Autor: | Editorial:
Anexo 2. Lecciones Especiales de acuerdo al tiempo litúrgico.
DÍA DE TODOS LOS SANTOS
(Para darse la última semana de octubre)
Objetivo:
Al final de la lección, el niño:
-Conocerá el verdadero sentido de las festividades de los fieles difuntos y de Todos los Santos que se celebran el 1 y 2 de Noviembre.
-Sabrá que la fiesta de Halloween es un medio que ha utilizado el mundo para distraernos de la oración en esas fechas tan importantes y que podemos disfrutar de los dulces y los disfraces, siempre y cuando también dediquemos un tiempo para rezar por los muertos y pedirles cosas a los santos.
- Conocerá que los santos no son nada irreal, sino que han sido seres humanos normales como cualquiera y que la única diferencia es que ellos han cumplido con todos sus deberes en todo momento.
-Descubrirá que la santidad es una obra de toda la vida y de cada momento.
Historia para contar con las figuras imantadas:
Ana y Paco estaban muy contentos pues ese día se celebraba en el colegio el día de "Todos los Santos" y ellos tenían que ir vestidos del santo que les correspondía.
Su mamá los despertó muy temprano para vestirlos y arreglarlos muy bien.
Ana iría vestida de Santa Ana, quien fue la madre de la Virgen María ( Madre de Jesús).
Paco iría vestido de San Francisco de Asís que fue un joven que entregó su vida a Dios para predicar su Palabra a través de la pobreza, la alegría y la sencillez.
Ese día, Ana y Paco salieron muy contentos del colegio pues todos los niños habían ido vestidos de algún Santo y algunos contaron una pequeña historia de lo que hizo el Santo del cual iban vestidos.
En la tarde se fueron con sus papás para ir a misa con sus abuelos.
Cuando llegaron, a los abuelitos les dio mucho gusto ver a los niños.
-¡Que bueno que llegaron!, dijo el abuelo
-Muy bien, dijo la abuelita. Ya estamos listos para ir a misa-.
Al llegar a la Iglesia toda la familia se arrodilló frente a las imágenes de Jesús y de María. Junto a ellos estaba también la imagen de San Francisco de Asís.
Ana y Paco se quedaron impresionados al ver aquellas imágenes. Durante la misa se quedaron muy calladitos y atentos. Al salir de misa, Paco le preguntó a la abuela:
-Abuelita, ¿todos los santos se visten con trajes largos y tienen cara de dolor?.
-No, dijo la abuelita .¿Uds. saben quienes son los santos?
-¡Si!, dijo Ana - Los santos son los días en que festejamos nuestros nombres.
-No, dijo la abuelita, -Los santos son personas como tú y como yo que amaron mucho a Jesús. Son personas muy buenas que hicieron todo lo que tenían que hacer, muy bien hecho. Viven en el cielo y son muchísimos, por eso la Iglesia dedica un día para festejarlos a todos. Por eso hoy se festeja a todos los santos.
-¡Ah!, dijo Paco, Entonces, ¿los santos fueron como nosotros?
-Si, dijo la abuelita, todos podemos ser santos si hacemos nuestros deberes muy, muy bien hechos, si amamos a Dios sobre todas las cosas y si amamos a todos como a nosotros mismos!
-Entonces, ¿por qué están los santos en la Iglesia?
-Los santos están en el cielo con Dios, lo que hay en la iglesia son imágenes, como fotografías que nos recuerdan a todos, a aquellas persona buenas que nos dieron un ejemplo con su vida y nos enseñan cómo imitar a Jesús, respondió la abuela. También a los santos les podemos pedir favores y nos los pueden dar porque ellos son muy poderosos por estar cerca de Dios.
Esa noche, al acostarse, Ana y Paco pidieron a Dios que los ayudara a ser unos niños santos, como los santos que ése día habían visto en la Iglesia junto a la imagen de Jesús.
Desarrollo del tema:
La catequista iniciará la exposición del tema platicando del sentido de las festividades de Todos Santos y de los fieles difuntos.
Les hablará del valor de la oración por la salvación de las personas que ya murieron.
Les hablará de la intercesión de los Santos ante Dios para concedernos cosas que les pidamos.
Les preguntará si han visto figuras de calabazas, vampiros, brujas, etc. en la calle y en las tiendas. Les explicará que, como el día de los fieles difuntos, muchas almas llegaban al cielo porque los cristianos rezaban por ellos, eso al diablo no le gustó y les dio la idea a algunas personas para que distrajeran a los cristianos con otra fiesta. Si la fiesta de los cristianos era para los muertos, ellos hicieron una para las brujas y los fantasmas (que no existen), el día 31 de octubre, justo antes de las fiestas cristianas. De esta manera, los cristianos estarían muy ocupados con sus disfraces de Halloween y sus dulces y se les olvidaría rezar por los muertos.
Les explicará que podemos aprovechar las cosas simpáticas del Halloween, los disfraces, el salir a pedir dulces, etc. pero estando muy atentos de no caer en la trampa de dejar de rezar el día de muertos y el día de Todos Santos.
Después pasará a hablar de los santos:
Ser santo es amar mucho a Jesús, tratar de ser en todo como El; hacer nuestros trabajos extraordinariamente bien hechos; que cuando los demás nos vean digan : ¡ Que bueno es Dios que hace que personas tan buenas, tan trabajadoras!-
Les preguntará: A ver fulanito -¿Que puedes hacer tú para ser santo?
- Si vas a jugar, ser el mejor jugando
- Si vas a estudiar, ser el mejor estudiando.
-Si es hora de ayudar mamá, ser el que mejor la ayudas a mamá.
-Si es hora de rezar, rezar, con mucho amor a Jesús
-Si es hora de compartir tus cosas, compartirlas de corazón.
Para ser santo hay que luchar continuamente:
A veces nos da flojera rezar, entonces acordarnos que Jesús nos espera y luchar contra esa flojera.
Cuando no tengamos ganas de recoger nuestros juguetes, acordarnos que Jesús obedecía y ayudaba a sus papás, y tratar de ser como El.
Se puede contar a los niños la historia de algún santo. De preferencia alguien que en su infancia se haya destacado por lo que hizo (como Sta. Margarita Ma. Alacoque) y destacar que los Santos han sido personas como nosotros. Que ellos fueron niños también y que si llegaron a ser Santos fue por su forma de vida, porque siempre hicieron lo correcto, siempre se portaron bien.
Que el hecho de que los Santos estén vestidos con túnicas no los hace diferentes a nosotros y que si cada uno de nosotros queremos llegar a ser Santos debemos portarnos bien, obedecer siempre, querer a nuestros padres hermanos, abuelitos, amigos, ayudar a nuestros semejantes en desgracia, querer y amar a Dios y vivir en gracia con El.
Vamos a cerrar nuestros ojos y vamos a pedirle a Dios que nos ayude a ser buenos y santos; que nos ayude a imitar a Jesús y a todos los santos que viven con El.
Actividad:
Fabricar un altar de muertos en el salón, utilizando flores, papel de china recortado, e imágenes de la Virgen.
Propósito para cumplir en la semana:
Buscaré parecerme un poco a los santos haciendo lo que debo hacer en cada momento (desayunar, levantarme, jugar, bañarme, acostarme) y tratando de ser obediente con mis
papás, con mis misses, portándome bien, queriendo a mis papás, a mis hermanos, a quienes conviven conmigo y ofreciendo a Dios todo lo que haga.
ADVIENTO
(Esta lección se dará la primera semana de adviento, ya sea la última de noviembre o la primera de diciembre)
Objetivo:
Al final de la lección, el niño:
-Conocerá que existe un calendario litúrgico.
-Sabrá que el Año litúrgico se inicia con el Adviento.
-Sabrá que el Adviento es un tiempo de preparación para la Navidad.
-Tendrá deseos de portarse mejor durante el Adviento para preparar su corazón para recibir a Jesús en la Navidad.
Historia para contar con las figuras imantadas:
Paco y Ana estaban sentados en la sala muy atentos a la historia de José y María que les contaba su mamá.
María era una jovencita muy buena y muy sencilla que vivía en Nazaret. Un día mientras rezaba, se le apareció un ángel que le dijo:
-Alégrate, llena de gracia. El Señor está contigo, tú eres la escogida entre todas las mujeres.
María al oír esto se sorprendió, pero el ángel le dijo:
-No temas, María, porque has hallado la gracia a los ojos de Dios. Vas a tener un hijo por obra del Espíritu Santo y le pondrás por nombre Jesús.
María Contestó:
-Hágase en mí según su palabra
También a José se le apareció un ángel en sus sueños y le dijo que iban a tener un hijo, que era nada menos que el Hijo de Dios.
Mientras esperaba que naciera el Niño Jesús, María se fue a visitar a su prima Isabel, que también esperaba un bebé, para ayudarle.
Antes de que naciera Jesús, el emperador César Augusto mandó hacer un censo y José y María tuvieron que ir de Nazaret hasta Belén en burrito.
Al llegar a Belén, Jesús estaba a punto de nacer. José y María estuvieron tocando la puerta en muchas posadas, pero no había lugar en ninguna, así que Jesús tuvo que nacer en un pesebre.
Paco y Ana apenas parpadeaban oyendo la historia y Ana le pregunto a su mamá:
-¿Qué es un pesebre?
-Un pesebre, contestó mamá, es un lugar donde duermen los animales, hay paja y es frío, además de que huele muy mal. No es un lugar bonito.
-Pobre Jesús, dijo Paco. ¿Por qué no pudo nacer en un lugar bonito.
-Porque no hubo lugar para El en ningún otro lado, explicó la mamá. Sin embargo, esta Navidad, Jesús puede nacer en un lugar bonito si preparamos nuestro corazón para recibirlo y lo llenamos de amor y buenas acciones.
Desarrollo del Tema:
La catequista los invita a participar preguntando:
-¿Qué hacen ustedes cuando llega a su casa alguien que hace mucho no ven y tienen muchas ganas de ver?
A lo mejor mamá limpia la casa, prepara una comida especial, pone flores en la casa y nos pone a todos muy guapos.
¿Que hacen sus papás cuando esperan la llegada de un bebé?
Preparar la ropita, la cunita, los biberones, todo lo que necesita un bebé.
José y María también prepararon todo para el momento en que naciera Jesús: María había preparado unos pañalitos, mantitas y suetercitos. José le había fabricado una cunita.
Cuando les avisaron que se tenían que ir a Belén no pudieron llevar muchas cosas en su burrito, pero obedecieron con amor.
Así nosotros tenemos que preparar nuestro corazón para que Jesús pueda nacer ahí y no nazca en un lugar frío.
¿Saben como podemos preparar nuestro corazón? Haciendo cosas que le gusten a Dios como:
- Ayudar a mamá sin repelar
- Rezar nuestra oraciones
- Recoger nuestros juguetes
- Prestar nuestras cosas, etc.
Cuando va a haber una fiesta o algo importante, hacemos muchos preparativos. También te preparas tú para poder celebrarlo. Dentro de unos días vamos a celebrar algo importantísimo: La Navidad. Pero para poder celebrarla bien, necesitas preparar tu corazón.
Esto es el ADVIENTO: 4 semanas en que te preparas para recibir a Jesús.
El Adviento es un tiempo de preparación, de revisión, de proyección, y de espera para la venida de Jesús al mundo, que viene para salvarnos a través de sus enseñanzas y ejemplo.
-Tiempo de Preparación.- Si Jesús es capaz de ofrecer su vida por nosotros y para nosotros lo menos que podemos hacer es preparar su llegada haciendo un esfuerzo por mejorar nuestra vida. Rezando más, realizando más actos que agraden a Dios, como obedecer, hacer la tarea bonito, no pelear con los hermanos y compañeros, hacer los trabajos que nos encomienden, perdonando a los que me hacen algo malo
- Tiempo de Revisión.- Pensar qué tan bueno he sido hasta hoy y lo que haré para ser mejor que antes.
-Tiempo de Proyección.- Hacer un plan para que no sólo seamos buenos en el Adviento, sino siempre. Fijarme en este tiempo, qué es lo que más me cuesta y cuándo es cuando me enojo o soy desobediente y entonces hacer el plan para estar atento y no caer en las trampas que me quiera poner el demonio para portarme mal.
Tal vez han oído que se dice que el Adviento es un tiempo litúrgico. Les voy a explicar qué es lo que eso significa:
- La Iglesia sabe que los hombres somos muy despistados y muchas veces se nos olvida lo que tenemos que hacer. Por esto, ha dividido el año en varias partes distintas con el fin de recordarnos que siempre debemos estar atentos para ser mejores y así llegar al Cielo más fácilmente.
- Estos tiempos litúrgicos son: (esta explicación sólo se les dará a los niños de Transitorio y Preprimaria)
acaba el día de Navidad.
La Navidad, que sirve para celebrar la llegada de Jesús Nuestro Salvador. Este tiempo, empieza el día de Navidad y se acaba el día de Reyes.
La Cuaresma, que sirve para prepararnos para la Pascua con sacrificios y buenas obras. Dura cuarenta días y termina con la Semana santa, en la que recordamos la Pasión y muerte de Jesús. La semana Santa acaba con la celebración de la Pascua
La Pascua es la celebración de la Resurrección de Jesús. En este tiempo, también celebramos el día que Jesús subió al Cielo y termina el día de Pentecostés, que es cuando vino el Espíritu Santo.
En cada tiempo litúrgico, los sacerdotes se visten de diferente color para celebrar la misa. Fíjense este domingo, cuando vayan a misa, el sacerdote estará de color morado, que es el color que se usa en Adviento.
¿Alguien se acuerda para qué nos preparamos en Adviento?
Actividad:
Cada niño fabricará una corona de adviento con cartulina verde y velitas de posada o pastel, mientras la catequista les explica su significado:
-La Corona es un círculo que no tiene principio ni fin. Simboliza el amor de Dios a nosotros. Dios me ha querido siempre y siempre me querrá por toda la eternidad.
-Las cuatro velas apagadas son la obscuridad que es el estar alejado de Dios y al prender una cada domingo de adviento significa la preparación para encontrarnos con Nuestro Salvador, Jesús, quien vino a sacarnos de la obscuridad del pecado para llevarnos a la luz. (Las velas tienen que ser tres de un color y una diferente que es la que se prende el día de Navidad. Se acostumbra que sean moradas y una rosa, pero no es tan importante el color.)
Propósito para cumplir en la semana:
Cumpliré los propósitos que vienen en el calendario de Adviento que me dio mi miss
LA NAVIDAD
(Esta lección se dará en la última clase antes de salir a las vacaciones de Navidad)
Objetivo:
Al final de la lección, el niño:
-Comprenderá que es a Jesús a quien debemos festejar en la Navidad y que su Nacimiento es más importante que los regalos o la fiesta.
-Comprenderá que el Nacimiento de Cristo en su corazón, tiene que llevarlo a ser más cariñoso con todas las personas.
-Sabrá que cada vez que es bueno con otros, Jesús se pone contento como cuando fueron los pastores y los magos a llevarle regalos.
HISTORIA:
Paco y Ana estaban sentados viendo el Nacimiento. Veían a San José y a la Virgen; veían a los pastores y a los Reyes Magos.
Mientras contemplaban el Nacimiento sus papá les platicaba:
Cuando estaba María esperando al Niño Jesús, salió un decreto de emperador romano Augusto, por el cual debían de ir a empadronarse en la ciudad de donde provenía su familia.
La familia de José descendía del rey David, así que tuvo que dirigirse a Belén. María y José emprendieron el largo viaje. En el burro llevaban su comida, las mantas de lana para cubrirse en las noches frías y las ropas con que vestirían al niño que estaba por nacer.
Cuando llegaron a Belén no encontraron lugar donde hospedarse, y el único lugar disponible era el establo. Aquel lugar estaba sucio y su olor no era agradable a causa de los animales que allí dormían; pero al menos María podría descansar un poco y pasar la noche bajo techo.
Aquella misma noche nació el bebé. María lo cubrió suavemente con las cálidas cobijas que había preparado para ese momento y lo depositó en el pesebre para que durmiera.
En las colinas que rodeaban al pueblo de Belén de encontraban algunos pastores que cuidaban a su rebaños, La noche era obscura. De pronto un gran halo luminoso rompió la tranquilidad de la noche; aquella luz era tan brillante que los pastores tuvieron que cubrirse los ojos con las manos.
Era un ángel que les dijo a los pastores;
-No tengan miedo. Sólo he venido a traer buenas noticias para ustedes y para todo el mundo: En Belén ha nacido hoy el Salvador, el Rey que Dios ha prometido. Lo encontrarán envuelto en pañales y acostado en un pesebre.
-Los pastores oyeron el mensaje y fueron a verlo al pesebre. Cada uno le llevó un regalo, unos un borreguito, otros un poco de queso, otros un poco de pan.
-A nosotros nos hubiera gustado estar ahí y llevarle pañales, mantitas, juguetes. Pero, ¿Saben lo que dijo Jesús? Que todo lo que hacemos con los demás lo hacemos con El.
-Entonces, preguntaron Paco y Ana, ¿Si nos portamos bien con los demás es como si nos portáramos bien con Jesús?
-Así es - dijo su papá -Cada vez que somos buenos con los otros, Jesús se pone tan contento como al ver a los pastores que le fueron a hacer compañía.
Desarrollo del Tema.
La catequista los hace participar con la pregunta:
-¿Ustedes saben que festejamos en Navidad?
-¿Que cosa se les ocurre que podemos hacer para que Jesús se ponga muy feliz esta Navidad?
En Navidad festejamos que Jesús nació. Y cuando nace un niño todos se ponen felices y se hace una fiesta.
La Navidad es la fiesta de Jesús, y Jesús es el festejado.
-¿Se imaginan que el festejado no fuera a la fiesta? ¿Ustedes que sentirían si les hicieran una fiesta para festejarlos y no los dejaran entrar?
Pues eso siente Jesús si esta Navidad no es El lo más importante, si no lo dejan entrar en su corazón.
Al festejado hay que llevarle un regalo, y los regalos que le gustan a Jesús son las obras buenas . Prestarle nuestro juguetes a nuestros hermanos, es hacerle un regalo a Jesús. Ayudar a mamá en la casa, es hacerle un regalo a Jesús. Etc.
Cierra los ojos y piensa en algo que le quieras regalar a Jesús esta Navidad.
Vamos a hacer una oración para festejar a Jesús:
"Niño Jesús, te queremos mucho, hemos venido a traerte estos regalos, son los regalos que te gustan."
"Gracias, Niño Jesús, por todo lo que nos quieres, porque no te importó nacer en un lugar frío, sin una cunita, sin casa elegante".
"Queremos parecernos a tí y ser muy buenos."
Feliz Navidad y no se les olvide que Jesús es el Festejado.
Actividad.
Hacer un dibujo de una obra buena que piense hacer. Es el regalo para Jesús.
Propósito para cumplir en la semana.
Le recordaré a mi familia el día de Navidad qué es lo que estamos festejando y los invitaré a hacer una oración a Jesús frente al nacimiento.
MIÉRCOLES DE CENIZA Y CUARESMA
Esta lección se dará en la última clase antes del miércoles de ceniza.
Objetivo:
Al final de la lección, el niño:
-Entenderá la cuaresma como un período de conversión y de arrepentimiento, y el miércoles de ceniza como un símbolo que nos indica que este período comienza.
Historia para contar con las figuras imantadas:
Hoy era un día especial, Paco y Ana estaban en el colegio cuando la Miss los llamó para que salieran al patio.
En el patio estaba un sacerdote, el Padre José, quien les explicó a todos los niños que era el Miércoles de ceniza y que les iban a poner a todos los niños una crucecita de ceniza en la frente.
Todos los niños se formaron, y muy calladitos esperaron su turno.
Paco se levanto el fleco y el padre le dijo:
-Arrepiéntete y cree en el Evangelio.
Al regresar al salón los niños le preguntaron a la Miss
-¿Por qué nos puso el Padre esta crucecita en la frente?
-¿Qué significa?
La Miss les explicó:
-Hay veces que en la casa o en el colegio hacemos algunas cosas que ponen tristes a nuestros papás o a la Miss, como cuando nos peleamos con nuestros hermanos, o en la clase estamos platicando todo el tiempo sin hacer caso a lo que dice la Miss.
Para que nuestros papás o nuestra Miss esté contenta con nosotros otra vez, es necesario pedirle perdón a quien le hayamos hecho daño, obedecer, tratar de no volver a desobedecer, tratar de ser mejores. Eso es arrepentirse.
-Esto mismo nos pasa muchas veces con Papá Dios, sabemos que el quiere que seamos niños buenos, que compartamos nuestras cosas, que seamos obedientes, que ayudemos a quien lo necesita, y muchas veces no hacemos caso y cómo que nos hacemos sordos. Cuando no obedecemos y nos peleamos, y hacemos mañas, no somos amigos de Dios y lo ponemos triste.
-Siempre hay que tratar de ser mejores, de convertirnos, y hay una época en el año que dedicamos especialmente a tratar de convertirnos. Este tiempo especial se llama Cuaresma. La Cuaresma son cuarenta días de preparación para la gran fiesta de la Pascua.
-Este tiempo de cuaresma empieza el Miércoles de Ceniza. Y ése día, tenemos que pensar muy bien en qué podemos ser mejores y arrepentirnos de verdad de lo que hemos hecho mal y tratar de no volver a hacerlo. La crucecita en la frente significa que tenemos deseos de arrepentirnos y ser mejores cada día.
Esa tarde, cuando mamá fue a acostar a Paco y Ana, le platicaron lo que la Miss les había platicado.
Con mucho recogimiento e hincaditos ante Jesús le pidieron que los ayudara en Cuaresma a ser mejores, que iban a tratar de no pelear, de recoger sus juguetes rápido, de obedecer a mamá y a la miss a la primera, y de rezar sus oraciones con mucha devoción.
Desarrollo del tema:
La catequista los invita a participar con la pregunta:
-¿A ustedes les ha pasado que se enojan con su hermano o con su amiguito y luego quieren contentarse?
Pues esto es lo que vamos a hacer en Cuaresma con Papá Dios.
Vamos a tratar de ser mejores para que Papá Dios esté muy contento.
Cada quien va a cerrar sus ojos y va a pensar en algo que le cueste mucho trabajo hacer. A lo mejor es obedecer a la primera, o prestar tus juguetes o recoger tus juguetes cuando mamá dice.
Pues eso que te cuesta trabajo hacer, vamos a tratar de hacerlo durante este tiempo de cuaresma con mucho amor para que Papá Dios esté muy contento.
El miércoles, cuando el sacerdote les ponga la crucecita de ceniza en la frente, acuérdense que empieza la cuaresma, que tenemos que ser mejores.
Las obras buenas y la ceniza son signos o señales de que estamos queriendo convertirnos.
Actividad:
Dibujar una crucecita negra el la frente de Paco y Ana en la lámina que les entregará la catequista.
Propósito para cumplir en la semana:
El miércoles, cuando el sacerdote me ponga la crucecita de ceniza en la frente, me acordaré de que empieza la cuaresma, que tengo que ser mejor.
SEMANA SANTA
Esta lección se dará la última clase antes de salir a las vacaciones de Semana Santa.
Objetivo:
Al final de la lección, el niño:
-Conocerá el sentido de los días santos y de los oficios a los que se asisten esos días.
-Se sentirá agradecido con Jesús por haber sufrido tanto por salvarlo.
-Estará motivado a vivir la Semana Santa en un clima de recogimiento, aunque esté de vacaciones en la playa.
Historia para contar con las figuras imantadas:
Era domingo, Paco y Ana se pusieron muy guapos para ir a misa con sus papás y abuelitos.
Cuando llegaron a la iglesia se dieron cuenta que en le entrada había muchos puestos donde vendían palmas. Los niños se quedaron muy intrigados y al terminar la misa le preguntaron a su abuelita.
-¿Qué significan estas palmas, abuelita?, preguntó Ana.
-Un día, dijo la abuela, caminaba Jesús con sus discípulos hacia la ciudad de Jerusalén. Jesús le pidió a dos de sus discípulos que le llevaran un burrito y ahí lo montaron y así entró a la ciudad. Había mucha gente que se alegró mucho al verlo y lo alababan diciendo:
-Bendito el Rey, el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas! Y le aplaudían y vitoreaban con palmas.
Eso es lo que festejamos hoy. Este domingo lo llamamos Domingo de Ramos y celebramos que la gente recibió a Jesús como Rey en Jerusalén.
-¿Toda la gente de Jerusalén quería a Jesús?, preguntó Paco.
-No Paco, contestó la abuelita. Había gente, como los fariseos, que sentían envidia de Jesús y no les gustaba que a Jesús lo quisieran tanto.
Hoy en día pasa lo mismo: Si se fijan, Jesús es recibido de maneras muy diferentes: unos como los fariseos, le cierran el corazón porque se dan cuenta que el pueblo quiere más a Jesús que a ellos. Otros quieren mucho a Jesús, se dan cuenta que es el Señor y quieren hacerle Rey. Aunque esto paso hace muchos años nosotros llevamos palmas o ramos porque también nosotros queremos a Jesucristo como Rey, como el Señor. Con el Domingo de Ramos empieza la Semana Santa, que es una semana muy, muy importante.
-¿Por qué Abuelita?, preguntó Ana.
-El jueves siguiente a que Jesús entró a Jerusalén, lo llamamos Jueves Santo. Ese día, Jesús instituyó la Eucaristía, que es cuando Jesús decidió quedarse con nosotros con la apariencia de un pan. Esa misma noche, Uno de sus mejores amigos, que se llamaba Judas, lo entregó a los soldados para que lo crucificaran.
-El viernes Santo recordamos el día en que Jesús fue crucificado. Jesús fue entregado a las autoridades, aunque todos sabemos que Jesús se pasó su vida haciendo cosas buenas por todas partes. Toda la gente gritaba:
-¡Crucifícale, Crucifícale!
Lo azotaron y le pusieron una corona de espinas. Luego, Jesús llevó su cruz hasta el Monte Calvario y ahí lo clavaron en la Cruz. Jesús sufrió todo eso por tí y por mí, para que pudiéramos ir al Cielo.
-¿Y sus amigos no lo defendieron?, preguntó Paco.
-No, todos se escondieron porque estaban muy asustados. Los únicos que se quedaron junto a jesús fueron su mamá y Juan, el discípulo más pequeño.
-Siquiera alguien consolaba a Jesús!, dijo Ana.
-Si, el ver ahí a Juan y a María, consolaba mucho a Jesús. Nosotros nos debemos portar esta Semana Santa como ellos, acompañando a Jesús siempre aunque los demás se olviden de El por las vacaciones.
-Cuando murió Jesús en la cruz, el cielo se obscureció y tembló la tierra.
-Y luego, ¿qué pasó, abuelita?, preguntó Ana .
-Que un señor muy bueno, llamado José de Arimatea, pidió el cuerpo de Jesús, lo envolvió en una sábana y lo depositó en su sepulcro, que era como una cueva y tapó la entrada con una piedra muy grande. Unos guardias fueron a cuidar el sepulcro para que nadie fuera a entrar.
Desarrollo del Tema:
La catequista los invita a participar con la pregunta:
-¿Ustedes saben que la próxima semana no tenemos clases?
-¿Alguien va a salir de vacaciones a algún lado?
Les voy a platicar que estas vacaciones no tienen como fin el descansar y divertirnos, aunque también las aprovechemos para ello. El colegio suspende las clases y papá no tiene trabajo, para que toda la familia tenga más tiempo para estar con Jesús. Es una semana en la que recordamos todo lo que sufrió El por nosotros y debemos portarnos como Juan y María, acompañándolo aunque todos los demás lo abandonen.
Jesús nos dio todo lo que podía darnos: nos dio su vida, nos dio su cuerpo y su sangre en la Eucaristía, nos dio a su mamá para que sea nuestra mamá también. El se ha quedado con nosotros para que, con su ayuda, podamos ser amables, bondadosos, trabajadores, buenos, obedientes. Podemos parecernos más a Jesús haciendo las cosas como El las haría.
No importa que estemos en la playa, en la montaña, o donde sea. Siempre podemos dedicarle un pensamiento, una palabra a Jesús, aunque estemos jugando, nadando o lo que sea.
Debemos ir a misa el Jueves Santo y si es posible, ir a la iglesia el viernes y el sábado, para acompañar a Jesús aunque sea un ratito. Si van a la iglesia el viernes, fíjense en como todas las imágenes están tapadas con una tela morada y el sagrario está abierto. Esto es señal de la tristeza que sentimos por las injusticias que se cometieron con Jesús.
Actividad:
Los niños fabricarán o pintarán unas crucecitas pequeñas de cartón, plásti
LA PASCUA
Esta lección se dará en la primera clase que tengan al regreso de las vacaciones de Semana Santa.
Objetivo:
Al final de la lección, el niño:
-Sabrá que Jesús resucitó y triunfó sobre la muerte y el pecado.
-Captará que la Resurrección de Jesús se manifiesta en una alegría que debemos tener siempre.
-Sabrá que la Resurrección de Cristo es nuestra fuerza en la lucha por el bien y que los fracasos no deben derrotarnos.
Historia para contar con las figuras imantadas:
-¿Se acuerdan que Jesús murió en la cruz por nosotros?
-¿Y que luego lo metieron en un sepulcro que taparon con una piedra?
- Pues fíjense bien, en lo que pasó después:
El domingo por la mañana, muy temprano, las mujeres iban al sepulcro muy tristes. Llegando, vieron el sepulcro y las sábanas, pero el cuerpo de Jesús no estaba. Un ángel con vestiduras brillantes les dijo:
-¿Por qué buscan entre los muertos al que vive? No está aquí, Jesús ha resucitado.
Las mujeres corrieron a avisarle a los discípulos.
-Unos días después, iban dos de los seguidores de Jesús caminando hacia un poblado que se llamaba Emaús e iban platicando de todo lo que habían pasado y de que estaban tristes porque Jesús ya no estaba con ellos.
De pronto Jesús se les acercó, pero ellos no le reconocieron. Jesús les pregunto:
-¿Por qué están tristes?, ¿De que hablan? Y uno de ellos le dijo:
-¿No sabes lo que ha pasado? Jesús de Nazaret, era muy bueno y poderoso y lo han matado, hace tres días que pasó esto. Algunas mujeres dicen que ha resucitado, pero a El no le hemos visto.
Jesús siguió caminando con ellos y les explicaba el evangelio y les dijo:
-¿No sabían que el Mesías tenía que morir y entrar así al cielo?.
Cuando llegaron a Emaús le dijeron:
-Quédate con nosotros porque se esta haciendo de noche. Jesús entró a quedarse con ellos y luego se sentaron a la mesa. Jesús tomó el pan lo bendijo, lo partió y se los dio.
Los discípulos, al ver a su invitado hacer eso, se dieron cuenta de que era Jesús resucitado.
Jesús desapareció y los discípulos volvieron a Jerusalén para decirles a todos lo que les había pasado.
Desarrollo del tema:
La catequista les hace las siguientes preguntas:
-¿Como creen que estaban los discípulos cuando creían que Jesús su amigo, había muerto para siempre?
- Cuando van caminando y se les acerca Jesús, ¿le reconocen a la primera?
- ¿Cómo creen que se sentían los discípulos con este compañero de camino? Muy agusto, por eso lo invitan a quedarse en su casa.
-¿Cómo se dieron cuenta de que ese compañero era Jesús?
-¿Cuándo los discípulos se dieron cuenta de que era Jesús, qué hicieron? Se pusieron tan felices, que aunque era de noche, se regresaron a Jerusalén para decirles a todos que Jesús había resucitado.
Esta misma alegría la debemos tener nosotros. ¡Ahora Cristo resucitado también está entre nosotros! Por eso no podemos estar tristes. Tenemos que estar siempre alegres. .
Cuando juegas, estudias, trabajas; cuando te cansas, cuando estas con un amigo o con alguien que te molesta... Cuando vas de paseo o cuando ayudas a papá, a mamá, al maestro... Tienes que estar siempre alegre
Hay cosas que nos cuestan trabajo, como recoger nuestros juguetes. A Jesús también le costaron muchas cosas. Los niños tristes hacen todo a medias, o no lo hacen. En cambio, los niños alegres trabajan con ánimo, aunque les cueste a veces las cosas no nos salgan bien... Porque saben que Jesús ha triunfado, ha resucitado y está siempre con nosotros.
La Resurrección de Jesús es la fiesta más, más, más importante que tenemos. Porque Jesús vive nos da la oportunidad de que algún día nosotros resucitaremos también para ser felices por siempre con El.
¡Jesús vive y quiere vivir siempre entre nosotros! Esto es maravilloso.
La catequista podrá complementar la lección con las ideas que vienen en la lección de Transitorio, acerca de las tradiciones de los huevos y el conejo de Pascua para conscientizar a los niños de que los adornos que ven en las tiendas, tienen que ver con nuestra alegría por la Resurrección de Cristo.
Actividad.
Los niños pintarán con acuarelas cascarones de huevo y los rellenarán de dulces para regalárselo a alguien que vean triste.
Propósito para cumplir en la semana:
Estaré toda la semana alegre y contagiaré mi alegría a los demás.
(Para darse la última semana de octubre)
Objetivo:
Al final de la lección, el niño:
-Conocerá el verdadero sentido de las festividades de los fieles difuntos y de Todos los Santos que se celebran el 1 y 2 de Noviembre.
-Sabrá que la fiesta de Halloween es un medio que ha utilizado el mundo para distraernos de la oración en esas fechas tan importantes y que podemos disfrutar de los dulces y los disfraces, siempre y cuando también dediquemos un tiempo para rezar por los muertos y pedirles cosas a los santos.
- Conocerá que los santos no son nada irreal, sino que han sido seres humanos normales como cualquiera y que la única diferencia es que ellos han cumplido con todos sus deberes en todo momento.
-Descubrirá que la santidad es una obra de toda la vida y de cada momento.
Historia para contar con las figuras imantadas:
Ana y Paco estaban muy contentos pues ese día se celebraba en el colegio el día de "Todos los Santos" y ellos tenían que ir vestidos del santo que les correspondía.
Su mamá los despertó muy temprano para vestirlos y arreglarlos muy bien.
Ana iría vestida de Santa Ana, quien fue la madre de la Virgen María ( Madre de Jesús).
Paco iría vestido de San Francisco de Asís que fue un joven que entregó su vida a Dios para predicar su Palabra a través de la pobreza, la alegría y la sencillez.
Ese día, Ana y Paco salieron muy contentos del colegio pues todos los niños habían ido vestidos de algún Santo y algunos contaron una pequeña historia de lo que hizo el Santo del cual iban vestidos.
En la tarde se fueron con sus papás para ir a misa con sus abuelos.
Cuando llegaron, a los abuelitos les dio mucho gusto ver a los niños.
-¡Que bueno que llegaron!, dijo el abuelo
-Muy bien, dijo la abuelita. Ya estamos listos para ir a misa-.
Al llegar a la Iglesia toda la familia se arrodilló frente a las imágenes de Jesús y de María. Junto a ellos estaba también la imagen de San Francisco de Asís.
Ana y Paco se quedaron impresionados al ver aquellas imágenes. Durante la misa se quedaron muy calladitos y atentos. Al salir de misa, Paco le preguntó a la abuela:
-Abuelita, ¿todos los santos se visten con trajes largos y tienen cara de dolor?.
-No, dijo la abuelita .¿Uds. saben quienes son los santos?
-¡Si!, dijo Ana - Los santos son los días en que festejamos nuestros nombres.
-No, dijo la abuelita, -Los santos son personas como tú y como yo que amaron mucho a Jesús. Son personas muy buenas que hicieron todo lo que tenían que hacer, muy bien hecho. Viven en el cielo y son muchísimos, por eso la Iglesia dedica un día para festejarlos a todos. Por eso hoy se festeja a todos los santos.
-¡Ah!, dijo Paco, Entonces, ¿los santos fueron como nosotros?
-Si, dijo la abuelita, todos podemos ser santos si hacemos nuestros deberes muy, muy bien hechos, si amamos a Dios sobre todas las cosas y si amamos a todos como a nosotros mismos!
-Entonces, ¿por qué están los santos en la Iglesia?
-Los santos están en el cielo con Dios, lo que hay en la iglesia son imágenes, como fotografías que nos recuerdan a todos, a aquellas persona buenas que nos dieron un ejemplo con su vida y nos enseñan cómo imitar a Jesús, respondió la abuela. También a los santos les podemos pedir favores y nos los pueden dar porque ellos son muy poderosos por estar cerca de Dios.
Esa noche, al acostarse, Ana y Paco pidieron a Dios que los ayudara a ser unos niños santos, como los santos que ése día habían visto en la Iglesia junto a la imagen de Jesús.
Desarrollo del tema:
La catequista iniciará la exposición del tema platicando del sentido de las festividades de Todos Santos y de los fieles difuntos.
Les hablará del valor de la oración por la salvación de las personas que ya murieron.
Les hablará de la intercesión de los Santos ante Dios para concedernos cosas que les pidamos.
Les preguntará si han visto figuras de calabazas, vampiros, brujas, etc. en la calle y en las tiendas. Les explicará que, como el día de los fieles difuntos, muchas almas llegaban al cielo porque los cristianos rezaban por ellos, eso al diablo no le gustó y les dio la idea a algunas personas para que distrajeran a los cristianos con otra fiesta. Si la fiesta de los cristianos era para los muertos, ellos hicieron una para las brujas y los fantasmas (que no existen), el día 31 de octubre, justo antes de las fiestas cristianas. De esta manera, los cristianos estarían muy ocupados con sus disfraces de Halloween y sus dulces y se les olvidaría rezar por los muertos.
Les explicará que podemos aprovechar las cosas simpáticas del Halloween, los disfraces, el salir a pedir dulces, etc. pero estando muy atentos de no caer en la trampa de dejar de rezar el día de muertos y el día de Todos Santos.
Después pasará a hablar de los santos:
Ser santo es amar mucho a Jesús, tratar de ser en todo como El; hacer nuestros trabajos extraordinariamente bien hechos; que cuando los demás nos vean digan : ¡ Que bueno es Dios que hace que personas tan buenas, tan trabajadoras!-
Les preguntará: A ver fulanito -¿Que puedes hacer tú para ser santo?
- Si vas a jugar, ser el mejor jugando
- Si vas a estudiar, ser el mejor estudiando.
-Si es hora de ayudar mamá, ser el que mejor la ayudas a mamá.
-Si es hora de rezar, rezar, con mucho amor a Jesús
-Si es hora de compartir tus cosas, compartirlas de corazón.
Para ser santo hay que luchar continuamente:
A veces nos da flojera rezar, entonces acordarnos que Jesús nos espera y luchar contra esa flojera.
Cuando no tengamos ganas de recoger nuestros juguetes, acordarnos que Jesús obedecía y ayudaba a sus papás, y tratar de ser como El.
Se puede contar a los niños la historia de algún santo. De preferencia alguien que en su infancia se haya destacado por lo que hizo (como Sta. Margarita Ma. Alacoque) y destacar que los Santos han sido personas como nosotros. Que ellos fueron niños también y que si llegaron a ser Santos fue por su forma de vida, porque siempre hicieron lo correcto, siempre se portaron bien.
Que el hecho de que los Santos estén vestidos con túnicas no los hace diferentes a nosotros y que si cada uno de nosotros queremos llegar a ser Santos debemos portarnos bien, obedecer siempre, querer a nuestros padres hermanos, abuelitos, amigos, ayudar a nuestros semejantes en desgracia, querer y amar a Dios y vivir en gracia con El.
Vamos a cerrar nuestros ojos y vamos a pedirle a Dios que nos ayude a ser buenos y santos; que nos ayude a imitar a Jesús y a todos los santos que viven con El.
Actividad:
Fabricar un altar de muertos en el salón, utilizando flores, papel de china recortado, e imágenes de la Virgen.
Propósito para cumplir en la semana:
Buscaré parecerme un poco a los santos haciendo lo que debo hacer en cada momento (desayunar, levantarme, jugar, bañarme, acostarme) y tratando de ser obediente con mis
papás, con mis misses, portándome bien, queriendo a mis papás, a mis hermanos, a quienes conviven conmigo y ofreciendo a Dios todo lo que haga.
ADVIENTO
(Esta lección se dará la primera semana de adviento, ya sea la última de noviembre o la primera de diciembre)
Objetivo:
Al final de la lección, el niño:
-Conocerá que existe un calendario litúrgico.
-Sabrá que el Año litúrgico se inicia con el Adviento.
-Sabrá que el Adviento es un tiempo de preparación para la Navidad.
-Tendrá deseos de portarse mejor durante el Adviento para preparar su corazón para recibir a Jesús en la Navidad.
Historia para contar con las figuras imantadas:
Paco y Ana estaban sentados en la sala muy atentos a la historia de José y María que les contaba su mamá.
María era una jovencita muy buena y muy sencilla que vivía en Nazaret. Un día mientras rezaba, se le apareció un ángel que le dijo:
-Alégrate, llena de gracia. El Señor está contigo, tú eres la escogida entre todas las mujeres.
María al oír esto se sorprendió, pero el ángel le dijo:
-No temas, María, porque has hallado la gracia a los ojos de Dios. Vas a tener un hijo por obra del Espíritu Santo y le pondrás por nombre Jesús.
María Contestó:
-Hágase en mí según su palabra
También a José se le apareció un ángel en sus sueños y le dijo que iban a tener un hijo, que era nada menos que el Hijo de Dios.
Mientras esperaba que naciera el Niño Jesús, María se fue a visitar a su prima Isabel, que también esperaba un bebé, para ayudarle.
Antes de que naciera Jesús, el emperador César Augusto mandó hacer un censo y José y María tuvieron que ir de Nazaret hasta Belén en burrito.
Al llegar a Belén, Jesús estaba a punto de nacer. José y María estuvieron tocando la puerta en muchas posadas, pero no había lugar en ninguna, así que Jesús tuvo que nacer en un pesebre.
Paco y Ana apenas parpadeaban oyendo la historia y Ana le pregunto a su mamá:
-¿Qué es un pesebre?
-Un pesebre, contestó mamá, es un lugar donde duermen los animales, hay paja y es frío, además de que huele muy mal. No es un lugar bonito.
-Pobre Jesús, dijo Paco. ¿Por qué no pudo nacer en un lugar bonito.
-Porque no hubo lugar para El en ningún otro lado, explicó la mamá. Sin embargo, esta Navidad, Jesús puede nacer en un lugar bonito si preparamos nuestro corazón para recibirlo y lo llenamos de amor y buenas acciones.
Desarrollo del Tema:
La catequista los invita a participar preguntando:
-¿Qué hacen ustedes cuando llega a su casa alguien que hace mucho no ven y tienen muchas ganas de ver?
A lo mejor mamá limpia la casa, prepara una comida especial, pone flores en la casa y nos pone a todos muy guapos.
¿Que hacen sus papás cuando esperan la llegada de un bebé?
Preparar la ropita, la cunita, los biberones, todo lo que necesita un bebé.
José y María también prepararon todo para el momento en que naciera Jesús: María había preparado unos pañalitos, mantitas y suetercitos. José le había fabricado una cunita.
Cuando les avisaron que se tenían que ir a Belén no pudieron llevar muchas cosas en su burrito, pero obedecieron con amor.
Así nosotros tenemos que preparar nuestro corazón para que Jesús pueda nacer ahí y no nazca en un lugar frío.
¿Saben como podemos preparar nuestro corazón? Haciendo cosas que le gusten a Dios como:
- Ayudar a mamá sin repelar
- Rezar nuestra oraciones
- Recoger nuestros juguetes
- Prestar nuestras cosas, etc.
Cuando va a haber una fiesta o algo importante, hacemos muchos preparativos. También te preparas tú para poder celebrarlo. Dentro de unos días vamos a celebrar algo importantísimo: La Navidad. Pero para poder celebrarla bien, necesitas preparar tu corazón.
Esto es el ADVIENTO: 4 semanas en que te preparas para recibir a Jesús.
El Adviento es un tiempo de preparación, de revisión, de proyección, y de espera para la venida de Jesús al mundo, que viene para salvarnos a través de sus enseñanzas y ejemplo.
-Tiempo de Preparación.- Si Jesús es capaz de ofrecer su vida por nosotros y para nosotros lo menos que podemos hacer es preparar su llegada haciendo un esfuerzo por mejorar nuestra vida. Rezando más, realizando más actos que agraden a Dios, como obedecer, hacer la tarea bonito, no pelear con los hermanos y compañeros, hacer los trabajos que nos encomienden, perdonando a los que me hacen algo malo
- Tiempo de Revisión.- Pensar qué tan bueno he sido hasta hoy y lo que haré para ser mejor que antes.
-Tiempo de Proyección.- Hacer un plan para que no sólo seamos buenos en el Adviento, sino siempre. Fijarme en este tiempo, qué es lo que más me cuesta y cuándo es cuando me enojo o soy desobediente y entonces hacer el plan para estar atento y no caer en las trampas que me quiera poner el demonio para portarme mal.
Tal vez han oído que se dice que el Adviento es un tiempo litúrgico. Les voy a explicar qué es lo que eso significa:
- La Iglesia sabe que los hombres somos muy despistados y muchas veces se nos olvida lo que tenemos que hacer. Por esto, ha dividido el año en varias partes distintas con el fin de recordarnos que siempre debemos estar atentos para ser mejores y así llegar al Cielo más fácilmente.
- Estos tiempos litúrgicos son: (esta explicación sólo se les dará a los niños de Transitorio y Preprimaria)
acaba el día de Navidad.
La Navidad, que sirve para celebrar la llegada de Jesús Nuestro Salvador. Este tiempo, empieza el día de Navidad y se acaba el día de Reyes.
La Cuaresma, que sirve para prepararnos para la Pascua con sacrificios y buenas obras. Dura cuarenta días y termina con la Semana santa, en la que recordamos la Pasión y muerte de Jesús. La semana Santa acaba con la celebración de la Pascua
La Pascua es la celebración de la Resurrección de Jesús. En este tiempo, también celebramos el día que Jesús subió al Cielo y termina el día de Pentecostés, que es cuando vino el Espíritu Santo.
En cada tiempo litúrgico, los sacerdotes se visten de diferente color para celebrar la misa. Fíjense este domingo, cuando vayan a misa, el sacerdote estará de color morado, que es el color que se usa en Adviento.
¿Alguien se acuerda para qué nos preparamos en Adviento?
Actividad:
Cada niño fabricará una corona de adviento con cartulina verde y velitas de posada o pastel, mientras la catequista les explica su significado:
-La Corona es un círculo que no tiene principio ni fin. Simboliza el amor de Dios a nosotros. Dios me ha querido siempre y siempre me querrá por toda la eternidad.
-Las cuatro velas apagadas son la obscuridad que es el estar alejado de Dios y al prender una cada domingo de adviento significa la preparación para encontrarnos con Nuestro Salvador, Jesús, quien vino a sacarnos de la obscuridad del pecado para llevarnos a la luz. (Las velas tienen que ser tres de un color y una diferente que es la que se prende el día de Navidad. Se acostumbra que sean moradas y una rosa, pero no es tan importante el color.)
Propósito para cumplir en la semana:
Cumpliré los propósitos que vienen en el calendario de Adviento que me dio mi miss
LA NAVIDAD
(Esta lección se dará en la última clase antes de salir a las vacaciones de Navidad)
Objetivo:
Al final de la lección, el niño:
-Comprenderá que es a Jesús a quien debemos festejar en la Navidad y que su Nacimiento es más importante que los regalos o la fiesta.
-Comprenderá que el Nacimiento de Cristo en su corazón, tiene que llevarlo a ser más cariñoso con todas las personas.
-Sabrá que cada vez que es bueno con otros, Jesús se pone contento como cuando fueron los pastores y los magos a llevarle regalos.
HISTORIA:
Paco y Ana estaban sentados viendo el Nacimiento. Veían a San José y a la Virgen; veían a los pastores y a los Reyes Magos.
Mientras contemplaban el Nacimiento sus papá les platicaba:
Cuando estaba María esperando al Niño Jesús, salió un decreto de emperador romano Augusto, por el cual debían de ir a empadronarse en la ciudad de donde provenía su familia.
La familia de José descendía del rey David, así que tuvo que dirigirse a Belén. María y José emprendieron el largo viaje. En el burro llevaban su comida, las mantas de lana para cubrirse en las noches frías y las ropas con que vestirían al niño que estaba por nacer.
Cuando llegaron a Belén no encontraron lugar donde hospedarse, y el único lugar disponible era el establo. Aquel lugar estaba sucio y su olor no era agradable a causa de los animales que allí dormían; pero al menos María podría descansar un poco y pasar la noche bajo techo.
Aquella misma noche nació el bebé. María lo cubrió suavemente con las cálidas cobijas que había preparado para ese momento y lo depositó en el pesebre para que durmiera.
En las colinas que rodeaban al pueblo de Belén de encontraban algunos pastores que cuidaban a su rebaños, La noche era obscura. De pronto un gran halo luminoso rompió la tranquilidad de la noche; aquella luz era tan brillante que los pastores tuvieron que cubrirse los ojos con las manos.
Era un ángel que les dijo a los pastores;
-No tengan miedo. Sólo he venido a traer buenas noticias para ustedes y para todo el mundo: En Belén ha nacido hoy el Salvador, el Rey que Dios ha prometido. Lo encontrarán envuelto en pañales y acostado en un pesebre.
-Los pastores oyeron el mensaje y fueron a verlo al pesebre. Cada uno le llevó un regalo, unos un borreguito, otros un poco de queso, otros un poco de pan.
-A nosotros nos hubiera gustado estar ahí y llevarle pañales, mantitas, juguetes. Pero, ¿Saben lo que dijo Jesús? Que todo lo que hacemos con los demás lo hacemos con El.
-Entonces, preguntaron Paco y Ana, ¿Si nos portamos bien con los demás es como si nos portáramos bien con Jesús?
-Así es - dijo su papá -Cada vez que somos buenos con los otros, Jesús se pone tan contento como al ver a los pastores que le fueron a hacer compañía.
Desarrollo del Tema.
La catequista los hace participar con la pregunta:
-¿Ustedes saben que festejamos en Navidad?
-¿Que cosa se les ocurre que podemos hacer para que Jesús se ponga muy feliz esta Navidad?
En Navidad festejamos que Jesús nació. Y cuando nace un niño todos se ponen felices y se hace una fiesta.
La Navidad es la fiesta de Jesús, y Jesús es el festejado.
-¿Se imaginan que el festejado no fuera a la fiesta? ¿Ustedes que sentirían si les hicieran una fiesta para festejarlos y no los dejaran entrar?
Pues eso siente Jesús si esta Navidad no es El lo más importante, si no lo dejan entrar en su corazón.
Al festejado hay que llevarle un regalo, y los regalos que le gustan a Jesús son las obras buenas . Prestarle nuestro juguetes a nuestros hermanos, es hacerle un regalo a Jesús. Ayudar a mamá en la casa, es hacerle un regalo a Jesús. Etc.
Cierra los ojos y piensa en algo que le quieras regalar a Jesús esta Navidad.
Vamos a hacer una oración para festejar a Jesús:
"Niño Jesús, te queremos mucho, hemos venido a traerte estos regalos, son los regalos que te gustan."
"Gracias, Niño Jesús, por todo lo que nos quieres, porque no te importó nacer en un lugar frío, sin una cunita, sin casa elegante".
"Queremos parecernos a tí y ser muy buenos."
Feliz Navidad y no se les olvide que Jesús es el Festejado.
Actividad.
Hacer un dibujo de una obra buena que piense hacer. Es el regalo para Jesús.
Propósito para cumplir en la semana.
Le recordaré a mi familia el día de Navidad qué es lo que estamos festejando y los invitaré a hacer una oración a Jesús frente al nacimiento.
MIÉRCOLES DE CENIZA Y CUARESMA
Esta lección se dará en la última clase antes del miércoles de ceniza.
Objetivo:
Al final de la lección, el niño:
-Entenderá la cuaresma como un período de conversión y de arrepentimiento, y el miércoles de ceniza como un símbolo que nos indica que este período comienza.
Historia para contar con las figuras imantadas:
Hoy era un día especial, Paco y Ana estaban en el colegio cuando la Miss los llamó para que salieran al patio.
En el patio estaba un sacerdote, el Padre José, quien les explicó a todos los niños que era el Miércoles de ceniza y que les iban a poner a todos los niños una crucecita de ceniza en la frente.
Todos los niños se formaron, y muy calladitos esperaron su turno.
Paco se levanto el fleco y el padre le dijo:
-Arrepiéntete y cree en el Evangelio.
Al regresar al salón los niños le preguntaron a la Miss
-¿Por qué nos puso el Padre esta crucecita en la frente?
-¿Qué significa?
La Miss les explicó:
-Hay veces que en la casa o en el colegio hacemos algunas cosas que ponen tristes a nuestros papás o a la Miss, como cuando nos peleamos con nuestros hermanos, o en la clase estamos platicando todo el tiempo sin hacer caso a lo que dice la Miss.
Para que nuestros papás o nuestra Miss esté contenta con nosotros otra vez, es necesario pedirle perdón a quien le hayamos hecho daño, obedecer, tratar de no volver a desobedecer, tratar de ser mejores. Eso es arrepentirse.
-Esto mismo nos pasa muchas veces con Papá Dios, sabemos que el quiere que seamos niños buenos, que compartamos nuestras cosas, que seamos obedientes, que ayudemos a quien lo necesita, y muchas veces no hacemos caso y cómo que nos hacemos sordos. Cuando no obedecemos y nos peleamos, y hacemos mañas, no somos amigos de Dios y lo ponemos triste.
-Siempre hay que tratar de ser mejores, de convertirnos, y hay una época en el año que dedicamos especialmente a tratar de convertirnos. Este tiempo especial se llama Cuaresma. La Cuaresma son cuarenta días de preparación para la gran fiesta de la Pascua.
-Este tiempo de cuaresma empieza el Miércoles de Ceniza. Y ése día, tenemos que pensar muy bien en qué podemos ser mejores y arrepentirnos de verdad de lo que hemos hecho mal y tratar de no volver a hacerlo. La crucecita en la frente significa que tenemos deseos de arrepentirnos y ser mejores cada día.
Esa tarde, cuando mamá fue a acostar a Paco y Ana, le platicaron lo que la Miss les había platicado.
Con mucho recogimiento e hincaditos ante Jesús le pidieron que los ayudara en Cuaresma a ser mejores, que iban a tratar de no pelear, de recoger sus juguetes rápido, de obedecer a mamá y a la miss a la primera, y de rezar sus oraciones con mucha devoción.
Desarrollo del tema:
La catequista los invita a participar con la pregunta:
-¿A ustedes les ha pasado que se enojan con su hermano o con su amiguito y luego quieren contentarse?
Pues esto es lo que vamos a hacer en Cuaresma con Papá Dios.
Vamos a tratar de ser mejores para que Papá Dios esté muy contento.
Cada quien va a cerrar sus ojos y va a pensar en algo que le cueste mucho trabajo hacer. A lo mejor es obedecer a la primera, o prestar tus juguetes o recoger tus juguetes cuando mamá dice.
Pues eso que te cuesta trabajo hacer, vamos a tratar de hacerlo durante este tiempo de cuaresma con mucho amor para que Papá Dios esté muy contento.
El miércoles, cuando el sacerdote les ponga la crucecita de ceniza en la frente, acuérdense que empieza la cuaresma, que tenemos que ser mejores.
Las obras buenas y la ceniza son signos o señales de que estamos queriendo convertirnos.
Actividad:
Dibujar una crucecita negra el la frente de Paco y Ana en la lámina que les entregará la catequista.
Propósito para cumplir en la semana:
El miércoles, cuando el sacerdote me ponga la crucecita de ceniza en la frente, me acordaré de que empieza la cuaresma, que tengo que ser mejor.
SEMANA SANTA
Esta lección se dará la última clase antes de salir a las vacaciones de Semana Santa.
Objetivo:
Al final de la lección, el niño:
-Conocerá el sentido de los días santos y de los oficios a los que se asisten esos días.
-Se sentirá agradecido con Jesús por haber sufrido tanto por salvarlo.
-Estará motivado a vivir la Semana Santa en un clima de recogimiento, aunque esté de vacaciones en la playa.
Historia para contar con las figuras imantadas:
Era domingo, Paco y Ana se pusieron muy guapos para ir a misa con sus papás y abuelitos.
Cuando llegaron a la iglesia se dieron cuenta que en le entrada había muchos puestos donde vendían palmas. Los niños se quedaron muy intrigados y al terminar la misa le preguntaron a su abuelita.
-¿Qué significan estas palmas, abuelita?, preguntó Ana.
-Un día, dijo la abuela, caminaba Jesús con sus discípulos hacia la ciudad de Jerusalén. Jesús le pidió a dos de sus discípulos que le llevaran un burrito y ahí lo montaron y así entró a la ciudad. Había mucha gente que se alegró mucho al verlo y lo alababan diciendo:
-Bendito el Rey, el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas! Y le aplaudían y vitoreaban con palmas.
Eso es lo que festejamos hoy. Este domingo lo llamamos Domingo de Ramos y celebramos que la gente recibió a Jesús como Rey en Jerusalén.
-¿Toda la gente de Jerusalén quería a Jesús?, preguntó Paco.
-No Paco, contestó la abuelita. Había gente, como los fariseos, que sentían envidia de Jesús y no les gustaba que a Jesús lo quisieran tanto.
Hoy en día pasa lo mismo: Si se fijan, Jesús es recibido de maneras muy diferentes: unos como los fariseos, le cierran el corazón porque se dan cuenta que el pueblo quiere más a Jesús que a ellos. Otros quieren mucho a Jesús, se dan cuenta que es el Señor y quieren hacerle Rey. Aunque esto paso hace muchos años nosotros llevamos palmas o ramos porque también nosotros queremos a Jesucristo como Rey, como el Señor. Con el Domingo de Ramos empieza la Semana Santa, que es una semana muy, muy importante.
-¿Por qué Abuelita?, preguntó Ana.
-El jueves siguiente a que Jesús entró a Jerusalén, lo llamamos Jueves Santo. Ese día, Jesús instituyó la Eucaristía, que es cuando Jesús decidió quedarse con nosotros con la apariencia de un pan. Esa misma noche, Uno de sus mejores amigos, que se llamaba Judas, lo entregó a los soldados para que lo crucificaran.
-El viernes Santo recordamos el día en que Jesús fue crucificado. Jesús fue entregado a las autoridades, aunque todos sabemos que Jesús se pasó su vida haciendo cosas buenas por todas partes. Toda la gente gritaba:
-¡Crucifícale, Crucifícale!
Lo azotaron y le pusieron una corona de espinas. Luego, Jesús llevó su cruz hasta el Monte Calvario y ahí lo clavaron en la Cruz. Jesús sufrió todo eso por tí y por mí, para que pudiéramos ir al Cielo.
-¿Y sus amigos no lo defendieron?, preguntó Paco.
-No, todos se escondieron porque estaban muy asustados. Los únicos que se quedaron junto a jesús fueron su mamá y Juan, el discípulo más pequeño.
-Siquiera alguien consolaba a Jesús!, dijo Ana.
-Si, el ver ahí a Juan y a María, consolaba mucho a Jesús. Nosotros nos debemos portar esta Semana Santa como ellos, acompañando a Jesús siempre aunque los demás se olviden de El por las vacaciones.
-Cuando murió Jesús en la cruz, el cielo se obscureció y tembló la tierra.
-Y luego, ¿qué pasó, abuelita?, preguntó Ana .
-Que un señor muy bueno, llamado José de Arimatea, pidió el cuerpo de Jesús, lo envolvió en una sábana y lo depositó en su sepulcro, que era como una cueva y tapó la entrada con una piedra muy grande. Unos guardias fueron a cuidar el sepulcro para que nadie fuera a entrar.
Desarrollo del Tema:
La catequista los invita a participar con la pregunta:
-¿Ustedes saben que la próxima semana no tenemos clases?
-¿Alguien va a salir de vacaciones a algún lado?
Les voy a platicar que estas vacaciones no tienen como fin el descansar y divertirnos, aunque también las aprovechemos para ello. El colegio suspende las clases y papá no tiene trabajo, para que toda la familia tenga más tiempo para estar con Jesús. Es una semana en la que recordamos todo lo que sufrió El por nosotros y debemos portarnos como Juan y María, acompañándolo aunque todos los demás lo abandonen.
Jesús nos dio todo lo que podía darnos: nos dio su vida, nos dio su cuerpo y su sangre en la Eucaristía, nos dio a su mamá para que sea nuestra mamá también. El se ha quedado con nosotros para que, con su ayuda, podamos ser amables, bondadosos, trabajadores, buenos, obedientes. Podemos parecernos más a Jesús haciendo las cosas como El las haría.
No importa que estemos en la playa, en la montaña, o donde sea. Siempre podemos dedicarle un pensamiento, una palabra a Jesús, aunque estemos jugando, nadando o lo que sea.
Debemos ir a misa el Jueves Santo y si es posible, ir a la iglesia el viernes y el sábado, para acompañar a Jesús aunque sea un ratito. Si van a la iglesia el viernes, fíjense en como todas las imágenes están tapadas con una tela morada y el sagrario está abierto. Esto es señal de la tristeza que sentimos por las injusticias que se cometieron con Jesús.
Actividad:
Los niños fabricarán o pintarán unas crucecitas pequeñas de cartón, plásti
LA PASCUA
Esta lección se dará en la primera clase que tengan al regreso de las vacaciones de Semana Santa.
Objetivo:
Al final de la lección, el niño:
-Sabrá que Jesús resucitó y triunfó sobre la muerte y el pecado.
-Captará que la Resurrección de Jesús se manifiesta en una alegría que debemos tener siempre.
-Sabrá que la Resurrección de Cristo es nuestra fuerza en la lucha por el bien y que los fracasos no deben derrotarnos.
Historia para contar con las figuras imantadas:
-¿Se acuerdan que Jesús murió en la cruz por nosotros?
-¿Y que luego lo metieron en un sepulcro que taparon con una piedra?
- Pues fíjense bien, en lo que pasó después:
El domingo por la mañana, muy temprano, las mujeres iban al sepulcro muy tristes. Llegando, vieron el sepulcro y las sábanas, pero el cuerpo de Jesús no estaba. Un ángel con vestiduras brillantes les dijo:
-¿Por qué buscan entre los muertos al que vive? No está aquí, Jesús ha resucitado.
Las mujeres corrieron a avisarle a los discípulos.
-Unos días después, iban dos de los seguidores de Jesús caminando hacia un poblado que se llamaba Emaús e iban platicando de todo lo que habían pasado y de que estaban tristes porque Jesús ya no estaba con ellos.
De pronto Jesús se les acercó, pero ellos no le reconocieron. Jesús les pregunto:
-¿Por qué están tristes?, ¿De que hablan? Y uno de ellos le dijo:
-¿No sabes lo que ha pasado? Jesús de Nazaret, era muy bueno y poderoso y lo han matado, hace tres días que pasó esto. Algunas mujeres dicen que ha resucitado, pero a El no le hemos visto.
Jesús siguió caminando con ellos y les explicaba el evangelio y les dijo:
-¿No sabían que el Mesías tenía que morir y entrar así al cielo?.
Cuando llegaron a Emaús le dijeron:
-Quédate con nosotros porque se esta haciendo de noche. Jesús entró a quedarse con ellos y luego se sentaron a la mesa. Jesús tomó el pan lo bendijo, lo partió y se los dio.
Los discípulos, al ver a su invitado hacer eso, se dieron cuenta de que era Jesús resucitado.
Jesús desapareció y los discípulos volvieron a Jerusalén para decirles a todos lo que les había pasado.
Desarrollo del tema:
La catequista les hace las siguientes preguntas:
-¿Como creen que estaban los discípulos cuando creían que Jesús su amigo, había muerto para siempre?
- Cuando van caminando y se les acerca Jesús, ¿le reconocen a la primera?
- ¿Cómo creen que se sentían los discípulos con este compañero de camino? Muy agusto, por eso lo invitan a quedarse en su casa.
-¿Cómo se dieron cuenta de que ese compañero era Jesús?
-¿Cuándo los discípulos se dieron cuenta de que era Jesús, qué hicieron? Se pusieron tan felices, que aunque era de noche, se regresaron a Jerusalén para decirles a todos que Jesús había resucitado.
Esta misma alegría la debemos tener nosotros. ¡Ahora Cristo resucitado también está entre nosotros! Por eso no podemos estar tristes. Tenemos que estar siempre alegres. .
Cuando juegas, estudias, trabajas; cuando te cansas, cuando estas con un amigo o con alguien que te molesta... Cuando vas de paseo o cuando ayudas a papá, a mamá, al maestro... Tienes que estar siempre alegre
Hay cosas que nos cuestan trabajo, como recoger nuestros juguetes. A Jesús también le costaron muchas cosas. Los niños tristes hacen todo a medias, o no lo hacen. En cambio, los niños alegres trabajan con ánimo, aunque les cueste a veces las cosas no nos salgan bien... Porque saben que Jesús ha triunfado, ha resucitado y está siempre con nosotros.
La Resurrección de Jesús es la fiesta más, más, más importante que tenemos. Porque Jesús vive nos da la oportunidad de que algún día nosotros resucitaremos también para ser felices por siempre con El.
¡Jesús vive y quiere vivir siempre entre nosotros! Esto es maravilloso.
La catequista podrá complementar la lección con las ideas que vienen en la lección de Transitorio, acerca de las tradiciones de los huevos y el conejo de Pascua para conscientizar a los niños de que los adornos que ven en las tiendas, tienen que ver con nuestra alegría por la Resurrección de Cristo.
Actividad.
Los niños pintarán con acuarelas cascarones de huevo y los rellenarán de dulces para regalárselo a alguien que vean triste.
Propósito para cumplir en la semana:
Estaré toda la semana alegre y contagiaré mi alegría a los demás.


