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| Dioses de nuestro tiempo |
Estos dioses -que son múltiples como Dios es uno- cambian
frecuentemente de cara y de lenguaje, se procrean e inventan
nuevos engaños. Son máscaras de satanás, quien tiene la propiedad
de mimetizarse y transformase como la mentira, ya que no
está sujeto al "si, sí, no, no" de la verdad,
que es una sola y no se disfraza.
I. EL DIOS
PROGRESO
Por ello los laicos, con su competencia en los asuntos
profanos y con su actividad elevada desde dentro por la
gracia de Cristo, contribuyan eficazmente a que los bienes creados,
de acuerdo con el designio del Creador y la iluminación
de su verbo, sean promovidos, mediante el trabajo humano, la
técnica y la cultura civil, para utilidad de todos los
hombres sin excepción (Lumen Gentium, 36) Su credo es éste: "Caminamos
en un progreso indefinido que no se detendrá. Ha habido
guerras, genocidios y tragedias espantosas. Pero estamos progresando. Todo lo
que es progreso es bueno, aunque esto suponga sacrificar el
presente en aras de un futuro incierto. El progreso debe
ser adorado.
Sin embargo, los remozones producidos por Hiroshima, Chernobil, la
guerra química, el auge del ecologismo, la situación de miseria
o de injusticia a que están sometidas grandes masas de
población, la violencia siempre constante en algún lugar del mundo...han
sacudido fuertemente las columnas del Progreso, llevando a veces desconfianza
al mismo Progreso y sus promesas, y poniendo en disputa
sus mismas bases filosóficas. ¿Y los pueblos enteros que sufren
hambre y miseria por causa de la guerra, la corrupción,
el colonialismo, la usura internacional? ¿Y los que no tienen
acceso a la cultura, al confort, a la tecnología? Pueblos
enteros sometidos a la esclavitud económica, social, política, psicológica...manipulados por
los ideólogos, por los tecnócratas, por la usura internacional.
Por
tanto, criticamos a este ídolo lo siguiente:
1. Los avances que lanza
este progreso no siempre están de acuerdo con la ética
y la moral, quedan desvinculados de ella. A este ídolo
le interesa la ganancia, que llega a ser la prueba
contundente de su bondad y acierto. Hace de esa ganancia
ley, llegando, así, lo legal (derecho positivo) a ser lo
justo (derecho natural). Una vez más, no sabe o no
quiere distinguir entre derecho natural y derecho positivo. Se preocupa
de la efectividad, no de la moralidad. Detrás de esta
posición se esconde el influjo de Kant (1724-1804) que decía:
el mérito proviene del deber y no del bien. Y
este deber deriva de la decisión común a todos los
hombres. Y si la decisión común dice que hay que
esterilizar, estimular los experimentos in vitro que nos darán un
día humanoides fríos (terrorismo de laboratorio enguantado y silencioso) ,
criados sin necesidad de madres, emplear la anticoncepción y el
aborto para detener el crecimiento demográfico (que crece de modo
geométrico, mientras que los alimentos crecen aritméticamente -a decir de
Malthus-), legalizar la eutanasia ...entonces es bueno eso. Pero aquí
la bien no nace de la verdad y la verdad
no surge de la realidad. El bien para este dios
depende del futuro, del proyecto del futuro, a donde él
nos conduce.
2. Este progreso tiene poder para romper toda barrera;
le da a la técnica y a la experimentación un
cheque en blanco para someter incluso la intimidad del hombre.
El dios Progreso llama progreso a toda costumbre nueva, por
más desvergonzada que sea. Por eso, los países musulmanes desprecian
tanto a Occidente.
3. La disidencia para este dios es un
pecado gravísimo. En la URSS significaba la muerte o la
cárcel. En Occidente significa la muerte civil, se excluye al
sujeto de la sociedad, no se lo deja hablar ni
se le oye, se le juzga sin ecuanimidad, y se
le condena no por lo que hace, sino por lo
que piensa y por lo que él mismo es. Si
es un político, se le cierran todos los medios de
comunicación. Si es un docente, se le persigue por no
estar al día en las novedades pedagógicas. Si es un
dirigente social, se lo condena por ser moralista y no
ser práctico. Si es un promotor de la fe, se
lo margina por estar fuera de tiempo.
4. Ese dios no
ha podido quebrar esa búsqueda de sobrenaturalidad insaciable del alma
humana. Dios está de moda siempre. Pero este dios progreso
intenta confundir a la gente, proporcionándoles dioses en lugar de
Dios, religiosidades en lugar de religión, sectas en lugar de
Iglesias, opiniones en lugar de fe, mundalismo en lugar de
unidad, consuelos en lugar de justicia y auténtica paz; fantasmas
y reencarnaciones en lugar de Cristo, encarnado en el seno
de María. Anécdota de la muerte de Malenkov, aquel jerarca
soviético de la posguerra. Lo estaban velando, en presencia de
altos jerarcas que venían a brindarle su homenaje. En ese
momento, delante de todos, para despedirse, se acercó la viuda
al féretro, le dio un beso e hizo sobre él
la señal de la cruz, porque Malenkov en el último
tiempo de su vida había pedido el bautismo.
II. EL
DIOS LIBERTAD
Cada hombre, dice este dios, tiene una libertad absoluta.
De esa libertad brotan los valores. Todo lo que vaya
contra esa libertad es antisagrado (moral, religión católica con sus
dogmas y mandamientos). No hay pecado. No hay límites. La
libertad salva, rige y condena.
Digamos nosotros: 1. Hay influjo de
la revolución francesa, inspirada a su vez en Rousseau, para
quien "el hombre nació bueno, sin pecado original" (Contrato Social).
Influjo también de Nietzche, padre del nacional-socialismo como del bolcheviquismo,
cuyo mayor terrorismo fue decretar que "Dios está muerto" y,
como lógica contrapartida, decretar la "inocencia dionisíaca de los hombres".
Es como decir: Dios es el culpable y lo hemos
guillotinado; y el hombre es inocente y lo adoramos.
2. En
nombre de este dios se asesinaron durante la revolución francesa
a 250.000 de una población de 600.000 personas, 778 parroquias.
En España durante la guerra civil, se destruyeron 20.000 iglesias,
incineración de tesoros de arte religioso, el asesinato del 80
por ciento de los sacerdotes; esto en la zona nacional.
En la zona roja, 11 obispos y más de 10.000
sacerdotes. A esto se añade: la profanación de imágenes sagradas
que luego sirvieron de blancos para práctica de tiro; los
vasos sagrados como orinales.
3. Este dios ha dado a luz
al terrorismo de Sendero luminoso en Perú, el de Hitler,
el de Stalin, todos surgidos de la misma raíz iluminista.
Otros: asesinatos en la plaza de Tianonmen en China Popular;
la entrada de marines en Panamá y la demolición de
barrios indefensos hostiles a los invasores; el bombardeo selectivo y
discriminado de templos (mezquitas e iglesias católicas) y hospitales en
Irak, durante la guerra del golfo. En Bosnia-Herzegovina, los serbios
llevan más de 40.000 mujeres violadas, monjas incluidas.
4. Como es
una libertad sin Dios, que se endiosa, y está destinada
a esclavizar y no a liberar.
5. La libertad es un
desafío y una responsabilidad. Es un fruto que se consigue
ganando las batallas interiores del dominio propio y entregando las
propias energías no a fines egoístas, sino a objetivos superiores
y generoso.
III. EL DIOS CIENCIA
"La organización técnico-científica de ciertos
países está engendrando una visión cientista del hombre cuya vocación
es la conquista del universo. En esta visión, sólo se
reconoce como verdad lo que la ciencia puede demostrar; el
mismo hombre se reduce a su definición científica. En nombre
de la ciencia todo se justifica, incluso lo que constituye
una afrenta a la dignidad humana. Al mismo tiempo se
someten las comunidades nacionales a decisiones de un nuevo poder,
la tecnocracia. Una especie de ingeniería social puede controlar los
espacios de libertad de individuos e instituciones, con el riesgo
de reducirlos a meros elementos de cálculo" (Puebla, 315).
"Es cierto
que el progreso actual de las ciencias y de la
técnica, las cuales, debido a su método no pueden penetrar
hasta las íntimas esencias de las cosas, puede favorecer cierto
fenomenismo y agnosticismo cuando el método de investigación usado por
estas disciplinas se considera sin razón como la regla suprema
para hallar toda la verdad. Es más, hay el peligro
de que el hombre, confiado con exceso en los inventos
actuales, crea que se baste a sí mismo y deje
de buscar ya cosas más altas. (Gaudium et spes, 57)
Su credo: sólo la ciencia nos puede dar certezas, está
por encima del bien común, de la ética, de la
persona. Todo lo que no es ciencia es sentimiento, subjetivismo,
espiritualismo.
A la diosa ciencia le corresponde un altar; el
bien del hombre, su conciencia, su conducta, su integridad moral
están por debajo de ella.
Esto es lo que expresó Roosevelt
en 1912: "Creo que la asimilación de los países latinoamericanos
será larga y difícil mientras esos países sigan siendo católicos".
En la misma línea Rockefeller, en 1969, recomendó en Roma
que sustituyera a los católicos de Latinoamérica por otros cristianos,
recomendación que está en marcha con ingentes recursos de todo
orden. Tendencia asociada con el control de natalidad y con
la política monetarista del FMI.
Digamos:
1. Hay influjo de Comte y de
Kant que decían había una separación absoluta e irreductible entre
los sentimientos y los hechos. A los primeros -dicen- corresponde
el mundo subjetivo; a los segundos, el objetivo, experimentable, científico.
Si fuera verdad esto, tendríamos que eliminar el misterio que
todo hombre lleva consigo.
2. Hay un reduccionismo científico. Nuestro conocimiento
verdadero se entiende que es conocimiento de lo experimentable o
de lo medible. Se niega a la inteligencia la capacidad
de ponerse en contacto con lo que no está sujeto
a ella ni es medible; se la reduce a la
capacidad de conocer lo cuantitativo.
3. Hay un reduccionismo del hombre, de
sus capacidades espirituales, su razonalidad
4. Hay que decir también que la
fe no está contra la razón ni contra la ciencia.
Por tanto, la ciencia se convierte en ídolo y en
su soberbia quiere llenarlo todo cuando abandonaa su misión de
instrumento y pretende dictar leyes al mismo Dios. Es el
momento en que cae de su pedestal y se rompe.
IV. EL DIOS HOMBRE
"La religión del Dios que se hace
hombre se ha encontrado con la religión del hombre que
se hace Dios".(Pablo VI) Su credo: el hombre es inmanentista, total
y completo en sí mismo, nada sobre él. Es la
medida de todas las cosas. Su placer, su tener, su
yo, marcan su ley. Es él el principio supremo de
la ley. Dios es válido en la medida en que
le sirve.
Decimos:
1. Aquí el hombre ha perdido su condición de
creatura. Estamos retornando a Feuerbach (1804-1872).
2. Aquí Dios viene suprimido,
su gracia. El hombre consigue todo con sus fuerzas, incluso
en cosas del espíritu. De ahí, el yoga, el control
mental y la meditación trascendental para conseguir la experiencia mística.
Ya no es Dios que llega y atrapa, sino el
esfuerzo humano que quiere conseguir todo, incluso llegar a Dios.
3. Aquí el hombre dice a Cristo que baje de la
cruz, que no necesita del sufrimiento. Predican una religiosidad de
consumo, superficial y demagógica. Predican que vendrá una nueva era,
la del Acuario, hacia el 2140, donde un maestro, la
reencarnación de Cristo, enseñará a los hombres a salvarse por
sí mismos.
V. EL DIOS UTILIDAD
Ley: lo útil es lo
bueno. La eficiencia como tarjeta principal de presentación. El hombre
como material humano, medido por el rendimiento (marxismo, capitalismo liberal).
Utilitarismo y pragmatismo.
Juzgamos:
1. Nada de sentido heroico de la vida.
Nada que no sea para conseguir algo práctico. Nada de
poesía, de arte, de contemplación y de oración. Cualquiera de
estas cosas, sí, si me traen beneficio. Si por la
contemplación me voy a curar de mi estrés, ¡bienvenida!
2. Por el
utilitarismo actual, y bajo el amparo del dios ciencia, hemos
llegado a una civilización de la muerte.
3. Ha exaltado el
hedonismo, el uso de droga para codearnos con el infinito.
4. En
nombre de este dios se sacrifican muchas aberraciones: se justifica
la esterilización de enfermos mentales, como lo hizo el Parlamento
europeo, o el suicidioo voluntario, o por decisión de la
familia, de los enfermos, como en Holanda.
5. Este ídolo es
barato y chato. Sólo sociedades decadentes, que han perdido sus
aspiraciones, están en condiciones de aceptarlo para regir sus vidas.
Pero el hombre es un ser llamado a las más
empinadas alturas y, por eso mismo, está también propenso a
caer en los más profundos abismos.
VI. ALGUNOS SUBDIOSES
1. Democracia liberal: es
un engaño de democracia. El pueblo vota y se le
acaban sus atribuciones. Es un cero a la izquierda. Se
anula el poder de las sociedades intermedias, que son las
encargadas de tejer la red de relaciones sociales que hace
fuerte a una nación; se acusa a las sociedades intermedias,
o a los centros de fuerza de ser "corporaciones", que
por su naturaleza producen tiranía, gobiernos derechistas, autoritarismo. Sociedades que
son: Iglesia, sindicatos, universidades, fuerzas armadas, municipios, federaciones de comercio,
agrarias o de industria, sociedades de beneficencia, clubes.
2. Paz: paz
como no-guerra o no-conflicto. No como fruto de la justicia.
3. Vida: en forma de hedonismo. Vivir y gozar de la
vida: sexo libre, droga, usura... ¿Qué decir de los mártires
que sacrificaron sus vidas por causas superiores, o la consumen
a diario por los demás? La vida no es lo
supremo. Hay cosas superiores. Hay otra vida. Sin un sano
desprecio por la vida nos convertimos en poco menos que
gusanos. Una vida digna es la vida que se pone
al servicio de lo que está por encima de la
vida. La vida mejor vivida es la que aparentemente se
pierde. No hay mayor gloria que darla por aquello que
la trasciende.
4. Moda: es de los ídolos más estúpidos. Pero
por su apariencia alegre e inofensiva es quizá el que
tiene más seguidores. Es fanático y dogmático. Quien no hace
caso a la moda es marginado de la sociedad. Es
ídolo irracional e impuesto, pero funciona. Está relacionado con el
dios Progreso. Detrás de este ídolo se esconde la concepción
evolucionista, relativista e historicista de la vida. Niega la verdad
objetiva, la estabilidad de la naturaleza, los principios inconmovibles de
la moral. Incluso niega que la naturaleza humana sea algo
terminado y proclama que es dependiente de las transformaciones sociales
(por eso muchas veces está en manos de gente sexualmente
promiscua, ambigua o cambiante). Niega la capacidad del hombre a
definir, porque definir es la negación de la evolución y
del progreso. Niega la capacidad del hombre a conocer las
esencias, pues una cosa que ayer era hoy ya no
es. Por eso los hombres debemos quedar libres incluso de
la propia naturaleza humana, de la moral, de los principios,
y adaptarnos a los cambios, aceptarlos y asumirlos porque no
hay otra alternativa. La Moda se establece sobre la base
de un anonimato. Se sigue una fuerza ciega, pero omnipotente.
Satánica destrucción de las cosas, de la creación misma, de
Dios.
5. Amor: es un idolillo del dios libertad absoluta. Total culto
al cuerpo, predicado desde el púlpito de Hollywood. Amor de
sentimiento, a primera vista. Amor que permite la infidelidad, el
divorcio: "Ya no siento nada por el otro, no debo
fingir...por tanto, debo separarme". Ya no es darse, sino sentir
y gozar y abusar del otro. Amor pasajero, pues los
sentimientos son pasajeros. Amor como sexopatía. Es un amor pordiosero
que se contenta con migajas, que nunca está seguro, que
no sabe a donde va, que sufre mucho y trata
constantemente de acallar ese gemido interior con nuevas experiencias, que
traen un analgésico cada vez más pasajero, y que aumenta
la desesperanza. Digamos que el hombre ha sido hecho para
amar. No meramente para sentir amor. Hecho para el matrimonio,
para la familia, los hijos, la estabilidad, la vejez serena
y confiada. No para aventuras, para el infinito y estúpido
coqueteo, para la inseguridad y la inmadurez constante.
Conclusión:
Hoy
nos conducimos como paganos, adorando ídolos (Is 30, 1-5). Idolos
que son máscaras del mismo satanás. Estos ídolos han sido
llamados también como modernismo, secularismo, humanismo ateo. Con estos ídolos
no podemos construir la ciudad de Dios, la civilización del
amor. Se nos exige una verdadera cruzada.
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