El catedrático de Psicopatología Aquilino Polaino, consideró que "las personas con conducta homosexual" padecen una patología y rechazó la adopción por parte de estas parejas al considerar que ese entorno condicionará la orientación sexual del menor.
La pretensión de adopción por parte de parejas homosexuales se ha querido justificar con estudios que demostrarían que los niños criados en uniones de este tipo son tan normales como los demás.
Ha llegado el momento de tratar el tema de la homosexualidad y más específicamente las "prácticas" o los "actos" homosexuales en forma franca, directa, sin ambigüedades y eufemismos.
A pesar de los determinantes genéticos «varón o hembra», la tendencia sexual de los niños se modula y cristaliza en circuitos plásticos del cerebro en base a la experiencia y a las referencias psicosociales del entorno.
En definitiva, la perspectiva cristiana de la homosexualidad es una apuesta por la esperanza, contra el fatalismo. Frente a las teorías freudianas, pensamos que la persona humana no se agota en su orientación sexual.
La homosexualidad no tiene base orgánica conocida.Parece ser una neurosis autocompasiva en opinión de un experto en este tema.Y lo más importante quizás:se puede curar.