Autor: P. Fernando Pascual | Fuente: Catholic.net Terapia ante la falta de tiempo
Con una mirada atenta seremos capaces de establecer prioridades y de lanzarnos a conquistas concretas
Terapia ante la falta de tiempo
La sensación de que falta tiempo nos agobia en muchas
ocasiones, a veces durante semanas, meses o incluso años.
Durante el
día vemos y sentimos cientos de reclamos. Pensamos hacer esto
y lo otro. Deseamos estirar al máximo el tiempo para
que quepan deseos y proyectos, unos buenos, otros indiferentes, otros
tal vez malos y dañinos para uno mismo y para
otros.
Es importante detenernos para ver si existen “grietas” por las
que se nos va el tiempo. Esas grietas surgen cuando
curiosidades o placeres inmediatos nos apartan de lo importante, de
lo urgente, de lo necesario, para atarnos a caprichos que
dan pequeños placeres que, a la larga, pueden llevar a
grandes desengaños.
Otras veces el problema radica en que hemos acogido
una serie de proyectos y compromisos que nos encadenan a
asuntos de importancia menor. Si me ato a un blog
o a una larga (y hueca) serie televisiva; si siento
una extraña “obligación” de leer noticias en la prensa o
en Internet; si el correo electrónico se convierte en un
instrumento que absorbe horas y horas de la semana...
Es entonces
cuando podemos pensar que llega la hora de podar todo
aquello que no es necesario y de centrarse en lo
que realmente sirve para uno mismo, para los propios familiares
y amigos, para los compañeros de trabajo, para la sociedad.
Con
una mirada atenta seremos capaces de establecer prioridades y de
lanzarnos a conquistas concretas. Entonces veremos cómo disminuye la sensación
de que nos falta tiempo, y cómo el pasar de
las horas dejará de ser una angustia que nos desespera.
Podremos ir a lo esencial y abrirnos a lo importante,
a lo que me pide Dios y lo que necesitan
los demás seres humanos, a lo que vale para el
presente y para el horizonte de lo eterno.
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR