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En estos días en España, desde donde te escribo, y
en el mundo, se esta hablando mucho del tema que
a ti tanto te preocupa: la homosexualidad.
Tú desde hace tiempo
sientes atracción hacia las personas de tu mismo sexo. Eso
te hace sentirte raro y distinto ante los demás. Seguramente
que has luchado para salir, pero al final no has
podido.
Yo con este escrito quiero darte ánimos para que sigas
luchando y consigas salir de esa situación.
En primer lugar te
invito a que no te dejes llevar por el ambiente
o la moda que hoy te quieren hacer ver que
esa situación tuya es normal. No es una situación normal
ya que el cuerpo del hombre y de la mujer
están hechos para realizar la unión sexual los dos sexos
opuestos y no los dos del mismo sexo. Los órganos
genitales y otros órganos son diferentes y complementarios del hombre
a la mujer y viceversa.
En segundo lugar te animo a
que si vas a un Psicólogo para que te ayude,
no vayas a uno que te pervierta, es decir, que
te diga que eso es normal, incluso que te anime
a que practiques relaciones homosexuales e incluso te lleve a
lugares de “ambiente”.
Esto producirá en ti una tendencia terriblemente viciosa,
te creará un hábito y los hábitos crean costumbre y
la costumbre una segunda naturaleza que te hará esclavo del
sexo.
Al principio puede que tengas experiencias esporádicas. Esto te dejará
“hecho polvo” ya que nunca descubrirás amor, si esto es
lo que buscas. Verás sólo placer, morbo y en el
fondo encontrarás una gran insatisfacción que te irá llevando a
un pozo sin fondo y a una depresión terrible. Cada
vez querrás tener nuevas experiencias y esto te creará una
obsesión viciosa terrible.
En el caso de que encuentres una pareja
estable. Pasados los primeros momentos, la rutina y vuestra convivencia
que psicológicamente os está destrozando, ya que no es natural
un “matrimonio” de dos personas del mismo sexo; os irá
llevando hacia una rutina terrible, una desconfianza mutua. De hecho
las parejas homosexuales son muy celosas, terriblemente celosas.
Y esto mismo,
si no es otro u otra que a tu pareja
o a ti, se os cruce en el camino, hará
que vuestra relación se rompa. Entonces la parte que se
queda sola entrará en una profunda depresión que le llevará
al intento o deseo de suicidio.
Y al final, si el
SIDA, no te ha matado y te haces viejo, encontrarás
un vacío existencial terrible, un sin sentido a la vida,
una nausea que no te dejará vivir.
Frente a la presión
sociológica, ambiental, etc, que te invita a “salir del armario”
y vivir como Gay yo te invito a que luches
para intentar ver las causas de tu tendencia: pudo ser
una violación o abuso que sentiste de pequeño, una madre
que te dominó en exceso, una desviación que sentiste en
tu adolescencia y que no fue corregida, una experiencia negativa
sexual que tuviste, etc.
Lucha e intenta salir de este mundo.
Busca
una buena amistad con una muchacha, a la que sí
te pido que no engañes y cuando tengas mucha confianza
con ella se lo dices y tal vez te pueda
ayudar. Tal vez si descubres el amor limpio y puro
todo cambie.
Si eres creyente te invito a que acudas a
Dios, frecuenta los Sacramentos, la devoción a la Virgen, busca
un buen confesor que te conozca pero con el que
no tengas mucha relación fuera de su ministerio, y sobre
todo huye de las ocasiones.
Haz oración ante el Santísimo Sacramento
y pídele que te sane de tu enfermedad.
Si esto haces
vivirás feliz y esto será para ti una prueba que
te llevará al Cielo.
Lo otro hará de tu vida un
infierno. Y no te engañes ni engañes a nadie diciendo
que en ese mundo de los Gays eres feliz, sabes
que es todo lo contrario.
Tu amigo,
Andrés García Torres
Párroco Parroquia de
Santiago Apóstol
Villa del Prado. Madrid (España)
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