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Autor: P. Disán Vázquez, México | Fuente: apologetica.org La Biblia no puede interpretarse al margen de la Iglesia en la que nació.
Biblia e Iglesia
La Biblia no puede interpretarse al margen de la Iglesia en la que nació.
Puntos de meditación sobre la relación Biblia-Iglesia.
La Biblia no puede
ser comprendida correctamente si se toma desligada de la Iglesia
en la que nació.
1. La Iglesia no nació de
la Biblia, porque la Iglesia es anterior a la Biblia.
Es decir, primero fue la Iglesia, y en ella nación
la Biblia. Esto, lo mismo con respecto a Israel, si
nos referimos al Antiguo Testamento, como con respecto a la
Iglesia Cristiana, si nos referimos al Nuevo testamento.
Cuando se escribieron
los libros del Nuevo testamento, la Iglesia ya había sido
fundada por Cristo, pues recordemos que Cristo murió y resucitó
alrededor del año 30, mientras que los libros del Nuevo
testamento, fueron escritos mucho después. Por ejemplo, el Evangelio de
San Marcos se escribió alrededor del año 64; San Lucas
escribió su Evangelio entre los años 65 y 80de esas
fechas más o menos data el Evangelio actual de San
Mateo. Los primeros libros del N T son las cartas
de San Pablo, escritas entre los años 51 y 67.
El último fue el Apocalipsis escrito entre los años 70
y 95.
2. Cuando se escribió la Biblia (en concreto en
N.T) la Iglesia era ya una comunidad viva, gobernada por
los Apóstoles y por sus sucesores, que transmitían de viva
voz la Palabra de Dios. No todo lo que pasó
quedó escrito, ni siquiera de la vida y Predicación de
Jesús (Jn 21,25; 2 Te 2,15; 2 Tim 1,
13; 2,2; 2Jn 12)
3. La Biblia es verdadera
Palabra de Dios, y debemos creer y obedecer lo que
nos enseña y manda. Pero Jesucristo no vino a escribir
una Biblia. El vino a inaugurar el Reino de Dios
y para eso fundó una comunidad (su Iglesia) que fuera
ya en el mundo el anuncio y el inicio permanente
de ese Reino. A sus Apóstoles Jesús no los
mandó a repartir Biblias sino a predicar y a dirigir
en su nombre su Iglesia ( Mt 28, 19;
Lc 10,16; Rom 10,17). A sus discípulos, Jesús no los
mando a que leyeran la Biblia para conocer su voluntad,
sino que los puso en relación con su Iglesia, y
con las autoridades que dejó en ella (Hech 9, 6-17;
Mt 18,15-17) Esto mismo hizo Yahvé en el A:T. (Dt
17, 8-13)
Encontramos en la Biblia partes difíciles de entender, y
que muchos falsean su sentido, razón por la cual es
necesario que alguien, que esté inserto plenamente en la Iglesia,
ayude a entender (2 Pe 3,16; Hech 8,
29-31)
4. La Iglesia cristiana del siglo I era guiada por
la Palabra de Dios. Pero ésta no estaba sólo en
los pocos libros que escribieron algunos de los Apóstoles, sino
que se encontraba también en las palabras y hechos de
Jesús, en la predicación de los Apóstoles, y en la
orientación que daban continuamente a la predicación de los Apóstoles,
y en la orientación que daban continuamente a la Iglesia
y que ella recogía, conservaba y vivía con Fidelidad. A
este conjunto de orientaciones vivas de Cristo y de los
Apóstoles (Que no quedaron escritas ) es a lo
que la Iglesia llama la Tradición, la cual quedo plasmada
en la vida misma de la Iglesia, en sus instituciones,
en su culto y sobre todo, en su manera de
entender las cuestiones que plantea la Biblia.
5. La Tradición es
la atmósfera o el ambiente en el que ésta
se escribió, y la clave para interpretarla correctamente. La Tradición
es la vida y la fe de la Iglesia del
siglo I que juntos con la Biblia escrita, se ha
conservado y transmitido fielmente.
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