La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno! [Expandir]
> Inglés
> Francés
> Italiano
El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
 
Tus Favoritos   |   Página de Inicio   |   Recomiéndanos   |   Opiniones   |   Suscríbete
Religiosas | comunidad
La vida religiosa: Un llamado a la santidad | categoría
Dirección Espiritual | tema
Autor: Guadalupe Magaña | Fuente: Escuela de la fe
Introducción a La dirección espiritual
¿Quién no ha pasado por momentos de turbación, de oscuridad?
 
 Introducción a La dirección espiritual
Introducción a La dirección espiritual

Un gran interés se percibe en el contacto con la mujer consagrada pero también entre las demás personas, podríamos decir, en la vida de la Iglesia. Las numerosas publicaciones al respecto confirman lo que en trato ordinario podemos conocer. Todos necesitamos de una iluminación y de una clarificación de lo que es la voluntad de Dios para cada individuo.

Siendo ésta uno de los principios fundamentales de la formación espiritual de toda persona que ha escuchado el llamado a la santidad, de manera sencilla le ofrecemos nuestra contribución sobre la Dirección Espiritual.

Si bien es cierto que cada persona ha de autoformarse, también es cierto que necesita de la colaboración de alguien que pueda prestarle una ayuda personalizada. Ocasión privilegiada es la dirección espiritual.

Es un tema vastísimo y existe el riesgo de confundir la conceptualización. Aquí vamos a utilizar los términos como se han recogido en la tradición de la Iglesia. Y lo vemos así: se trata de la colaboración que una formadora preparada dispensa a una joven en formación o a otra hermana a quien la voluntad de Dios le ha asignado para ayudarle en el camino de su transformación en Jesucristo. Es un ayudarle a “encontrar la dirección” y motivarle a seguirla libremente.

Haciendo uso del realismo antropológico y pedagógico nos ayudamos a comprender que la persona a quien orientamos necesita de verdad esta colaboración. Todos nos encontramos ante el riesgo de cegarnos por el subjetivismo, y encerrarnos en una visión parcial de las cosas y sobre todo, de nosotros mismos. Qué cierto es el refrán popular, “nadie es buen juez en su propia causa”. San Bernardo dice asimismo que “los novicios en la vida religiosa han de ser conducidos por un padre nutricio que los instruya, dirija, consuele y los aliente”. (De diversis, sermo VIII, 7) y en una de sus cartas leemos: “Aquel que se constituye en maestro de si propio, se hace discípulo de un necio”. Y añade “Me atrevo a afirmar que es mucho más sencillo conducir a muchos otros que conducirme a mí solo” (Epist 87, n 7).

¿Quién no ha pasado por momentos de turbación, de oscuridad? Cómo agradecemos la ayuda de alguien que nos tienda la mano, que vea nuestro problema desde fuera y nos ayude a ver con objetividad, nos dé su apoyo, nos brinde consuelo. Nuestro mundo interior es complejo, el egoísmo nos engaña menos cuando nos dejamos conducir por esa mano amiga, esa maternal y firme cercanía de quien puede ayudarnos a dilucidar el sendero que me conduce hacia el Ideal.

Se trata, pues, de una colaboración con la persona a quien se orienta (dirige) sin perder de vista que tanto la una como la otra colaboran con el Espíritu Santo. Se trata de ayudar a la dirigida a encontrar, no lo que a mí, formadora experimentada y prudente me parece conveniente, sino ayudo a descubrir lo que Dios quiere de ella y para ella en cada momento. Bien podemos decir que la dirección espiritual es un diálogo a tres: la orientanda, la formadora y el Espíritu Santo, en el cual los dos primeros tratan de escuchar la voz del tercero, para comprender cual es la voluntad de Dios sobre la orientanda.

El diálogo individual con la formanda sobre su propia vida espiritual, no es un invento reciente, es una práctica muy antigua y bien arraigada en la historia de las religiones y especialmente en nuestra Iglesia desde sus orígenes. En los primeros siglos santos monjes como Pacomio, Antonio, Benito, Patricio, Doroteo, y Juan Clímaco, fueron dirigidos por un padre espiritual, o ellos mismos dirigieron a otros. También algunos seglares, incluyendo emperadores, tenían su director espiritual. Descubrimos detrás de ello una sencilla razón, la vida de todo hombre, desde el momento que nace, se convierte en un peregrinar hacia Dios, y todos necesitamos en este caminar ascendente una dirección para llegar a su encuentro.

"¿Qué opina Usted de este artículo? Comparta con nosotras su opinión y participe en nuestros foros de discusión:Foro exclusivo para Religiosas en Catholic.net


 
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos. Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes. Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red. Ayúdanos, Dios te lo recompensará.
DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
 
     Herramientas del Artículo:
Arriba
.
Ver más artículos del tema
.
Preguntas o comentarios
.
¿En donde estoy?
.
Hacer un donativo
Envíalo a un amigo
.
Formato para imprimir
.
Descargar en PDF
.
Descargarlo a tu Palm
.
  Suscripción canal RSS

Escribir un comentario sobre este artículo

 Nombre

 Email Formato invalido. (no será publicado)

 País

Comentario




* Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.

 
Inicio | Secciones | Comunidades | Servicios | Consultorios | Alianzas | Foros | Contacto
Servicios por email Servicios por email
Foros Foro para Religiosas
Mapas Mapa de Religiosas
Opiniones ¿Qué opinas de Catholic.net?
Comentarios Comentarios al editor de esta sección
Biblioteca Documentos de apoyo de Religiosas
Preguntas frecuentes Preguntas Frecuentes
Donativos Hacer un donativo
Noticias
La vida religiosa: Un llamado a la santidad
Identidad de la vida religiosa
Dirección Espiritual
Alcanzar la santidad en el carisma
Diferentes carismas en la vida religiosa
Formación
Promoción Vocacional
Religiosas ejemplares
Biblioteca de la religiosa
Curso para Religiosas
Religiosas (Portuguese)
Lista de correo
Recibirás mensualmente en tu correo, materiales de espiritualidad y formación permanente, relacionados con el carisma de la Vida religiosa femenina en el mundo.

Suscribir
Cancelar suscripción
Consultores de la comunidad
Consultas y acompañamiento espiritual y formativo. Un servicio exclusivo para mujeres consagradas o religiosas
Ver todos los consultores
Apoyan a la comunidad
Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María
Esglesia
Servidoras
Dominicas de la Presentación
Iconos, un camino de espiritualidad

Ver todas las alianzas que apoyan a la comunidad
Encuesta
Noviembre es el mes de la Esjatología. ¿Has aprovechado para pensar en el más allá?
Sí, creo que es importante pensar en el "después de la muerte" para vivir mejor.
No, no me gusta pensar en la muerte ni en lo que vendrá después
Suelo meditar acerca del Cielo, pero no en el Purgatorio ni el Infierno
No creo en la vida eterna, así que no medito en nada de eso
No sabía que Noviembre es el mes de la Esjatología
> Ver resultados
> Ver todas las encuestas
Foro para Religiosas
¡Participa!
 |   Homenajes  |   Condiciones de uso   |   Donativos   |   Política de privacidad   |   Publicidad   |   Contáctanos   |  RSS
© 2009 Catholic.net Inc.
Todos los derechos reservados
El lugar de encuentro de los católicos en la red