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| El Dogma de la Inmaculada Concepción se encuentra contenido realmente en las Escrituras |
Dios tenía a María como parte de su plan salvífico
desde el principio: Y pondré enemistad entre ti
y la mujer, y entre tu simiente y la simiente
suya... (Gn 3,15). No es por casualidad que Jesús
llama a María "mujer", la nueva Eva- en la cruz-
porque allí venció a Satanás. (También Pablo utiliza la palabra
"mujer" en Gál 4,4). Jesús la exalta como la Nueva
Eva: la mujer.
Existen muchos malentendidos sobre la doctrina. El
Papa Pío IX, en 1854, proclamó la fe de la
Iglesia: que María, desde el momento de su concepción, por
un don gratuito de Dios y por los méritos de
Jesucristo, fue preservada de toda mancha del pecado original. Esta
doctrina incluye que María nunca desobedeció a Dios en toda
su vida.
Los protestantes dicen que sólo Dios no tiene
pecado, y entonces que María es pecadora. Prueba de esto
es que ella misma llamó a Jesús Salvador (Lc 1,
47). Además, dicen ellos, Pablo escribió que no hay
ningún justo, nadie busca a Dios,... todos pecaron (Ro 3,
10-12 y 23) Pablo citó al rey David. Si
llevamos lejos el argumento de que nadie es justo llegamos
hasta el extremo del absurdo porque la Biblia dice que
Elizabeth y Zacarías eran justos (Lc 1, 6 y 2,
5), y mientras Pablo dice "nadie busca a Dios", Cornelio
sí lo buscaba (Hch 10, 3-5). Adán y Eva eran
justos antes de pecar. ¿No son justos los ángeles y
santos en el cielo? ¿No es Jesús justo? ¿Como puede
Santiago decir en 5, 15: La oración eficaz del
justo puede mucho si no hay justos?
La palabra
griega para "todos" no necesariamente indica universalidad absoluta. En Romanos
5, 12 Pablo dice que la muerte pasó a todos,
pero sabemos que Enoc y Elías no murieron. (Ver "todo"
en Hch 1,1, y Mc 16, 20).
Hay tres argumentos
bíblicos que muestran este dogma:
1- La Santidad absoluta
de Dios. 2- Las figuras del Antiguo Testamento referidas a María. 3-
El saludo del ángel Gabriel, el día de la Anunciación.
Paso
a explicarme: 1- La Santidad absoluta de Dios
Esta prueba
ya la he desarrollado en este mismo foro con anterioridad,
por o cual es conocida ya por ustedes. Sin embargo,
la repetiré para que quede la explicación en este mismo
epígrafe.
En Éxodo 3, 5 leemos: ”Yahvé dijo: Quita
las sandalias de tus pies, que el lugar donde estás
es tierra santa”.
Según el Éxodo, el lugar donde Dios habla
y se manifiesta es un lugar santo, y lo más
revelador, no puede ser tocado por nada profano. Moisés no
podía mezclar el polvo de la tierra profana con el
polvo del lugar donde Dios estaba hablando....por que la presencia
de Dios santifica. Cristo es Dios, y su presencia también
santifica, entonces, ¿Cómo iba a mezclarse el pecado en el
vientre que había contenido la carne del Dios Unigénito?? Según
el Éxodo, eso no podía ser, por que lo que
Dios toca directamente, es para Él.
Números 4, 15:
”Cuando Aarón y sus hijos hayan acabo de cubrir el
santuario y sus utensilios todos y se levante en campamento,
vendrán los hijos de Caat para llevarlos, pero sin
tocar las cosas santas” no sea que mueran
Dios mismo
prohíbe que manos no consagradas toquen los utensilios que servían
para su culto, ya que solo debían ser tocados por
los sacerdotes...¿Cómo iba a permitir Dios que el vientre que
había sido tocado por el Sumo y Eterno Sacerdote Jesús
fuera tocado por Satanás?
1 Samuel 5, 1 y siguientes
El texto es muy largo, pero en resumen: Los
filisteos capturan el arca de la alianza y la ponen
delante de Dagón, pero dagón cae de su altar ante
el arca, y los filisteos son castigados con plagas.
Veamos algo:
Si el Arca del alianza que contenía el maná, las
tablas de la Ley y la vara de Aarón (
las tres son figuras de Cristo no toleraba
estar cerca de profanos y pecadores...¿Cómo el vientre de María
que contuvo a Cristo, pan bajado del cielo, Jesús Palabra
del Padre, Jesús Sumo y Eterno Sacerdote, iba a estar
en contacto con el pecado
Recordemos que el Antiguo Testamento es
solo el anuncio y el Nuevo es el cumplimiento y
su plenitud. Por lo tanto, la santidad de Dios se
nos revela más plena en el Nuevo, con la Encarnación
de Cristo.
En Lucas 19, 45-48 leemos que Jesús expulsó a
los mercaderes del Templo...por que el Templo es la casa
de oración. En el Nuevo Pacto, el Templo es Jesús
mismo:
Juan 2, 19-21 “Destruid este templo que en tres días
lo levantaré...pero Él habla del Templo de su cuerpo”
Si Jesús
expulsó a hombres pecadores del Templo del Antiguo Testamento, por
ser éste sagrado...¿Cómo es posible que el pecado habitara en
el mismo lugar en que estuvo el Sagrado y definitivo
Templo de Dios, que es Cristo??? Mateo 9, 20-23:
“Entonces una mujer que padecía flujo de sangre hacía
doce años, se acercó por detrás y le tocó la
orla del vestido, diciendo para sí misma: Con solo que
toque su vestido quedaré sana...” Mateo 14, 36:
”Suplicándole que les dejase tocar siquiera la orla de su
vestido, y todos los que le tocaba quedaban sanos”
He aquí
un hecho: Los vestidos de Jesús, estaban “santificados”, ¿Qué de
aquel vestido que durante 9 meses albergó al Dios Eterno?
2. Las figuras marianas en el Antiguo Testamento.
Principalmente
tres: a. Eva
María está prefigurada en Eva, la madre de
nuestra raza. (Hay que recodar que los tipos son solamente
sombras de los antitipos del Nuevo Testamento). María es nuestra
madre por ser la madre de la Iglesia cuerpo de
Cristo (Ap 12, 17). Lo que Eva perdió por desobedecer,
María lo corrigió por su fe: He aquí la
sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra (Lc
1, 38). Mientras la serpiente venció a Eva
(Gn 3, 13), Dios protegió a María de su mordedura:
Y cuando vio el dragón que había sido arrojado
a la tierra, persiguió a la mujer que había dado
a luz al hijo varón. Y se le dieron a
la mujer las dos alas de la gran águila, para
que volase de delante de la serpiente al desierto... (Ap
12, 13-16). b. La enemistad entre la Mujer y
su simiente y la Serpiente Vemos en Génesis algo muy
importante: dice la simiente suya (la simiente de la mujer)
(3, 15), y la palabra griega en la versión de
la Setenta es SEMENOS (semen en castellano). Entonces, ya que
una mujer no tiene semen, la única mujer a quien
se podría referir es a María, cuyo hijo fue concebido
sin hombre, porque las demás personas nacen de mujer y
hombre, de quien viene el semen. Génesis nos dice que
existiría entre la mujer y la serpiente una enemistad completa
y que la mujer iba a herir a la serpiente:
Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y
entre tu simiente y la simiente suya. Esta mujer
(María prefigurada) está en enemistad total con el diablo. No
existiría tal enemistad total si María hubiese pecado como pecó
Eva. No son socios. La serpiente es fuente de todo
pecado y maldad. Al fin y al cabo es Dios
quien hace que María no peque: YO PONDRÉ enemistad
entre tú y la mujer (Gn 3, 15).
Tabernáculo y Arca de la Alianza
También María es el
Nuevo Tabernáculo. El primer tabernáculo fue detalladamente construido según Éxodo
25, 9 y 39, 42-43 para ser perfecto y
sin mancha (2 Cr 7, 2). Esto prefigura a
María. La gloria de Dios cubrió y llenó el primer
tabernáculo (Ex 40, 34-38). Comparar esto con las palabras de
Gabriel en Lucas 1, 35 donde María está cubierta con
esta gloria, sobre ella bajó la gloria del Espíritu Santo.
Hay
un paralelismo entre Lc 1, 35 y Ex 40, 34-35.
La fuerza del paralelismo está aquí: Como la nube que
envuelve la tienda de la reunión significa que el interior
de la morada está lleno de la gloria del Señor,
así el poder del Espíritu que desciende y cubre con
su sombra a María hace que su seno quede lleno
de la presencia de un ser que será Santo e
Hijo de Dios. La punta de los paralelos señalados está
en la equivalencia entre "la gloria del Señor" por una
parte y los apelativos Santo e Hijo de Dios por
otra. El niño que deberá nacer de María será de
naturaleza divina.
María fue prefigurada como el tabernáculo perfectamente construido
sin mancha. La traducción de los Setenta (LXX) utiliza
la misma palabra y habla de la misma manera de
María (el poder del Altísimo la llena en Lc 1,
35) como lo que pasó con el tabernáculo (Ex 40,
34-35).
Es claro también que Lucas quiere que veamos a
María como otra arca de la alianza también construida perfectamente.
Comparar también segunda de Samuel (6, 9), vemos que David
dice algo semejante a lo que dice Elizabeth a María
(en Lc 1, 43): ¿Cómo ha de venir a mí
el arca de Yahvé?; David salta frente al arca (2
S 6, 14) como saltó de alegría Juan el
Bautista frente a María (Lc 1, 44) la Nueva
Arca de la Nueva Alianza que contiene a Jesús el
verdadero pan de cielo (el primer arca contenía el maná).
Y no es por casualidad que del arca se dice
que estuvo en casa de Obed-edom geteo tres meses
(2 S 6, 11), igual que se dice de María:
Y se quedó María con ella como tres meses
(Lc 1, 56). Así se encuentra este enlace entre el
arca construida perfectamente y María en el libro del Apocalipsis:
Y el tempo de Dios fue abierto en
el cielo, y el arca de su pacto se veía
en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto
y grande granizo Apareció en el cielo UNA GRAN SEÑAL:
una mujer vestida del sol... (Ap 11, 19-12,1).
3- El saludo del ángel Gabriel, el día de
la Anunciación
Probablemente otros foristas tocarán el punto del “kecharitomene"
y su relación con la Virgen María y su Inmaculada
Concepción. Yo no lo haré, sino que dejaré que quien
lo quiera explicar, lo explique. Yo haré uso de otra
palabra del ángel el día de la anunciación, y que
en cierta medida encierra este dogma.
El ángel Gabriel le dice
a María:
“ Jaire kecharitomene", “Alégrate, llena de gracia”.
Jaire,
que significa alégrate, es la forma como Dios quiso
que se saludara a María, y no por un simple
formalismo ni por etiqueta, sino por que Dios quiere demostrarnos
algo: María es la Hija de Sión profetizada siglos antes
por tres santos profetas: Sofonías, Joel y Zacarías.
Joel 2,
21. 27: “Suelo, no temas; alégrate y gózate,
porque el SEÑOR hizo grandes cosas... Y conoceréis que en
medio de Israel estoy yo, y que yo soy el
SEÑOR vuestro Dios, y no hay otro; y mi pueblo
nunca jamás será avergonzado”.
En la profecía de Joel, dios
habla al “suelo” y le invita a la alegría. ¿Qué
significa este suelo? Si examinamos otros textos de las Escrituras,
el suelo es fertilidad, quien da vida. Pero hay tres
textos donde el “suelo” evoca a María:
Génesis 2,7:
“Modeló Yahvé Dios al hombre de la arcilla...”
Dios
ha tomado tierra del suelo y con ella creo a
Adán. Dios tomó carne de María, y con ella llegó
a existir Cristo, el Nuevo Adán.
Génesis 22, 13:
Subió Abraham con Isaac al monte de Moriah para sacrificarlo....Dios
impide que lo sacrifique y luego...”Alzó Abraham los ojos, y
vio tras sí a un carnero enredado por los cuernos
en la espesura, y tomó el carnero y lo ofreció
en sacrificio en ve de su hijo”.
En el texto anterior,
el carnero es la figura de Cristo, quien es ofrecido
en sacrificio sustituto por nuestros pecados, y así como el
carnero salvó a Isaac de morir, así el Nuevo Carnero
nos salva de la muerte eterna. Pero hay un detalle
que debemos tomar en consideración. Al igual que con Melquisedec,
de ese carnero no se habla su origen. Abraham no
lo había visto antes, sino que repentinamente lo vió. El
carnero, sin origen, es fruto de la tierra de Moriah,
por lo que simboliza esta tierra también a María, la
tierra que nos proporciona el Carnero de nuestra salvación.
Éxodo
3, 1-2: “Moisés, llegado al monte Horeb, se
le apareció el ángel de Yahvé en llama de fuego
de en medio de una zarza....”
El fuego y la voz
que salen de la zarza, son también figuras de Cristo,
Verbo del Padre y luz del mundo. Lo interesante es
que la Voz y el Fuego, salen de la zaza
que estaba plantada en el monte de Horeb, así como
el Verbo y la Luz del mundo salieron de la
Virgen María.
Volviendo al profeta Joel, vemos que cando dice “Suelo,
alégrate”, es una evocación directa a María, que en otras
partes de la Escritura es prefigurada como “monte, suelo, tierra”,
que nos produce a Cristo.
Joel 2, 21. 27:
“Suelo, no temas; alégrate y gózate, porque el
SEÑOR hizo grandes cosas... Y conoceréis que en medio de
Israel estoy yo, y que yo soy el SEÑOR vuestro
Dios, y no hay otro; y mi pueblo nunca jamás
será avergonzado”.
Comprueban que esa profecía se refiere a María, el
hecho que la Virgen admite que en ella se cumplen
esas profecías:
Lucas 1, 49 : “Por que ha hecho
maravillas en mí el Poderoso, cuyo nombre es Santo”.
Entonces vemos
que Joel profetiza al “suelo” que se alegre, por que
el Señor hizo Maravillas.
En el Nuevo Testamento el ángel le
dice a María que se alegre, y María nos muestra
la causa de esa alegría: El Poderoso ha obrado en
ellas maravillas.
No hay duda que Joel se está refiriendo
a María en esta profecía.
Y aquí viene lo revelador de
esta profecía con el dogma de la Inmaculada Concepción: “Y
conoceréis que en medio de Israel estoy yo, y que
yo soy el SEÑOR vuestro Dios, y no hay otro;
y mi pueblo nunca jamás será avergonzado”.
Claramente se profetiza que
si Dios está en medio de “Israel”, éste no será
avergonzado.
El Espíritu santo llenó a María, y Cristo se hace
en carne en su vientre. Dios habita en medio de
María, y poniendo atención a las palabras de Joel, María
no podía ser avergonzada, por lo tanto, María no puede
tener pecado.
Salmos 44.15 Cada día mi vergüenza está
delante de mí, y me cubre la confusión de mi
rostro.
La misma Biblia relaciona la vergüenza con el pecado. Y
Dios ha declarado por medio de Joel que si él
habita en medio de alguien, no habrá vergüenza, por ende,
no habrá pecado.
La Trinidad completa habitó en María, según las
palabras de Joel, según la misma Biblia, ¿Tendrá entonces ella
pecado?
Otro texto que evoca el “Jaire” de Gabriel es:
Zacarías
9, 9: “Alégrate mucho, hija de Sión; da
voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí, tu Rey
vendrá a ti, Justo y Salvador”
Pero un texto donde
la Inmaculada Concepción aparece claro, es el de Sofonías:
Sofonías 3, 14-17: “Canta, oh hija de
Sión; da voces de júbilo, Oh Israel; gózate y regocíjate
de todo corazón, oh hija de Jerusalén. El SEÑOR ha
revocado los decretos en tu contra, echó fuera tu enemigo;
El SEÑOR es Rey de Israel en medio de ti;
nunca más verás el mal. En aquel tiempo se dirá
a Jerusalén: No temas; Sión, no se debiliten tus manos.
El SEÑOR está en medio de ti, poderoso, él salvará;
se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se
regocijará sobre ti con cantar”.
Otro texto completamente mariano.
Al igual
que con los otros textos y con Lucas, se invita
a la hija de Sión a alegrarse.
Al igual que con
Joel, se declara que el Señor está en medio de
la hija de Jerusalén. No olvidar que el ángel Gabriel
también lo declaró al decirle: “El Señor está contigo”.
Vemos que
el Ave María ya había sido dicho por Joel y
por Sofonías mucho antes que por Gabriel: Alégrate, que el
Señor está contigo”.
Lo importante en este texto son las otras
palabras de Sofonías:
“El SEÑOR ha revocado los decretos en tu
contra, echó fuera tu enemigo”
El texto anterior es una
prueba irrefutable contra la Inmaculada Concepción:
La que es
invitada a alegrase, por que en medio de ella está
Yahvé Dios, resulta que tiene otro motivo de alegría: El
Señor ha retirado contra ella sus decretos. El decreto del
pecado y la muerte, dado en Génesis a la humanidad,
y también tiene otro motivo de alegría: Ha echado fuera
a su enemigo, que también evoca la enemistad del Génesis,
entre la Serpiente y la Mujer. Es en este texto
donde se dice que el enemigo no ha tocado a
al mujer. Por lo tanto, la Mujer, la hija de
Sión no tiene los decretos dados en contra la humanidad,
y tampoco ha sido tocada por el Enemigo.
Por lo tanto,
la mujer que es invitada a alegrarse por que el
Señor habita en medio de ella, es inmaculada.
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