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Comunicados de prensa...
Comunicado de la oficina de Prensa de S.M Herodes
Belén, 25.-Continuando con su campaña contra los poderes legítimamente constituidos, agitadores que proceden de las clases más bajas afirman que en Belén ha nacido el Mesías, Caudillo del pueblo de Israel. Esta afirmación carece de sentido.
Agentes del Gobierno han visitado Belén y afirman que ellos no han visto nada. El Gobierno de Su Majestad, en consecuencia, y por si acaso, ha ordenado decapitar a todos los niños pequeñitos, enemigos del régimen.
Con este motivo se han registrado numerosas manifestaciones, organizadas espontáneamente, que, con perfecto orden y disciplina, han recorrido las calles vitoreando a Roma. El orden se ha restablecido en todo Israel, bajo el mando de Herodes, nuestro señor, puesto por Yahvé para llevar a nuestro pueblo a sus más altos destinos.
Comunicado de los ángeles que bajaron con prisas
¡No temáis! ¡Os anunciamos una gran alegría!
¡Os ha nacido un Salvador, que es el Cristo Señor, en la ciudad de David! Le encontraréis en un pesebre, envuelto en pañales! ¡Dad gloria a Dios, que está en lo alto, y que los hombres de buena voluntad tengáis la Paz!
Comunicado de un poeta que andaba por allí
Belén, 24.-A las doce en punto, José dijo:
-¡Aleluya!
María suspiró:
-Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu salta de júbilo.
Sobre el lienzo, en el regazo de María, mi Niño era como un éxtasis hecho de clavel y de risas.
Los hombres del mundo sintieron el corazón con esperanza. Los que eran perseguidos, levantaron la cabeza hacia las estrellas.
Los que estaban solos, sintieron la compañía de Dios. Los guardias municipales rompieron el bloc de multas. Cuatro diputados presentaron la dimisión y todos
los niños del mundo empezaron a ser Niños.
José suspiró, admirado, estremecido de cariño:
-¡Aleluya!
María dijo:
-Ha hecho en mí maravillas Aquel cuyo nombre es santo.
Diez nebulosas estallaron como cohetes de verbena, y la música de su ruido inició los compases de la Sinfonía del Espacio.
Ángeles correo fueron despachados al Sur, al Norte, al Oeste y también al Este. El padre, la madre y los hijos cantaron con el misal abierto:
-¡Gloria in excelsis Deo!
La ternura bajó al mundo. El odio fue condenado a muerte.


