Autor: | Editorial:
La familia cristiana
¿Saben qué haremos hoy?...
1. Conoceremos lo que es una familia cristiana, valoraremos su riqueza y conoceremos sus características.
2. Aprenderemos que la familia cristiana es una iglesia doméstica y contemplaremos la manera como Dios ama a la familia, pues la compara con Cristo y su Iglesia.
¿Qué le pasa al mundo?
Nunca podré olvidar, dice un escritor contemporáneo, a aquella familia que conocí en mi juventud. Una familia verdaderamente excepcional. No puedo decir que eran ricos, ni que eran pobres. Tenían lo suficiente para vivir. No había lujos. No había derroche. Simplemente, vivían como yo quisiera vivir. Esta familia, abuelos, hijos y nietos, tenía algo que, desde que los conocí, cautivó mi corazón.
Pero, ¿por qué?. Simplemente, porque era una familia cristiana. Tenían a Dios en medio de ellos. Todo su quehacer y su afán era inspirado por el amor a Dios. El resultado: personas felices, personas con muchas cualidades humanas, personas que respetaban a los demás.
En la Biblia debes leer
El apóstol San Pablo, en su carta a los Efesios (Ef 5,21-6,4) nos dice acerca de la familia:
Maridos, amen a sus esposas como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella, la bañó y la santificó en la Palabra, mediante el bautismo de agua.
Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse con su esposa, y los dos formarán un solo ser. Este misterio es muy grande, y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia.
El apóstol San Pablo nos habla de la familia como ejemplo de la unión de Cristo con la Iglesia. Así de importante es la familia.
La familia, pues, es una comunidad de fe, esperanza y caridad. Por eso le podemos llamar Iglesia doméstica.
La familia cristiana es una comunión de personas, que reflejan la comunión que existe en Dios entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Así como Dios es creador, la familia comparte con Él esa obra, al procrear y educar a los hijos. ¡Qué gran dignidad tiene la familia que se asemeja a Dios en su obra creadora!.
La familia cristiana, como Jesús, que cuando vino al mundo se dedicó a llevar la palabra de su Padre a todos los hombres, así, la familia tiene la misión de seguir sus pasos, de evangelizar; primero que nada, a sus propios hijos y a todos cuantos le rodean. La familia cristiana también es misionera, pues querrá que otras personas también conozcan a Dios, y serán testimonio del amor de Dios por todos.
También, la familia cristiana esta llamada a la oración. A orar juntos a Dios, quien ha creado a la familia. Así, una familia que reza unida, permanecerá unida, pues juntos, los miembros de la familia se ayudarán mutuamente a vivir como auténticos cristianos.
Con la Oración diaria, es decir, platicando con Dios en todo momento, contándole todo lo que pasa entre la familia para así estar más cerca de Él, es como se va a fortalecer la unión y el amor que existe entre los miembros familiares. Y, si una familia está unida con Dios por medio de la oración común, el respeto a todas las personas (que somos imagen y semejanza de Dios) se vivirá continuamente, como Dios lo ha planeado.
Es muy sano el que todos los días, en familia se lea la Palabra de Dios. Si Dios está presente en las conversaciones, el comportamiento de los miembros de la familia será reflejo del amor de Dios. Si únicamente se habla de fútbol, chismes, envidias,..., el comportamiento de la familia será de la misma manera.
La familia cristiana es privilegiada entre las que no son cristianas, ya que es llamada por Dios nuestro Padre a ser en donde se dé la educación en los valores cristianos como el amor, la ayuda mutua, el servicio a los demás y sobre todo, a seguir a Cristo como lo hicieron sus apóstoles.
¡Qué hermoso es encontrar familias que viven ese amor por los demás! ¡Qué felicidad se ve en los rostros de aquéllos que aman a Dios!
Cuando Dios habita en una familia, la felicidad abunda en todos sus miembros.
A ponerle ritmo.
Haz una lista de acciones y actitudes con las que claramente distinguirías a una familia cristiana de otra que no lo es y después reflexiona: ¿Tu familia se distingue entre las demás como una verdadera familia cristiana?
Algo que no debes olvidar.
La familia es una comunidad de fe, esperanza y caridad. Por eso le podemos llamar Iglesia doméstica.
La familia cristiana es una comunión de personas, que reflejan la comunión que existe en Dios entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
¡Qué gran dignidad tiene la familia que se asemeja a Dios en su obra creadora!.
Es muy sano el que todos los días, en familia se lea la Palabra de Dios.
La familia cristiana también es misionera, es evangelizadora.
Cuando Dios habita en una familia, la felicidad abunda en todos sus miembros.
¡Qué hermoso es encontrar familias que viven ese amor por los demás! ¡Qué felicidad se ve en los rostros de aquéllos que aman a Dios!
La familia que reza unida, permanece unida.
Ponle sabor a tu vida.
A partir del día de hoy, todos los miembros de nuestra familia rezaremos juntos a Dios Nuestro Señor: le pediremos que seamos iguales a Él, le agradeceremos el ser una familia cristiana, y nos comprometeremos a respetar a todos los miembros de la familia, así como a todas las personas que se acerquen a ella.
1. Conoceremos lo que es una familia cristiana, valoraremos su riqueza y conoceremos sus características.
2. Aprenderemos que la familia cristiana es una iglesia doméstica y contemplaremos la manera como Dios ama a la familia, pues la compara con Cristo y su Iglesia.
¿Qué le pasa al mundo?
Nunca podré olvidar, dice un escritor contemporáneo, a aquella familia que conocí en mi juventud. Una familia verdaderamente excepcional. No puedo decir que eran ricos, ni que eran pobres. Tenían lo suficiente para vivir. No había lujos. No había derroche. Simplemente, vivían como yo quisiera vivir. Esta familia, abuelos, hijos y nietos, tenía algo que, desde que los conocí, cautivó mi corazón.
Pero, ¿por qué?. Simplemente, porque era una familia cristiana. Tenían a Dios en medio de ellos. Todo su quehacer y su afán era inspirado por el amor a Dios. El resultado: personas felices, personas con muchas cualidades humanas, personas que respetaban a los demás.
En la Biblia debes leer
El apóstol San Pablo, en su carta a los Efesios (Ef 5,21-6,4) nos dice acerca de la familia:
Maridos, amen a sus esposas como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella, la bañó y la santificó en la Palabra, mediante el bautismo de agua.
Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse con su esposa, y los dos formarán un solo ser. Este misterio es muy grande, y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia.
El apóstol San Pablo nos habla de la familia como ejemplo de la unión de Cristo con la Iglesia. Así de importante es la familia.
La familia, pues, es una comunidad de fe, esperanza y caridad. Por eso le podemos llamar Iglesia doméstica.
La familia cristiana es una comunión de personas, que reflejan la comunión que existe en Dios entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Así como Dios es creador, la familia comparte con Él esa obra, al procrear y educar a los hijos. ¡Qué gran dignidad tiene la familia que se asemeja a Dios en su obra creadora!.
La familia cristiana, como Jesús, que cuando vino al mundo se dedicó a llevar la palabra de su Padre a todos los hombres, así, la familia tiene la misión de seguir sus pasos, de evangelizar; primero que nada, a sus propios hijos y a todos cuantos le rodean. La familia cristiana también es misionera, pues querrá que otras personas también conozcan a Dios, y serán testimonio del amor de Dios por todos.
También, la familia cristiana esta llamada a la oración. A orar juntos a Dios, quien ha creado a la familia. Así, una familia que reza unida, permanecerá unida, pues juntos, los miembros de la familia se ayudarán mutuamente a vivir como auténticos cristianos.
Con la Oración diaria, es decir, platicando con Dios en todo momento, contándole todo lo que pasa entre la familia para así estar más cerca de Él, es como se va a fortalecer la unión y el amor que existe entre los miembros familiares. Y, si una familia está unida con Dios por medio de la oración común, el respeto a todas las personas (que somos imagen y semejanza de Dios) se vivirá continuamente, como Dios lo ha planeado.
Es muy sano el que todos los días, en familia se lea la Palabra de Dios. Si Dios está presente en las conversaciones, el comportamiento de los miembros de la familia será reflejo del amor de Dios. Si únicamente se habla de fútbol, chismes, envidias,..., el comportamiento de la familia será de la misma manera.
La familia cristiana es privilegiada entre las que no son cristianas, ya que es llamada por Dios nuestro Padre a ser en donde se dé la educación en los valores cristianos como el amor, la ayuda mutua, el servicio a los demás y sobre todo, a seguir a Cristo como lo hicieron sus apóstoles.
¡Qué hermoso es encontrar familias que viven ese amor por los demás! ¡Qué felicidad se ve en los rostros de aquéllos que aman a Dios!
Cuando Dios habita en una familia, la felicidad abunda en todos sus miembros.
A ponerle ritmo.
Haz una lista de acciones y actitudes con las que claramente distinguirías a una familia cristiana de otra que no lo es y después reflexiona: ¿Tu familia se distingue entre las demás como una verdadera familia cristiana?
Algo que no debes olvidar.
La familia es una comunidad de fe, esperanza y caridad. Por eso le podemos llamar Iglesia doméstica.
La familia cristiana es una comunión de personas, que reflejan la comunión que existe en Dios entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
¡Qué gran dignidad tiene la familia que se asemeja a Dios en su obra creadora!.
Es muy sano el que todos los días, en familia se lea la Palabra de Dios.
La familia cristiana también es misionera, es evangelizadora.
Cuando Dios habita en una familia, la felicidad abunda en todos sus miembros.
¡Qué hermoso es encontrar familias que viven ese amor por los demás! ¡Qué felicidad se ve en los rostros de aquéllos que aman a Dios!
La familia que reza unida, permanece unida.
Ponle sabor a tu vida.
A partir del día de hoy, todos los miembros de nuestra familia rezaremos juntos a Dios Nuestro Señor: le pediremos que seamos iguales a Él, le agradeceremos el ser una familia cristiana, y nos comprometeremos a respetar a todos los miembros de la familia, así como a todas las personas que se acerquen a ella.


