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Autor: | Editorial:



Las vocaciones en los últimos 50 años

Antes de nada, comencemos por conocer la realidad de la situación. Estudiaremos, concretamente, la evolución de las vocaciones sacerdotales y religiosas en la Europa occidental de los últimos cincuenta años.

Campo de la encuesta

-Años de la encuesta. El estudio que sigue considera los datos que el Annuario Pontificio ofrece de los años 1944, 1963 y 1993. Es hacia 1944 cuando el Annuario comienza a publicar datos estadísticos sobre cada una de las diócesis. Y esas tres fechas nos permiten conocer la situación de los últimos cincuenta años: los veinte anteriores al Concilio Vaticano II (1963-65), y los treinta posteriores.

-Diócesis de la encuesta. No pudiendo hacer un estudio de todas las diócesis europeas, que son muchas, se han elegido sesenta y seis, correspondientes a trece países de Europa, en forma completamente aleatoria. Sólo ha sido consciente la elección de las diócesis de España. Y no se ha querido considerar la situación vocacional de la Europa oriental porque en esos decenios estaba muy distorsionada por la dictadura comunista.

Promedios por naciones:

1944, 1963, 1993
Alemania


(Colonia, Hildesheim, Mainz, Munich, Münster, Osnabruck, Paderborn, Passau)
Católicos
por sacerdote dioc.: 1.085, 1.348, 1.622;
por seminarista: 25.753, 7.397, 12.668;
por sacerdote relig.: 7.039, 7.169, 5.890;
por religiosa: 277, 362, 650.

Austria

(Graz, Linz, Salzburgo, Viena)

Católicos
por sacerdote dioc.: 1.329, 2.360, 2.225;
por seminarista: 13.965, 11.069, 19.056;
por sacerdote relig.: 2.863, 2.787, 3.850;
por religiosa: 390, 417, 810.

Bélgica

(Brujas, Bruselas, Gante, Lieja)

Católicos
por sacerdote dioc.: 857, 836, 1.311;
por seminarista: 3.912, 7.868, 34.572;
por sacerdote relig.: 2.417, 1.739, 3.002;
por religiosa: 164, 178, 406.

Escocia

(Aberdeen, Dundee, Edimburgo, Glasgow)

Católicos
por sacerdote dioc.: 727, 737, 967;
por seminarista: 4.743, 5.266, 9.346;
por sacerdote relig.: 2.959, 2.600, 2.465;
por religiosa: 452, 478, 646.

España

(Barcelona, Burgos, Gerona, León, Madrid, Pamplona, Toledo, Zaragoza)

Católicos
por sacerdote dioc.: 1.106, 1.333, 1.822;
por seminarista: 11.162, 4.395, 27.400;
por sacerdote relig.: 3.363, 3.190, 3.728;
por religiosa: 454, 514, 394.

Francia

(Agen, Bayona, Bayeux, Beauvais, Dijon, Metz)

Católicos
por sacerdote dioc.: 825, 937, 1.954;
por seminarista: 4.214, 7.704, 31.724;
por sacerdote relig.: 7.236, 9.332, 6.629;
por religiosa: 368, 437, 934.

Holanda

(Breda, Haarlem, Rotterdam, Utrecht)

Católicos
por sacerdote dioc.: 1.022, 1.161, 2.891;
por seminarista: 4.689, 6.422, 34.866;
por sacerdote relig.: 2.049, 1.383, 2.225;
por religiosa: 122, 165, 478.

Inglaterra

(Birmingham, Brentwood, Leeds, Liverpool)

Católicos
por sacerdote dioc.: 644, 908, 1.414;
por seminarista: 5.002, 4.613, 10.303;
por sacerdote relig.: 1.808, 2.410, 4.118;
por religiosa: 182, 290, 590.

Irlanda

(Armagh, Cashel, Clifton, Clogher)

Católicos
por sacerdote dioc.: 707, 680, 932;
por seminarista: 4.176, 4.021, 6.189;
por sacerdote relig.: 2.324, 1.794, 2.167;
por religiosa: 249, 186, 410.

Italia

(Adria, Fermo, Ferrara, Lucca, Padua, Palermo, Parma, Treviso)

Católicos
por sacerdote dioc.: 1.206, 1.237, 1.611;
por seminarista: 5.296, 5.597, 27.878;
por sacerdote relig.: 4.464, 2.792, 3.916;
por religiosa: 414, 308, 518.

Polonia

(Kielce, Lomza, Lublin, Varsovia)

Católicos
por sacerd. dioc.: 2.510, 2.332, 1.920;
por seminarista: 53.006, 9.252, 5.448;
por sacerd. relig.: 42.825, 24.556, 11.551;
por religiosa: 2.804, 1.886, 1.609.

Portugal

(Braga, Coimbra, Faro, Lisboa)

Católicos
por sacerd. dioc.: 2.857, 3.082, 3.751;
por seminarista: 10.648, 8.580, 36.488;
por sacerd. relig.: 30.508, 49.110, 13.320;
por religiosa: 4.875, 2.714, 1.756.

Suiza

(Basilea, Lausana, Lugano, Zurich)

Católicos
por sacerdote dioc.: 573, 698, 1.427;
por seminarista: 3.589, 5.977, 19.330;
por sacerdote relig.: 1.791, 2.585, 2.600;
por religiosa: 646, 912, 383.

Promedios totales de Europa:
1944, 1963, 1993


Entre unos y otros países europeos, como hemos podido comprobar, hay diferencias bastante considerables. En todo caso, éstas son las cifras medias que corresponden al conjunto de los trece países europeos estudiados:

Número de católicos en Europa
por sacerd. dioc.: 1.188 - 1.358 - 1.834.

por seminarista: 11.550 - 6.782 - 21.174.

por sacerd. relig.: 8.588 - 8.573 - 5.035.

por religiosa: 881 - 681 - 737.
Para no alargarme, limitaré aquí mis observaciones a las variaciones del número de sacerdotes y seminaristas, pues éstos, normalmente, permanecen estables en sus diócesis de origen. El análisis de las cifras correspondientes a religiosos y religiosas es mucho más complejo, pues los religiosos se trasladan frecuentemente no sólo de una a otra diócesis, sino también de un país a otro, y regresan muchas veces a su tierra de origen en la jubilación o la enfermedad.

Sacerdotes

El número de sacerdotes diocesanos se ha reducido en un 31 % en los últimos treinta años; y en un 41 % en cincuenta años.
La disminución ha sido bastante mayor en algunos países (Francia 52 % y 68%; Holanda 60 % y 65 %; Suiza 51 % y 60 %). La reducción numérica en España viene a ser la de la media europea (27 % y 39 %).

Cabe prever que en Europa el número de sacerdotes seculares en activo se reducirá a la mitad en los próximos quince años, si consideramos la alta media de edad actual del clero diocesano, y el fuerte descenso del número de seminaristas en los últimos treinta años.

Por lo que a España se refiere, concretamente, en un estudio elaborado sobre los años 1966-1987 por la Oficina de Estadística y Sociología de la Iglesia, bajo la dirección de Francisco Azcona, se dice: «Con una previsión moderada se puede afirmar que de aquí [1989] a 15 años, más de la mitad del clero se hallará en edad de jubilación» (Informe acerca del estudio demográfico sobre el clero, presentado a la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, noviembre 1989).
Son cifras, sólamente frías cifras, pero significativas de grandes males.

Significan, entre otras cosas, que en los tres últimos decenios un tercio de los fuegos de Eucaristía que ardían en Europa se han apagado, y que en quince años más se apagará la mitad de los que hoy arden aún...
Con un ejemplo aproximado. Supongamos un cristiano europeo medio, que vive 70 años, entre 1940 y 2010. Si al nacer había en su diócesis 700 sacerdotes, a los 25 años de su edad (1965) había 600, y cuando haya de ser asistido para su muerte (2010) habrá sólo 200. En sus setenta años de vida, este católico habrá visto reducirse el número de pastores a menos de un tercio del que había cuando nació.

Seminaristas

El número de seminaristas, en los últimos treinta años, se ha reducido en un 44 %; y en un 64 % en cincuenta años.
El vaciamiento de los Seminarios se hace especialmente grave, por este orden, en Holanda, Portugal, Bélgica, Francia, España e Italia.

Ovejas sin pastor

Antes de estudiar las causas de la escasez de las vocaciones, conviene que apuntemos siquiera brevemente qué significan los efectos que tal escasez trae consigo en la realidad.

-Significan que casi ninguno de los bautizados está dispuesto a dejarlo todo para seguir a Cristo, dedicando así su vida a procurar en el mundo la gloria de Dios y la salvación temporal y eterna de los hombres.

-Significan, pues, que el verdadero amor a Dios y a los hombres está muy débil en las Iglesias sin vocaciones. Hacen pensar en aquel duro reproche de San Pablo: «todos buscan sus propios intereses y no los de Jesucristo» (Flp 2,21). La ausencia de vocaciones, denota, pues, una profunda descristianización.

-Significa que la Eucaristía, la actualización de la pasión y resurrección de Cristo, el sacrificio universal de salvación, que se ofrece en favor de los fieles y de todos los hombres, va celebrándose cada vez menos veces y en menos lugares.

-Significa que la identidad misma de la Iglesia local se va poniendo en juego. En efecto, «faltando la presencia y la acción del ministerio [sacerdotal], la Iglesia no puede estar plenamente segura de su fidelidad y de su visible continuidad» (Sínodo sobre el sacerdocio 1971: I,4).

La Iglesia es un rebaño, es una casa. Ahora bien, ¿un rebaño en su mayor parte disperso hasta qué punto es un rebaño? Una casa, en la que la mayor parte de las piedras están caídas y desprendidas ¿en qué medida puede decirse que es una casa?

-Una ausencia grave de vocaciones pastorales significa, en fin, una profunda y extensa acción del Demonio, en aquella forma, sobre todo, que le es más propia: la difusión de errores y falsificaciones del cristianismo verdadero, bíblico y tradicional. Él conoce bien la Escritura sagrada, y para algunas cuestiones la tiene muy en cuenta: «heriré al pastor y se dispersarán las ovejas del rebaño» (Mt 26,31).

En realidad, cuando se habla de la ausencia de vocaciones, se está hablando de Iglesias en situaciones gravemente anómalas. Examinemos, pues, cuidadosamente algunas de las verdades de la fe y de la vida moral que, falsificadas por el Padre de la Mentira, acaban con las vocaciones sacerdotales y religiosas. Y amenazan también la vida del mismo pueblo cristiano.
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