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Introducción
La Plenaria de la Sagrada Congregación para los Religiosos e Institutos seculares, que ha tenido lugar del 4 al 7 de marzo de 1980, ha estudiado, partiendo de una documentación muy extensa, la dimensión contemplativa de la vida religiosa. El tema fue elegido en la última Plenaria del año 1978, después de haberse enfrentado con la problemática del papel específico de los religiosos en el ámbito de la misión de la Iglesia en orden a la promoción integral del hombre, especialmente en sus aspectos socio políticos. Al hacer resaltar entonces la importancia del elemento espiritual en todas las formas de vida consagrada, se advirtió la necesidad y la urgencia de poner de relieve la primacia absoluta de la vida en el Espíritu.
La elección de este tema, aprobada posteriormente por el Santo Padre, fue inspirada también por el resurgir de numerosas formas de oración, así como de nuevas formas de vida contemplativa, en el Pueblo de Dios y en muchas comunidades religiosas, y por la tendencia a superar la nociva dicotomía entre interioridad y actividad en la vida personal y comunitaria de religiosos y religiosas, como reacción a un período de cierta subvaloración de la oración y el recogimiento, que aún no ha sido totalmente superada.
El objetivo de los trabajos de la Plenaria no ha sido de tipo especulativo o de estudio teológico, sino que, basándose en una descripción doctrinal suficientemente completa y aceptada, se ha querido elaborar un conjunto de orientaciones prácticas y formativas, con una doble intención, a saber:
- favorecer la integración entre interioridad y actividad en los Institutos llamados de vida activa y
- promover la vitalidad y renovación de los Institutos específicamente contemplativos.
Al presentar aquí las principales orientaciones formuladas por la Plenaria, se han tenido presentes no solamente las conclusiones de los Padres, sino también las ideas principales afloradas en otras ocasiones, por ejemplo, en las reuniones de grupo, que completan el pensamiento de los Padres. Además, se han aplicado títulos adecuados a los argumentos de las conclusiones, se han estructurado sus contenidos, se han subdividido en partes, pensando que, así, quedarían más claros y explícitos los argumentos expuestos que, de otra manera, estaban demasiado condensadas en las propuestas conclusivas.
La redacción de esta síntesis consta de tres partes:
I - Descripción de la dimensión contemplativa.
II - Orientaciones para los Institutos de vida activa.
III - Orientaciones para los Institutos específicamente contemplativos.


