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| Celotipia, una obsesión mortal |
Es sumamente necesario que exista el dialogo y la comunicación
para que puede reinar la confianza; si alguno de los
conyugues descubre que es celoso, es necesario que lo platique
con su pareja para que ambos puedan encontrar la solución
En
la vida de pareja, dígase noviazgo y matrimonio, son evidentes
una serie de situaciones que influyen para que exista una
buena relación entre el hombre y la mujer pues aunque,
en el matrimonio, ya no son dos sino uno solo
no dejan de existir problemas y dificultades que le son
propias. Sin embargo, en la actualidad se ha hecho más
notoria una enfermedad llamada celotipia que es considerada como una
obsesión mortal ya que sus características radican, en la terminología
clínica, como una patología que necesita tratamiento médico. Pero, ¿en
qué consiste esta enfermedad? Los especialistas señalan que se trata
de una necesidad fantasiosa de introducir un tercero en la
relación de pareja, es decir, una de las partes no
controla sus celos, siempre imagina y piensa que existe “otro”
que se interpone en su relación y genera sentimientos negativos
que le hacen actuar con agresividad.
La celotipia o celos enfermizos
es un trastorno en el pensamiento que hace de lo
fantasioso algo “real”; el celoso imagina que su pareja lo
“engaña” cuando recibe una llamada telefónica, llega tarde del trabajo,
recibe alguna visita inesperada, o bien, basta con una mirada
para que éste explote en ira y genere una “paranoia”.
Para reconocer que se puede tener esta enfermedad algunos especialistas
señalan que existen algunos factores tales como: la incorporación de
un tercero imaginario en la relación de pareja, el sujeto
no sabe cómo controlar sus celos porque no es consciente
de ello, vigila permanentemente el actuar de su pareja, interpreta
hechos cotidianos de una manera errónea, siempre asociados con el
“engaño” e infidelidad, no controla sus impulsos y sobre genera
discusiones diarias que traen consigo incomprensión y malestar. Ahora bien,
es cierto que en la relación de pareja los celos
son, hasta cierto punto normales ya que de alguna manera
afirman seguridades en la vida conyugal, no obstante cuando se
empieza a generar una obsesión y se adquieren los factores
que hemos señalado, es entonces cuando hay que tener cuidado
y acudir, en una primera instancia, a alguien especializado para
recibir ayuda y no terminar su noviazgo o matrimonio en
la ruptura y frustración. Asimismo es sumamente necesario que exista
el dialogo y la comunicación para que puede reinar la
confianza; si alguno de los conyugues descubre que es celoso,
es necesario, en primer lugar, que lo platique con su
pareja para que ambos puedan encontrar la solución. Por otro
lado deben ser conscientes que la situación social que vivimos
no es nada alentadora ya que por muchos medios se
ataca la dignidad del matrimonio y la familia, se han
generado leyes que denigran el papel fundamental que el matrimonio
tiene dentro de la sociedad y por otro lado ataques
de ideologías que mancillan el respeto, la fidelidad y sobre
todo el amor. Es por tanto preciso que el hombre
y la mujer, complemento entre sí, den muestras de valentía
para defender lo que es digno de ser suyo: el
amor. En este contexto san Alberto Hurtado dirá que: «El
matrimonio cristiano no es la simple unión de dos personas
que se aman, sino algo mucho más profundo y más
sublime: es la donación total del marido a la mujer
y de la mujer al marido para realizar, amándose, los
designios de Dios, para ayudarse en las contrariedades de la
vida y para colaborar en el plan del Creador, perpetuando
la vida en el mundo, la vida natural y, con
ayuda de la Iglesia, la vida sobrenatural. Prolongando así el
cántico de amor de nuevos seres que alaben y amen
a Dios en el tiempo y en la eternidad.» Esta
misión se visualiza más claramente y se asume con decisión
cuando los esposos se aman entre sí como Cristo lo
enseña al amar a su iglesia. (cf. Ef 5, 21-33) |
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