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Los ejes de la cultura de la vida
1. La muerte no es un tema tabú, sino un hecho natural que forma parte de la vida humana como el nacer, el crecer, la condición sexuada o la inteligencia.
2. Nadie, ni jueces, ni legisladores, ni médicos, se puede atribuir el derecho a decidir que algunos seres humanos no tienen derechos o los tienen en menor grado que los demás.
3. La familia es respetada y querida como ámbito natural de solidaridad entre generaciones, en las que se acoge, se protege y se cuida a los miembros sanos y a los enfermos, a los jóvenes y a los ancianos, a los no deficientes y a los que sí lo son (contar ejemplo de la reina Silvia de Suecia).
4. La organización hospitalaria no debe ser el lugar donde se abandona a los enfermos y ancianos. El hogar tiene que ser el lugar de acogida natural en la enfermedad y en la ancianidad, y en él debe vivirse la muerte con cariño y lucidez.
5. Las iniciativas sociales de atención a los enfermos deben crear en torno a ellos un clima humano, respetuoso de la persona humana y una preparación técnica suficiente de modo que la persona pueda afrontar la muerte dignamente y sintiéndose persona (ej. de Gran Bretaña).
6. La medicina debe orientarse también a la atención de las personas, no sólo a un esfuerzo tecnológico para alargar la vida.


