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Autor: | Editorial:



U7. La televisión



UNIDAD VII



La televisión

Contenidos

1. Origen de la TV. 2. ¿Qué es la TV? 3. ¿Cómo transmite la TV? 4. ¿Qué clase de criatura es la TV? 5. Imagen y palabra. 6. Programación televisiva. 7. ¿Cómo ver la TV? 8. Decálogo a tener en cuenta ante la TV. 9. El video clip. 10. Pensamiento de la Iglesia sobre la TV.


Objetivos: Sentir y vivir la experiencia radiofónica. Analizar y estudiar los diferentes programas que da la TV cada día. ¿Te ayuda a ser mejor comunicador o te encierras en tu mundo con tus video clips y los 40 principales?


Con esta unidad te vas a encontrar con el fascinante mundo de la TV. Hay mucha gente que la tiene en el centro del hogar. Es la que manda en todo. De hecho, suelen decir:” Lo ha dicho la TV”. Es como si la verdad suprema residiera en la “¿caja tonta?”.
Tan importante ha llegado a ser en casa, que , incluso durante las comidas acompaña a los comensales. Y, una vez que ha terminado el rato de la comida o cena, todos salen despavoridos para verla.

2. No existe diálogo de sobremesa. Ella ha impuesto sus gustos, sus necesidades, sus reclamos publicitarios, su mentalidad, su forma de vivir, sus modas... Y puedes seguir enumerando. ¿No te pasa a ti esto? No. ¡Enhorabuena!

Hace unos años, el gran escritor Antonio Gala, en el "País Semanal, febrero de 1.993, en el artículo "A quien conmigo va", escribía estas palabras:”Yo me quejaba de lo malas que son todas las cadenas: de los programas que se reducen a ganar más o menos dinero; de la zafiedad general; de los escalofriantes espacios infantiles; de que el 90% de los españoles la vean con asiduidad, y sólo un 14% lea de vez en cuando un libro...

...La TV se ha hecho protagonista de nuestra sociedad, junto con la política y la economía; tres sirvientas que se han apoderado de la casa. En cualquier acontecimiento, lo que se escucha entre los organizadores es: ¿Ha venido la TV? ¿Vendrá la TV? ¿Qué, llega la TV? Y entra, arrogante cámara en ristre, atropellando a todos, colocándose en primera fila, poniendo a su disposición a quienes vienen a filmar: Más allá. Mire a su izquierda. Empiece ya. Y lo que no sale en ella no ha existido...
La TV está en manos de los políticos y de mercachifles. Esa es la madre del cordero. Los que mandan son los anunciantes, que nos ahogan con la publicidad hipnotizadora, y que se desentienden de toda labor formativa o informativa...

...¿Qué pensar de un medio que llega a todas partes, que comunica simultáneamente naciones y hechos, y que, sin embargo, es manejado por intereses particulares y aun bastardos? Es tan grande el poder de la TV que debería aspirar con modestia a ser una herramienta de generosidad, de solidaridad universal, de mutuo conocimiento entre los pueblos”...

El pensamiento de Gala no es ajeno a millones de telespectadores. Si hicieras una encuesta, te darías cuenta de que hay una inmensa mayoría que piensa lo mismo.
Los pesimistas la llaman la “contracultura”. Desde la pequeña pantalla se moldean las conductas y se cambian los valores de siempre.
Los optimistas dirán que, sin ella, no se culturiza a la gran masa a la que va dirigida. Ella es el último eslabón que el hombre ha logrado desde muchos siglos.
Los más equilibrados dirán que ella debe ser humilde en cuanto que su invención no es muy original que digamos. Es heredera de otros medios, sobre todo del cine, de la radio y de la misma prensa.

El gran director de cine, Federico Fellini, decía “que la TV le debe al cine todo lo que el cine ha sido como expresión de ideas, de sentimientos, de historias y de personas. Y más reciente volvía a firmar: Hacer cine es una forma de escribir”.
La TV ha echado mano de la plástica de la imagen en movimiento. Lo que le ocurre a la TV es que su imagen en la pequeña pantalla es mucho menos luminosa que en el cine. La TV se ha encontrado con la luz y con la imagen, el movimiento, la palabra y el ritmo. La TV ha sabido aprovecharse de lo inventado anteriormente. Y ha hecho bien. Ha colmado el sueño del hombre: retransmitir imágenes en movimiento.

Orígenes de la TV


Aparte de la fecha simbólica de 1861 - cuando el abate Giovanni Caselli inventó el pantelégrafo, un aparato con el que consiguió transmitir dibujos a distancia -, podemos decir que un paso importante en la conquista fue la del alemán Siemens, que logró convertir las variaciones luminosas eléctricas. Con el descubrimiento de la fotosensibilidad del selenio, llevada a cabo por J. May en 1873, comenzaron las primeras realizaciones experimentales, como la del americano G.R. Carey que concibió una lámina recubierta de 2500 células de selenio, cada una de las cuales estaba unida a una línea eléctrica que terminaba en una lámpara.

Pero el paso siguiente lo resolvió el alemán G. Nipkow. En 1.894 construyó su disco, es decir una pantalla circular. Una célula fotoeléctrica de selenio, detrás del disco, reaccionaba según la cantidad de luz que pasara por los orificios, y transformaba esta luz en una corriente eléctrica, proporcional a la luminosa, y después se amplificaba y se transmitía. Un disco análogo en el receptor permitía la reconstrucción de la imagen.

Era el año 1894. Un año antes el escritor de ciencia-ficción Albert Robida, en su novela El siglo XX, había descrito un aparato para la visión a distancia llamado “telefonoscopio”.
En 1897 el alemán Ferdinand Braun inventó el “tubo catódico” que transformaba una señal en puntos luminosos.

A principios de siglo, 1906, el físico ruso Boris Rosing, basándose en las experiencias precedentes, experimentó el disco de Nipkow para convertir una imagen en señales eléctricas en puntos luminosos y hacer visible la imagen sobre una pantalla. Fue la primera intuición coherente de un “sistema” televisivo. Un año más tarde, Alan Swinton estudió teóricamente la posibilidad de usar un sistema electrónico, no sólo para transmitir, sino también para recibir imágenes.

En torno a los años diez del siglo XX, se pudo dar por concluida esta primera fase experimental. Merece la pena recordar que por la misma fecha, el cine era no solamente una realidad tecnológica y una curiosidad científica, sino también un logro por su difusión al mundo entero. La radio, gracias al perfeccionamiento de las válvulas termoiónicas, estaba consiguiendo las primeras emisoras públicas (1913).

En 1923 el ruso Vladimir Kosma Zworkin, nacionalizado americano, creó el “iconoscopio”, tubo catódico constituido por una mosaico de células fotoeléctricas y un pincel electrónico. Junto a otro ruso emigrado a Estados Unidos, Farnsworth, se encontraron ante las colosales industrias Westinghose, la RCA, la Philco, la General Electric. Al mismo tiempo se asistía a una verdadera proliferación de experimentos y tentativas, la mayor parte de las cuales empleaba tubos de rayos catódicos con diferentes procedimientos de exploración: sistemas electrónicos, disco de lentes, célula Kerr..

Sería la RCA la que anunciara oficialmente el 20 de octubre de 1938 la producción a escala industrial de televisores. Un año más tarde comenzó un servicio regular de emisiones televisivas transmitidas por la NBC ( National Broadcasting Corporation).

Sin embargo el éxito de la iniciativa pareció modesto, ya que se vendieron tan sólo 100 televisores, cuando por la misma fecha había en Inglaterra 20.000 y con un servicio regular de la BBC desde 1936.
Las experiencias públicas de transmisiones televisivas datan más o menos de los años 30. Alemania (1928), Inglaterra (1929), Francia (1932), España (1956). La gran invasión televisiva vino después de la II Guerra Mundial.

En 1946 se unieron a Inglaterra los Estados Unidos, la Unión Soviética y Francia. En 1954 se iniciaron las transmisiones de la RAI italiana. Desde 1953 los acuerdos internacionales regularon el intercambio y la difusión de programas de TV en Eurovisión, y en 1962 tuvo lugar la primera difusión mundial de programas de TV por satélite artificial para las telecomunicaciones tipo Telstar. También , en una reunión en Lausana, 1951, se unificaron las líneas en 625, a 25 por segundo. Antes había sido un pequeño caos, dado que algunas transmitían 819, Mónaco, otras, 525 y hasta las piratas lograban hacerlo con tan sólo 441 líneas. Los japoneses ya han conseguido las 1.200 líneas, 50 por segundo, que hace que la imagen sea mucho más nítida.

Hoy la televisión es un fenómeno de relevancia planetaria. La mayoría de las transmisiones (más del 90%) se localizan en Europa y Norteamérica, pero el mercado televisivo ha conquistado hasta los mismos países subdesarrollados.
Los sistemas de difusión televisiva resultan sensiblemente diversificados en relación con las condiciones socio-económicas y jurídicas de cada país. Una gestión confiada enteramente a los privados lleva consigo que el coste de la gestión se cubra mediante mucha publicidad.

En otros países hay un régimen televisivo público, financiado a través de un canon de abono. Existen sistemas mixtos, presentes hoy en casi todo el mundo.
Desde el punto de vista de las conquistas tecnológicas, los años 80 y 90 constituyen una fase de gran desarrollo tanto en las técnicas de difusión (satélites, fibras ópticas, antenas parabólicas) como en sistemas standards y las consiguientes definiciones de imagen, juntamente con la informática (calculadoras. videográfica, videoart, videodiscos)... Dentro de nada, la TV funcionará como teléfono, lector de compact- disc, ordenador y banco de datos. Se podrá decir: La TV lo hace todo.

En España, siguiendo el modelo Bair, hizo sus pinitos en 1929 transmitiendo imágenes desde la Gran Vía de Madrid. Oficialmente comenzó a emitir tres horas al día en el año 1956. Y en 1972 se crean los Centros territoriales y comienza la emisión en color, del que hay diversos sistemas: el NTSC ( National Television System Commitee) americano, el SECAM (Séquentiel couleur à mémoire) francés y el PAL (Phase Alternative Line) alemán. Cuando llega el 1980, cesa el monopolio estatal y surgen las autonómicas. En los 90 aparecieron las privadas, las vía cable y las más de 600 locales existentes en la actualidad.


¿Qué es la TV?


Tras esta introducción, ya sabes lo que es la TV. Es un sistema de transmisión a distancia, mediante ondas electromagnéticas, de imágenes sonoras (fijas o en movimiento) que se reproducen en la pantalla de un aparato electrónico llamado televisor. Desde una estación se envía la señal al televisor.

¿Cómo transmite la TV?


Ya lo sabes perfectamente. Recuerda el mundo del cine. La televisión es su hija predilecta. Cuenta las cosas con imágenes en movimiento o estáticas. Se fija en la teoría de la persistencia de la imagen en la retina de nuestros ojos. La TV es un sistema de grabación, transmisión y recepción a distancia, de sonidos e imágenes en movimiento.

El esquema es, - como ya viste en las fórmulas de la comunicación -, la misma.

Cámara TV-‡Corriente eléctrica‡Codificación-‡Antena transmisora‡ Transporte al aire‡Antena Receptora‡Receptor y Decodificador‡ Imagen - visión.

El proceso de la comunicación “no se cierra si, al lado de la posibilidad de recibir lo que se nos comunica, no se coloca la posibilidad de transmitir lo que uno quiere comunicar”(Renato May).

Hay que tener en cuenta dos factores: lo que uno quiere que le transmitan o lo que uno desea comunicar a otro. Lo fundamental radica en la idea que nos hemos hecho del objeto y que se expresa en una idea, una palabra y la imagen que visualiza el comunicado o mensaje. Cuando la palabra y la imagen van unidas, logramos una comunicación más rica que si se hace aisladamente: o imagen o palabra. Aquí no vale eso de que” una imagen vale más que mil palabras”, sino que lo que vale es una imagen unida a la palabra. ¿Por qué?- te preguntarás. Es muy sencillo. La imagen hace que se supere lo simplemente racional y nos instalemos en la frontera de la fascinación. Entonces, además de comunicar, persuadimos, apasionamos, damos vida al ánimo del espectador.

McLuhan, experto en la comunicación, decía que” una pluma de ganso acabó con la conversación, suprimió el misterio, nos dio los espacios cerrados y el ámbito de las ciudades, originó caminos y ejércitos y burocracias. Comenzó la civilización”.

...”La fotografía fue para este autor la mecanización de la pintura, la mecanización del ojo fijo. Se quebraron con ella los equilibrios del ojo y del oído. Pero la aparición del teléfono y del fonógrafo y de la radio destruyó el espacio acústico. La radio nos devolvió a las tinieblas. Y a la imaginación. Y al mundo del misterio. Orson Welles lo demostró en su inolvidable juego de los marcianos: todo el mundo llegó a imaginar lo que nunca había sucedido. Lo que quizá nunca pueda suceder. Y el cine y la TV completaron este círculo infernal de lo sensorial humano. Hemos abolido la dinámica de la civilización occidental(libro) y hemos vuelto al espacio acústico. Aquella emociones que nos divorciaron de la realidad con la lectura y la escritura. Estamos en la época del mito”.

¿Qué clase de criatura es la TV?


He aquí una pregunta intrigante para el hombre actual. Hay quien piensa que la TV se ha tragado la cultura de siempre. Se dice de ella que “lo vulgariza todo” y que arruina el pensamiento. Es la opinión de los hombres-libro. Pasados ya bastantes años, los sociólogos creen que la inteligencia ha puesto a la televisión en su justo puesto cultural. Ya la ha asimilado como ocurrió antes con el cine, la imprenta y la radio... Y se encuentra el ser humano en la “civilización de la imagen, una imagen universal que achica el universo para convertirlo en una aldea global”.

Ciertamente, como dice Gala, la gente lee menos pero la gran oferta del espectáculo televisual hace que el hombre sepa seleccionar programas de cultura, de música moderna o clásica, programas de ecología, de solidaridad, de religión, de otras culturas...
Imagino que no estarás de acuerdo con el apelativo que le han colgado a la TV de “caja tonta o idiota”. Habrá, claro está, teleidiotas, pero también hay muchos otros que la critican porque son espectadores críticos y activos.

¿Es acaso tonta la TV cuando aparta del aburrimiento a millones de seres humanos cada día? No es la TV quien atonta sino alguna gente que se deja atontar por falta de cultura de la imagen y de las técnicas propias del medio. La TV es un medio de divulgación de cultura y de arte que abarca a todo el mundo. El mismo Pier Paolo Pasolini que tanto luchó contra la TV, más tarde reconoció que” la TV, bien orientada, podría ser positiva”.

La imagen y la palabra


La palabra y la imagen constituyen los ejes para transmitir “mensajes”. Los receptores, ya lo vimos en el bloque da la comunicación, pueden ser de muchas clases, pero, de por sí, ella busca la cercanía confidencial entre el comunicador y el receptor. Le ha ayudado al cine con la palabra en un ambiente en el que el comunicador entra en casa desde el televisor. La imagen ha aportado al cine un ambiente nuevo: el de que se pueda ver en abierto, es decir, en familia, dialogando, hablando, sin necesidad de estar a oscuras como en las salas de cine. Incluso directores de fama mundial han trabajado y lo siguen haciendo para la TV.

Orson Welles, al que de vez en cuando nos hemos referido ya, afirma:” Es evidente que en la TV, con el mismo espacio de tiempo, se puede llegar a contar muchas más cosas que en el cine. Con una economía de medios económicos es mucho más reconfortante. Con una capacidad de comunicación es mucho menos dispersa. Lo que siempre le gustó al inmortal director de Ciudadano Kane fue la habilidad de la TV para contar historias al modo como se contaban antiguamente los cuentos en familia .
También dice O. Welles que la gente que “ve la TV suele estar mucho más atenta de lo que nos imaginamos, porque puede estar escuchando y viendo a la vez. Escuchar supone pensar. Mirar es una experiencia sensorial tal vez más bella, más poética, pero en la que la atención tiene una parte mucho menor”.
Tras su paso por TV, este maestro universal de la imagen, extraía estas conclusiones:

- que la pobreza aparente de la TV es, en el fondo, una riqueza;
- que la TV es enemiga de los valores cinematográficos tradicionales, pero que no es enemiga del cine:
- que lo mejor de la TV es que tiene a los espectadores a metro y medio de la pantalla;
- que la TV no es sustancialmente un vehículo dramático, sino narrativo;
- que, por eso mismo, es el medio ideal de comunicación para todos aquellos que se propongan narrar a los otros historias del hombre;
- que no se puede desembocar en la poesía de la imagen o de la palabra si no es aceptando todas las limitaciones que cada medio lleva consigo.

No seas tú de esos “quejicas apocalípticos” que ven solamente lo negativo de la TV. La razón es porque no han entendido el medio televisivo como un producto de una tecnología y de una estética absolutamente nuevas.
Lo decía McLuhan:
- la TV no es la radio ilustrada;
- ni la prensa por la imagen;
- ni el cine familiar;
- ni el teatro en magnetoscopio.
La TV es un fenómeno social y una realidad estética de nuestro tiempo. Y se debe aceptar así. Luchar contra ella, como hizo François Mauriac, parece una tontería.
Lo que sí debemos hacer los telespectadores, al estilo de O. Welles, es lo siguiente:
- exigirle algo más que simple distracción trivial o chabacana;
- hacer que se convierta en amiga inteligente en casa;
- a la TV hay que aplicarle un “filtro” que sólo permita el paso de lo mejor; - la TV es un ojo. Y solamente el hombre puede darle o no la luz que necesita.

¿Existe una programación televisiva ideal?


Tú mismo sabes la respuesta. Los organizadores de programas, aunque sepan que lo morboso atrae al público y gana más dinero con la publicidad, habría mucha gente de nivel intelectual elevado que haría zapping en seguida y que, además, lloverían las críticas en revistas especializadas y en la prensa. Sé de una emisora de TV que ponía, a altas horas de la madrugada, películas pornográficas. El director, al recibir tantas protestas, tuvo que dejar de emitirlas. Y piénsalo bien. Ese programa podría cubrir una parte ínfima de espectadores obsesos por lo sexual. Pero la inmensa mayoría no es tan inculta e insensible como algunos piensan.

La TV es para todos y, por tanto, su programación debe alcanzar al mayor número posible de espectadores. Hay que saber combinar sabia acertadamente los programas para que la gente se sienta motivada.
Los programas que ofrece la TV son, más o menos, los mismos que la radio o la prensa escrita.

- Informativos: Se centran en el Telediario o Noticias. Dan las noticias más importantes del día en el país y en el mundo mediante imágenes de soporte. Puede haber informativos más especializados: del parlamento, toros, deportes...Reportajes sobre cosas de actualidad, debates, tertulias...Hay cadenas que, mediante los informativos, acentúan su tendencia ideológica. Publican lo que interese al partido y, de referencia, algo de lo demás en tercer o cuarto orden de prioridades.

- Retransmisiones: Tienen lugar cuando existen acontecimientos que merecen la atención de miles de espectadores: Celebraciones religiosas, deportes a gran escala, romerías célebres, desfiles militares, toma de posesión de un Presidente de Estado...

- Cine: Poco a poco algunas cadenas van haciendo cine propio. Son los telefilms. La mayoría, sin embargo, alquilan películas a las productoras para su exhibición. Hay tantas películas que llegan a saturar el interés del telespectador. Lo que ocurre es que, al poner tanta publicidad, se “zapinea” de una a otra durante los minutos que duren los abundantes anuncios.

- Teleseries: Están muy de moda en TV. Son historias cortas en capítulos sobre temas sentimentales, luchas familiares, divorcios, hijos y dramas...realizados expresamente para TV. Los consumidores normales, por las horas en que los emiten, suelen ser personas que estén en casa a esas horas laborales.

- Concursos: Si una cadena de TV quiere tener más audiencia, es casi obligatorio que tenga un programa de concursos en los que se gane fácilmente el dinero. Suelen ser de éxito asegurado, aunque no conviene que su duración sea excesiva.

- Infantil: Este inmenso público es el peor tratado en las cadenas de TV. Tan sólo los contentan con dibujos animados. No son frecuentes los programas educativos. Son los eternos olvidados de los medios de comunicación. En el cine, por ejemplo, apartando Navidad, ¿qué películas proyectan para niños? Prácticamente ninguna.

- Juvenil: Hay muy pocos. Los contentan con los “40 principales” en video clip. Y poco más.

- Cultural: Son los programas que recogen todo el espectro de la cultura en sus diferentes vertientes:

- Musical: Suelen abundar mucho, aunque brindados hoy por hoy a través de los video clip y algunos conciertos en directo o grabados, Radio 3 en la TV2 a altas horas de la noche.

- Miscelánea: Es un batiburrillo en el que entra todo.

- Divulgativo: Son los que tratan de algún tema que tiene como fin lo educativo e instructivo.

- Documental: De ordinario, son reportajes bien hechos y de interés para todos.

- Humor: Son los que intentan hacer gracia y divertir al espectador mediante parodias o chistes.

- Talk - show: Son los programas que tienen como eje los testimonios y entrevistas en torno a un tema. La gran dificultad para el espectador crítico es que los rechaza pronto porque, casi siempre, inciden sobre temas marginales que no competen a la mayoría de los telespectadores.

- Reality- show: Es, en realidad, una variante del anterior. Lo que les diferencia es que este programa versa sobre temas humanos interesantes a mucha gente.

- Infoshow: Cada día tienen más éxito, aunque efímero, por presentarse con imágenes impactantes.

Aplicando la fórmula I = f (C, E, P) podemos decir que en cuanto a la C, la TV es normalmente de una gran variedad en sus contenidos e incluso en sus temas de estudio y profundización. Respecto a la E, diremos que la extensión es mundial, mediante el uso de satélites; continental, nacional, regional y local. En cuanto a su potencia, es igualmente ilimitada, no cada estación en sí misma, sino en conexión con los satélites.

¿CÓMO VER LA TELEVISIÓN?



Hay dos formas de estar ante la pequeña pantalla: 1) Si estás pasivo y no piensas nada en los mensajes que te envían, puede ser peligroso. 2) Si eres crítico, pones en cuarentena cuanto el aparato te dice. No te olvides que estás ante un aparato que te emociona y crea en ti sensaciones, emociones y estados de conciencia diversos. No le puedes entregar los mejores momentos de tu vida. No seas como aquellos que se “pegan” ante el televisor miles de horas a lo largo de su vida. Ya te dije que un hombre que tenga 70 años de vida, ha pasado nueve de ellos viendo al TV.

Cifras. El tiempo empleado por los chicos entre 5 y 14 años supera el 44% del que pasan en la escuela. En las familias, el televisor permanece encendido durante 6 horas y 42 minutos, y los chicos pasan hasta 7 horas y media al día.
Se calcula que, al terminar los años de la escuela obligatoria, el chico ha pasado:

* 11.000 horas en la escuela
* 15.000 horas ante la TV
*10.000 horas oyendo “música popular”.
*350.000 anuncios son los que ha visto
*18.000 delitos son los que ha contemplado ante la TV
Imagino que estas cifras te habrán estremecido. Por eso, me parece conveniente darte este decálogo para tu visión televisiva.

1. Hay que conocer la televisión


Esto no es nada fácil. No muchos espectadores se plantean este problema. Se sientan ante ella y basta. No piensan que lo que van a ver es producto de horas y horas de esfuerzos personales, el dinero que cuesta y todo el mundo que hay detrás de la pantalla: trabajadores que van desde el carpintero hasta el mismo director del programa o de la cadena de TV. Todo esto se debería tener en cuenta cuando el valor del programa vale la pena. Hay mucha gente, cierto, pero lo que llega a ti es lo que ellos pretendían. Analízalo. Si te gusta por sus valores estéticos, culturales, técnicos...ve sus aciertos y desaciertos. Si no, haz zapping. La técnica, por otra parte, de la TV es parecida a la del cine.

2. Hay que amarla en lo que vale


Se supone que cuando uno conoce la técnica y todos los que entran a formar parte de un programa - con tal de que lo hagan bien y no se proyecte una basura -, uno comienza a amar la TV. Si todo es basura no vale la pena emplear ningún tiempo viéndola ni estudiándola.
Es labor de cada persona o de cada familia. La televisión es una ventana abierta al mundo. Anuncia lo que pasa. Te hace más solidario, comunicativo. Ella te pone el mundo en tus manos para lo que veas en su grandiosidad y también en la maldad que cometen los hombres en diversas partes del universo. Es la historia viva de cada día.

3. No hay que verla solos


Tener la tele en casa es querer estar al loro de lo que ocurre en el mundo. Eso es bueno. Sin embargo, si la tienes para matar el tiempo de tu aburrimiento, malo. Tienes que desengancharte de tu estrés. Para ello la TV te ofrece humor, episodios, telefilms policíacos que pueden distraerte. Eso es bueno. Si la ves con otros, tienes la oportunidad de intercambiar ideas, opiniones y gustos que pueden enriquecerte. No debe ahogar el diálogo, que es el honor de la persona.

4. No hay que exigirle más de lo que puede dar


A la tele se le piden muchas cosas: cultura, distracción, entretenimiento, arte, películas y que todo sea apto para todos. Haría falta una televisión para cada espectador. No es posible. Lo que ocurre es que la gente no está preparada para la lectura de las imágenes. Pocos son los que estudian la técnica. Con ella se llega a gustar mejor el medio. Hoy se nace viendo imágenes y nadie te enseña a leerlas. Un absurdo. La TV señala caminos, pero no le pidas que además te lleve a hombros. ¿Para qué tienes la inteligencia?

5. Hay que seleccionar los programas


No te lo puedes tragar todo. Sé inteligente y elige los programas que merezcan la pena. Si la tele es digna de sí misma, debe ofrecer programas para todas las edades sin marginar a ninguna. Estudia el contenido de la programación y date cuenta si te gusta o te va a culturizar en algún aspecto interesante de tu personalidad. Ve la opinión de los críticos para que te sientas orientado. El cine, en sus diversos géneros, ocupa casi el 50% de la programación. Distráete con el que te guste. No te dejes llevar de lo que echen. Analízalo.

6. Cada programa tiene alguna trascendencia


La tele bien seleccionada es como la lectura. Nadie puede disculparse de que no tiene tiempo para ver la TV. Hay que buscarlo. Ten en cuenta que del mundo de las imágenes y de las palabras, debes dar el salto a tu propia reflexión. No se pueden ver sin ternura y llanto las imágenes de Somalia en Africa o del anciano Papa Juan Pablo II en sus viajes por el mundo visitando y alentando a los creyentes. Debes exigirte el sentido trascendente en todo cuanto ves y que, por supuesto, merezca tu atención.

7. Cambiar de canal es cosa de sabios


Habrás notado que algunos locutores o emisores te dicen que no cambies de canal. Es normal. Desean que veas la publicidad. Convéncete de que ninguna tele es la “mejor”.No te hipoteques a ninguna en general. Tan sólo haz zapping cuando notes que el programa es un “rollo” y que no te dice nada. No aguantes mítines o chabacanerías, o zafios, o porno...Cambiar de canal es de inteligentes.

8. Hay que evitar el éxito de la violencia


Se habla mucho de la violencia en la TV. Hay sociólogos que dicen que esta violencia puede marcar más las mentes de los adolescentes y de los niños. La violencia en TV engendra adicción a la violencia. En general no distinguen entre la violencia de un telefilm y la de un telediario. La sangre es la misma pero las motivaciones son diferentes. Para mentes no preparadas, como el lenguaje de la tele es como es, la confusión entre planos reales y planos ficticios descarga la capacidad de ejemplo que la visión de la violencia verdadera pudiera traer consigo. Lo que más necesita un espectador de TV no es ejercicio de violencia, sino secuencias de entendimiento y de solidaridad.

9. Hay que hablar de lo que se ve


Se habla con otros de la TV que uno ve. De los programas. De los telediarios. De las películas. De las tertulias y magazines. Te dan una fuente de cultura para una comunicación con los otros. No te hagas adicto a un solo canal. Cuando oigas de los programas de tal o cual canal, haz caso a tu interlocutor. Habla de la TV con tus hijos para ayudarles a comprender e interpretar mejor lo que ven.

10. No todos los programas son iguales


Los programas televisivos tienen contenidos y exigencias muy distintos. El espectador inteligente debe darse cuenta de qué programas se le ofertan. Desconfía de los bustos parlantes, es decir, los que lo explican todo.

Y para terminar esta unidad dedicada a la TV, te voy a hablar brevemente de uno de los programas que más ve la gente joven en la TV. Son los Video clip.

LOS VIDEO CLIP


Ritmos, movimientos, colores, luces, imágenes fantasmagóricas y música trepidante, todo mezclado con una historia de 3/4 minutos narrada por un monitor doméstico, por emisoras especializadas o por videocassettes comprados en las tiendas de discos, difundida al máximo en la pequeña pantalla, en el bar o la discoteca...eso es, en síntesis, la identidad del video clip.

Nació a en la mitad de los 70. Tiene como finalidad promocionar la publicidad para incrementar la venta de discos. El video clip se ha convertido en un espectáculo preferido por las nuevas generaciones.
Viene del inglés y significa “recortar o cortar”. El video musical no es otra cosa que porciones del mundo real o fantástico en el que convergen solicitaciones acústicas y visuales, basadas en un fragmento perceptivo plurisensorial que hacen los procedimientos multimediales a base de muchas experiencias artísticas o comunicativas.

Se le puede aplicar al video clip las palabras de McLuhan:” Hubo un tiempo para el oído. Después lo fue para el ojo. Un día el ojo y el oído estarán en perfecta sintonía”.
Esto se puede aplicar al video clip, porque su nuevo lenguaje audiovisual logra fundar los códigos sonoros (música, disco, radio, concierto) con los códigos figurativos tradicionales (pintura y fotografía) y modernos (cine y TV, en una amalgama cultural en la que se juntan hasta los parámetros de la retórica del lenguaje publicitario.

El video clip es una pluricomunicación de un alto compromiso debido a la co-presencia de códigos activados por las multiformes implicaciones argumentativas.
Se puede afirmar que los elementos fundamentales del clip son la música juvenil y la imagen que se mueve ensambladas en un único lenguaje, el televisivo.
El video clip privilegia la música juvenil, y más que nada el rock anglosajón. La música es lo fundamental en el video clip.

En este género, lo ideal sería que la parte sonora y la icónica fuesen de igual calidad, pero no siempre sucede así. Sin embargo, tras ver algunos video clip caes en la cuenta de que lo importante es el carisma del músico- solista o grupo. Se estudia en ellos el look y la telegenia. Look es lo que se refiere al cuidado del comportamiento de la persona física. Telegenia es la capacidad de transmitir todas sus cualidades en la pequeña pantalla. No la confundas con la fotogenia = una persona que sale bien en las fotos. La telegenicidad es tan importante que, a menudo, los discógrafos deciden lanzar al mercado nuevos grupos o solistas- no en base a la preparación cultural o excentricidad-, sino solamente en base al impacto que producen mediante el monitor, o del grado de”appeal” ante el medio televisivo.

Según Ann Kaplan, existe el clip romántico, moderno y posmoderno. El romántico tiene una estructura narrativa tradicional, es decir, con más imágenes que corresponden a la trama de la canción, sin alterar la s dimensiones espacio - temporales para dejar mayor fluidez a los nexos causales y a las relaciones de continuidad, y para señalar el tema central (el deseo del joven de mezclarse con los otros o unirse a sus semejantes).

El clip posmoderno utiliza tanto la cámara como las sucesivas manipulaciones de las imágenes, insistiendo en los movimientos de cámara y en las fases del montaje.
El clip moderno refleja un arte crítico. El núcleo central no es ya la técnica en sí misma, sino las técnicas empleadas en razón de la expresión de un concepto, mensajes contestatarios de los valores o desvalores dominantes ( alienación, guerra, escuela, padres...) según la óptica del público adolescente.

El clip, últimamente, está sufriendo críticas duras porque emplea solamente lo visual en detrimento del lenguaje verbal. Priva mucho más la columna sonora que la verbal.

¿Cuál es el pensamiento de la Iglesia respecto a la TV?


1) El Concilio Vaticano II, en el decreto Inter Mirifica, n.14 dice:”...Préstese asimismo apoyo eficaz a las emisiones radiofónicas y televisivas honestas, ante todo a aquellas que sean apropiadas para las familias. Y que se fomenten con todo interés las emisiones católicas, mediante las cuales los oyentes y los espectadores sean estimulados a participar en la vida de la iglesia y se compenetren con las verdades religiosas. Con toda solicitud deben promoverse, allí donde fuese oportuno, las estaciones católicas; hay que cuidar, sin embargo, de que sobresalgan por su perfección y por su eficacia”..

2) En la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales de 1994, Juan Pablo II afirmaba:” Televisión y Familia: criterios para unas costumbres sanas en la visión de la TV:...Deseo subrayar la importancia y responsabilidad de los padres, los hombres y la mujeres en la industria televisiva, la responsabilidad de la autoridad pública y los que tienen puestos responsables en la Iglesia. En sus manos está el poder de hacer la TV un medio eficaz para ayudar a las familias a desarrollar su papel, que es el de constituir una fuerza de renovación moral y social.
...Los padres deberían discutir con sus hijos los programas propuestos por los medios de comunicación social...La visión indiscriminada de la TV puede ser dañina..

3) En el mismo documento, hablando de los responsables de la TV, dice que “la industria televisiva debería observar un código ético que incluyera el compromiso de satisfacer la necesidad de las familias y que promoviera valores que son el sostén de la vida familiar...Los canales de TV, sean gestionados por la industria pública o privada, son un instrumento público al servicio del bien común; no son sólo instrumentos de propaganda comercial o de poder, sino que deben existir para prestar un servicio a la comunidad en su totalidad”...

CUESTIONES


1. ¿ Qué te llama más la atención del informativo?
2. ¿ Cuántas noticias tiene un informativo?
3. ¿¿En qué bloque se inserta una noticia?
4. ¿ Qué posición tiene la cámara ante los personajes, presentadores o invitados?
5. ¿ Cuáles son las reglas del decálogo a la hora de ver TV?
6. ¿ Qué géneros televisivos conoces en TV?
7. ¿ Cuál te gusta más?
8. ¿ Eres un crítico activo o pasivo?
9. ¿Qué me dices del video clip?
10. ¿Urge la Iglesia una preparación a la familia ante la TV?


ACTIVIDADES A REALIZAR


1. Escoge la programación de una cadena de TV. Analiza sus características:
- Nombre de la cadena. Fecha y hora de emisión
2. Agrupa los programas por bloques horarios. Reflexiona sobre el público potencial de cada banda horaria. ¿Se ajustan esos programas a la gente?
3. Clasifica los diferentes programas de esa cadena de TV:
- Informativos diarios, específicos, semanales
- Retransmisiones
- Programas (cine, teleseries, concursos, infantiles, juveniles, musicales, magazines, documentales, humor)...
4. Elabora un cuadro en el que aparezcan cada tipo de programas y su duración
5. Haz de crítico televisivo y da tu opinión acerca de la cadena que has analizado destacando los aspectos negativos y positivos que has encontrado en ella.
6. Analiza las series televisivas viendo su estructura, los personajes, el tiempo y el espacio, tratamiento formal, valoración global.
7. Cada grupo de clase grabará un tipo de programa o fragmentos de diferentes programas. Elaborará una reseña del mismo con los datos más importantes.
8. Dividir la clase en grupos para hacer de guionistas, cámaras, presentadores, montadores, decorados...
9. Ver un programa y hacer comentarios.
10. Cada grupo debe hacer un programa diferente.


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