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Autor: P. Paulo Dierckx y P. Miguel Jordá | Fuente: Para dar razón de nuestra Esperanza, sepa defender su Fe ¿Son iguales todas las religiones?
No podrían salvarse quienes, sabiendo que la Iglesia Católica fue instituida por Jesucristo como necesaria, desdeñaran entrar a ella o no quisieran permanecer en ella
¿Son iguales todas las religiones?
En estos últimos años hemos presenciado un gran crecimiento
de las sectas en toda América Latina. ¿Responde esto a
un crecimiento normal de las religiones? Creemos que no.
Creemos
que en gran parte ello obedece a un plan fríamente
elaborado para destruir o debilitar la Iglesia Católica y su
influencia en cada región. Algunas de estas sectas son financiadas
por los grandes grupos económicos de EE. UU., verdaderas transnacionales
proselitistas que invierten millones en propaganda, vendiendo o distribuyendo revistas,
libros y folletos. Pasan de casa en casa, convidan a
personas poco iniciadas en la Biblia y bajo pretexto de
orar con ellos les arrebatan su mayor tesoro que es
la fe católica.
Por eso no podemos permanecer pasivos ante
esta realidad y vamos a dar aquí un vistazo a
algunas de las principales sectas o religiones que vemos a
nuestro alrededor, no con el afán de polemizar, sino con
el único objetivo de dar una orientación a quienes la
necesitan. Por lo demás, todo el mundo tiene derecho a
saber quién es quién.
Digamos primero que Jesús quiere una
sola Iglesia. Esto es precisamente lo que El le pidió
al Padre en su oración sacerdotal: «Que todos sean uno
como tú, Padre, estás en mí y yo en ti»
(Jn. 17, 21). Y si Cristo quiso la unidad de
todos sus seguidores ¿qué podemos pensar de los que siembran
la división? ¿Qué podemos pensar de aquellos que, con el
correr de los siglos, han querido enmendar la página al
Señor creando nuevas religiones? ¿No será que con esta actitud
entorpecen el plan de Dios y en lugar de construir
la unidad colaboran a la división? Conozcamos algunas de estas
denominaciones.
Los Testigos de Jehová
Nacieron en Estados Unidos
hace poco más de cien años. Su fundador es Carlos
Taze Russell, hijo de presbiterianos. Niegan la Santísima Trinidad y
dicen que Cristo, antes de ser hombre, era el arcángel
San Miguel.
Alteran los textos bíblicos a su capricho. Dicen
que Jesús no murió en una cruz sino en un
palo y que resucitó sólo como criatura espiritual. Para ellos
todas las religiones, fuera de la suya, son satánicas, y
sostienen que Dios castigará a todos los que no han
querido entrar en su secta. Prohíben la transfusión de sangre
y consideran que la Iglesia Católica está corrompida y que
es la Babilona moderna.
Lo que llama la atención es
que, a pesar de este cúmulo de errores, muchos católicos
se dejan fascinar por su «supuesto» amor a la Biblia
y los siguen. Esto sólo se explica por la gran
ignorancia religiosa en que viven muchas personas. Y lo peor
es que los católicos que se cambian, después despotrican contra
la Iglesia Católica, renegando de ella, y a veces dicen:
«Yo cuando era católico tomaba y le pegaba a mi
señora... Pero desde que soy Testigo de Jehová llevo una
vida ordenada».
En realidad nunca conocieron ni vivieron a fondo su
fe católica. Nosotros les decimos que no es necesario cambiarse
de religión para dejar el trago o para no pegarle
a la mujer. Basta ser consecuente con su fe católica
y punto. Decimos que Jesús fundó una sola Iglesia sobre
el Apóstol Pedro y no autorizó a nadie para que
fundara otras iglesias. Jesús dijo a Pedro: «Tú eres Pedro
y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia».
Los Mormones
Su fundador
es José Smith, nacido en Vermont, EE. UU. A la
edad de 15 años recibió unas revelaciones que le anunciaron
que todas las iglesias cristianas estaban corrompidas y que él
debía organizar la verdadera Iglesia de Cristo. Su secreto está
en un libro que, según él, en 1823 le entregó
el ángel Moroni. Se trataría de un libro escrito en
planchas de oro en el que hay una relación de
los antiguos habitantes del continente americano que habrían llegado a
EE. UU después de la destrucción de la torre de
Babel. En este libro estaría la plenitud del Evangelio comunicado
a ellos por el mismo Cristo, que también viajó a
Estados Unidos después de su Resurrección. En 1830 esta iglesia
recibió el nombre de «Iglesia de los Santos de los
Últimos Días».
Para ellos, Cristo fue engendrado carnalmente de Dios
Padre. La Biblia y el libro de Mormón son su
única norma de fe, pero sólo aceptan «su» Biblia, porque
las demás, según ellos, estarían mal traducidas. Además la Biblia
tiene que complementarse con el libro de Mormón. Tienen sólo
dos sacramentos: el bautismo por inmersión y la santa cena
con pan y agua. Bautizan a los muertos y en
su trabajo misionero siempre van de a dos.
El hombre
latinoamericano, que es educado y acogedor, fácilmente los hace entrar
en su casa pero después no se los puede sacar
de encima. Insisten de una y otra manera en que
uno deje su fe católica y pase a ser mormón.
Y no pocas veces tratan de convencer a la gente
dándoles regalos, dólares y promesas y, por supuesto, algunos quedan
enredados en sus redes.
¿Por qué han progresado tanto los
mormones en estos últimos años? Hay una razón política que
es bueno que todos conozcan.
Hace unos treinta años Rockefeller,
después de recorrer casi todos los países de América Latina,
informó al Congreso de EE. UU. que había que contrarrestar
la labor de la Iglesia Católica, la que, al despertar
en los pueblos la conciencia de su dignidad, se constituía
en la principal fuerza opositora a los intereses de Estados
Unidos en América Latina y, en consecuencia, había que anularla
o dividirla hasta donde fuera posible. Entonces, el Congreso programó
un sucesivo y creciente envío de misioneros mormones para debilitar
la unidad de la Iglesia Católica y destinó millones de
dólares para que se construyeran templos mormones en toda América
Latina. También en sus visitas domiciliarias los mormones ofrecen dólares
y viajes a EE. UU. para que la gente se
cambie a su religión y algunos, ante la tentación del
lucro o porque pasan necesidad, sucumben y se hacen mormones.
Los mormones son una religión sin base teológica seria, y
su «historia» más bien parece un cuento de ciencia ficción,
porque ¿en qué pruebas científicas basan su planteamiento?
Sin embargo,
tienen algunas cosas muy positivas: son buenos organizadores y tienen
muchos colegios, cooperativas y granjas. Es una lástima que su
base religiosa sea tan pobre y que deformen tanto la
Biblia.
Tanto los católicos como la mayoría de las iglesias
cristianas protestantes los rechazan como no cristianos, porque niegan la
divinidad de Jesucristo. Por lo tanto, no podrían llamarse sectas,
sino que son una «religión» sin referencia a Jesús ya
que no creen en su divinidad. Muchos católicos llaman a
los Mormones la religión del dólar, porque con el dólar
hacen cualquier cantidad de ofertas para ganar adeptos.
Los Pentecostales
Son
los que más han crecido en estos últimos años en
toda América Latina. Más del 63 por ciento de todos
los protestantes de América Latina son pentecostales. Hay muchas razones
por las que nuestro pueblo se siente a gusto con
ellos: la alegría, los cantos, la curación y la fraternidad.
Se caracterizan porque son cerrados, por su fanático proselitismo y
sus ataques contra la Iglesia Católica.
Los movimientos pentecostales hoy
son numerosos y abarcan más de 30 millones de adherentes
en América Latina. Al principio rechazaron toda organización, pero pronto
la necesidad los obligó a agruparse. De ello nacieron las
Asambleas de Dios que también están extendidas por toda América
Latina.
El nombre «Pentecostal» ya indica la gran importancia que
estos grupos dan al acontecimiento siempre actual de Pentecostés, el
que se actualiza en el Bautismo llamado del Espíritu Santo.
El movimiento pentecostal nace como una respuesta a un anhelo
de renovación espiritual que estaba latente, tanto en la mente
de los pastores como de los fieles de algunas iglesias
tradicionales. La Iglesia tenía que renovarse de nuevo con el
fuego de Pentecostés. Fieles y pastores invocan repetidamente al Espíritu
Santo, piden a Cristo que envíe de nuevo al Espíritu,
y comienzan a sentirse renovados, llenos de entusiasmo, de calor,
hablan en lenguas y efectúan curaciones.
Los Pentecostales tienen en
común con nosotros los Católicos que creen en el misterio
de la Santísima Trinidad y también creen en la divinidad
de Cristo el único Salvador. Pero no aceptan la Tradición.
Es decir, para ellos la Biblia es la única fuente
de revelación dejada por Dios al mundo. Su bautismo es
por inmersión y el lavado de su cuerpo en el
agua pura es un símbolo externo de purificación.
El Ejército
de Salvación
Esta secta tiene una serie de elementos que
lo asemejan a un ejército mundano: uniforme militar, grados militares,
una fuerte disciplina y son realmente un ejército de paz
en favor de los marginados. Mantienen muchas obras sociales. Su
divisa es «sangre y fuego». Sangre de Cristo y fuego
del Espíritu. Nacieron en 1865, en Inglaterra, y su fundador
es Guillermo Booth. Tienen multitud de obras sociales: maternidades, asilos,
dispensarios, centros de drogadictos, centros de rehabilitación de alcohólicos etc.
Se les reprocha el no atacar la pobreza de raíz
y de no atacar las causas que la originan.
Su
objetivo es extender el protestantismo y se inspiran en la
doctrina protestante: Predican la justificación por la sola fe, la
sumisión a la Palabra del Señor, y su conversión personal
se demuestra con el testimonio misionero. Se reúnen en las
calles con sus bandas «militares» y así atraen a la
gente y ofrecen servicios religiosos de predicación de la Palabra
y cantos.
Otras sectas o denominaciones
Hay en nuestro país
otras denominaciones cristianas que no son examinadas en este libro.
Imposible abarcar todo en un librito como este.
En todas
las religiones hay elementos positivos y negativos, hay gracia y
santidad, pero tiene que quedar muy claro que la plenitud
de la gracia y de los medios de santificación dejados
por Cristo a su Iglesia se hallan únicamente en la
Iglesia Católica fundada por Jesús.
Dice el Concilio que cometería
un grave error quien, consciente de ello, la desconociera, es
decir, se cambiara de religión. El Concilio reafirma que la
Iglesia fundada por Jesús se reconoce hoy solamente en la
Iglesia Católica. Todas las sectas, sin excepción, rechazan la sumisión
al Papa. Sólo la Iglesia Católica acepta su autoridad y
este es su sello característico. Es también muy revelador observar
que todas las religiones cristianas son relativamente nuevas, es decir,
de estos últimos 500 años.
Ahora bien, la verdadera Iglesia tiene
que conectar con Cristo que vivió hace 2.000 años. ¿Dónde
estaban estas religiones en los 1500 años de vida de
la Iglesia católica? ¿Dónde estaban ellos cuando Jesús nació en
Belén? ¿Dónde estaban cuando Jesús murió y resucitó? ¿Dónde estaban
cuando la Iglesia Católica sufría las terribles persecuciones de los
primeros siglos? ¿Se habrán condenado todos los que nacieron antes
que se fundara su religión?
Para nosotros queda muy claro,
que la Iglesia Católica -y sólo la Iglesia Católica- es
la única Iglesia fundada por Cristo. La única que proviene
del mismo Cristo, la única que ha mantenido la sucesión
apostólica sin interrupción y la única que por medio de
los Apóstoles entronca con Cristo.
El Concilio Vaticano
¿Y qué dice
el Concilio Vaticano sobre la necesidad de la Iglesia Católica
para salvarse? He aquí un texto que deberíamos meditar con
frecuencia: «El Concilio Vaticano, fundado en la Escritura y en
la Tradición, enseña que esta Iglesia peregrina es necesaria para
la salvación». «Por lo cual no podrían salvarse quienes, sabiendo
que la Iglesia Católica fue instituida por Jesucristo como necesaria,
desdeñaran entrar a ella o no quisieran permanecer en ella».
El católico debe evitar polemizar y discutir con otras religiones
ya que con ello no se adelanta nada. Las sectas
esgrimen infinidad de argumentos y no escuchan a nadie. Hablan
con altanería y tratan de llevar a toda costa el
agua a su molino. Hablan y no escuchan a nadie.
Lo que el católico debe hacer cuando llamen a la
puerta de su casa es atenderlos con educación pero con
firmeza. Díganles que no se interesan por sus ofrecimientos y
punto. Y si no se van, cierren delicadamente la puerta
de su casa, sigan con sus tareas y recen por
tantos propagandistas baratos de la religión. Nada se adelanta con
discutir con ellos. Ellos dicen textos y más textos y
no escuchan a nadie. Y recuerden siempre que si piden
orar con ustedes o comentar la Biblia, tienen otro interés
que el de arrebatarles su Fe Católica. Con un evangélico
respetuoso y educado se puede orar y dialogar, pero en
este caso, es necesario haber estudiado bien la Fe Católica,
conocer la Biblia y pedir ayuda de Dios. Este libro
les ayudará a saber dar razón de su Fe.
Cuestionario
¿A qué se debe el crecimiento de las sectas
en estos últimos años? ¿Qué debemos hacer los católicos? ¿Hemos
de recuperar el sentido misionero? ¿Quiénes son los Testigos de
Jehová? ¿Quiénes son los Mormones? ¿Quiénes son los Pentecostales? ¿Qué
es el Ejército de Salvación? ¿Puede un católico cambiarse de
Religión? ¿Qué dice el Concilio Vaticano sobre los que dejan
la Iglesia Católica sabiendo que es la única Iglesia querida
y fundada por el mismo Jesús? ¿Cómo ha de recibir
un católico a quien llega a su casa y bajo
pretexto de ´orar juntos´ lo único que desea es arrebatarle
su religión?
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Es cierto, hay solo una iglesia y su nombre es ¨iglesia de Dios y si no creen busquen los saludos del apostol pablo a las iglesias ni la iglesia catolica ni los protestantes ni sectas son las verdaderas. La iglesia verdadera es aquella que guarda los 10 mandamientos incluyendo el sabado como dia de reposo, no el domingo como los demas. Fue constantino I fundador de la iglesia catolica quien cambio el sabado por el domingo en conmemoracion a la resurreccion de jesus. no se dejen engañar mas.