La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno! [Expandir]
> Inglés
> Francés
> Italiano
El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
 
Tus Favoritos   |   Página de Inicio   |   Recomiéndanos   |   Opiniones   |   Suscríbete
Sectas, Apologética y Conversos | sección
El Camino A La Conversión | categoría
¿Qué significa ser católico? | tema
Autor: Novedades Fluvium | Fuente: Novedades Fluvium
¡Contigo, Cristo!
17 años en prisión en las cárceles comunistas de Rumania.
 
¡Contigo, Cristo!
¡Contigo, Cristo!




En 1948, el régimen comunista de Rumanía liquidó la Iglesia greco-católica –uno de los ritos orientales de la Iglesia católica– forzándola a unirse con la Iglesia ortodoxa. Los siete obispos y muchos sacerdotes y laicos que no quisieron renunciar a la unidad con Roma fueron arrestados. Tertulian Langa, de 26 años, abogado y teólogo, fue arrestado entonces y pasó 17 años en prisión. Éste es el relato de su sufrimiento en prisión y de su unión a Cristo, extraído del documental Hacia el sol, de Ayuda a la Iglesia Necesitada.

Tenía estrechas relaciones con el Episcopado y tenía contactos regulares con los obispos. Fui requerido por la Securitate para obtener información sobre la Iglesia y su actitud hacia el régimen comunista. Me golpearon sin que me hicieran una sola pregunta. Como no conseguían nada, cogieron un saco de arena del tamaño de una botella de un litro y comenzaron a golpearme en la cabeza: "¡Habla!" 50, 80, 1.000 veces, sin que me hicieran ni una sola pregunta. Sólo ¡Habla! ¡Habla! Era la noche de Juevedes Santo. Oí sonar las campanas en una iglesia cercana, y de repente recordé que Jesús también había sido golpeado, y empecé a repetir: ¡Jesús, Jesús! Gritaba a Jesús para sufrir juntos. Me miré las heridas e, inconsciente por los golpes, seguía diciéndome: Jesús está conmigo.

Empezaron a amenazarme con hacer daño a mi esposa. Sabían que sólo habíamos estado juntos durante tres meses después de nuestra boda, y que ella estaba embarazada. Decían: "La traeremos aquí y la golpearemos hasta que dé a luz ante tus ojos". No me rendí a sus amenazas, pero fue lo más difícil que he tenido que soportar en la vida.

Tras dos años de interrogatorios, me condenaron a 20 años de trabajos forzados. Me llevaron a una prisión, con celdas individuales, en completo aislamiento. Era una celda sin nada, sin cama, silla o mesa alguna, sólo barrotes y una ventana con rejas. Estábamos desnudos, el tiempo empeoraba, hacía viento y nevaba. De repente oí que alguien tocaba en la pared: "Nos han traído aquí para morir de frío. Recuerde esto: el que no camina, muere". Seguí su consejo y caminaba durante 23 horas al día. A las doce en punto, cuando el sol entraba en las celdas, nos parábamos y nos arrodillábamos, luego el sol se iba y nos helábamos de frío, y volvíamos a caminar. Así, durante cuatro meses. Quien se paraba, moría.

Yo no era sacerdote cuando me enviaron a prisión. Fue allí cuando fui consciente de mi vocación. Todos los días rezaba el Rosario con un grupo de compañeros. Durante todo ese tiempo en prisión, en que viví sin la Eucaristía, la oración fue mi único medio de comunión espiritual.

Me llevaron a otro sitio. Mi esposa y mi hija, que tenía seis años, vinieron a visitarme. Yo no la conocía porque había nacido estando yo en prisión. Ella me reconoció, aunque nunca me había visto, y exclamó: "¡Papá!" El oficial se conmovió y la levantó sobre la reja para que pudiera tocarla. La besé, y nunca olvidaré aquel sentimiento, un beso cortado por los alambres comunistas.

Se me concedió el derecho a recibir correo. Entre las medicinas que recibí había una botella. Un oficial la probó y después escupió lo que había bebido a tierra. Era vino, dulce y nada amargo, pero Dios hizo el milagro de hacerle parecer a ese oficial que era un líquido amargo para escupirlo. Pudimos celebrar la Eucaristía con este vino, a escondidas, gracias a uno de los sacerdotes presos. Vertíamos ocho gotas de este vino con una gota de agua en una botella de penicilina. Guardábamos el Pan sagrado, sin saber quién podía necesitarlo en los días siguientes, y lo escondíamos en nuestra celda. Un día, tras volver del trabajo, uno de los oficiales más crueles de la prisión me estaba esperando: "¿Qué es esto? ¿Pan consagrado?" Contesté que sí, y entonces lo tiró todo al suelo. Me arrodillé y comencé a chupar todos los lugares donde yacía la Santa Eucaristía. Recogí todo lo que se podía recoger y me levanté. Entonces aquella bestia me preguntó: "¿Crees realmente? " Me eché a llorar y dije: "Sí, señor comandante, creo". Él se conmovió y, saliendo de la celda, me dijo: "Reza entonces por mi mujer, porque está enferma, tiene cáncer".

Cuando estaba al borde de mi resistencia, a fin de tomar fuerzas, me decía: Contigo, Cristo. No fue un lugar infernal, fue el lugar de mi consagración, fue el lugar donde muchas personas encontraron la fe, donde expiaron sus pecados. Por tanto, el diablo, si había querido hacernos sufrir, en realidad sirvió al designio santificante de Dios. El diablo estaba allí, pero estaba sentado a un lado, mordiéndose las uñas, viendo cómo había servido para aumentar nuestro amor a Jesús.


Preguntas y comentarios al autor de este artículo


Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos. Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes. Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red. Ayúdanos, Dios te lo recompensará.
DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
     Herramientas del Artículo:
Arriba
.
Ver más artículos del tema
.
Preguntas o comentarios
.
¿En donde estoy?
.
Hacer un donativo
Envíalo a un amigo
.
Formato para imprimir
.
Descargar en PDF
.
Descargarlo a tu Palm
.
  Suscripción canal RSS

Escribir un comentario sobre este artículo

 Nombre

 Email Formato invalido. (no será publicado)

 País

Comentario




* Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.

Inicio | Secciones | Comunidades | Servicios | Consultorios | Alianzas | Foros | Contacto
Servicios por email Servicios por email
Foros Foro de Conversos al catolicismo
Mapas Mapa de Sectas, Apologética y Conversos
Opiniones ¿Qué opinas de Catholic.net?
Comentarios Comentarios al editor de esta sección
Biblioteca Documentos de apoyo de Sectas, Apologética y Conversos
Preguntas frecuentes Preguntas Frecuentes
Donativos Hacer un donativo
Boletines: Sectas, Apologética y Conversos
Apologética. Aprende a defender tu Fe
Nueva Era y Cristianismo
Sectas, Un Ataque A La Iglesia
Un Magisterio Paralelo
El Camino A La Conversión
¿Qué significa ser católico?
Crisis de fe en el catolicismo
¿Me convierto al catolicismo?
Experiencias y Testimonios de Conversión
Conversos Famosos
 
Lista de correo


Suscribir
Cancelar suscripción
Consultores en línea
Consulta a nuestro grupo de consultores, son más de 300 disponibles para responder todas tus dudas
Ver todos los consultores
Apoyan a la sección
Pontificio Consejo para los Laicos
Vaticano
Aciprensa
Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María
VE Multimedios

Ver todas las alianzas que apoyan a la sección
Encuesta
¿Cuáles temas consultas más en nuestra sección de Sectas, Apologética y conversos?
Apologética, resuelve dudas sobre de la fe católica y ofrece argumentos para defenderla.
Nueva Era, alerta sobre modas espirituales y enseñanzas que no son compatibles con la fe católica.
Sectas, da las bases bíblicas para poder dialogar con los miembros de éstas.
Magisterio Paralelo, respuestas de la Iglesia a grupos y personas que no van de acuerdo con el Papa.
Camino a la conversión, testimonios de personas que se convierten a la fe católica.
Todos, porque me parecen interesantes.
Ninguno, no me parece una sección útil
Ninguno, no sabía que existía una Sección de Sectas y Apologética en Catholic.net
> Ver resultados
> Ver todas las encuestas
Foro de Conversos al catolicismo
¡Participa!
 |   Homenajes  |   Condiciones de uso   |   Donativos   |   Política de privacidad   |   Publicidad   |   Contáctanos   |  RSS
© 2009 Catholic.net Inc.
Todos los derechos reservados
El lugar de encuentro de los católicos en la red