La pornografía y la violencia envilecen la sexualidad, pervierten las relaciones humanas, esclavizan a los individuos, en particular a las mujeres y a los niños, destruyen el matrimonio y la vida familiar
La pornografía mueve cada año 60.000 millones de euros en el mundo, una cifra que, aunque podría escandalizarnos, resulta normal si tenemos en cuenta que unos 250 millones de personas en el mundo son consumidores de esta clase de "entretenimiento