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Autor: ZENIT.org | Fuente: ZENIT.org Los peligros de la obsesión por las apariciones
La fascinación que sientes algunas personas por las apariciones o milagros acaba llevándoles a abandonar la misma iglesia para caer en manos de grupos sectarios.
Los peligros de la obsesión por las apariciones
La fascinación que sienten algunas personas por apariciones o
milagros acaba llevándoles a abandonar la misma Iglesia para caer
en manos de grupos sectáreos, ha constatado un obispo mexicano
ante el Sínodo de los Obispos sobre la Palabra.
Monseñor Eduardo
Porfirio Patiño Leal, obispo de Córdoba (México), tomó la palabra
en la congregación general de la tarde de este miércoles
para analizar ante la asamblea sinodal la justa relación entre
"Revelación pública y constitutiva del Credo cristiano y las revelaciones
privadas".
Las "revelaciones privadas" son las corrientemente llamadas "apariciones" o
revelaciones extraordinarias, de Jesús, María, etc.
Según explica el Catecismo
de la Iglesia Católica, en el número 67, a lo
largo de los siglos se han dado este tipo de
revelaciones, "algunas de las cuales han sido reconocidas por la
autoridad de la Iglesia". "Estas, sin embargo, no pertenecen al
depósito de la fe. Su función no es la de
´mejorar´ o ´completar´ la Revelación definitiva de Cristo, sino la
de ayudar a vivirla más plenamente en una cierta época
de la historia", explica el Catecismo.
Monseñor Patiño Leal aclaró
que la Iglesia "ha reconocido ´revelaciones privadas´, que por la
conjunción de signos de credibilidad, son susceptibles de un asentimiento
de fe humana". "Éstas han sido providenciales en la historia
de la fe de muchos y han representado una gracia
actual que los ha invitado a una conversión y a
acudir con más decisión a la fuente de la verdad
y de la gracia que Dios ha manifestado en su
´única Revelación pública´, en la Tradición de la Iglesia".
Como
ejemplos, el obispo mexicano citó los frutos que ha dejado
la devoción al Sagrado Corazón de Jesús o la piedad
de los grandes santuarios marianos.
El prelado consideró que es necesario
tener en cuenta los criterios de discernimiento de estas apariciones
o revelaciones privadas, como lo hizo el Papa Pío XII
en la encíclica - Haurietis Aquas , en
el caso de las apariciones del Sagrado Corazón de Jesús
a santa Margarita María Alacoque.
Otro documento que ayuda al
discernimiento, según el obispo, es la nota explicativa del entonces
cardenal Joseph Ratzinger, en torno al -
tercer secreto de Fátima
El prelado reconoció "con gratitud 105 frutos
espirituales que Dios ha concedido a la Iglesia, por la
mediación de estas experiencias religiosas".
Ahora bien, constató que "frecuentemente la
experiencia religiosa actual es más emotiva que convencida, a causa
del escaso conocimiento de la doctrina".
"Se está tendiendo más
bien hacia lo subjetivo y al gusto por hacerse una
religión al modo propio de cada persona", denunció el prelado.
"Gente sencilla y de buena voluntad es atraída por supuestas
manifestaciones, pero, a veces se convierten en grupos religiosos aislados
en el interior de la Iglesia católica, que propagan devociones
y líneas de espiritualidad cuyo origen se remite a ´mensajes
o revelaciones privadas´, que deben valorarse con cautela y deben
en todo caso impulsar a la Revelación Pública integral en
la Tradición viva de la Iglesia".
"Más preocupante aún es
el caso de quienes promueven supuestas ´revelaciones privadas´ aún no
discernidas ni aprobadas, y que, sin embargo, son ampliamente divulgadas",
denunció.
El prelado señaló factores que están propiciando este fenómeno: la
falta de evangelización profunda; el eco global que dan a
estos fenómenos los medios de comunicación; la pobreza y las
situaciones de angustia que facilitan el que la gente se
agarre a mensajes consoladores.
El prelado recordó la enseñanza del
Concilio Vaticano II presentada en la constitución dogmática - Dei Verbum (que en el número 4 muestra
cómo con Cristo culmina la revelación) y el Catecismo de
la Iglesia Católica que en los números 66 y 67
explica el motivo de las apariciones.
"Su función no es la
de ´mejorar´ o ´completar´ la Revelación definitiva de Cristo, sino
la de ayudar a vivirla más plenamente en una cierta
época de la historia", aclara el Catecismo.
El prelado pidió
a los pastores que encaucen oportunamente estas experiencias religiosas, con
criterios actualizados al ambiente de movilidad y globalización que vivimos.
Por este motivo sugirió que la Congregación para la Doctrina
de la Fe actualice los criterios de discernimiento en esta
materia
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