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| Las finanzas vaticanas |
La crisis mundial incide también en las finanzas vaticanas, pero
de manera limitada. Las ofrendas del óbolo son siempre generosas.
Y el banco cerró también el 2008 en activo.
Este poco
común y pequeño estado que es la Ciudad del Vaticano
ha marcado, en los últimos meses, tres golpes exitosos sin
desembolsar un solo euro.
El primero en Hungría, en la
rivera del río Tibisco. Allí, en una amplia llanura, está
surgiendo un bosque que absorberá cada año 82 mil toneladas
de anhídrido carbónico. Del millón de nuevos árboles, 125 mil
son del Vaticano, capaces de absorber 10 mil toneladas de
anhídrido carbónico, o sea lo que se produce en un
año dentro de los murallas pontificias. Con ello el Vaticano
se convierte en el primer estado del mundo con emisión
cero de CO2. El terreno y los 170 mil euros
necesarios para reforestar el área climática vaticana han sido donados
por dos sociedades comprometidas en la empresa, la húngara KlimaFa
y la americana Plankton.
El segundo golpe ha sido realizado
bajo la cúpula de San Pedro. En los 5 mil
metros cuadrados del techo del aula de las audiencias construida
por Pierluigi Nervi se han aplicado 2.400 paneles a luz
solar. Producirán 300 megawatts/h anuales de energía "limpia", ahorrando el
consumo de 80 toneladas de petróleo, evitando así de introducir
en el aire ambiental 225 toneladas de anhídrido carbónico. El
nuevo implante fotovoltaico entró en funciones el pasado 26 de
noviembre. Los gastos los ha sostenido la sociedad constructora, la
alemana SolarWorld AG.
El tercer golpe con costo cero ha
sido el ingreso en YouTube, la más grande comunidad mundial
de videos en la web. El nuevo canal, inaugurado el
23 de enero con el director administrativo de Google, Henrique
de Castro, que vino a Roma a cortar la cinta,
ofrece cada día videonews de producción propia sobre las actividades
del Papa y del gobierno central de la Iglesia. El
Vaticano ha obtenido de Google una protección particular para su
nuevo canal. Los videos no podrán ser descargados y girados
por la red sin control, ni se podrán colocar comentarios.
Pero estos tres éxitos han dado sólo un parcial alivio
a las autoridades que administran el pequeño estado vaticano. Los
balances del 2008 serán publicados al inicio del verano y
son esperados con más aprensión que lo normal.
Como aliento
está que el IOR, Instituto para las Obras de Religión,
el banco vaticano legendario por su impenetrable secreto, parece haber
cerrado también el 2008 en discreta salud, no obstante los
desastres de las finanzas a nivel mundial. Cada enero el
presidente del IOR, que desde hace veinte años es el
lombardo Angelo Caloia, se presenta al Papa con una suma
generosa, en proporción a las ganancias del año. La magnitud
de esta suma es en extremo secreta, pero fuentes confiables
aseveran que está en el orden de cerca del doble
de la cantidad del Óbolo de san Pedro, o sea
de las ofrendas que de todo el mundo afluyen cada
año al Papa para sus obras de caridad.
Y el
Óbolo de san Pedro es una piedra de comparación conocida.
En el 2007 sumó 94,1 millones de dólares, de los
cuales 14,3 llegaron de un solo donante que quiso permanecer
anónimo. Al contribuir con el Óbolo, las naciones más generosas
son en orden los Estados Unidos e Italia, respectivamente con
el 28 y el 13 por ciento del total. Alemania
sigue más atrás con el 6 por ciento.
Pero el
Papa tiene no solamente el Óbolo. Están también los donativos
y las contribuciones que las diócesis y las congregaciones religiosas
de todo el mundo tienen que dar al sucesor de
Pedro, según la norma del canon 1271 del código de
derecho canónico.
En el 2007 dichos aportes sumaron 29,5 millones
de dólares, con Alemania a la cabeza, 31 por ciento
del total, los Estados Unidos, 28 por ciento, e Italia,
19 por ciento. Los aportes son libres, pero desde hace
unos años el Vaticano pide a las diócesis que den
al menos 1 euro por cada bautizado, y a las
congregaciones religiosas al menos 10 euros por cada inscrito. Pero
de hecho estos parámetros no ampliamente ignorados. Algunos contribuyentes dan
más, la mayor parte mucho menos. El gobierno central de
la Iglesia está muy lejos de regirse por un regular
sistema de tasación.
El Óbolo y las otras contribuciones para
el Papa son administrados por una oficina de la secretaría
de estado dirigida por monseñor Gianfranco Piovano. Es de aquí
que la Santa Sede toma para las numerosas "emergencias", la
última una notable contribución para la reconstrucción de Gaza. El
dinero es depositado en el IOR, que desde que tiene
a Caloia a la cabeza los administra con mucha prudencia.
El cuarto mandato quinquenal consecutivo termina para Caloia en junio
del 2009 y entre quien aspira a sucederlo está Antonio
Fazio, el ex gerente del Banco de Italia. Otro nombre
que se susurra es el de Ettore Gotti Tedeschi, cinco
hijos, profesor en la Universidad Católica, presidente en Italia del
Banco Santander y brillante comentarista económico para "L´Osservatore Romano". Pero
es probable que Caloia siga en su puesto todavía por
un poco más. Quienes decidan serán los cinco cardenales que
velan sobre el IOR, es decir, el actual secretario de
estado, Tarcisio Bertone, su predecesor y rival Angelo Sodano, cuyo
ex secretario Piero Pioppo está sólidamente ubicado dentro del banco
con el rol de "prelado".
Aparte del Óbolo, otros dos
balances hechos públicos en sus líneas generales son los de
la Santa Sede y el de la gobernación del la
Ciudad del Vaticano.
Las dos administraciones tienen como cabeza un
cardenal: la Santa Sede al cardenal lombardo Attilio Nicora, presidente
del APSA, Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica, y
la gobernación al piamontés Giovanni Lajolo, ex ministro de los
asuntos exteriores y antes nuncio en Alemania. Las cuentas de
las dos administraciones están separadas, así como las competencias.
La
gobernación es heredera del antiguo Estado Pontificio. Se ocupa del
territorio, edificios, seguridad, salud, agua, energías, correo, estampillas, monedas, comunicaciones,
provisiones. También caen bajo su jurisdicción las villas papales de
Castel Gandolfo, incluida una granja con fruta, verdura, aceite, huevos
y 26 vacas de leche. Tiene a su cargo cerca
de 1800 dependientes y 600 pensionados. Pero cierra casi siempre
en activo. La mayor fuente de entrada es los Museos
Vaticanos. Mientras que son más oscilantes las ganancias financieras. En
el 2006, por ejemplo, reportó un activo de 7,2 millones
de euros. El año siguiente, pérdidas por 8 millones.
En
todo caso, la gobernación sabe ser generosa. Se hace cargo
cada año de la mitad del déficit de la Radio
Vaticana, que ni siquiera hace parte de su jurisdicción. De
hecho, sin tener publicidad, la Radio Vaticana registra sólo salidas
y ninguna entrada. Su costo anual está en torno a
los 24 millones de euros, que las autoridades de la
Iglesia consideran de todos modos un gasto justo. Así como
para "L´Osservatore Romano", con su déficit anual entre los 4
y 5 millones de euros.
Tanto la radio como el
diario están a cargo de la administración de la Santa
Sede, junto con la tipografía y la editorial del Vaticano.
Estas últimas en el 2007 resultaron en activo de más
de un millón de euros cada una, gracias sobre todo
al éxito de venta de los libros de Benedicto XVI
y a las ganancias de derecho de autor. También el
Centro Televisivo Vaticano tiene un resto de medio millón de
euros. Pero estos aportes son nada frente a la carga
de gastos requerida para hacer funcionar toda la máquina de
la curia, con sus 2.750 dependientes y los más de
900 pensionados. Sólo la congregación para la evangelización de los
pueblos está en pie por sí sola, gracias a las
donaciones de la jornada mundial para las misiones. Las casi
doscientas representaciones diplomáticas en el exterior son puro costo.
Para
hacer frente a estas salidas, los recursos del APSA son
los inmuebles de su propiedad, en Roma y en otras
ciudades europeas, que desde el año 2007 han producido un
rédito de más de 36 millones de euros, y las
inversiones financieras, con un activo en el mismo año de
33 millones de euros, no obstante un penalización de 12
millones sufrida por las tasas de cambio. Después de tres
años de activos, en el 2007 el balance de la
administración de la Santa Sede volvió a salir en rojo
por más de 9 millones de euros, como ya había
ocurrido en el 2003. Y el balance del 2008 no
promete nada bueno en vista a los tiempos que corren.
Previsor, el Vaticano ha vuelto a apostar por el oro.
El último informe financiero anual, transmitido a los obispos el
pasado verano, afirma que la Santa Sede posee oro por
un valor de 19 millones de euros, equivalentes a una
tonelada de lingotes. Y también está el tesoro de los
donativos al Papa, siempre listo a cubrir los faltas.
Los
balances oficiales de los últimos cinco años
ADMINSITRACIÓN DE LA
SANTA SEDE (CURIA, DIPLOMACIA, EDITORÍA, RADIO, TV...)
2003: – 9,6
millones de euros 2004: + 3,1 millones de euros 2005:
+ 9,7 millones de euros 2006: + 2,4 millones de
euros 2007: – 9,1 millones de euros
GOBERNACIÓN DE LA
CIUDAD DEL VATICANO (TERRITORIO, SERVICIOS, MUSEOS, ESTAMPILLAS, MONEDAS...)
2003: –
8.8 millones de euros 2004: + 5,3 millones de euros
2005: + 29,6 millones de euros 2006: + 21,8 millones
de euros 2007: + 6,7 millones de euros
ÓBOLO DE
SAN PEDRO (PARA LAS OBRAS DE CARIDAD DEL PAPA)
2003:
+ 55,8 millones de dólares USA 2004: + 51,7 millones
de dólares USA 2005: + 59,4 millones de dólares USA
2006 + 101,9 millones de dólares USA 2007: + 94,1
millones de dólares USA
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