La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: Gustavo Daniel D´Apicee | Fuente: Ediciones Dialogando Macumba y brujerías
Una evangelización superficial da origen a una mezcla de elementos crtistianos y no cristianos
Macumba y brujerías
Vemos a nuestro alrededor una multiplicación de cultos de
macumba u otros parecidos. A su vez también se multiplican
los brujos y adivinos, considerados ampliamente con el título de
“parapsicólogos” (ciencia paralela a la psicología pero que no es
tal ni está reconocida), y sus avisos aparecen constantemente en
nuestros diarios, periódicos y revistas. A su vez, para los
más renombrados, hay “tours” para verlos por su fama de
curaciones de todo tipo, y a veces ellos visitan a
sus “devotos”.
De la misma manera, aparecen en las puertas
de las casas, en rutas o cementerios, plumas de aves
bañadas en sangre, gallinas degolladas, velas de color negro,
coloradas o amarillas, muñecos con alfileres, maldiciones en pergaminos escritos,
sapos con la boca cocida, etc. Y uno se pregunta
qué es todo esto.
Algunos escritores, antropólogos, folcloristas, aluden a leyendas,
costumbres, creencias, pero no develan su misterio profundo.
¿Es algo respetable
o algo que debe ser combatido?
Veamos su origen. Comenzaremos por
la macumba o rito “afro-brasilero”, que es de donde proviene.
Los esclavos negros llegaron luego del descubrimiento de América (los
indios estaban medianamente protegidos por las “Leyes de Indias”, aunque
poco se cumplían), para ayudar a explotar los recursos naturales:
oro, plata, minerales, maderas, etc. Eran capturados en África y
enviados a América en barcos, sin los más mínimos cuidados
de salubridad e higiene, para ser vendidos en los mercados
americanos, si antes no morían víctimas de pestes y enfermedades.
Poco a poco fueron asimilando elementos de la nueva civilización
en que eran incorporados: idioma, cultura, religión cristiana evangélica o
católica. Con los españoles se dio el mestizaje, y se
acercaron al catolicismo. Figura señera fue su gran defensor, Pedro
Claver, evangelizador de sus hermanos negros.
Pero en Brasil las cosas
fueron diferentes: Mantuvieron elementos de su idioma, costumbres y religiones,
lo que dio origen a los cultos afro-brasileros.
¿Qué influyó para
que en Brasil pasara esto y no en otras partes?
En
primer lugar, la gran cantidad de negros. En 300 años
trajeron alrededor de tres millones y medio de ellos, los
que en el 1800 constituían la mitad de la población.
Los
problemas político militares entre Portugal, su patria colonizadora, y Brasil,
lo que hizo que hacia estas tierras se dedicaran poca
cantidad de misioneros cristianos, que principalmente evangelizaron a los aborígenes
naturales de la región, más que a los negros. A
esto se suma la expulsión de los jesuitas en 1773,
por motivos político-económicos, a fin de favorecer la entrega
arrendataria a Portugal de tierras, con convenios con los españoles
para la explotación de los aborígenes, ya que estos no
podían hacerlo directamente por las “Leyes de Indias”.
En Brasil, los
misioneros que quedaban favorecieron en los conventos y parroquias el
idioma y las costumbres africanas, mediante las “cofradías de negros”.
Iban a Misa y después se reunían para conservar y
revivir antiguas costumbres y ritos. Los que trabajaban en minería
o ganadería perdieron sus costumbres, por falta de tiempo o
porque eran pocos, pero no así los agricultores, que eran
en gran número, y los que vivían en las ciudades
y se vinculaban con los negros libres.
Los portugueses los obligaban
a bautizarse, ir a Misa, hacer procesiones, novenas, honrar
a Jesucristo, a la Virgen, a los santos. Pero sin
evangelización ni conversión. Exteriormente parecían católicos, pero siguieron creyendo en
sus dioses africanos.
Entonces, a la diosa del mar y de
las aguas, le atribuyeron la imagen de la Inmaculada Concepción
o de la Virgen bajo la advocación de Estrella del
Mar (Stella Maris). La imagen de San Jorge matando al
Dragón, se la atribuyeron al dios de la caza. Al
diablo lo representaban con forma de perro, por lo que
San Roque les vino de perilla para representar al dios
que libra o atrae las enfermedades, dando lugar a que
el perrito muerda o no. Y así con muchos más.
El más importantes de sus dioses, Oxalá, fue identificado con
Nuestro Señor Jesucristo bajo la advocación del “Señor de la
Buena Muerte”.
Así se fue realizando la “fusión” pagano-cristiana, que perdura
hasta hoy y se ha infiltrado también en nuestras culturas,
a la que vemos representadas en esas “santerías” no cristianas
que, junto a la imagen de Jesús o de la
Virgen, tienen a Satanás o a los cuernitos del Diablo,
en una mezcla nauseabunda de olores espantosos.
Este es el sincretismo
o mezcla religiosa. Con formas exteriores cristianas se mantuvieron y
mantienen ritos y creencias africanos a través de los siglos.
Nunca
obligues a nadie a creer sin explicarle los motivos y
dejarlo libre en su opción. Lo mismo en la educación.
Sino, fácilmente serás engañado, por más culto y formado que
te creas: Te van a hacer creer que te
hacen caso, te pondrás contento, pero apenas des vuelta la
espalda, seguirán haciendo lo de antes. Ten cuidado.
Envíe
sus comentarios al autor de este artículo, Gustavo Daniel
D´Apice, Profesor de Filosofía y Ciencias de la Educación. Profesor
Universitario de Teología (U.C.A.)
Si tienes alguna duda,
conoces algún caso que quieras compartir, o quieres darnos tu
opinión, te esperamos en los FOROS DE CATHOLIC.NET donde
siempre encontrarás a alguien al otro lado de la pantalla,
que agradecerá tus comentarios y los enriquecerá con su propia
experiencia.
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR