La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno! [Expandir]
> Inglés
> Francés
> Italiano
El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
 
Tus Favoritos   |   Página de Inicio   |   Recomiéndanos   |   Opiniones   |   Suscríbete
Tema controvertido | sección
Moral y valores | categoría
Fe y Religión | tema
Autor: P. Fernando Pascual | Fuente: Catholic.net
El origen de la vida
Mientras la vida corre frenéticamente y nos lleva, a nuestro lado miles y millones de vidas también hacen la carrera con nosotros
 
El origen de la vida
El origen de la vida
El hombre es curioso por naturaleza. Queremos saber, no sólo cuando somos niños, sino también cuando las canas van cubriendo nuestras cabezas. Uno de los temas que más nos apasiona es descubrir el origen de la vida.

¿Por qué surgió la vida? Las teorías son muchas. Para algunos, todo se debe a la casualidad. Se juntaron unas estructuras con otras, un rayo de sol calentó la mezcla y... “¡milagro!” Perdón, “¡casualidad!” Apareció una cadena compleja, que, con el pasar de los meses, años, milenios, y otros rayos y “casualidades”, permitió la aparición de los primeros organismos precelulares. Y un día la tierra se estremeció de emoción, cuando la primera célula empezó a navegar en un mar de energía y de fuerzas cósmicas...

Otros creen que detrás del origen de la vida hay un diseño, un plan, un proyecto. Desde luego, si se habla de un proyecto, alguno tuvo que haber establecido el plan de fabricación. ¿A quién se le pudo ocurrir poner vida en la tierra? Y, si alguien de fuera inició está aventura que nos sorprende todos los días, ¿por qué lo hizo?

Muchos ya estarán pensando que ese ser proyectista es Dios, y que organizó el mundo por amor. Algunos quizá digan que la vida inició en la tierra gracias a algún extraterrestre, es decir, gracias a algún ser sumamente inteligente que se puso a jugar con los elementos de la tierra, puso la vida en marcha y nos dejó aquí, con todo el “jaleo” montado (al menos en sus inicios...). Pero entonces, con esta hipótesis, lo único que hacemos es posponer la pregunta: ¿quién “hizo” al extraterrestre? Otra vez se asoma el nombre de Dios como respuesta.

Otros renuncian a buscar, es decir, dejan la curiosidad para mejores momentos. De este modo prescinden de una parte importante de sí mismos, ese deseo de saber que inquieta a cada uno cuando las estrellas aparecen sobre nuestras cabezas o cuando una abeja llena las cestillas de sus patas con un buen cargamento de polen... La verdad es que no tiene mucho sentido nacer, llorar, comer, jugar, pisar las flores y perseguir palomas si no comprendemos exactamente qué es eso de la vida y por qué vivimos y morimos en un planeta que gira sin cansarse y en el que cabemos millones y millones de animales y plantas, hombres y bacterias, tiburones y cangrejos...

Otros quizá todavía no han empezado a ponerse la pregunta. Desde que nacieron todo era claro. Había que comer deprisa, estudiar rápido, jugar, jugar y jugar, y luego... ¿Luego? Buscar un trabajo, casarse, tener hijos, jubilarse, tener nietos, y... ¿y después qué?

Mientras la vida corre frenéticamente y nos lleva, nos arrastra, casi sin quererlo, a nuestro lado miles y millones de vidas también hacen la carrera con nosotros. Virus y amebas, serpientes y coyotes, niños con el estómago vacío y niños que necesitan hacer dieta de adelgazamiento. Miles de realidades pasean ante nuestros ojos, casi con tal velocidad que apenas sí podemos enterarnos de lo que está ocurriendo. Cuando creíamos haber comprendido una parte del misterio de la vida, llegará quizá el momento de la muerte y nos tocará volar allá donde los ángeles no tienen relojes y donde los hombres ya no saben lo que es odio.

Nos llena de asombro el poder vivir unos días, meses o años en este planeta de tantas sorpresas y misterios. Es más curioso que algunos vivan convencidos de que lo saben ya todo, cuando ni siquiera podemos comprender bien por qué ruge, de vez en cuando, nuestro estómago.

Así, mientras el mundo corre hacia la globalización, mientras la ciencia crece en sus descubrimientos, y mientras los políticos deciden cómo incrementar las fuentes de energía, una niña de 14 meses contempla un pétalo de geranio en el suelo y nos mira con los ojos sonrientes. Nos dice, con sus ojos limpios, que acaba de descubrir la cosa más hermosa del planeta.

La vida es un misterio. Cuando se corran los telones tras la muerte, entenderemos un poco lo que pasó. Quizá sólo entonces despertemos. Y el abrazo de un Dios bueno será el premio de los que aquí descubrieron las huellas dactilares de sus manos en cada uno de los vivientes y, de un modo muy especial, en cada hombre y mujer que ahora vive, llora, ama y sufre a nuestro lado...



Envíe sus comentarios al P. Fernando Pascual






Suscríbete a la Newsletter de Catholic.net
para recibir este servicio en tu e-mail






Si tienes alguna duda, conoces algún caso que quieras compartir, o quieres darnos tu opinión, te esperamos en los FOROS DE CATHOLIC.NET donde siempre encontrarás a alguien al otro lado de la pantalla, que agradecerá tus comentarios y los enriquecerá con su propia experiencia.





Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos. Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes. Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red. Ayúdanos, Dios te lo recompensará.
DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
     Herramientas del Artículo:
Arriba
.
Ver más artículos del tema
.
Preguntas o comentarios
.
¿En donde estoy?
.
Hacer un donativo
Envíalo a un amigo
.
Formato para imprimir
.
Descargar en PDF
.
Descargarlo a tu Palm
.
  Suscripción canal RSS

Escribir un comentario sobre este artículo

 Nombre

 Email Formato invalido. (no será publicado)

 País

Comentario




* Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.

Inicio | Secciones | Comunidades | Servicios | Consultorios | Alianzas | Foros | Contacto
Servicios por email Servicios por email
Foros Temas Controvertidos de la fe y la moral
Mapas Mapa de Tema controvertido
Opiniones ¿Qué opinas de Catholic.net?
Comentarios Comentarios al editor de esta sección
Biblioteca Documentos de apoyo de Tema controvertido
Preguntas frecuentes Preguntas Frecuentes
Donativos Hacer un donativo
La Vida Eterna
La Vida Cristiana
Misterios del cristianismo
El Fin del Mundo
Tendencias de la sociedad actual
Moral y valores
Modas y tendencias en la sociedad actual
Experimentación con la vida humana
Problemas sociales
Las Verdades robadas
Fe y Religión
Política y cultura
Sexo y sexualidad
La Iglesia católica
El mundo esotérico
El matrimonio y la familia
 
Lista de correo


Suscribir
Cancelar suscripción
Consultores en línea
Consulta a nuestro grupo de consultores, son más de 300 disponibles para responder todas tus dudas
Ver todos los consultores
Apoyan a la sección
Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María
Impuestoporlavida.org

Ver todas las alianzas que apoyan a la sección
Encuesta
¿Qué sientes al ver que se estén cancelando las misas por la epidemia de influenza?
Me siento tranquilo, pues la salud está por encima de las obligaciones religiosas.
Me siento triste, pero entiendo que es necesario para frenar el contagio
Me siento desolado, pues necesitamos de la fuerza que sólo la Eucaristía puede dar.
Me siento enojado. Creo que se podrían tomar otras medidas menos drásticas.
Me siento indiferente, pues nunca voy a misa
Me siento feliz de no tener la obligación de ir a misa.
Otra
> Ver resultados
> Ver todas las encuestas
Temas Controvertidos de la fe y la moral
¡Participa!
 |   Homenajes  |   Condiciones de uso   |   Donativos   |   Política de privacidad   |   Publicidad   |   Contáctanos   |  RSS
© 2009 Catholic.net Inc.
Todos los derechos reservados
El lugar de encuentro de los católicos en la red