La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno! [Expandir]
> Inglés
> Francés
> Italiano
El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
 
Tus Favoritos   |   Página de Inicio   |   Recomiéndanos   |   Opiniones   |   Suscríbete
Tema controvertido | sección
La Iglesia católica | categoría
Críticas a la Iglesia | tema
Autor: Rita Barros Quintero | Fuente: Catholic.net
La carta peligrosa
¿Qué clase de mujer puede sentirse negativamente afectada por esta Carta?
 
La carta peligrosa
La carta peligrosa

Hace unos días, el Vaticano dio a conocer una carta dirigida a los obispos de la Iglesia Católica sobre la “Colaboración del Hombre y la Mujer en la Iglesia y en el Mundo”. Según los medios de comunicación social, la Carta fue elaborada por la Congregación para la Doctrina de la fe y aprobada por Su Santidad, Juan Pablo II.

A juzgar por los comentarios que recoge la prensa, pareciera ser más un desacierto de la Iglesia que un documento elaborado para contribuir al análisis de la temática femenina, que es de tanta de actualidad.

Para su presentación, la prensa consultó a sectores tradicionalmente contestatarios a la Iglesia e interesados en desprestigiarla, como es cierto feminismo extremo. Indudablemente, estos sectores se mostraron molestos con el contenido de la Carta por que no apoya sus tradicionales reclamos centrados en la legalización del aborto, la homosexualidad o el sacerdocio femenino, entre otros temas.

Con este manejo mediático desleal, se predispuso anímicamente a la opinión pública logrando que todo su riqueza de contenido quedara opacada. Pocos advirtieron cierto manejo mal intencionado ya que se trata de un documento “interno” de la Iglesia pues está dirigida a sus obispos y no a la opinión pública.


Qué dice la carta

Brevemente, dice lo que tradicionalmente afirma la Iglesia respecto de la mujer pero con algunos tópicos que la transforman en un documento realmente “vanguardista”.

Por ejemplo ratifica su postura ya conocida respecto a la indisolubilidad del matrimonio; la igual dignidad intrínseca entre hombre y mujer; confirma las características antropológicas de cada sexo que afianzan el principio de complementariedad e igualdad en el ser; la esencia maternal física y espiritual de la mujer que enriquece con su aporte a la sociedad; reafirma el principio de la heterosexualidad como constitutivo del matrimonio; sostiene su postura contraria a la homosexualidad; subraya el sentido sobrenatural del celibato y de la virginidad para la Iglesia y, obviamente, ratifica su negativa al sacerdocio femenino.


Por qué molestó

Además de estos “clásicos” de la Iglesia, la Carta enfrenta el caballito de batalla del feminismo radicalizado como es la controvertida ideología de género, que se ha transformado tanto en una “verdad incuestionable”, como en el único parámetro para medir el progreso de la mujer.

Desde la antropología bíblica, derriba los presupuestos reduccionista sobre los que se estructura Género y que se traducen tanto en un prédica constante a favor de la legalización del aborto y de la homosexualidad, como a favor del sacerdocio femenino, entre otros temas. Género afirma que las diferenciaciones antropológicas entre los sexos son construcciones hitórico-culturales. Es decir contingentes y no pertenecientes a la naturaleza humana. Esta premisa permite avanzar hasta sostener que el ser humano puede ser tanto homosexual como heterosexual y, en consecuencia, tiene igual derecho a conformar una familia con una persona de su mismo sexo. Como efecto cascada, la institución familiar se ve afectada gravemente, aspecto que la Carta pone en evidencia y fundamenta con toda claridad.

En ese sentido, ratifica los principios básicos de la antropología bíblica. Sintéticamente, afirma que el hombre es creado a “imagen y semejanza de Dios”, por ende tanto varones como mujeres poseen la misma dignidad. A partir de esta premisa, sostiene que la humanidad fue creada de forma articulada en la relación de lo masculino con lo femenino. Por esta razón, lo masculino y lo femenino tienen un fundamento ontóligico y no histórico-cultural como pregono Género. La Carta afirma que esas diferencias entre el varón y la mujer son desde el punto de vista relacional y no competitivo o revanchista. Esto supone que son diferencias complementarias y no contrapuestas, como afirma el feminismo radicalizado.

También aborda otro tema capital para ese sector, como es la cuestión de la maternidad y su vinculación con la esencia de la mujer. Género sostiene que es un “estereotipo cultural”, acusando de esencialista a aquellos que afirman que la mujer está constituida para la maternidad. En realidad, no hay que argumenta mucho en este sentido ya que toda la mujer responde a esa “realidad”. La naturaleza nada hacer por que sí, sólo por capricho o por “ideología”. Acorde con esta perspectiva, la Carta sostiene que la maternidad biológica o espiritual es constitutiva de la mujer, aclarando que esto no autoriza a considerar a la mujer sólo desde su facultad procreativa. Este enfoque absolutamente justo y “vanguardista”, muestra el pensamiento equilibrado y actual que la Iglesia propone al mundo para el tratamiento de la temática femenina.

Otros párrafos asumen esta cuestión, pero lo hace con tal delicadeza que parece rendir un homenaje a la feminidad, al don de gratuidad que caracteriza a la mujer- madre, a su fortaleza espiritual, a su insustituible protagonismo en la formación de la persona. Desde esta visión, aboga por una “justa valoración” de la función materna y, sin especificarlo, no es herrado suponer que alude a un reconocimiento también económico. Así mismo, afirma la importancia de una política social que no discrimine a la mujer- madre y facilite la coordinación de esta función con las responsabilidades laborales. Desde aquí, destaca la necesidad de una legislación laboral flexible. Sostiene la importancia del aporte de la mujer para el enriquecimiento de la sociedad, pero... desde su feminidad, no desde un modelo masculinizado.


¿A quiénes afecta?

Pregunta, ¿qué clase de mujer puede sentirse negativamente afectada por esta Carta?

Quizás confronte a los movimientos feministas que abandonaron la genuina lucha para mejorar la condición de la mujer, hoy transformados en “antimaternidad”.

Puede que la Carta sea más que peligrosa para aquellos que hacen de la mujer “pasto para la anticoncepción”, como los que pregonan el control demográfico. En este sentido y sin apartarnos del tema, muchas organizaciones feministas son voceros de estos sectores o coincidentes con sus estrategias.





Comentarios a la autora






Suscríbete a la Newsletter de Catholic.net
para recibir este servicio en tu e-mail



¿Quieres comentar este tema?
Te esperamos en los

FOROS DE CATHOLIC.NET





Es peligrosa por que fundamenta, desde la ley natural y desde las fuentes doctrinales, el porque hay que decir “no” a la nueva avanzada cultural que pregona estilos de vida contrarios a la naturaleza humana y a la familia.

Es peligrosa por que alerta sobre el proceso de transformación cultural que trastoca valores inmutables sin los cuales la sociedad humana se desmorona.

Es peligrosa por que esta dirigida a formar el pensamiento de los obispos de la Iglesia Católica quienes, por efecto cascada, son formadores de formadores: sacerdotes, dirigentes laicos, laicado en general
A esto la Iglesia lo sabe y, por que está convencida, sigue formando a sus miembros a pesar del pataleo que ocasionen sus documentos. Afortunadamente, le preocupa más defender el Bien que quedar bien... Pero a esto, también lo logra.

Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos. Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes. Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red. Ayúdanos, Dios te lo recompensará.
DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
     Herramientas del Artículo:
Arriba
.
Ver más artículos del tema
.
Preguntas o comentarios
.
¿En donde estoy?
.
Hacer un donativo
Envíalo a un amigo
.
Formato para imprimir
.
Descargar en PDF
.
Descargarlo a tu Palm
.
  Suscripción canal RSS

Escribir un comentario sobre este artículo

 Nombre

 Email Formato invalido. (no será publicado)

 País

Comentario




* Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.

Inicio | Secciones | Comunidades | Servicios | Consultorios | Alianzas | Foros | Contacto
Servicios por email Servicios por email
Foros Temas Controvertidos de la fe y la moral
Mapas Mapa de Tema controvertido
Opiniones ¿Qué opinas de Catholic.net?
Comentarios Comentarios al editor de esta sección
Biblioteca Documentos de apoyo de Tema controvertido
Preguntas frecuentes Preguntas Frecuentes
Donativos Hacer un donativo
La Vida Eterna
La Vida Cristiana
Misterios del cristianismo
El Fin del Mundo
Tendencias de la sociedad actual
Moral y valores
La Iglesia católica
Historia de la Iglesia católica
Los Papas y el Pontificado
Críticas a la Iglesia
El dinero de la Iglesia católica
Fiestas y tradiciones de la Iglesia
La Jerarquía de la Iglesia
Las enseñanzas de la Iglesia
La misión de los católicos
Sacerdocio y vida religiosa
Sede Vacante
El mundo esotérico
El matrimonio y la familia
 
Lista de correo


Suscribir
Cancelar suscripción
Consultores en línea
Consulta a nuestro grupo de consultores, son más de 300 disponibles para responder todas tus dudas
Ver todos los consultores
Apoyan a la sección
Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María
Impuestoporlavida.org

Ver todas las alianzas que apoyan a la sección
Encuesta
¿Qué sientes al ver que se estén cancelando las misas por la epidemia de influenza?
Me siento tranquilo, pues la salud está por encima de las obligaciones religiosas.
Me siento triste, pero entiendo que es necesario para frenar el contagio
Me siento desolado, pues necesitamos de la fuerza que sólo la Eucaristía puede dar.
Me siento enojado. Creo que se podrían tomar otras medidas menos drásticas.
Me siento indiferente, pues nunca voy a misa
Me siento feliz de no tener la obligación de ir a misa.
Otra
> Ver resultados
> Ver todas las encuestas
Temas Controvertidos de la fe y la moral
¡Participa!
 |   Homenajes  |   Condiciones de uso   |   Donativos   |   Política de privacidad   |   Publicidad   |   Contáctanos   |  RSS
© 2009 Catholic.net Inc.
Todos los derechos reservados
El lugar de encuentro de los católicos en la red