La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno! [Expandir]
> Inglés
> Francés
> Italiano
El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
 
Tus Favoritos   |   Página de Inicio   |   Recomiéndanos   |   Opiniones   |   Suscríbete
Sexualidad y Bioética | sección
Clonación | categoría
Consecuencias de la clonación | tema
Autor: P. Fernando Pascual | Fuente: Catholic.net
La clonación humana, una aventura llena de insidias
El respeto debido a todo ser humano nos dice que no podemos admitir ninguna forma de clonación
 
La clonación humana, una aventura llena de insidias
La clonación humana, una aventura llena de insidias

Existe un rechazo bastante general hacia la clonación humana. Construir un hombre “programado” mediante una técnica experimental parece algo monstruoso. Alguno podría pensar que, por fin, hemos llegado a un acuerdo universal sobre algo que debería ser prohibido en todas partes, por encima de las diferencias que nos separan en otros temas de ética pública.

Pero la situación no está tan clara. Notamos que algunos (pocos, por ahora) defienden la clonación reproductiva: si uno desea tener un hijo igual que él mismo, ¿por qué se lo vamos a impedir? Incluso existe una empresa dedicada a promover, a precios elevados, la clonación en la especie humana.

A estas personas podemos recordar que la clonación humana supone riesgos muy graves. No sabemos lo que le va a pasar al pobre embrión clonado, y no es justo aplicar una técnica en la que ponemos en peligro la salud o la supervivencia de alguien. Además, la historia de la vida nos enseña que el patrimonio genético es algo personal, configurado a través de mecanismos naturales muy complejos que vale la pena respetar. Pretender la producción técnica de un ser humano al que imponemos un patrimonio genético concreto va contra el derecho de ese nuevo ser a tener una identidad propia, también en lo que se refiere a sus cromosomas.

Pero la discusión se está haciendo más compleja a raíz de una fórmula inventada desde no hace mucho tiempo por algunos científicos: la “clonación terapéutica”. ¿De qué se trata? Consiste en clonar un embrión destinado a ser usado como “caja de repuestos”, como fuente para obtener células madres, tejidos humanos u órganos que luego podrían ser transplantados a algún enfermo. O que podría “servir” simplemente para otros experimentos que nos ayuden a conocer mejor el desarrollo embrionario.

En palabras sencillas, la “clonación terapéutica” consiste en “fabricar” un embrión para condenarlo a una muerte segura y “útil” (si los experimentos funcionan) para otros seres humanos... Desde luego, antes de ser destruido tiene que empezar a existir, lo cual no es sino una forma escondida de clonación reproductiva. Sólo que en la “clonación terapéutica” el “producto” está destinado a una muerte programada para el progreso de la ciencia y la medicina, y no al posible nacimiento.

El respeto debido a todo ser humano nos dice que no podemos admitir ninguna forma de clonación, ni la que llamamos como “reproductiva” ni la que es conocida como “terapéutica”. Como tampoco deberíamos admitir una práctica que sigue eliminando a miles de embriones y fetos en todo el mundo, también en México: el aborto.

El embrión, aunque no lo diga la ley, es siempre alguien digno de respeto. No sólo es un miembro de la especie humana. Es mucho más: es el hijo de unos padres que, lo quieran o no, están llamados a cuidarlo y a protegerlo en la medida de sus posibilidades. Una vez que lo han concebido, deben asumir sus responsabilidades respecto de la vida de su hijo.

Esto vale también en lo que se refiere a la eventual clonación de embriones (de hijos): interpelan a la conciencia de sus padres genéticos y de los científicos que los “produjeron”. En este sentido, no es válido distinguir entre clonación reproductiva (producir embriones que podrían nacer) y clonación terapéutica (producir embriones para su futura destrucción), pues nunca un ser humano puede ser usado como medio para los intereses de otros.

Desde estas verdades es posible asentar bases firmes y justas que permitan la convivencia entre todos los ciudadanos de una nación. Una convivencia que necesita estar fundada en el respeto y el amor que debe reinar entre todos los miembros de la especie humana, desde que inician a existir como embriones hasta que llegan al momento de su muerte natural.



Envíe sus comentarios al P. Fernando Pascual






Suscríbete aquí
para recibir este servicio en tu e-mail






Si tienes alguna duda, conoces algún caso que quieras compartir, o quieres darnos tu opinión, te esperamos en los FOROS DE CATHOLIC.NET donde siempre encontrarás a alguien al otro lado de la pantalla, que agradecerá tus comentarios y los enriquecerá con su propia experiencia.




Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos. Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes. Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red. Ayúdanos, Dios te lo recompensará.
DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
     Herramientas del Artículo:
Arriba
.
Ver más artículos del tema
.
Preguntas o comentarios
.
¿En donde estoy?
.
Hacer un donativo
Envíalo a un amigo
.
Formato para imprimir
.
Descargar en PDF
.
Descargarlo a tu Palm
.
  Suscripción canal RSS

Escribir un comentario sobre este artículo

 Nombre

 Email Formato invalido. (no será publicado)

 País

Comentario




* Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.

Inicio | Secciones | Comunidades | Servicios | Consultorios | Alianzas | Foros | Contacto
Servicios por email Servicios por email
Foros Foros de discusión
Mapas Mapa de Sexualidad y Bioética
Opiniones ¿Qué opinas de Catholic.net?
Comentarios Comentarios al editor de esta sección
Biblioteca Documentos de apoyo de Sexualidad y Bioética
Preguntas frecuentes Preguntas Frecuentes
Donativos Hacer un donativo
Aborto
Adicciones
Anticoncepción
Bioética personalista
Células madre o troncales o estaminales
Ciencia
Clonación
¿Qué es la clonación humana?
Consecuencias de la clonación
¿Es la clonación ética?
Leyes sobre la clonación
Clonación aspectos religiosos
Depresión
Eutanasia y cuidados paliativos
Fertilización artificial
Homosexualidad
ONU e ideología de género
Origen de la vida
Paternidad responsable
Pena de muerte
Proyecto genoma humano
Sexualidad
Sida y enfermedades de transmisión sexual
Suicidio
Trasplantes
Bioética.Magisterio de la Iglesia
 
Lista de correo


Suscribir
Cancelar suscripción
Consultores de la seccion
Dudas y asesoría acerca de dilemas en temas de la vida: aspectos científicos, jurídicos, éticos y prácticos
Ver todos los consultores
Apoyan a la sección
Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, facultad de bioética
Pontificia Academia para la Vida
Universidad Católica del Sacro Cuore, Centro de Bioética
Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud
Fundación Jérôme Lejeune, Gènéthique

Ver todas las alianzas que apoyan a la sección
Encuesta
Noviembre es el mes de la Esjatología. ¿Has aprovechado para pensar en el más allá?
Sí, creo que es importante pensar en el "después de la muerte" para vivir mejor.
No, no me gusta pensar en la muerte ni en lo que vendrá después
Suelo meditar acerca del Cielo, pero no en el Purgatorio ni el Infierno
No creo en la vida eterna, así que no medito en nada de eso
No sabía que Noviembre es el mes de la Esjatología
> Ver resultados
> Ver todas las encuestas
Foros de discusión
¡Participa!
 |   Homenajes  |   Condiciones de uso   |   Donativos   |   Política de privacidad   |   Publicidad   |   Contáctanos   |  RSS
© 2009 Catholic.net Inc.
Todos los derechos reservados
El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
Publicidad: