Autor: Thácio Siqueira | Fuente: ZENIT La fenomenología como instrumento de terapia psicológica
Entrevista con la psicoterapeuta brasileña Maria Izabel de Aviz, en donde explica el éxito de su método terapéutico
La fenomenología como instrumento de terapia psicológica
BRASILIA, jueves, 08 noviembre 2012
La doctora Maria Izabel de
Aviz ha puesto en marcha un método terapéutico basado en
la fenomenología. Máster en psicología, explica el éxito de su
método terapéutico. Cada día el método atrae a más pacientes
de todo Brasil, atraídos también por la brevedad y profundidad
de la terapia.
La doctora Maria Izabel de Aviz vive en
Brasilia, donde también tiene su consultorio. Se graduó en psicología
en la Universidad Pontificia Católica de Paraná, en 1978. Especializada
en recursos humanos por la FAE/Curitiba y profesora de Psicología
en la Universidad Católica de Brasilia en el 2010.
Hermana del
cardenal João Braz de Aviz, prefecto de la Congregación de
los Institutos de Vida Consagrada, la doctora Maria Izabel, desde
1996 atiende como psicoterapeuta utilizando la fenomenología como herramienta terapéutica.
En
esta entrevista exclusiva con ZENIT, la doctora Maria Izabel de
Aviz, explica el éxito de su método terapéutico.
¿Qué es la
fenomenología? --Dra. Maria Izabel:
La fenomenología es una escuela filosófica fundada por
Edmund Husserl, que comenzó en Alemania, a finales del siglo
XIX y en la primera mitad del siglo XX; por
lo tanto la fenomenología es una filosofía. Podemos entender la
fenomenología como reflexión sobre un fenómeno o sobre aquello que
es visible.
Porque nosotros buscamos el significado, el sentido principalmente de
aquello que aparece en nuestro mundo físico y cotidiano.
Cuando decimos
“cosas” no tratamos sólo del significado de cosas físicas, pero
también de las cosas abstractas y un conjunto de situaciones,
como por ejemplo, el significado de cosas culturales, eventos, hechos,
que no son de orden estrictamente físico.
Necesitamos hacer una serie
de operaciones para poder identificar el sentido de todo a
aquello que se nos manifiesta, y esas operaciones están en
el campo de investigación de la psicología.
La fenomenología puede ser
un instrumento de terapia psicológica? --Dra. Maria Izabel:
Ese fue el
descubrimiento más importante que hice en mi vida profesional y
de mi actuación en psicología. Cuando percibí la riqueza, la
seguridad y la profundidad del método fenomenológico propuesto por Husserl
comencé a entenderme más como profesional responsable y capaz de
ayudar a superar el sufrimiento de las personas que me
buscaban para hacer la psicoterapia.
La fenomenología no es psicología, es
una filosofía que indica que el ser humano es una
sola unidad formada por varios ámbitos que no pueden ser
separados.
¿Desde cuándo eligió esa disciplina? --Dra. Maria Izabel:
En mi graduación,
la formación que me fue transmitida estaba fundamentada en métodos
interpretativos y en métodos que reducían el comportamiento humano al
comportamiento animal. Eso me hizo perder confianza en la psicología y
abandonarla durante 18 años. Comencé a conocer la fenomenología en
1997, cuando me sometí a una psicoterapia de bases fenomenológicas,
que se aplicaba al sufrimiento del paciente, una parte del
método fenomenológico propuesto por Husserl. Comencé entonces a buscar informaciones, orientaciones,
cursos, libros, personas que me enseñaran a hacer la práctica
del método fenomenológico. Para mí no fue más una cuestión
sólo profesional, sino también personal.
¿Puede indicar referencias mundiales en el
uso de esa metodología en terapias psicológicas? --Dra. Maria Izabel:
Desde su
comienzo la psicología conoce la propuesta filosófica de la fenomenología
que es la de “saber cómo es el ser humano,
cuáles sus capacidades superiores, para después poder decir como está
hecho el ser humano ”.
Sin embargo, la fuerte influencia del
positivismo que impuso a la joven ciencia de la psicología
la demostración de los estados psíquicos usando los esquemas de
las ciencias físicas, sus medidas y representaciones, distanció a la
fenomenología de la psicología, y enfatizó con fuerza los métodos
interpretativos y reducionistas para demostrar y conocer al ser humano.
Hoy
un gran número de profesionales del área de las ciencias
humanas hace un gran esfuerzo por demostrar que “el ser
humano comprende muchas cosas, pero no se entiende dentro de
esa posición positivista”.
No existe una psicología pura como ciencia positiva.
La ciencia positiva no es la única base de la
psicología, porque la psicología no nace sólo de los hechos.
La psicología necesita acercarse a la filosofía para que esta
le diga cómo es el ser humano. Por ello la
psicología está buscando nuevamente establecer con la fenomenología y la
antropología una relación que le dé acceso al conocimiento puro
del ser humano, y la utilización de instrumentos propios de
la fenomenología para entender la estructura de la persona humana.
La actuación psicológica hoy se hizo imposible sin la base
de la filosofía. Voy a citar aquí como mi referencia, a
la filósofa contemporánea Angela Ales Bello que es profesora emérita
de Historia de la Filosofía Contemporánea en la Universidad Lateranense
de Roma, y dirige el Centro Italiano de Investigaciones Fenomenológicas,
asociado al The World Phenomenology Institute, y forma parte del
consejo de redacción de varias revistas italianas y extranjeras.
Sus publicaciones
están predominantemente vueltas a la investigación de la fenomenología alemana
del siglo XX comparada con otras corrientes del pensamiento contemporáneo,
con especial referencia a los temas de Edmund Husserl y
Edith Stein.
¿Qué dificultades puede superar la persona con ese método? --Dra.
Maria Izabel:
La fenomenología se preocupa en percibir el sentido del
hecho y la psicología se preocupa en conocer el proceso
que lleva a aquel hecho. Entender esa relación entre la filosofía
fenomenológica que nos da la estructura de la persona humana
y el proceso psicológico vuelto hacia la subjetividad de la
persona que siente la vivencia y que sólo puede afirmarse
dentro del ´sí mismo´ de la persona, le da al
psicólogo la posibilidad de la ´epoché´ (reducción fenomenológica, que era
el estilo propio de Husserl para hacer su investigación).
Entender el
pasaje sobre cómo las vivencias que están dentro de nosotros
transcienden las cosas que están fuera de nosotros, nos hace
comprender: la relación mía conmigo mismo, de mí con el
otro que se asemeja a mí, y mía con el
otro que es diferente de mí, y de mí con
las cosas sin vida. Con ese método todas las vivencias humanas
pueden ser analizadas, sean consideradas positivas o negativas, buenas o
malas, dificultades o posibilidades, porque esa relación penetra los estados
corpóreos, los psíquicos y los que transcienden el cuerpo y
la psiquis de la persona humana.
Normalmente, cual es su propuesta?
Se necesita de mucho tiempo para comenzar a darse cuenta
de la mejora? --Dra. Maria Izabel:
La psicoterapia que propongo en
mi consultorio es una psicoterapia breve, donde busco desarrollar de
la mejor forma posible la ´epoché´, o reducción fenomenológica propuesta
por Husserl, para conocer junto con mi paciente el sentido
de su sufrimiento.
Es una psicoterapia de relación; es una psicoterapia
vivencial donde se evidencia la capacidad de la persona humana
de explicarse y de entenderse a sí misma a través
de sus vivencias. Pero todo eso es hecho de un modo
muy natural, nada complicado, todo es muy simple, como el
modo en que la persona expresa sus vivencias.
La posición terapéutica
es de aceptación y comprensión de los recursos que nacen
de la subjetividad del paciente, sin imponer o pedirle a
él lo que el terapeuta considera, conoce o quiere. En
la sesión de terapia se sienten las vivencias y se
busca juntos el modo para que tanto el paciente como
el terapeuta traten de llegar a la vivencia que dio
origen al sufrimiento del paciente.
El hilo conductor es el análisis
de la vivencia. Sólo entonces al paciente se le solicita
tomar posición hacia aquella vivencia.
¿Qué busca esa terapia? --Dra. Maria Izabel:
Dar
a mis pacientes --y a las personas que me buscan
para desvelar las causas psicológicas de sus sufrimientos--, las condiciones
para trazar un camino propio en el conocimiento de sí
mismos, posibilitando el enfrentamiento de las indicaciones de la fenomenología
con los empeños personales.
Estoy convencida de que sólo partiendo de
nuestras vivencias interiores percibimos y podemos conocer cómo estamos hechos
y lo es que verdaderamente humano.
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Sin lugar a dudas que la psicologìa no debe pretender divorciarse completamente de la filosofìa; entiendo que la psicologìa desde una visiòn positivista querer dar respuestas al complejo fenomeno humano no podrà hacerlo con eficiencia, tendrà que pedir la ayuda a la madre de las ciencias,que siempre fue y serà tal, por mas que existan concepciones como el positivismo que pretende explicar todo desde una sola òptica que al ùltimo resulta muy limitada para comprender al microcosmos,el hombre, en sus diferentes potencialidades y manifestaciones. hasta pronto.