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| Cipriano (Miguel) Iwene Tansi, Beato |
Monje y PresbíteroMartirologio Romano: En el monasterio de Mount Saint
Bernard, cerca de Leicester, en Inglaterra, beato Cipriano (Miguel) Iwene
Tansi, presbítero, de la Orden Cisterciense, que nació en el
territorio de Onitsha, en Nigeria, y siendo aún niño, y
en contra de su familia, abrazó la fe cristiana. Fue
ordenado sacerdote, dedicándose con gran diligencia a la cura pastoral
hasta que, hecho monje, mereció coronar con una santa muerte
una vida santa (1964).
Fecha de beatificación: 22 de marzo de
1998 por el Papa Juan Pablo II. Iwene Tansi nació en Aguleri, cerca de Onitsha, Nigeria,
en el año 1903. Fue bautizado a la edad de
9 años con el nombre cristiano de Miguel. Su bautismo
le afectó profundamente a pesar de sus pocos años, y
chocó con sus padres no-cristianos, al atreverse a destruir su
ídolo personal, dado tradicionalmente a los niños varones en el
momento de nacer.
Después de trabajar por varios años como maestro
y catequista, entró en el seminario en 1925, donde dejó
una impresión perdurable por su entrega, por su celo por
el Reino de Dios y por su intenso espíritu de
oración. Fue ordenado sacerdote en el 1937 para la diócesis
de Onitsha.
Como sacerdote, trabajó sin reposo y con toda su
alma durante 13 años para aliviar las necesidades espirituales y
materiales de su pueblo. Tenía que caminar a pie para
visitar las aldeas y las capillas de su grande parroquia.
Luego pasaba días enteros en el confesionario. Prestaba atención especial
a la preparación adecuada para el matrimonio, contra la tradición,
muy difundida entre los paganos de aquel entonces, de "matrimonios
provisorios". La gran cantidad actual de cristianos en muchas aldeas
de la tribu igbo testimonia su celo sacerdotal.
Sin embargo y
a pesar de todo lo que hacía, el P. Tansi
sentía la llamada a servir a Dios de una manera
más directa en una vida de oración y contemplación, con
el deseo también de traer a Nigeria la vida monástico-
contemplativa. Así, en el año 1950, su obispo le dejó
libre para probar su vocación cisterciense en la abadía de
Mount Saint Bernard, cerca de Nottingham en Inglaterra. En el
monasterio se llamaba "Padre Cipriano". El cambio total de vida,
especialmente el vivir bajo la obediencia después de haber sido
un líder de su pueblo, el cambio de clima, de
comida y, sobre todo, el cambio brutal de cultura ponían
a prueba su vocación, pero estaba convencido de estar allí
donde Dios lo quería. El Padre Mark Ulogu, que fue
más tarde Abad de Bamenda, vino el año siguiente.
En
el año 1962 Mount Saint Bernard decidió hacer una fundación
en Africa, pero, por varias razones, se estableció cerca de
la ciudad de Bamenda en Camerún, país vecino del Nigeria.
Aunque había sido nombrado maestro de novicios para la fundación,
Padre Cipriano, ya muy enfermo, no pudo ir. Murió el
20 de enero de 1964, pocos meses después de la
salida de los fundadores.
La reputación de santidad que había dejado
en Nigeria antes de ir a Inglaterra no dejó de
crecer. Muchas personas afirmaron haber recibido favores por medio de
su intercesión, de tal manera que la causa de su
beatificación, abierta en la diócesis de Nottingham, fue transferida en
1986 a la archidiócesis de Onitsha. El arzobispo de Onitsha
era entonces Monseñor (luego Cardenal) Francis Arinze, que había sido
entre los primeros niños bautizados por el Padre Tansi cuando
era un joven párroco.
El 22 de marzo de
1998, en Onitsha, durante un viaje a Nigeria hecho precisamente
para este fin, el Santo Padre Juan Pablo II beatificó
al Padre Cipriano Miguel Tansi, al proponerlo como modelo de
celo y de oración sacerdotales. |
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