Autor: P. Fernando Pascual | Fuente: Catholic.net Ateísmo y desgracias humanas
El ateísmo no puede ofrecer una esperanza verdadera ante miles de dramas humanos
Ateísmo y desgracias humanas
Según el ateísmo teórico, Dios no existe. O, según el
ateísmo práctico, si Dios existe no se interesaría por los
hombres, no intervendría para nada en los asuntos humanos.
En esta
óptica, ¿cómo afrontar el dolor de un enfermo, la rabia
de las víctimas, la angustia de quien ha perdido a
un ser querido, la frustración de quienes no consiguen aquello
que soñaban?
El ateísmo puede afrontar estas y otras situaciones bajo
una visión de tipo determinístico: existen fuerzas cósmicas y leyes
psicológicas férreas que provocan terremotos, huracanes, destrucción, asesinatos y muerte.
En otras palabras, el “mal” sería parte de una existencia
que no tiene ni un origen en Dios ni un
valor para lo eterno.
Otros ateos, con un altruismo profundo y
sincero, buscan ayudar a los enfermos, vengar a las víctimas
de injusticias asesinas, animar a los fracasados y deprimidos, ofrecer
esperanzas a los que no encuentran un sentido para sus
vidas.
Pero el altruismo más hermoso y más efectivo no llega
a todos los hogares, ni calma miles de corazones abatidos,
ni puede sostener en su lenta marcha hacia la muerte
a los enfermos.
Sin un horizonte que vaya más allá de
lo terreno, sin la mirada del corazón hacia un Dios
que pueda curar heridas y consolar penas, millones de existencias
humanas vivirían sin esperanza, sin consuelo, sin abrirse a algo
grande, maravilloso, bueno y justo que existiría más allá de
la frontera de la tumba.
El ateísmo no puede ofrecer una
esperanza verdadera ante miles de dramas humanos. Sólo si nos
abrimos a los horizontes del espíritu, donde el alma no
termina con la muerte y donde es posible el encuentro
con un Dios que es justicia y misericordia, es posible
afrontar las pruebas y heridas de la vida con un
bálsamo suave, que llega a lo más profundo de nuestros
corazones anhelantes de una caricia sanadora y eterna...
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
Carlos, ayuda para hablar de un tema investigarlo antes. Bastaría con empezar y ver todo lo que hace la Iglesia para aliviar el hambre y promover el desarrollo. Luego, sobre el Dios omnipotente, no puede suprimir la libertad humana. Simplemente invita a amar. Y si amamos de verdad, habrá menos hambre.
La cosa no es el como afrontar las desgracias sin
la fe, si no por que si Dios "existe" no hace nada
para las desgracias del planeta donde va a parar
el dinero de la iglesia por que a los necesitados
no... Quien quiere un comedor social en un barrio
cuando en África se pueden encontrar imágenes
tremendamente duras de desnutrición y eso es un
problema a gran escala que tendría que ser tratado
con toda la prioridad posible no "obras de
caridad" que hacen para quedar bien por que la
única razón de que exista la religión es la
ignorancia del ser humano en el principio de los
tiempo frente a la naturaleza, si dios es
todopoderoso podría erradicar el hambre las
muertes etc.
El hombre no necesita a un dios para encontrar
consuelo, es bastante tonto decir que se necesita
un dios para ser feliz, yo soy feliz y soy ateo,
dile a un niño en África, porque sus hermanos van a
morir de hambre y ustedes se van a quedar
arrodillados en un altar, rezando, mientras ateos o
gente de otras religiones, colaborar realmente con
ellos.