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Los test de VIH caseros desatan la alarma
La Agencia del Medicamento de EE UU debate la conveniencia de su venta en supermercados. Los expertos advierten del riesgo de suicidios si no se cuenta con ayuda psicológica


Por: Comité Independiente Anti-Sida | Fuente: Comité Independiente Antisida



Los reguladores federales sobre medicamentos estadounidenses marcan en su agenda el 3 de noviembre. Es el día que se reúnen para deliberar si permitirán a la compañía OraSure Technologies la puesta a la venta en los mercados de OraQuick, un test de Sida para hacer en casa, que haría posible la realización de las pruebas de dicha enfermedad de la misma manera que se hace con los tests de embarazo. Esta reunión marca un debate muy controvertido que se ha extendido durante los últimos 18 años. De momento, los tests, que se han hecho muy populares durante el pasado año, se pueden adquirir en las consultas médicas por un precio de entre 12 y 17 dólares cada uno.

Los ejecutivos de OraSure están detrás de que el departamento de Alimentación y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) abra la mano a lo que le seguiría su comercialización a gran escala. Douglas A. Michels, presidente y director ejecutivo de OraSure Technologies, defiende en un comunicado que "creemos que es el más versátil y rápido test disponible que tiene el compromiso de estar al alcance del mayor número de consumidores en Estados Unidos y en el extranjero".

Pero, primero deben saltar las barreras que les han puesto los detractores de la puesta a la venta de estos "tests para casa". Los mismos llaman la atención sobre la posibilidad del riesgo de suicidios entre las personas a las que les dé positiva esta prueba en caso de que les asalte el pánico. Argumentan que los lugares más apropiados para someterse a las mismas pruebas son los hospitales y centros especializados, donde se puede prestar la ayuda médica y psicológica necesaria a los enfermos que están contagiados por la misma dolencia.

Pero, las cosas cambian. La que fuera la enfermedad maldita a finales de los años 70 se comienza a entender en 2005 como una dolencia crónica, aunque todavía letal, gracias a los potentes antivirales que se empezaron a desarrollar a principios de los años 90. De esta forma, la compañía OraSure propone a aquellos que crean que puedan estar contagiados hacerse la prueba en sus casas con su producto, lo cual no les llevaría más de 20 minutos en vez de esperar los resultados de los laboratorios.

El test, que se hace a través de un aparato con forma de termómetro, se puede hacer mediante la toma de una muestra de fluido oral para lo que se introduce el aparato entre la encía y el labio o a partir de la recogida de una gota sangre de un dedo para lo que habría que practicarse un pequeño corte. El aparato con forma de termómetro sería depositado dentro de un pequeño recipiente con una solución que haría el resto. Tras unos 20 minutos, una o dos líneas rojizas deben aparecer en la pequeña ventana del test, lo que significa que la persona no está infectada. Si el paciente observa una única banda roja significa que no esta infectado y que además el individuo realizó el test correctamente, ya que la misma es un control positivo de la prueba. En cambio, si vio dos bandas significa que la prueba es correcta, pero además está infectado con el virus del SIDA. Si no vio nada implica que la persona hizo mal la prueba o el producto se encontraba en mal estado.

Aun así, esta prueba puede fallar. El sistema inmune necesita cierto período de tiempo para detectar al virus VIH y crear anticuerpos frente al éste. Por ello, los tests orales no son cien por cien eficaces para detectar que alguien es seropositivo inmediatamente después de estar infectado.





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