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Preocupación ante estudios que indican una posible no total protección del condón
La distribución gratuita de preservativos pueden volverse no sólo falaces, sino incluso contraproducentes y favorecedoras … del abuso de la sexualidad


Por: Cardenal Alfonso López Trujillo, Presidente del Pontificio Consejo para la Familia | Fuente: Los valores de la familia contra el sexo seguro



Preocupación de algunos moralistas ante estudios que indican una posible no total protección contra la transmisión del SIDA y de ETS

4. Antes dije que pienso que la posición de la Iglesia y los fundamentos de mis afirmaciones eran ya bien conocidos. Por otro lado, puede ser posible también que dicha posición no sea aún bien conocida a muchos, como se pone de manifiesto en campañas concretas donde aspectos científicos se mezclan con ciertos intereses económicos de los productores de preservativos, y con una “ideología” del poder contra los pobres, alineado con el “control de la población”.

Un bien conocido y autorizado moralista, Dionigi Tettamanzi, hoy Cardenal de Milán, se ocupó de esto en su voluminoso libro, Nuova bioetica cristiana, publicado el año 2000. Claramente muestra que el preservativo usado como profiláctico no puede garantizar el llamado “sexo seguro”. “El Ministerio de la Sanidad [de Italia], mediante la Comisión Nacional para la lucha contra el SIDA, proporciona frecuentemente a los jóvenes y a cuantos están interesados, esta información ‘la posibilidad de contagio aumenta cuantas más sean las relaciones no protegidas; por esto, si no estás seguro de tu pareja, usa siempre el preservativo’12. Pero el preservativo, verdaderamente, ¿es el remedio eficaz para oponerse al contagio? Resulta necesario hacer algunas reflexiones críticas. a) La primera reflexión es de índole propiamente sanitaria. Se dice que el profiláctico se usa como medio ‘defensivo’, como ‘barrera’ para no contagiar y no ser contagiado con las relaciones sexuales. Pero lo que está en juego, es decir, la tutela de la salud (y de la vida), de uno mismo y de otro, exige un cuidadoso análisis crítico de la eficacia real de tal medio defensivo o barrera. Pueden considerarse aquí dos tipos de eficacia. Primeramente una eficacia ‘técnica’ ¿en qué medida el profiláctico ‘preserva’ del riesgo de contagio? En ambientes científicos se reconoce abiertamente que los preservativos no son seguros al cien por ciento, en efecto: se habla, por lo general, de una media de un 10-15% de ineficacia, porque los virus del SIDA son mucho más “filtrantes” que el esperma13. Ya a nivel de eficacia ‘técnica’ nos debemos interrogar sobre la seriedad científica y la consiguiente seriedad profesional acerca de las campañas de profilácticos. Se corre un gran riesgo de ‘engañar’ a la gente con la propaganda del ‘sexo seguro porque protegido’, mientras que éste no lo es, o no lo es tanto como se cree. La ilusión es tanto o más peligrosa y grave cuanto mayor es la exigencia de que las personas ‘en riesgo’ o con relaciones sexuales promiscuas no difundan el contagio (ni a la pareja, ni, eventualmente, a la descendencia presente y futura)”14.

5. Otro moralista italiano, Elio Sgreccia, actualmente obispo y Vice-Presidente de la Pontificia Academia para la Vida, escribió que las campañas basadas sólo en la distribución gratuita de preservativos “pueden volverse no sólo falaces, sino incluso contraproducentes y favorecedoras … del abuso de la sexualidad; en todo caso carecen de contenidos verdaderamente humanos y de responsabilización global de la conducta”15. Bastantes otros moralistas y expertos se han ocupado también de estas cuestiones, como Lino Ciccone y Jacques Suaudeau, algunos de los cuales son citados en esta reflexión.

El Cardenal Tettamanzi observa también, más adelante en su libro, que es totalmente inaceptable que el Estado organice y promueva la campaña de “sexo seguro”, debido a la falta de eficiencia de los preservativos como “barrera” contra la infección y, especialmente a causa del peligro de un uso irresponsable de la sexualidad. Por ejemplo cuando un soldado recibe un condón, él sabe que debe evitar el contagio, pero al mismo tiempo es inducido a pensar que toda forma de sexo es lícita. A estas consideraciones se debe añadir un riesgo adicional a la libertad individual de elección: el de que la campaña de “sexo seguro” se sustenta de tal manera que se ejercen indebidas presiones a la juventud y al público en general, lo cual, junto a la ilusión de una eficiencia de los preservativos, equivale a una imposición16. Hay aquí una paradoja, puesto que el Estado, que se proclama neutral, permite la propaganda activa y la difusión de anticonceptivos, ¡mientras que si adoptara una campaña educativa sobre los valores (incluso higiénicos) de la fidelidad conyugal sería acusado de confesionalidad!17

La misma preocupación en círculos no eclesiásticos
6. La preocupación concerniente a que los preservativos no provean una total protección contra el SIDA y las ETS no es completamente nueva, ni se limita a círculos de la Iglesia. La Dra. Helen Singer-Kaplan, fundadora del Human Sexuality Program en el Weill Cornell Medical Center de la Universidad de Cornell (Nueva York, Estados Unidos), escribió en su libro The Real Truth about Women and AIDS: “Confiar en los preservativos es coquetear con la muerte” 18. Una revista médica holandesa declaraba que “la práctica enseña que hay una gran necesidad de un método de prevención, sea del SIDA que del embarazo. Desgraciadamente, la gente no sabe aún que este método no puede ser el preservativo” 19. En las décadas de los 80 y 90, las preguntas sobre la protección real ofrecida por los preservativos suscitaron estudios de microscopía electrónica del material de látex, una cuestión relacionadas con el hecho de que el virus del SIDA sea aproximadamente 25 veces menor que la cabeza del espermatozoide, 450 veces menor que la longitud del mismo, y 60 veces menor que la bacteria de la sífilis 20 .
En 1987, Los Angeles Times publicó un artículo intitulado Condom Industry Seeking Limits on U.S. Study21, en el que se decía que “la industria de los preservativos ha lanzado una intensa campaña para debilitar, retrasar o concluir, si es posible, un estudio financiado por el Estado de Los Angeles respecto a la efectividad de los preservativos en la transmisión del virus del SIDA … La investigación representa un nuevo elemento de una serie de cuestiones suscitadas respecto a la capacidad de los preservativos de prevenir confiadamente la difusión del virus de inmunodeficiencia humana (VIH)” 22. Dos años después el mismo articulista escribió en el artículo 4 Popular Condoms Leak AIDS Virus in Clinical Tests, que “Cuatro tipos de condones de entre las marcas más populares en la nación [Estados Unidos], permitieron el escape de virus del SIDA, en las pruebas realizadas en laboratorio por la UCLA [Universidad de California, Los Angeles], induciendo a los investigadores a advertir a los usuarios que no todos los preservativos son igualmente efectivos en la prevención de la difusión de la enfermedad … Destaca que, entre los miles de preservativos probados, el estudio haya encontrado que un 0,66% de los mismos – más de uno cada 200 – haya fallado, dejando escapar aire o agua, rompiéndose en las pruebas de resistencia a la tensión, ofreciendo así un paso al virus del SIDA” 23.

Como resumen de éste y otros estudios, el Dr. John Wilks decía, el 17 de noviembre de 2003, en una “Carta al Director” del The Australian: “El periódico Los Angeles Times informó en 1989 que cuatro marcas de preservativos, de entre las más populares [en los Estados Unidos] permitieron un escape del virus del SIDA en las pruebas de laboratorio realizadas por la UCLA, … Carey y otros informaron que partículas del tamaño del VIH habían atravesado, en pruebas simuladas, 29 tipos de preservativos de látex presentes en el comercio, de entre una muestra de 89 diferentes (en Sexually Transmitted Diseases, 1992) …Voeller informó que el traspaso de partículas del tamaño del virus ocurrió en diferentes marcas de preservativos de diversas fechas de confección, con una tasa entre el 0,9% y el 22,8% (en Aids Research and Human Retroviruses, 1994). Lyttle y otros informaron de que en condiciones experimentales, el 2,6% de preservativos de látex permitieron alguna penetración vírica …(en Sexually Transmitted Diseases, 1997)”. En otra prueba efectuada con la marca de preservativos Trojan®, sólo en el 30% de las muestras se encontró que la membrana carecía de defectos24.

Por otra parte, un periódico británico informó que “la organización [Organización Mundial de la Salud] dijo que el uso ‘consistente y correcto’ del preservativo reduce el riesgo de infección por VIH en un 90%. Puede haber rotura o deslizamiento de preservativos … “25. Incluso la International Planned Parenthood Federation suministró una tasa elevada de fallo, al declarar que “el uso del preservativo reduce aproximadamente en un 70% el riesgo total, entre el sexo no protegido y la completa abstinencia sexual. Esta estimación es consistente con los datos de muchos estudios epidemiológicos” 26.

Hay que decir que el restante 10-30% de estas cifras, que representan una proporción de fallo, es relativamente alta, teniendo en cuenta que estamos ante una enfermedad como el SIDA que es potencialmente mortal, especialmente si se compara con la alternativa que suministra una protección absoluta contra la transmisión sexual de la misma: la abstinencia antes del matrimonio y la fidelidad a la esposa de uno. Puesto que el SIDA es una seria amenaza, cualquier información inadecuada basada en seguridades falsas sobre el uso del preservativo sería una grave irresponsabilidad. Por esto mismo, un esfuerzo continuado en presentar una correcta, clara y completa información evitando toda ambigüedad y confusión está llamada a ser, no sólo un beneficio para el público general, sino también se sitúa en orden a contribuir a cuantos sinceros y generosos esfuerzos se dedican a prevenir la pandemia del SIDA y de las otras enfermedades de transmisión sexual.

Para ver el artículo completo:

Los valores de la familia contra el sexo seguro;introducción

Críticas sobre el preservativo en las campañas de prevención del SIDA

Preocupación ante estudios que indican una posible no total protección del condón

Resumen del trabajo Scientific Evidence on Condom Effectiveness for Sexually Transmitted Disease

Fallos del preservativo

Incremento y disminución del VIH/SIDA

El derecho a una información correcta y completa: sexo seguro

La Iglesia y la protección real del VIH/SIDA y ETS

[12] Nota n. 6 del texto de D. Tettamanzi: Ministerio de Salud. Comisión nacional para la lucha contra el SIDA. Ferma l’AIDS. Vinci la vita. Se trata de un póster desplegable dirigido a jóvenes. regresar

[13] Nota n. 7 del texto de D. Tettamanzi: Cf. Aa.Vv., Quale è il grado effettivo di protezione dall’HIV del profilattico?, en Medicina e Morale, 5 (1994), pp. 903-925; L. Ciccone, Aspetti etici della prevenzione della infezione da HIV, in Medicina e Morale, 2 (1996), pp. 277-278; E. Sgreccia, A proposito delle campagne di prevenzione dell’AIDS, en Medicina e Morale, 4 (1999), pp. 637-639; J. Suaudeau, Le “sexe sûr” et le préservatif face au défi du SIDA, en Medicina e Morale, 4 (1997), pp. 689-726. regresar

[14] Dionigi Tettamanzi, Nuova bioetica cristiana, Piemme, Casale Monferrato 2000, pp. 418-419. Y prosigue: “Pero con el profiláctico está en cuestión otra eficacia: no tanto ‘técnica’, en relación al método empleado, como aquella que podemos denominar ‘cultural’. Si es verdad que el vehículo de difusión del virus del SIDA es el comportamiento sexual ‘desordenado’, la prevención verdadera y plenamente eficaz no consiste en favorecer tal comportamiento sexual desordenado, ni siquiera con la provisión de una cierta ‘barrera’, sino en orientar y favorecer un comportamiento sexual ‘ordenado’. Si uno queda prisionero de la lógica del sexo ‘desordenado’, las precauciones técnicas resultan excesivamente débiles respecto a un impulso que ni siquiera indirectamente es contrastado”. regresar

[15] Cf. Elio Sgreccia, Manuale di Bioetica, Vol 2: Aspetti medico-sociali, Vita e Pensiero, Milán 1991, p. 266. regresar

[16] Cf. Dionigi Tettamanzi, Nuova bioetica cristiana, Piemme, Casale Monferrato 2000, pp. 420. regresar

[17] Cf. G. Morra, Lotta all’AIDS. Tecnica e scienza da sole sono una fragile barriera, en Avvenire, 7 de febrero de 1987, p. 1, citado en Dionigi Tettamanzi, Nuova bioetica cristiana, Piemme, Casale Monferrato 2000, pp. 421. regresar

[18] Simon & Schuster, 1987. Como citado en J. P. M. Lelkens, AIDS: il preservativo non preserva. Documentazione di una truffa, in Studi Cattolici, Milano (1994) 405: 722. regresar

[19] J. P. M. Lelkens, AIDS: il preservativo non preserva. Documentazione di una truffa, in Studi Cattolici, Milano (1994) 405: 722, cita como fuente la siguiente: Revista medica olandese 135 (1991): 41. regresar

[20] Cf. por ejemplo, S. G. Arnold, J. E. Whitman C. H. Fox y M. H. Cottler-Fox, Latex Gloves not Enough to Exclude Viruses, en Nature 335 (1988) 6185: 19. B. A. Hermann, S. M. Retta y L. E Rinaldi, citado en A Simulated Physiologic Test of Latex Condoms, en la 5th International Conference on AIDS, Montreal 1989 (Abstracts WAP 101); de los 69 condones probados, hubo una relativa permeabilidad de microesferas mayores que el VIH en 6 de ellos. Ver también B. A. Rozenzweig, A. Even y L. E. Budnick, Observations of Scanning Electron Microscopy Detected Abnormalities of Non-lubricated Latex Condoms, en Contraception 53 (1996) 1: 49-53. Todos ellos citados en Jacques Suaudeau, Sesso sicuro, en Pontificio Consejo para la Familia (cuidado por), Lexicon. Termini ambigui e discussi su famiglia, vita e questioni etiche, Edizioni Dehoniane Bologna, 2003, pp. 797-798. regresar

[21] Por el periodista Allan Parachini, en el periódico Los Angeles Times, 28 de agosto de 1987, en http://www.aegis.com/news/lt/1987/LT870807.html. regresar

[22] El artículo dice también: “Entre otras cosas la asociación [the Health Industry Manufacturers Association, que es el grupo comercial de la industria del preservativo] ha insistido, ante funcionarios de los presupuestos federales, en que la investigación depende sólo de pruebas realizadas con estándares establecidos por los productores de preservativos, en que se permitió a las empresas de profilácticos suministrar todos los profilácticos empleados en la prueba, y en que fueron estudiados sólo productos corrientemente en venta en los Estados Unidos … los documentos indican que el intento de forzar importantes correcciones en este estudio sobre preservativos estuvo aparentemente motivado por las preocupaciones de la industria de que dicha investigación pudiera concluir que los preservativos confeccionados en los Estados Unidos no son capaces normalmente de prevenir consistentemente la difusión del VIH”. regresar

[23] Allan Parachini, en el periódico Los Angeles Times, 12 de septiembre de 1989 (accesible por internet; sitio:http://www.aegis.com/news/lt/1989/LT890904.html). Las pruebas emplearon ingenios que simulaban las situaciones forzadas de las relaciones sexuales, e incluyeron varios criterios, incluyendo inflado de agua y aire, estiramientos y otros factores. regresar

[24] Cf. B. A. Rozenzweig, A. Even and L. E. Budnick, Observations of Scanning Electron Microscopy Detected Abnormalities of Non-lubricated Latex Condoms, in Contraception, 53 (1996): 49-53, según cita de Jacques Suaudeau, Sesso sicuro, en Lexicon, p. 798. regresar

[25] The Guardian, Special Report, 13 de octubre de 2003 regresar

[26] Willard Cates, How Much Do Condoms Protect Against Sexually Transmitted Diseases?, en IPPF Medical Bulletin, 31 (Feb. 1997) 1: 2-3. Citado por SEICUS, Condoms Are Effective in Preventing HIV/STD Transmission, in SHOP Talk (School Health Opportunities and Progress) Bulletin, 25 de abril de 1997 Vol. 2, fasc. 2. regresar





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