamos con otro problema: la violencia asesina. Ningún experto, por lo menos todavía, ha sugerido que todos los jóvenes deban asistir a la escuela con un chaleco antibalas, o que debemos proporcionarles instrucción adecuada sobre la manipulación correcta de armas de fuego para evitar las muertes debidas a balas perdidas, como si cada bala debiera dar en el blanco.

Sabemos también los problemas que produce la bebida tomada de modo irresponsable, quizás en combinación con la conducción irresponsable. Todos pensamos lo mismo en estos campos, pero no hemos podido hallar maneras fiables de enseñar responsabilidad a los jóvenes, excepto intentar prohibir las actividades particularmente peligrosas, y esperar que sobrevivan hasta que la vida misma les enseñe una conducta más responsable, siendo el matrimonio tradicional una de las escuelas con más éxito para conseguir este objetivo.

Si deseas consultar el artículo completo:

Preservativos y VIH en adolescentes: una evaluación médica

66. Kirby D, Barth RP, Leland N, et al. Reducing the Risk. Fam Plann Perspect 1991; 23: 253-263.


67. Howard M, McCabe JB. Helping Teenagers postpone Sexual Involvement. Fam Plann Perspect 1990; 22: 21-26.


68. Community of Caring. Joseph P Kennedy Jr. Fnd. 1350 NY Av. Washington DC. 20005


69. Teen Aid. Me, My World and my Future. N 1330 Calispel, Spokane WA 99201


70. Sex Respect. Project Respect. PO Box 97 Golf IL 60029


71. Teen Choice. 6201 Leesburg Pike, Falls Church VA 22044.


72. Free Teens. 7 Park Av. Westwood NJ 07675.


73. Funderburk Patricia, (former) Director of the Office of Adolescent Pregnancy Programs in the USA. "Abstinence Education and Public Policy". Teaching Abstinence in the Public Schools. Jacob Javits Convention Center New York, NY. September 19,1992. Ms Funderburk is presently Director of Educational Services, Americans for a Sound AIDS Policy.


(a) Virus de la inmunodeficiencia humana.


(b) Perspectivas en Planificación Familiar.


(c) Food and Drug Administration: entidad del gobierno USA que se encarga de la aprobación de medicamentos, prótesis, aditivos alimentarios, etc.


(d) Committee for Disease Control: Comité de control de enfermedades infecciosas de Atlanta.


(e) Planned Parenthood Federation (Federación de paternidad planificada): Asociación estadounidense, no estatal, que tiene como fin programático la difusión de métodos contraceptivos, tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo.


(f) Enfermedad de transmisión sexual.


(g) Polymerase Chain Reaction: análisis que permite averiguar si una muestra biológica contiene unos genes que se buscan, aunque éstos se encuentren presentes en una cantidad muy baja.


(h) Consejo sobre educación e información sexual.


Traducción castellana: Antonio Pardo

 





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