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Autor: | Editorial:



Dos pastorelas desde Oaxaca
Autor: Prof. Gustavo Alejandro Cedillo García
País: Instituto Mc Kinley Oaxaca

NOTA DEL AUTOR
(O PRÓLOGO A MANERA DE JUSTIFICACIÓN Y/O EXPLICACIÓN)



A estas alturas de mi vida, considero que mi formación es cien por ciento Teatral, todos los acontecimientos que han marcado mi vida han sido a causa de este Arte. Así pues, considero que el Teatro, es un elemento activo para la formación.

Más allá del espectáculo escénico, creo firmemente que el Teatro “forma” a los que lo ejecutan desde cualquiera de sus ramas: la actoral (que es la inmediata), la dramática, la escenográfica, la de la dirección; y sobre todo en su primera apreciación o acercamiento que el individuo tiene con él: el de ser público.

Ahora bien, hablando concretamente del llamado “teatro escolar” (con minúsculas) creo que ha sido infravalorado e incluso despreciado por los “profesionales” (también con minúsculas) ya que no se alcanza a dimensionar lo infinitamente positivo de él. Primero, aquel alumno que se ve inmerso en la ejecución -repito, desde cualquiera de sus ramas- con el Teatro, esta automáticamente obligado a adquirir hábitos disciplinarios, desde los rutinarios como la puntualidad y la asistencia, hasta el respeto mismo, tanto a él como al otro, a la comprensión real de las palabras, al tiempo y ritmo del habla, y su correcta pronunciación (en este caso española) a la conceptualización y razonamiento espacial, etc. Todo esto, claro, de una forma casi sublime, discreta pero perdurable. Ya que al alumno que ejecuta, no se le darán cátedras y cátedras de todos estos beneficios, sino que, como diría el Maestro Jesús Araujo Valle (a la mexicana manera) “de golpe y porrazo” se vera inmerso en esto y así exigirá todas esas competencias no sólo dentro del ensayo y la escena, sino en su vida misma.

Hablando ahora del tema: La Pastorela. Hay que tener en cuenta también, la importancia del hecho escénico que conlleva hacer esto, pues si bien es cierto que hoy día este “género” ha sido transformado por la contemporaneidad que la sigue realizando, también es cierto que es ésta uno de los tantos ejemplos de la importancia del Teatro, pues no debemos olvidar que La Pastorela nace como un medio de evangelización (historia) y que hasta hoy día puede servir para lo mismo, si es que ése es el propósito eje de su autor.

El par de Pastorelas que aquí mando, fueron creadas para distintas generaciones de secundaria (2004-2005 y 2005-2006) del Instituto Mc Kinley (Estado de Oaxaca. En México) Y fueron hechas por la necesidad que en aquel entonces experimenté como docente, pues teniendo a mi cargo la en aquel entonces asignatura de Teatro, busqué en mi escaso arsenal de pastorelas, alguna que pudiera ser ejecutable o al menos adaptable a la línea y exigencias que tiene el Colegio. Sobra decir que el intento fue vano. Así que escribí este par de juguetes escénicos, cuya peculiaridad creo es:

Salvo el final de ambas, jamás están juntos niños y niñas en escena. Cuestión imprescindible, ya que como es sabido, los Colegios Legionarios no son mixtos y era imposible ensayar juntos grupos de señoritas y de varones. Así que bastó con dos ensayos generales (o de ensamble) para entrelazar los cuadros que por si solos, sueltos, podrían no tener narrativa. El resultado en ambas generaciones fue gratificante, pues ambos grupos entendieron la mecánica de la narrativa y el resultado fue positivo.

De igual manera el vestuario, la escenografía y la utilería, se realizaron en su mayoría (por no decir toda) en grupos diferentes. Mientras las señoritas se ocupaba de un fondo escenográfico, los varones se ocupaban de otro, y cada uno se hacía responsable de su utilería y vestuario.

Así pues, si tengo el atrevimiento de subir este par de Pastorelas a la red, no es más que por la intención de que a otro le sirvan como a mis alumnos y a mí, sirvieron en su momento.

Y al margen, agrego que la temática en ambas, es la misma, o al menos eso busqué: los Valores y las Virtudes. Tratadas si bien, muy escueta o sutilmente, por su desarrollo en una narrativa impregnada de contemporaneidad, no por ello menospreciadas y mucho menos ignoradas, ya que debo de confesar (vanidosamente) que los alumnos en los ensayos se daban cuenta de esto entre broma y verdad, y en la presentación, no sólo los alumnos, sino también la audiencia. Al final, el resultado fue “diversión” con formación o a la inversa.

Así pues, si ofrezco compartir este par de Pastorelas, no es más que con la intención de que otros disfruten lo que mis alumnos y yo gozamos en su momento, dejando de manifiesto que ambas son plastilina, pues creo que por su sencillez, tienen, además, la facilidad de adaptarse a diferente número de alumnos, circunstancias y espacios escénicos.

Un especial agradecimiento a Miss Mariana Morales Pazos, porque su entrega al trabajo es un ejemplo de vida.


Para descargar la Pastorela (2004-2005) e imprimirla para su montaje da un click aquí

Para descargar la Pastorela (2005-2006) e imprimirla para su montaje da un click aquí
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