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En la Confirmación Jesús marca con su Espíritu










UNIDAD 3 El sacramento de la Confirmación, esperiencia del Espíritu de Jesús

TEMA 11 En el sacramento de la Confirmación, Jesús nos marca con el don del Espíritu Santo
TEMA 12Los signos del sacramento de la Confirmación, presencia de Jesús entre nosotros
TEMA 13 Por la Confirmación Jesús nos dispone a ser testigos del Espíritu de Dios
TEMA 14 CELEBRACIÓN Dios nos regala su Espíritu para que tengamos vida en abundancia


TEMA 11 En el sacramento de la Confirmación, Jesús nos marca con el don del Espíritu Santo

OBJETIVO


Hacer consciente al adolescente del Don del Espíritu Santo que se recibe en la Confirmación, como ayuda para alcanzar su realización personal y cristiana.

NOTAS PEDAGÓGICAS

El adolescente experimenta un cambio en sí mismo (físico, social, psicológico), es, por lo tanto, inseguro.

Surgen en él las preguntas: ¿Quién soy? ¿Qué debo hacer? Anhela encontrar los elementos necesarios para descubrir su identidad e intenta dirigir su vida, busca su sentido e "inventa" su realización concreta.

Conseguir los siguientes materiales: Una cruz grande, una gran figura de un pez en papel, un sello (comercial o de otro tipo), cartulinas, colores y cinta adhesiva.

VEAMOS

Siempre es conveniente que el adolescente se sienta acogido, aceptado. Que encuentre un ambiente agradable y un clima de confianza.

Preguntar si saben en qué consiste "HERRAR" al ganado (R.- Marcarlo con un hierro candente).

Preguntar si saben para qué se hace (R.- Como señal de pertenencia). Algunos jóvenes se tatúan, ¿con qué finalidad? ¿Qué puede significar para ellos la marca tatuada?

Las empresas comerciales, los departamentos de gobierno, los reyes, los obispos, etc., tienen un "emblema" que los identifica. Siempre usan el sello en los documentos oficiales, ¿con qué finalidad?

Trabajo individual: Dibujar un "tatuaje" que les gustaría llevar y anotar por qué.

PENSEMOS

Al ser humano no le puede bastar la simple vida biológica, porque ésta no puede responder a su búsqueda de amor y libertad. Dios, que conoce esta aspiración del hombre, le comunica su Espíritu, para que con El, con su inspiración y ayuda, el hombre pueda realizarse.

A.- LA PROMESA DEL ESPIRITU SANTO:

Desde el A.T. Dios prometió la efusión del Espíritu Santo (leer Is 11,2; 42,1; 44,3; o Ez 11,19).

Cristo posee la plenitud del Espíritu Santo (fue concebido por El; actúa bajo su inspiración; es glorificado por El) y lo da generosamente.

En repetidas ocasiones Cristo prometió la efusión del Espíritu Santo. En la "Hora" de Jesús, el momento supremo establecido para la salvación del mundo, muriendo transmitió el Espíritu (Jn 19, 30). Esta promesa la cumplió, como ya vimos, en Pentecostés.

B.- EL DON DEL ESPIRITU SANTO:

Aquel Espíritu que Cristo había recibido del Padre, lo da ahora a los creyentes, para hacerlos hombres nuevos, capaces de llevar la misma vida que El y tener los mismos sentimientos que El.

Cristo comunica el Espíritu Santo a través de los sacramentos, especialmente en el Bautismo y la Confirmación. En el Bautismo recibimos el Espíritu Santo; la Confirmación perfecciona la gracia bautismal. Por ella los cristianos participarnos más plenamente del Espíritu Santo que Cristo posee.

C.- SIGNOS DEL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACION

Imposición de manos: ésta, realizada por el obispo, es el signo del don del Espíritu Santo. Unción con el Crisma acompañada de la frase: "recibe por esta señal el Don del Espíritu Santo".

Esta unción ilustra el nombre del cristiano, que significa "ungido" y que tiene su origen en Cristo, al que Dios ungió con el Espíritu Santo.

Por medio de esta unción, el confirmando recibe la "marca", el "sello" del Espíritu Santo, la cual es una marca imborrable. Este sello marca la pertenencia total a Cristo, el estar a su servicio para siempre, pero indica también la protección divina.

Pero la acción del Espíritu en el cristiano no es automática. Es esencial la voluntad libre del hombre (aceptación y respuesta) para que el Espíritu pueda actuar en él. Hay que "dejarse guiar por el Espíritu", así el creyente llega a ser, en el Espíritu, otro Cristo, el hombre más plenamente realizado.

ACTUEMOS

Reflexión personal: ¿Qué significa para ti estar marcado por el Espíritu Santo? (Escribir la respuesta).

Trabajo por pequeños grupos: Inventar y dibujar un "emblema" (marca) que los identifique como confirmados y pertenecientes a Cristo. (Motivación: Los primeros cristianos, durante la persecución, se identificaban con un pez).

Ya reunidos se lee Gál 5, 19-25. Después se les pregunta:

¿Cuáles son las obras de la carne, que describe San Pablo? ¿Puedes señalar otras?

Meditar en silencio cuál(es) obra(s) de la carne más te esclaviza y te dificulta llegar a ser mejor.

Motivar al adolescente a que asuma un compromiso concreto (aunque no lo externe).

CELEBREMOS

Mientras se canta "Espíritu Santo ven, ven" (u otro canto al Espíritu), se colocan la cruz y el pez de papel, al centro del grupo.

Cada equipo pega el símbolo que dibujó (trabajo en el punto 3.3)

Lectura de Rom 8, 26-27

Preces espontáneas.

Oración:
"Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles..."

Para la sesión próxima se les puede pedir a los muchachos que traigan, al menos dibujado, algún señalamiento de los que observan a diario (señales de tránsito, letreros de evacuación, una cruz roja o verde, etc).

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