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Estrasburgo (Francia), 22 Jun. 07
El Parlamento Europeo aprobó, por
325 votos a favor, 124 en contra y 150 abstenciones,
con el apoyo de Francia, Holanda e Italia, entre otros,
condenar a Polonia con una resolución “contra la homofobia”, porque
ese país no permite promover en sus escuelas el estilo
de vida sodomítico o “gay”.
El parlamento europeo, integrado en su
mayoría por socialistas y miembros de la Masonería, decidió también
enviar una misión a Polonia con el propósito de presionar
al gobierno de ese país en favor de la “despenalización
de la homosexualidad”, y exigir a las autoridades polacas “restringir
cualquier ley como la descrita por el viceprimer ministro y
por el ministro polaco de Educación”.
Además de la misión, amenaza
a Polonia y a cualquier otro Estado miembro con acciones
legales si no respetan las convenciones de derechos de la
Unión Europea, que según su interpretación, impiden a los gobiernos
prohibir la promoción homosexual en las escuelas.
La europarlamentaria socialista francesa
Rour Martine exigió “el cese” de las “repulsivas y odiosas
diatribas” que, en su opinión, constituye el llamado que durante
el debate hicieron los parlamentarios polacos a defender la familia
fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer.
“Estos no son valores europeos”, gritaba Martine. Un país perseguido
por liberales y socialistas
“Esto es una pieza artificial de teatro.
Un intento por asaltar a un Estado miembro al que
un montón de liberales e izquierdistas desaprueban”, indicó por su
parte el parlamentario polaco Bogdan Pek. “Por Dios, en la
historia reciente de sus países ha habido persecución, en sus
países se persiguió, por ejemplo, a los judíos que tuvieron
que refugiarse en Polonia, y ahora se persigue a la
misma Polonia con esta resolución.
“Polonia es un país tolerante y
hospitalario. Es absurdo sugerir que Polonia es una isla de
intolerancia en Europa. Es un insulto y una mentira. Una
manipulación cínica diseñada para atraer los ojos públicos europeos. Protesto
contra este tipo de manipulación y falsedad”, concluyó.
Por su parte,
Paolo Bustaffa, director de la agencia periodística SIR, que en
su oportunidad salió en defensa del presidente del Episcopado italiano,
monseñor Angelo Bagnasco, por la serie de agresiones que algunos
eurodiputados lanzaron contra él, dijo que con esta resolución lo
que se quiere es “condenar eventuales declaraciones homofóbicas”.
“Con esto es
evidente que se mantiene una actitud de sospecha y de
enfrentamiento del pensamiento de la Iglesia con respecto a estas
situaciones, a estas personas, hacia quienes en realidad –está en
el mismo Catecismo de la Iglesia Católica– se tiene un
profundo respeto. El respeto por las personas, sin embargo, no
puede cancelar lo que permanece como un aspecto problemático, en
torno al cual se debe seguramente la comprensión, la acogida,
pero que en muchos casos no puede ser justificado”, añadió.+ |