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Hoy escuchamos hablar mucho de los "cristianos" en los medios de comunicación y en las conversaciones cotidianas.
¿Cristianos?
"Que ninguno de ustedes tenga que sufrir por asesino
o ladrón, por malhechor o por meterse en asuntos ajenos.
Pero si sufre por ser cristiano, que no se avergüence,
sino que glorifique a Dios por llevar ese nombre."1 Pedro
4, 15-16
Hoy escuchamos hablar mucho de los "cristianos"
en los medios de comunicación y en las conversaciones cotidianas.
Hasta se oye decir erróneamente a los católicos: "Yo
no soy cristiano, sino católico" o "Tengo un amigo que
es cristiano".
El término en nuestros días no es ya
un término que hable de un grupo en específico debido
a que muchos grupos religiosos aún con creencias opuestas dicen
ser "cristianos".
¿De dónde viene el término? Significa
primariamente "alguien que cree en Cristo y le sigue".
Cristiano es aquel que confiesa haber hallado a Dios en
la persona de Jesucristo, o más bien, el que sostiene
que Dios mismo le ha llamado y le ha encontrado
por medio de Jesús.
Aparece por primera vez en la
Biblia en Hechos 11, 26: "En Antioquía fue donde por
primera vez se llamó a los discípulos [de Jesús] «cristianos»";
y otras dos veces en Hechos 26, 28 y 1
Pedro 4, 16. Después aparece en los escritos de historiadores
antiguos que se refieren con este nombre a los discípulos
del Señor. Por ejemplo Tácito (Anales XV 44): "Aquél de
quien procede ese nombre [de cristianos], Cristo, fue entregado al
suplicio siendo emperador Tiberio por el procurador Poncio Pilato".
"Cristianismo" es la doctrina y el modo de vida de
los que creen en Cristo, tal y como fue predicado
desde los primeros tiempos de la Iglesia.
A lo largo
del tiempo cuando de la iglesia única se separaban grupos
con su particular interpretación de la Biblia y las enseñanzas
de Jesús, se les fueron dando nombres que los relacionaban
con su fundador o sus enseñanzas.
Por ejemplo, los montanistas
(siglo II), por su líder Montano, los arrianos (siglo IV),
por Arrio de Alejandría, los maniqueos (siglo III y IV),
por Mani, los docetistas (S.I) por su enseñanza de que
la carne de Jesús no era real sino aparente ("dokesis"
quiere decir en griego "apariencia").
Posteriormente los luteranos en el
S. XVI, por seguir las tesis de Lutero, los calvinistas
por Calvino, los presbiterianos por su forma de gobierno eclesial
que se funda en un consejo de ancianos (presbíteros), los
metodistas del S. XVIII, por el apodo que les pusieron
gracias a su vida "metódica", los bautistas desde el S.
XVI por su énfasis en el rebautismo o el bautismo
sólo de los adultos. Los pentecostales de principios del S.
XX, por su énfasis en la recepción del Espíritu Santo
y sus dones como en Pentecostés.
Desde los luteranos hasta
ahora se conoce a los grupos que han surgido de
la Reforma del siglo XVI o se nutren de sus
ideas genéricamente como "evangélicos", que quiere decir "lo que tiene
que ver con el evangelio". De San Francisco de Asís
se decía que era el "hombre evangélico" por vivir según
el evangelio.
Se dice que una persona o institución es
más o menos evangélica cuanto más se inspira en el
espíritu de los evangelios. De tal manera que este no
es un nombre de un grupo en particular sino un
adjetivo que puede ser utilizado sin temor en nuestros medios
católicos. No obstante los grupos protestantes lo utilizan porque dicen
que sus enseñanzas y costumbres se basan sólo en los
evangelios.
¿Quiénes son los llamados "cristianos" actualmente?
En nuestros días son principalmente dos tipos de agrupaciones las
que hacen énfasis en llamarse así:
En primer lugar los
grupos surgidos de los movimientos restauracionistas del S. XIX
en los EE.UU., ligados a Thomas y Alexander Campbell, padre
e hijo respectivamente. Su predicación fue la de una vuelta
a las fuentes del cristianismo, sugiriendo que el NT debía
ser la única regla del cristiano.
Thomas dijo que las
iglesias establecidas de su tiempo (él era presbiteriano) no cumplían
con el modelo que muestra la Biblia. Se separó de
su Iglesia y formó un grupo aparte junto con Barton
Stone.
El avivamiento de Cane Ridge de 1801, en los
Estados Unidos, está ligado al surgimiento de los grupos restauracionistas.
Decían
que querían restaurar la Iglesia primitiva y pronto se comenzaron
a llamar simplemente "cristianos" o "discípulos" ya que rechazaron todos
los credos de las iglesias, especialmente la confesión presbiteriana (La
Confesión de Fe de Westminster) y no querían ser conocidos
más que por el nombre con que la Biblia llama
a los discípulos del Señor.
Formaron así la Iglesia Cristiana/Discípulos
de Cristo, de la que se separaron posteriormente las Iglesias
de Cristo y más recientemente la Iglesia Internacional de Cristo
o Movimiento de Boston.
Por otro lado los carismáticos
protestantes o pentecostales de "la tercera ola". La raíz de
estos grupos está en los neopentecostales que nacieron al final
de la década de los 50´s y principios de los
60´s entre las principales denominaciones protestantes. El neopentecostalismo fue una
acogida del énfasis pentecostal en la recepción del espíritu y
sus dones como las lenguas, la sanación y la profecía.
Aceptaban esto pero no querían dejar de ser bautistas, presbiterianos,
metodistas, luteranos, etc. Sin embargo, muchos comenzaron a rechazar sus
tradiciones denominacionales o al predicar a personas que no las
tenían arraigadas, se fueron formando poco a poco grupos independientes
de las iglesias principales y se comenzaron a llamar simplemente
"cristianos".
Algunos rechazan también la denominación de "evangélicos" por estar
ligada a las iglesias protestantes tradicionales, sin embargo conservan la
mayor parte de su cuerpo doctrinal, sólo se distinguen por
el énfasis en los dones del Espíritu y, aunque difieren
en algunas de sus doctrinas, todos se hacen llamar cristianos.[1]
¿De dónde viene el término católico? La palabra católico viene del griego "katholikos" que quiere decir universal. Jesús
al dar su último mandamiento a los Doce Apóstoles les
dijo: "Vayan y prediquen el evangelio a toda criatura" Mc
16, 15. Del mandato de Jesús proviene la idea de
universalidad de la Iglesia, por eso desde los primeros tiempos
se comenzó a llamar "católica" o "universal".
Ignacio de Antioquía,
discípulo de san Juan en el año 110 es el
testimonio más antiguo que tenemos del uso del adjetivo "católica"
para referirse a la Iglesia: "Donde esté el Obispo, esté
la muchedumbre así como donde está Jesucristo está la iglesia
católica" (A los Esmirniotas 8:2).
Posteriormente en tiempo de las
persecuciones, cuando los oficiales romanos preguntaban a los primeros cristianos
a qué iglesia pertenecían decían sin dudar "a la católica".
En los tres primeros siglos de la iglesia los cristianos
decían "cristiano es mi nombre, católico mi sobrenombre".
Así que
la Iglesia desde sus comienzos se ha llamado "cristiana" o
"católica" indistintamente. Y aunque reconoce que podemos llamar "cristianos" por
el bautismo[2] a otros grupos no católicos, debemos tener conciencia
de que la Iglesia Católica es la única que conserva
toda la doctrina entregada "de una vez a los santos"
(Judas 3).
Los católicos actuales tenemos las mismas doctrinas de
los primeros discípulos de Jesús y los apóstoles, es decir,
creemos en lo mismo que creían esos a quienes se
llamó "cristianos" en el siglo I, por lo tanto, si
alguna iglesia debe llevar tal nombre esa Iglesia es la
católica.
Aunque en otros grupos se encuentren elementos de verdad
(la Biblia, la alabanza a Dios, algunos dones del Espíritu),
es sólo la Iglesia católica la que posee la plenitud
de los medios de salvación que Cristo dejó (Exhortación Apostólica
Postsinodal, Ecclesia in America # 73).
Esta Iglesia "cristiana", "católica"
ha sido esencialmente la misma desde siempre. Testimonio de esto
son los escritos de los Padres Apostólicos (Policarpo de Esmirna,
Ignacio de Antioquía, entre otros), discípulos de los apóstoles.
Quien es cristiano Para ser cristiano se tiene que
estar bautizado como lo ha hecho la Iglesia desde siempre,
en nombre de la Trinidad, como lo manda Jesús (Mt
28, 20). La Iglesia Católica (y en esto estamos de
acuerdo con los protestantes y los ortodoxos) nos dice que
quien pose este bautismo es "cristiano".
Pero para ser un
cristiano "completo" se requiere además lo que se llama la
"ortodoxia (recta creencia)" y la "ortopraxis (recto actuar)", o sea,
creer toda la doctrina que heredamos de los primeros y
que es fielmente custodiada en la Iglesia Católica y dar
testimonio de una vida según el evangelio, es decir de
vida "cristiana".
No se puede ser cristiano y creer al
mismo tiempo en la reencarnación (new age), o creer que
Jesús es el arcángel Miguel y no Dios Eterno, o
creer que la Trinidad son en realidad tres dioses, dos
de los cuales poseen cuerpo de carne y hueso y
que el universo está poblado por millones de dioses.
No
se puede ser cristiano totalmente si se niega que la
voluntad de Jesús es una sola Iglesia y que duraría
hasta el fin del mundo (Mt 16, 18ss.), no se
puede ser cristiano cabal si no se acepta que durante
la Eucaristía el pan y el vino de la consagración
son transformados por el poder del Espíritu Santo en cuerpo
y sangre de Cristo (Jn 6; 1 Cor 11, 23-32;
Ignacio de Antioquía, a los Esmirniotas, 8:1).
Pero lo más
importante es que no se puede ser cristiano si se
vive como si Dios no existiera. Si no doy testimonio
de mi nombre de cristiano, como alguien que pertenece a
Cristo y que sigue sus enseñanzas hasta la muerte, como
los primeros (consecuencia de haber aceptado su señorío en mi
vida).
Como decía San Ignacio de Antioquía, poco antes de
su martirio: "Lo único que para mí habéis de pedir
es fuerza, tanto interior como exterior, a fin de que
no sólo hable, sino que esté también decidido; para que
no sólo, digo, me llame cristiano, sino que me muestre
como tal. Porque si me muestro cristiano, tendré también derecho
a llamárme así, y entonces seré de verdad fiel a
Cristo, cuando no apareciere ya en el mundo." (Carta a
los Romanos, III, 2)
Si alguien nos pregunta a los
católicos si somos "cristianos" digamos que SI, somos los cristianos
completos. Es un error decir "nosotros no somos cristianos,
sino católicos" al negarnos ese nombre que viene de la
Biblia y que siempre nos ha pertenecido, le damos la
razón a tantos grupos que se lo apropian, ellos dicen:
"ya ven, los mismos católicos aceptan que no son cristianos".
Comencemos a llamar pan al pan y vino al vino.
Si nos encontramos a un hermano no católico en la
calle y nos dice que es "cristiano" debemos cuestionarle acerca
de su grupo, si es testigo de Jehová es testigo
de jehová, si es mormón es mormón, si es pentecostal
es pentecostal, si es evangélico es evangélico.
NO existen
los "cristianos" a secas, cada grupo que usa este nombre
tiene una doctrina y unas costumbres que tal vez son
diferentes a las de otro que también lo usa (Por
ejemplo podemos encontrar pentecostales que crean en la Trinidad y
otros que no y ambos se llamarán a sí mismos
"cristianos").
Tal vez Dios nos esté llamando a los católicos
a recuperar el sentido del nombre de "cristianos", tan desvirtuado
ya que cualquier grupo lo reclama para sí. Es un
nombre que nos pertenece pero que a la vez tenemos
que ganarnos por el testimonio de nuestras vidas.
Epílogo
"Más ahora tenemos un único nombre, mayor que todos aquellos
[de los patriarcas del AT]; Nos llamamos cristianos, hijos
de Dios, amigos, un solo cuerpo. Esta apelación nos obliga
más que cualesquiera otras y nos hace más diligentes en
la práctica de la virtud.
No hagamos nada que sea
indigno de tan gran nombre, pensando en la gran dignidad
con la que llevamos el nombre de Cristo. Meditemos y
veneremos la grandeza de este nombre" (S. JUAN CRISÓSTOMO, Homilías
sobre el Evangelio de San Juan, 19, 2-3. Año 390)
NOTAS: 1. La Confraternidad Nacional de Iglesias Cristianas
Evangélicas (CONFRATERNICE), la Federación de Iglesias Cristianas Evangélicas de México
(FICEMEX), la Fraternidad de Iglesias Cristianas (Pastor Hugo Álvarez), Vino
Nuevo (Víctor y Chris Richards), Evangelismo a Fondo, Amistad Cristiana,
Centro Cristiano Calacoaya.
En los Estados Unidos, por ejemplo, El
Centro Cristiano de Orlando (Benny Hinn), Las Iglesias de la
Viña (John Wimber), La Toronto Airport Christian Fellowship de John
Arnott (donde se está dando la llamada bendición de Toronto).
En Argentina: Carlos Annacondia, Claudio Freidzon, Omar Cabrera, muchos pentecostales
y neopentecostales, etc.
2. Catecismo de la Iglesia Católica #818:
"... justificados por la fe en el bautismo, se han
incorporado a Cristo; por tanto, con todo derecho se honran
con el nombre de cristianos y son reconocidos con razón
por los hijos de la Iglesia católica como hermanos en
el Señor".
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