Primera parte. El fraude de la clonación humana con fines
terapéuticos.
1. Breve historia de los antecedentes del fraude protagonizado por
Hwang
1.1. Las publicaciones en el área de la clonación
en algunas de las principales revistas.
Varias de las revistas científicas
de mayor prestigio, y con gran rivalidad entre sí, mantienen
una política editorial marcada por el sesgo de favorecer la
investigación con embriones y su generación mediante transferencia nuclear (identificada
con clonación). Mientras buscan resultados en la línea de las
células troncales (o madre) de origen, o de tipo, embrionario
obstaculizan, por rechazo, la publicación de los numerosos trabajos, llevados
a cabo en estos últimos años, que muestran el valor
terapéutico de las células troncales del organismo, las llamadas “de
adulto”. La mayor parte de estos trabajos quedan silenciados y
al mismo tiempo se reitera cualquier tipo de duda sobre
el valor terapéutico de los resultados, incluso después de confirmado
ese valor.
Los investigadores de la Universidad de Seúl, Woo-Suk Hwang
y sus 23 colaboradores surcoreanos, y el científico de la
Universidad de Pittsburg, Gerald Schatten, invitado a participar con ellos,
publican, en mayo de 2005, en Science la obtención de
células embrionarias que portaban material genético incluso de varones enfermos
de diabetes, daño en la médula y trastornos genéticos de
la sangre[1]. La eficacia técnica que mostraban los datos era
sorprendente. Con la misma técnica utilizada meses antes, y sin
más cambio que la menor edad de las donantes de
óvulos, el éxito se multiplicó por diez. Habían conseguido con
185 óvulos de 18 mujeres producir 31 “blastocistos de transferencia
nuclear” de los que derivaron los 11 tipos celulares inmortalizados.
Tanta eficacia que, aunque el trabajo no afirmaba haber clonado
pacientes hasta el estado de embrión, muchos pensaron que se
estaba a punto de llegar a generar un verdadero embrión
humano clónico. La noticia se dio así a los medios
de comunicación y de forma que la “clonación terapéutica” aparecía
en el panorama mundial como un protocolo a punto de
lograrse y que resolvería graves enfermedades como diabetes y Parkinson.
En
efecto, los resultados del trabajo liderado por Hwang validaba el
anterior de noviembre de 2004, en que comunicaban la obtención
de“blastocistos clónicos” y a partir de ellos una única línea
celular femenina[2]; ; ésta poseía el material genético de una
mujer de la que se había tomado una célula nutricia
del óvulo y con su núcleo se había reconstruido por
transferencia el óvulo vaciado del suyo propio. En el resumen
del artículo los autores muestran sus dudas acerca de que
el resultado de esa transferencia nuclear fuese “blastocisto clónico” y
no un partenonte generado por la mera activación del óvulo.
Esta publicación, también en la revista Science, tuvo como coautor
invitado a Joseph Cibelli, de la empresa “Advanced Cell Technology”
(ACT). La razón para que firmara el artículo fue que
la tecnología empleada era básicamente la que éste había empleado
poco antes para llevar a cabo en humanos, aunque sin
ningún éxito, la transferencia de núcleos[3], también con la finalidad
de conseguir células madre embrionarias con dotación genética de un
adulto. Este artículo se publicó en una revista Online recién
creada, el “Journal of Regenerative Medicine”, a pesar de
que Cibeli ya era conocido en el área de la
clonación por su trabajo en Science de una paraclonación a
partir de fibroblastos fetales de borrego[4]. El artículo Online está
firmado en lugar preferente por Robert Lanza, director médico de
ACT y Vicepresidente del laboratorio “Medical & Scientific Development” para
los trabajos con células madre embrionarias, y que recientemente
ha publicado en Nature su propuesta de un sistema de
biopsias de embriones generados in vitro en las clínicas de
Reproducción Asistida, como material de partida para la obtención de
células madre de origen embrionario[5]
Al mismo tiempo, en agosto de
2005, el equipo de Allison Murdoch de la Universidad de
Newcastle Upon Tyne, del Reino Unido, anunció la creación de
un único “blastocisto de transferencia nuclear”, que murió antes de
que pudieran obtener células madre humanas de tipo embrionario, y
reclamó compartir el éxito del equipo de Corea del Sur
(M. Stojkovic et al. Reprod. BioMed. Online 11, 226–231; 2005).
Con anterioridad, dos equipos de investigadores de China, comunicaron que
habían clonado células de adulto por transferencia nuclear. El equipo
liderado por Guangxiu Lu de la Xiangya Medical College
en Changsha (Chinese Sci. Bull. 48, 1840–1843; 2003) no consiguió
sacar células de tipo embrionario del “blastocisto clónico”.
El trabajo del
equipo de Huizhen Sheng de “Shanghai Second Medical University” tiene
un especial interés, aunque ha quedado relegado; consiguieron extraer células
madre embrionarias de un “embrión” generado por la transferencia de
un núcleo de células humanas a un óvulo de coneja
al que se le habían extraído sus propios cromosomas[6]. Aunque
no se trate de una célula híbrida y mucho menos
de un híbrido hombre-animal, para algunos, mezclar material humano con
el de otra especie, resulta ofensivo. En todo caso, está
por averiguar si las células crecen a largo plazo y
si el material genético mitocondrial del óvulo animal es compatible
con el nuclear humano. No obstante, si resultase factible eliminaría
la necesaria donación de óvulos humanos.
De hecho, tanto por la
eficacia tan baja de la técnica como por la fuente
de los óvulos, la transferencia nuclear resulta una utopía para
la obtención de células tanto para la investigación, como para
posibles tratamientos terapéuticos[7].
En los últimos años, se han realizado numerosos
esfuerzos por conseguir clonar mamíferos. Después de la oveja Dolly
se han publicado datos de ratón, toro, cabra, cerdo y
conejo clónicos. Posteriormente (los datos están publicados en Science o
Nature) se ha clonado un gato (Shin, T. et al.
Nature 415, 2002,859), una mula (Woods, GL. et al. Science
301, 2003,1063), un caballo (Galli, C. et al. Nature 424,
2003,635) y una rata (Zhou, Q. et al. Science 302,
2003,1179), por transferencia del núcleo de una célula somática a
un óvulo desnucleado y posterior transferencia del embrión clónico al
útero de una hembra de la especie correspondiente.
Pues bien, en
agosto de 2005, Nature publica un artículo breve, y rodeado
de gran publicidad, que señala la clonación del primer perro[8],
por el protagonista y el investigador invitado del publicado en
mayo en Science. Hasta ese momento, y con la tecnología
disponible, no se había logrado debido a la dificultad
de madurar los óvulos caninos in vitro. El éxito de
la transferencia nuclear, según Hwang, depende de la calidad, disponibilidad
y maduración de los óvulos de partida. Algunos animales como
el perro ovulan en la profase de la primera meiosis
y sus ovocitos maduran el día 2 ó 3 en
la región distal del oviducto. En este trabajo describen
la recogida de una media de 12 ovocitos por cada
hembra y con ellos reconstruyen un total de 1.095 embriones
caninos que fueron transferidos a 123 perras receptoras. Dos fetos
llegan a termino (1.6% de eficacia) de los que uno
muere enseguida. Existen fundadas sospechas de que “Snuppy” (que así
han llamado al perro generado) tampoco sea realmente un clon.
Es
interesante destacar que el valor atribuido a ambos trabajos descansa
sobre el mismo hecho: la eficiencia lograda se debe a
la “calidad” de los óvulos, humanos en un caso, y
caninos en el otro, y la calidad de su manipulación.
1.2.
El contexto de la publicación
La historia de la obsesión
por el potencial terapéutico de las células madre de origen
embrionario tiene un importante capítulo en la “clonación terapéutica”. Con
esa denominación se conoce uno de los posibles procedimientos de
obtener células de tipo embrionario. La ventaja que ofrecen es
la de poder elegir la dotación genética; de esta forma,
si en un futuro pudieran utilizarse en terapia regenerativa se
evitaría el rechazo inmune en el enfermo, ya que el
núcleo transferido al óvulo para obtenerlas sería de una de
sus células[9]. Esto es, esta tecnología ofrece una futura producción
de “células embrionarias a la carta” a las que, irónicamente,
no se les ha encontrado aplicación.
Por ahora, la técnica de
transferencia nuclear sin verdadera reprogramación, aplicada a primates, supone la
obtención de células madre de tipo embrionario sin generar un
individuo[10]; los datos disponibles muestran que la simple transferencia nuclear
no es suficiente en el caso del hombre y de
los demás primates para generar un verdadero embrión clónico. De
hecho, el trabajo publicado en Science no hace referencia a
clonación sino a “transferencia de núcleos somáticos humanos”, y no
se refiere a la obtención de un verdadero embrión, sino
de blastocisto “construido por transferencia nuclear”. Sin embargo, la noticia
corre con el beneplácito general como el comienzo de la
realización de las “promesas terapéuticas” de la clonación humana[11]; sustituyen
así y de forma sutil las promesas terapéuticas de las
células de origen embrionario que habían fracasado.
Es muy significativo que
el comedido lenguaje del artículo de Hwang fuera reprochado en
la revista pro-clonación “The New England Journal Medicine” en julio
de 2005[12]; Anthony Perry llamó la atención acerca de que
Hwang eludía el término “clonación” con el rodeo de “transferencia
de núcleos somáticos humanos”, y evitaba hablar de embrión con
el rodeo de “constructo de transferencia nuclear”. Más aún, en
el mismo comentario apostillaba que este intento de disimulo lo
habían tenido otros en experimentos con animales; pero resultaba que
era él mismo quien confundía la procedencia de los embriones
humanos: hizo pasar como clonaciones meras fecundaciones, los resultados de
dos artículos del equipo de Lorenz Studer, de Nueva York[13].
Como otros muchos (Caplan, McGee, etc.) Perry desvirtuaba el hecho
de que no había prueba alguna de que se hubiera
generado un verdadero embrión para poder mantener las promesas “terapéuticas”
de la clonación humana. ¿Cómo se entiende que una revista
como NEJM permita el error de Perry? La respuesta la
da la propia revista, que en el editorial del 17
de julio de 2003 dice que los editores acogerían y
realzarían los artículos sobre células madre embrionarias[14], para que la
miopía de los legisladores no enturbiara la luz de la
ciencia.
Los datos, hasta que se publica el trabajo de Hwang,
mostraban que la tasa de obtención de estas células de
tipo embrionario, con dotación genética elegida, era muy baja. De
ratón, un mamífero clonado en 1998[15], se habían aislado células
embrionarias tras una transferencia nuclear[16] y se han usado para
tratamiento terapéutico en modelo animal[17], que no es extrapolable a
humanos. En primates, tras cerca de 800 intentos, no se
había conseguido la reconstrucción del embrión, ni del ovocito[18]. La
eficacia de producción de líneas embrionarias humanas a la carta,
que mostraba el trabajo de Hwang, fue recibida con entusiasmo.
En EE.UU. se reabre el debate de la política de
la clonación; se afirma que las restricciones legales impuestas por
la Casa Blanca en esta materia son la causa de
que ese país hubiera perdido el liderazgo en la clonación
terapéutica. En marzo la mayoría de los países asiáticos (Camboya,
China, India, Corea del Norte y del Sur, Japón, Singapur
y Tailandia) se reservaron el derecho de decidir por sí
mismos si rechazaban toda forma de clonación humana propuesta en
Naciones Unidas. Por ello se insiste que mientras que los
investigadores de EE.UU. están aherrojados por atavismos, Hwang y su
equipo muestran a las claras que Asia avanza hacia el
progreso.
1.3. Entre la publicación y la revelación del fraude
Los científicos
del área, muchos de los cuales habían colaborado en la
creación de empresas de biotecnología para la producción de células
madre, encontraron en este trabajo un incentivo. Y, a pesar
de que la eficacia de la producción de líneas celulares
embrionarias era tan sorprendente, como para hacer pensar en un
cierto maquillaje de los resultados, el artículo fue acogido con
alabanzas, ya que daba la oportunidad de atraer capital a
los nuevos bancos de células madre que se iniciaron entonces
y que empezaron a ofertar células para el 2006.
La propia
revista Nature publica la situación de los bancos de células
madre hasta diciembre de 2005[19]. El banco más desarrollado es
el “UK Stem Cell Bank” en el “National Institute for
Biological Standards and Controls” en Potters Bar, cerca de Londres.
Iniciado en Septiembre de 2002, y fundado por el “Medical
Research Council” y el “Biotechnology and Biological Sciences Research Council”
en enero de 2003, proyecta ser un reservorio de todo
tipo de células troncales humanas. En octubre de 2005, tenía
24 líneas aunque ninguna disponible para su uso, algo que
probablemente podrían conseguir en el 2006, según su director Glyn
Stacey. Otra iniciativa en marcha es el “US National Stem
Cell Bank” que se situará en el WiCell Research Institute,
en Madison, Wisconsin; cuenta con una dotación de 16.1 millones
de dólares para un periodo de cuatro años y procedente
de los “National Institutes of Health”. Podrá adquirir, almacenar, caracterizar
y distribuir las líneas de células madre embrionarias humanas para
las que se ha aprobado el uso de fondos federales.
En Edinburgo, el brazo Europeo del “Stem Cell Sciences” de
Melbourne de Australia, ha desarrollado células troncales neurales, similares a
las encontradas in vivo, y derivadas tanto de células
embrionarias, como de células fetales y de tejido cerebral de
adulto. Intentan inducir en ellas mutaciones genéticas y podrían ser
útiles en investigación biomédica para pruebas de fármacos in vitro.
R&D Systems of Minneapolis, Minnesota ofrece “preparadas para usar” células
primarias corticales derivadas de embriones de ratas y el kit
que les permitirá crecer. Pueden diferenciarse en astrocitos, neuronas y
oligodendrocitos. Nada menos que James Thomson, el padre de las
células embrionarias cuando trabajaba en la empresa Geron, promete para
el 2006 un servicio de chequeo a industrias farmacéuticas y
biotecnológicas, en su empresa “CID” de Madison. Y por último,
el artículo informa de la aprobación de un centro en
la Universidad de Granada de España y otro en Corea
del Sur.
En efecto, en octubre de 2005 Seúl se había
convertido en la capital mundial de la clonación con la
creación del Banco Mundial de las Células Madre. Los investigadores
de otros países, incluidos los de occidente, podrían mandar células
de enfermos y ellos harían la transferencia de los núcleos
de esas células a los óvulos donados por las chicas
coreanas; conseguirían células en cantidad para venderlas a quienes investigando,
tal vez alguno llegara a encontrarles aplicaciones terapéuticas.
1.4. El entusiasmo
oculta la falsedad e irracionalidad de la clonación con fines
terapéuticos
Supongamos que la eficacia en línea celular de células madre
embrionarias a la carta, por óvulo reconstruido, fuera la que
según Hwang él consiguió; Supongamos que ahora todavía no se
ha logrado esa eficacia pero que, como insiste Rudolf Jaenisch
del Whitehead Institute[20], “el procedimiento de trabajo podría ser repetido
en otros laboratorios y conseguirlo”. Demos por supuesto además que
el problema ético de crear un ser humano por clonación
y destruirlo a los cinco o seis días de vida
no existiera porque el resultado de la transferencia nuclear en
primates no da lugar a un verdadero individuo sino a
un conjunto de células de las que se pueden derivar
las buscadas. Ante la duda de si se generan o
no embriones humanos, es mejor no intervenir; habría duda
de si se produciría o no un embrión humano por
lo que tendrían que ser prohibida la transferencia nuclear. Además,
la “clonación terapéutica” tiene el grave problema de la donación
y uso de óvulos humanos. Este problema no es un
simple olvido; se diluye porque se quiere diluir.
En un artículo
publicado en el mismo número de Science y comentando el
de Hwang desde el punto de vista ético, David Magnus
y Mildred Cho de la Universidad de Stanford, partidaria
de la investigación con células madre embrionarias, observaban: “Entre un
0.3 y un 5 por ciento a un 10 por
ciento de las mujeres a las que se induce la
hiperproducción de óvulos experimentan un grave síndrome de hiperestimulación ovárica
que produce dolor, que a veces exige hospitalización, fallo renal,
posible infertilidad futura, e incluso la muerte”. Un riesgo que
no va en beneficio de ellas, sino en una investigación
de interés hipotético. Un riesgo que hace de suyo irracional
un procedimiento terapéutico que tenga óvulos como material de partida
para las milagrosas células.
La cuestión nuclear es que este sistema
de generar células a la carta requiere muchos óvulos de
mujer y que el medio que se tiene para que
una mujer los produzca en abundancia es una verdadera
explotación. Lo de menos es que se le gratifique, más
o menos generosa o tacañamente, para suplir gastos de transporte,
ausencia del trabajo, molestias, como se hace con cualquier persona
voluntaria en una investigación biomédica. El problema es la explotación
que supone el procedimiento en sí mismo. Es curioso que
las mismas molestias de la multiovulación para la mujer que
quiere ser madre, se consideran lo suficientemente fuertes para que
las clínicas de FIV congelen los embriones en vez de
repetir el tratamiento y la punción. Pero la realidad es
que el negocio de la compra-venta de óvulos ha entrado
en la opinión pública bajo la capa humanitaria de una
donación para hacer feliz con la gestación de una criatura
a mujeres sin óvulos o a las que se les
pasó la edad de la maternidad.
¿Alguien puede creer en una
donación totalmente gratuita cuando la donante pasa por un tratamiento
hormonal con consecuencias y una mini-intervención para extraer los óvulos?
Una mujer puede hacer esto en particular y gratuitamente, por
una hermana, una amiga… pero no para que se lucren
terceros. Si se presenta así es porque la realidad esta
amañada por los intereses lucrativos de centros de Reproducción Asistida.
¿Cómo se explican los datos publicados que resumen las estadísticas
de los centros de FIV de los diferentes países de
Europa? La donación de óvulos va en aumento y de
forma más llamativa en España: en el año 2004, 1.577
ciclos de FIV (de un total de 14.519) han
sido con óvulos donados y han dado lugar a 1.416
transferencias de embriones a la mujer receptora. Un porcentaje que
es llamativamente alto y desde luego mucho más alto que
en el total de Europa donde se han llevado a
cabo 6. 530 ciclos con óvulos donados del total de
279.267 ciclos[21]. Las condiciones mínimas puestas en España para la
FIV hacen que varios centros sean un reclamo para mujeres
extranjeras, que tienen obstáculos legales en sus países (principalmente Alemania
e Italia). El Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) realizo un
tercio de sus tratamientos (2.400 en el año 2004) a
extranjeras; y el 80 por ciento de la clientela del
Centro Mar&G de Granada procede de países fuera de España,
especialmente de Francia e Italia, y que acuden por la
disponibilidad de óvulos[22]. Ambas ciudades españolas compiten con otras (Barcelona,
Bilbao) por los centros de investigación con embriones.
2. La confirmación
del fraude de la clonación terapeútica
Hwang ha confesado en diciembre
que el trabajo publicado en Science es un invento, aunque
posee la tecnología para llegar a hacerlo. Nature se reserva
confirmar los resultados de la clonación del perro. Gerald Schatten,
un experto en células madre de la Universidad de Pittsburg,
invitado por Hwang a firmar como coautor a fin de
que las revistas aceptasen más fácilmente sus artículos, intenta retirarse.
No participó directamente en los experimentos como ha confirmado un
portavoz de su Universidad[23]
Los revisores suelen con frecuencia pedir más
datos a los autores para confirmar algún punto. Los revisores
de Nature no pidieron a Hwang aportar datos que mostraran
la evidencia de una auténtica clonación. Los revisores de Science
pidieron a Hwang que suministrara las pruebas del DNA de
cada una de las células embrionarias y de los enfermos
de los que las habían obtenido y éste aportó unos
datos de tal perfección que despertó sospechas[24]; pero esta “anomalía”
se hizo pública muy tarde. También estaban trucadas las fotografías
que mostraban 11 tipos celulares embrionarios: 4 pares de imágenes
son duplicadas. Por tanto, la eficacia en producción de células
de tipo embrionario no era tan elevada, y sobre todo
las células obtenidas no han sido generadas por transferencia de
núcleos de las células de varones adultos enfermos y más
tarde se ha sabido que las células manejadas procedían de
embriones fecundados in vitro en la clínica asociada.
La revista Science,
cuyos revisores redujeron el tiempo de revisión habitual de tres
meses a dos, ha tenido que rectificar y aclarar la
postura editorial con relación a este artículo[25]. El paso,
proclamado ampliamente, hacia el protocolo de “clonación terapéutica” no se
ha dado. La revista pide en los últimos días del
año 2005 que se retracten todos y cada uno de
los falsos autores de la investigación.
2.1. El inicio de las
sospechas por la cuestión de las mujeres donantes de
óvulos
Curiosamente, las sospechas de fraude se habían iniciado no por
la extraña, o insólita, eficiencia sin que hubieran aplicado nuevos
procesos “técnicos” que la justificaran, sino por la inmoralidad e
ilegalidad de la obtención del consentimiento de las donantes de
óvulos. En efecto, los problemas comenzaron a cercar a Hwang
tras admitir éste que los óvulos los habían donado dos
miembros de su laboratorio y que habían pagado al resto
de las donantes. Muchos en Corea piensan que esto no
es grave debido a diferencias culturales con occidente; incluso en
este país no existía hasta enero una ley que prohibiese
un pago a las donantes de óvulos. Pero Hwang tuvo
que dimitir como Director del recién creado Banco Mundial de
Células Madre.
El 6 de mayo de 2004 la revista Nature
había dado la alarma sobre este tema en relación con
el primer trabajo de Science. Se suceden en el plazo
de un mes a finales de 2005 una serie de
acusaciones que acaban con la confesión del investigador principal y
su expulsión de la Universidad de Seúl. El 12 de
noviembre Schatten acusa a Hwang de mentir en la fuente
de los óvulos en el trabajo del 2004 de Science.
Jose Cibelli de la Universidad del Estado de Michigan y
coautor de este artículo se muestra “confuso”. El 21 de
noviembre Sung-Il Roh, un especialista en FIV del MizMedi Hospital
de Seúl, coautor del articulo del 2005 y que extrajo
los óvulos de las donantes para ese estudio, admite haber
pagado a las donantes del 2004. El pago ha sido
el equivalente a 1.430 dólares a cada donante. El escándalo
es curioso; esa cantidad es similar a la que sirve
de gratificación a los voluntarios de pruebas de procedimientos o
de fármacos, para suplir gastos y trastornos de ausencia
del trabajo.
Entre el 1 y el 19 de diciembre salen
a la luz las falsificaciones de los datos. El gobierno
de Corea promete seguir ayudando a los investigadores con células
madre “para no defraudar las esperanzas de la gente” y
continuar impulsando la tecnología de las células como una industria
nacional lucrativa.
2.2. Rápida respuesta de investigadores pro-clonación humana El 13
de diciembre Science publico una carta en su página web
en la que 8 conocidos científicos pro-clonación piden a Hwang
resolver la cuestión cooperando con investigadores independientes para confirmar los
resultados de los análisis del DNA en el seno de
la comunidad científica[26]. Desean salvar a toda costa las esperanzas
de curación depositadas en la “clonación terapéutica” y que el
descrédito de Hwang pone en peligro. Se trata de Ian
Wilmut del Centro de Biología Reproductiva de Edinburgo, que generó
en 1997 la oveja Dolly, y había logrado no hacía
mucho tiempo el permiso del Reino Unido para iniciar estudios
de clonación humana con fines terapéuticos, y Alan Colman director
de la compañía “ES Cell International” de Singapur, y miembro
del equipo que clonó a Dolly. Se añaden a la
lista de los ocho firmantes, Michael West y Robert Lanza
de la ACT promotora de la transferencia nuclear humana; John
Gearhart, de Baltimore, el primero que aisló células madre fetales
humanas; Alan Trounson del “Monash Immunology and Stem Cell Laboratories”
de Australia que impulsa la aprobación legal de la clonación
terapéutica y la creación de embriones híbridos para investigación.
Un significativo
reportaje especial publicado en Nature, el 29 de diciembre, se
pregunta qué harán ahora los “clonadores”[27]. Entrevistados los más conocidos
(Alison Murdoch, Alan Colman, Kevin Eggan y Douglas Melton, éstos
de Harvard, Michael West de la ACT y Arnold Kriegstein
de la Universidad de California en San Francisco) responden todos
con la necesidad de envalentonarse para llegar a conseguir (los
de Harvard afirman que en un año) lo que Hwang
dijo haber logrado. Y, como era de esperar, se lamentan
de las dificultades legales para tener manos libres. Para otros
este episodio sólo confirma que este camino no tiene salida.
Stephen Minger, del “Wolfson Centre for Age Related Diseases” en
Londres, que investiga con células madre de origen embrionario afirma
que es más realista conseguirlas de embriones normales.
Nadie parece acordarse
del problema de la donación de óvulos. Y esto a
pesar de que desde el inicio del planteamiento de la
transferencia de núcleos a óvulos desnucleados para conseguir células de
tipo embrionario “a la carta”, ya se advirtió este problema[28]
y se aportaron posibles soluciones que permitieran no usar óvulos.
Una vía, señalaban Konrad Hochedlinger y Rudolf Jaenisch, sería inducir
pluripotencialidad directamente sin que la célula perdiera el carácter de
célula somática, por ejemplo modificando la expresión de los genes
de la pluripotencialidad; esto es, reprogramando el núcleo de la
célula somática a célula del tipo embrionario. Otra vía que
sugieren es diferenciar células embrionarias a ovocitos como habían ya
conseguido en ratón el equipo de Hübner[29].
El lobby a favor
de las células madre embrionarias comienza a expresar sus temores
de que los oponentes aprovechen este caso para atacar a
los investigadores en un campo que está lleno de controversias
por requerir la destrucción de embriones[30]. La complejidad del debate
es enorme ya que se ha entrado ya en el
contexto de la clonación humana reproductiva, como analizaremos más adelante.
Para
consultar la segunda parte del artículo:
Segunda parte.
El lobby de las células madre de origen embrionario
[1]
Hwang Woo Suk, Sung Il Roh, Byeong Chun Lee, Sung
Keun Kang,Dae Kee Kwon, Sue Kim, Sun Jong Kim, Sun
Woo Park,Hee Sun Kwon,Chang Kyu Lee, Jung Bok Lee,Jin Mee
Kim, Curie Ahn, Sun Ha Paek, Sang Sik Chang, Jung
Jin Koo, Hyun Soo Yoon, Jung Hye Hwang,Youn Young Hwang,Ye
Soo Park, Sun Kyung Oh, Hee Sun Kim, Jong Hyuk
Park, Shin Yong Moon ,Gerald Schatten. "Patient-Specific Embryonic Stem
Cells Derived from Human SCNT Blastocysts". Science 308, (2005), 1777-1783.
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G, Greenberg ED, Chan, B.K.,Sadelain, M., Gutin P.H., Studer, L.
“Migration and differentiation of neural precursors derived from human embryonic
tem cells in the rat brain”. Nat Biotechnol 23 (2005),
601-606.
[14] Drazen, J.M. “Legislative Myopia on Stem Cells” N. Engl.
J. Med. 349 (2003),300.
[15]Wakayama, T., Perry, A.C.F., Zuccotti, M.,
Johnson, K.R., Yanagimachi, R. Nature 394, (1998), 369–374. En ratón
el equipo de Ruddolf Jaunisch ha conseguido en el año
2004 clones derivados del núcleo de una neurona olfatoria (Nature
(2004), DOI: 10.1038/nature02375).
[16] Wakayama, T., Tabar, V., Rodriguez, I., Perry,
A.C.F., Studer, L., Mombaerts, P. "Differentiation of Embryonic Stem Cell
Lines generated from Adult somatic Cells by Nuclear Transfer". Science
292, (2001), 740-743.
[17] Hochedlinger, K., Jaenisch, R. “Nuclear Transplantation, Embryonic
Stem Cells, and the Potential for Cell Therapy” N. Engl.
J. Med. 349, (2003), 275–286; Mombaerts, P. "Therapeutic cloning in
the mouse". PNAS 100 (2003), 11924–11925; Barberi, T., Klivenyi,
P., Calingasan, N.Y., Lee, H., Kawamata, H., Loonam, K.,
Perrier, A.L., Bruses, J., Rubio, M.E., Topf, N., Tabar, V.,
Harrison, N.L., Beal, M.F., Moore, M.A., Studer, L. "Neural subtype
specification of fertilization and nuclear transfer embryonic stem cells and
application in parkinsonian mice". Nature Biotechnology 21, (2003), 1200–1207.
[18] Simerly,
C., Dominko, T., Navara, C., Payne, C., Capuano, S., Gosman,
G., Chong, K.Y., Takahashi, D., Chace, C., Compton, D., Hewitson,
L., Schatten, G. "Molecular correlates of primate nuclear transfer failures".
Science 300, (2003), 297. [19] Nature, Vol 438, 1 December, 2005.
[20]
Declaraciones en el The NY Times. December 25, 200. [21] Andersen,
A.N., Gianaroli, L., Nygren, K.G. “Assisted reproductive technology in Europe,
2000. Results generated from European registers by ESHRE (European Society
of Human Reproduction and Embryology). The European IVF-monitoring programme”.
Human Reproduction, 19 (2004), 490-503.
[22] El Pais, 24 de enero
de 2005.
[23] “Se ha limitado a la revisión y análisis
de datos anónimos y a la ayuda en la preparación
del manuscrito”.
[24] Varios observadores, incluyendo una nota anónima en Internet
desde el “Biological Research Information Center”, cuestionan el análisis
del DNA usado para demostrar los resultados del experimento. La
coincidencia el patrón del DNA del enfermo y del
de las células es demasiado perfecta indicando que sea un
duplicado.
[25] A comienzos de diciembre Hwang notificó a los editores
de Science que una figura de la publicación “online” tenía
imágenes duplicadas (Science, 2 de diciembre, pág. 1402); El 16
de diciembre Science corrige la tabla disminuyendo el número de
líneas; Donald Kennedy. Editorial Expression of Concern: sciencexpress.org /22 December
2005. Page 1. 10.1126/science.1124185.
[26] Wilmut I., West M.D., Lanza R.,
Gearhrt J.D. Smith A., Colman A., Trounson A., Campbell. “Human
Embrionic Stem Cells. ScienceExpress, published online doi:10.1126/science.1123832 .13 December
2005.
[27] Erika Check “Where now for stem-cell cloners?” Nature,
438 (2005), 1058-1059.
[28] Cfr el ya citado articulo de
Konrad Hochedlinger y Rudolf Jaenisch “Nuclear Transplantation, Embryonic Stem Cells,
and the Potential for Cell Therapy en la revista
N. Engl. J. Med., 349 (2003), 275-286.
[29] Hübner, K., Fuhrmann,
G., Christenson L.K., et al. “Derivation of oocytes from mouse
embryonic stem cells”. Science, 300 (2003), 1251-1256.
[30] cfr. entre otros
el articulo en el New York Time del 29
de diciembrr de 2005 “Panel Further Discredits Stem Cell Work
of South Korean Scientist “, de Choe Sang-Hun.
[31] Stojkovic, S.,
Lako, M., Strachan, T., Murdoch, A. "Derivation, growth and
applications of human embryonic stem cells". Reproduction 128, (2004), 259–267.
[32]
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Fleischmann, B., Föcking, M., Küstermann, E., Kolossov, E., Hescheler, J.,
Hossmann, K.A., Trapo, T. "Host-Dependent Tumorigenesis of Embryonic Stem Cell
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Sci. U. S. A. 99, (2002), 2344–2349; Kim, J.H., Auerbach,
J.M., Rodriguez-Gomez, J.A., Velasco, I., Gavin, D., Lumelsky, N., Lee,
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model of Parkinson’s disease". Nature, 418, (2002)., 50–
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[34] Takagi, Y., Takahashi, J., Saiki, H., Morizane, A., Hayashi,
T., Kishi, Y., Fukuda, H., Okamoto, Y., Koyanagi, M., Ideguchi,
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S., Iida, H., Itoh, N., Nakatsuji, N., Sasai. Y,, Hashimoto.
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Kume, S., Martinez. O.I., Melton, D.A. "Insulin Staining of ES
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[37]
Cfr entre otros muchos artículos: Rosenthal N., “Prometheus’s Vulture and
the Stem-Cell Promise”. N Engl J Med, 349 (2003), 267-274.
[38]
Narushima, M., et al. "A human b-cell line for transplantation
therapy to control type 1 diabetes". Nature Biotechnology. (2005).
Doi:10.1038/nbt1145.
[39] cfr. por ejemplo Cowan, C.A, et al. "Derivation of
embryonic stem-cell lines from human blastocysts". N. Engl. J. Med.
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[40] Strelchenko, N., et al. "Morula-derived human embryonic
stem cells". Reprod.BioMed. 9, (2004), 623-629.
[41] Handyside, A.H., et
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"Comparison of blastocyst transfer with or without preimplantation genetic diagnosis
for aneuploidy screening in couples with advanced maternal age: a
prospective randomized controlled trial". Hum. Reprod. 19, (2004), 2849-2858.
[42] Check,
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[43] Chung, Y., Klimanskaya1., Becker, S., Marh, J., Lu,
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Nature (2005), doi:10.1038/nature04277.
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Liu, W.F., Sniadecki, N.J., Spector, A.A., Chen, C.S. "Emergent patterns
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(2005), 11594-11599.
[46] Eventov-Friedman, S., Katchman, H., Shezen, E., Aronovich,
A., Tchorsh, D., Dekel, B., Freud, E., Reisner, Y. "Embryonic
pig liver, pancreas, and lung as a source for transplantation:
Optimal organogenesis without teratoma depends on distinct time windows".
PNAS, 102, (2005), 2928-2933.
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[48] Lanza,R., Moore M.A., Wakayama ,
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Chimenti, S., Monsen, A., Nurzynska, D., West M.D., Kajstura,D.,
Anversa, P. “Transplantation Regeneration of the Infarcted Heart With
Stem Cells Derived by Nuclear” Circ. Res., 94 (2004), 820-827.Online
Feb 5, 2004: DOI: 10.1161/01.RES.0000120863.53562.
[49] Michael Fumento, publica en mayo
de 2005, en Citizen Magazine un interesante artículo titulado “Why
the Media Miss the Stem-Cell Story “ en el que
analiza gran cantidad de datos sobre la historia de este
gran lobby. Deste artículo se han tomado la mayor parte
de los datos de este apartado.
[50] Cfr. Entre otros muchos:
Weissman, I. L. “Politic stem cells”. Nature. Advance online publication|doi:10.1038/nature04305|Published
online 16 October 2005 Research on embryonic stem cells holds
huge promise for understanding and treating disease. Many people oppose
such research on religious and ethical grounds.
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