Autor: | Editorial:
800 años, el paso de la Cristiandad a la Increencia
En los últimos meses, me ha dado por leer las obras de los Doctores de la Iglesia, ésos que vivieron en los siglos XI y XII. Me ha dado también por leer biografías de los grandes santos del S. XIII y XIV y libros de historia
cosa rarísima en mí, que soy matemática de corazón y profesión.
No sé porqué. Será tal vez porque me estoy volviendo anciana (voy en carrera galopante hacia los 50 y los alcanzaré en cuatro años) o quizás sólo sea porque me ha entrado una inquietud: descubrir qué es lo que ha sucedido en el mundo, en la cultura, en la mente y el corazón del hombre, para haber cambiado de manera radical, en sólo 800 años, de una vida centrada en Dios hasta llegar al olvido completo de Dios, a vivir como si Dios no existiera, que es como describe Benedicto XVI al hombre de hoy.
No soy historiadora, sino solamente una mamá de nueve hijos, contempladora del desarrollo histórico de la cultura y una ávida lectora de libros de espiritualidad de todos los tiempos. Por esta razón, me encantará recibir correcciones y enmiendas de este análisis histórico que he llegado a dilucidar de mis lecturas y que les quiero compartir el día de hoy.
¿Qué pasó en estos ochocientos años en la vida del hombre, para que cambiara de la centralidad en Dios, al olvido total de Dios?
No sé porqué. Será tal vez porque me estoy volviendo anciana (voy en carrera galopante hacia los 50 y los alcanzaré en cuatro años) o quizás sólo sea porque me ha entrado una inquietud: descubrir qué es lo que ha sucedido en el mundo, en la cultura, en la mente y el corazón del hombre, para haber cambiado de manera radical, en sólo 800 años, de una vida centrada en Dios hasta llegar al olvido completo de Dios, a vivir como si Dios no existiera, que es como describe Benedicto XVI al hombre de hoy.
No soy historiadora, sino solamente una mamá de nueve hijos, contempladora del desarrollo histórico de la cultura y una ávida lectora de libros de espiritualidad de todos los tiempos. Por esta razón, me encantará recibir correcciones y enmiendas de este análisis histórico que he llegado a dilucidar de mis lecturas y que les quiero compartir el día de hoy.
¿Qué pasó en estos ochocientos años en la vida del hombre, para que cambiara de la centralidad en Dios, al olvido total de Dios?


