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Autor: Padre Oscar Pezzarini | Fuente: www.feliceslosninos.org El equilibrio no está de moda
Pareciera que nos han impuesto vivir con angustias, tensos, siempre como explotando
El equilibrio no está de moda
Hace un tiempo me he puesto a pensar, viendo algunas
actitudes de muchas personas, en dónde está el equilibrio, es
decir, el que uno sea “equilibrado” en el momento de
actuar, de pensar, de hablar. Y me dí cuenta de
todo lo que nos cuesta vivir de esa manera. Pareciera
que lo que resalta y debe ser así, son los
excesos, los gestos muchas veces extravagantes, las conversaciones hasta violentas
si se quiere, y como que eso llama más la
atención.
Es más, esos son los modelos que muchas veces se
nos presentan. O si no bastaría con preguntarnos y observar:
¿Cómo son los “héroes” que se nos presentan? Miremos en
la literatura moderna, en el cine, en las historias televisivas,
en la música, donde aparecen supuestos “héroes” que se transforman
en ídolos, y en casi todos se da una constante:
actúan en forma desaforada, violenta, exaltados, con hasta excesos de
vitalidad; y en muy pocos casos el “héroe de turno”
se muestra como un ser equilibrado, maduro, sólido sicológicamente.
Basta con
ver cuáles son los “ídolos” a quienes siguen los jóvenes,
donde generalmente nos damos cuenta que muchos de ellos “actúan”
de esa manera, y que sin dudas en su vida
serán personas más “tranquilas y equilibradas”, y toda esa manera
llamativa de actuar no es otra cosa que eso: una
“actuación”.
Me pregunto por qué razón nos cuesta tanto seguir y
admirar a alguien digamos “moderado”, equilibrado, que habla y no
grita y no gesticula de manera exagerada.
¿Cuál será el motivo
para que alguien sea admirado, para que triunfe, necesite ser
“extravagante”, “raro”?. Parece que sólo pueden triunfar los que actúen
de esa manera.
Pienso que quizás confundamos la serenidad con la
apatía, el aburguesamiento, y en realidad se puede ser feliz
de una manera también calma, y el hecho de ser
equilibrado no necesariamente tiene que ver con vivir angustiado ni
desalentado.
¿Cuál es la verdadera personalidad, la verdadera madurez? Pareciera que
nos han impuesto vivir con angustias, tensos, siempre como “explotando”,
pensando que ser “vital” es sinónimo de excesos, de cierta
“neurosis”, como si esos fueran los verdaderos “grandes”.
Y la verdad,
que para mí son Grandes en serio aquellos que aman
el silencio, los que trabajan sin desalentarse, quien tiene paciencia
y sabe esperar y no vive en el “ruido” permanente.
Grande
e ídolo es quien es capaz de tener un corazón
abierto y disponible para los demás, quien no necesita vivir
“aturdido”, el que trabaja constante y silenciosamente esforzándose por construir
cada día desde su lugar, un mundo mejor.
En fin, el
verdaderamente Grande es lo contrario a lo que muchas veces
nos muestran quienes quieren ocupar ese lugar de “modelos” para
el hombre de hoy.
Padre Oscar Pezzarini Superior Provincial de la Obra Don Orione en Argentina, Paraguay, Uruguay y México
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