La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: Germán Sánchez Griese ¿Sólo para adultos o "sólo para pervertidos"?
¿Qué me pueden ofrecer estos espectáculos sino la excitación de mis sentidos y de mis instintos?
¿Sólo para adultos o "sólo para pervertidos"?
Es viernes por la noche. ¡Viva! ¡Llegó el
fin de semana! En muchos países la jornada laboral no
contempla ya el horario sabatino –en Europa hay ciudades que
tienen una semana laboral de 38 horas- y el fin
de semana comienza el viernes después de las dos de
la tarde. No hay tareas que revisar, prisas para llevar
a los niños al dentista, tenerles preparada la cena o
bañarlos y meterlos en cama a buena hora. Podemos aflojarnos
la corbata pues la oficina o el despacho no se
abre sino hasta el lunes y delante de nosotros se
nos presenta un largo fin de semana para descansar.
Decía León
XIII en su encíclica Rerum novarum: “No es justo ni
humano exigir al hombre tanto trabajo que termine por embotarse
su mente y debilitarse su cuerpo”. Por ello, ¡bienvenido el
fin de semana! ¡Bienvenidas las formas de descanso del siglo
XXI!
El teatro o el cine ayudan a nuestro descanso. Abrimos
las páginas dedicadas a dichos espectáculos y consideramos las opciones
que se nos ofrecen. Hay espectáculos para disfrutar en familia.
¿Quién no se siente tentado de volver a reír con
las aventuras de personajes tan famosos creados por Walt Disney?
Ver sonreír a nuestros hijos puede ayudarnos a descansar y
a fortalecer los lazos familiares. Toda la semana fuera de
casa y ahora un sábado en la tarde gozar de
la compañía de papá, mamá y hermanos puede ayudarnos a
restaurar las fuerzas perdidas y a prepararnos para seguir trabajando
o estudiando con entusiasmo durante la siguiente semana.
Pero... seamos realistas.
En la cartelera sabemos que hay ciertos espectáculos de gusto
dudoso que se anuncian bajo el título de “Sólo para
adultos”. Está bien, por ejemplo que “Monólogo de un loco”
de Gogol se anuncie bajo ese título. Es una pieza
magnífica de teatro ruso, pero cuya trama está reservada para
adultos por la problemática y la forma en que lo
trata. Contemplar a un solo actor en escena durante más
de una hora, sufriendo y llorando con él en su
metamorfosis hacia la locura puede ser difícil de entender para
un niño o un adolescente.
Pero ¿qué podemos pensar cuando bajo
el título de “Sólo para adultos” se esconden espectáculos en
los que sólo se quiere explotar el cuerpo de la
mujer o más recientemente, el cuerpo del hombre? ¿Espectáculos en
los cuales el sexo se maneja como una mercancía que
se vende al mejor postor? ¿Por ser adulto pueden presenciarse
estos espectáculos?
La adultez no es más que la coherencia de
vida. Se es adulto cuando se es coherente en la
vida diaria con los principios en los que uno ha
fincado su existencia. El adulto católico lo es cuando en
cada uno de sus actuares diarios pone en práctica los
principios de su fe católica. Así de sencillo y así
de grandioso. La adultez católica no se resuelve con grandes
fórmulas teologales aprendidas de memoria ni con un fervorín que
se siente muy dentro del pecho cuando damos alguna limosna
a un pordiosero. No con esto digo que no valga
la formación o el ayudar de vez en vez a
un pobre que nos sale al camino. La adultez católica
queda demostrada a cada minuto cuando son los principios de
nuestra fe los que guían cada una de nuestras decisiones
y acciones.
Así, si para los días de descanso tengo varias
opciones, escogeré la que vaya más de acuerdo con mi
fe. ¿Qué otra cosa me puede ofrecer un espectáculo de
los llamados "sólo para adultos" sino la excitación de mis
sentidos y de mis instintos? ¿Va eso de acuerdo con
mi adultez católica? Yo creo que no. Se nos puede
decir que debemos ser maduros y ver esos espectáculos con
buenos ojos. Pues el católico maduro sólo tiene dos ojos
y por más bondad que ponga en su mirada no
puede ser un ángel al contemplar cierto tipo de espectáculos.
Entonces, ¿habría que clasificar esos espectáculos "sólo para pervertidos"? La
perversión es la mutación de lo bueno por lo malo.
El sexo no es malo. Los instintos y la pasión
sexual tiene un fin bueno: están puestos para ayudar al
hombre en su tarea sublime de ayudar a Dios en
la creación, trayendo nuevos seres al mundo y uniendo más
los cuerpos y las almas de los esposos. Los pervertidos
son los que trastocan estos fines y se quedan sólo
con el aspecto sexual como un juego, como una cosa
que se puede vender como cualquier artículo de supermercado. Ahí
está la perversión: cambian la finalidad del sexo.
No. No creo
que los espectáculos que se rotulan con el título “Sólo
para adultos” deban ser clasificados como “Sólo para pervertidos”. Quienes
deben ser clasificados con ese título son los que promueven
dichos espectáculos.
“... la pornografía... al explotar la fragilidad de los
débiles pretende llenar el vacío espiritual que se ha venido
a crear” (Centesimus annus, de Juan Pablo II número 36).
Si tienes alguna duda, conoces
algún caso que quieras compartir, o quieres darnos tu opinión,
te esperamos en los foros de Catholic.net donde siempre
encontrarás a alguien al otro lado de la pantalla, que
agradecerá tus comentarios y los enriquecerá con su propia experiencia.
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR