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Autor: Jesús de las Heras Muela | Fuente: www.revistaecclesia.com ¿Qué es el Sínodo de la Palabra?
La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia, tema de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, el vigésimo segundo Sínodo del Concilio Vaticano II
¿Qué es el Sínodo de la Palabra?
Con una solemne Eucaristía, en la basílica romana de San
Pablo Extramuros, presidida por el Papa Benedicto XVI, comenzaba el
domingo 5 de octubre la XII Asamblea General Ordinaria del
Sínodo de los Obispos. Es el vigésimo segundo Sínodo de
los obispos, tras el Concilio Vaticano II.
La Asamblea sinodal
se prolonga durante tres semanas. Su clausura tendrá lugar también
con una Eucaristía, ahora en la basílica vaticana, en la
mañana del domingo 26 de octubre. La continuidad, la novedad
y un fuerte acento ecuménico caracterizan la asamblea.
Participantes: presencias y
ausencias
El día anterior a la clausura del Sínodo, sábado 25,
se presentará a la opinión pública las conclusiones de esta
Asamblea, en la que las intervenciones previstas de los padres
sinodales se recortarán tres minutos -de ocho minutos hasta ahora
a cinco minutos en este Sínodo- para incluir intervenciones espontáneas
al final de las sesiones vespertinas congregaciones generales, entre las
18 y las 19 horas. También se reducirá el tiempo
del trabajo sinodal en los círculos menores lingüísticos y se
introducirán algunas otras novedades metodológicas. Con ello, se pretende agilizar
el desarrollo de los trabajos, como ya aconteció en el
Sínodo de octubre de 2005.
El número de participantes asciende
a 253 padres sinodales representantes de 113 conferencias episcopales, de
13 Iglesias orientales católicas “sui iuris”, los responsables de los
25 dicasterios de la Curia Romana y 10 representantes de
la Unión de los Superiores Generales. También asistirán 41 expertos
procedentes de 21 países y 37 auditores de 26 países.
Entre los expertos hay 6 mujeres y las auditoras son
19, una más que los auditores.
Lamentablemente no podrán asistir
al Sínodo obispos de China continental, al serles denegado el
preceptivo permiso gubernativo. Sí habrá, en cambio, sinodales de Macao
y de Hong Kong.
Bartolomé I y el Rabino de Haifa
Participan asimismo –como es habitual- algunos delegados fraternos representantes de
10 Iglesias y comunidades eclesiales. Uno de ellos es el
patriarca ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I. Además del patriarcado ecuménico
están representados los patriarcados de Moscú, de Serbia y de
Rumania, la Iglesia Ortodoxa de Grecia y la Iglesia Apostólica
Armenia, así como la Comunión Anglicana, la Federación Luterana Mundial,
la Iglesia de los Discípulos de Cristo y el Consejo
Mundial de Iglesias.
También asisten a los trabajos sinodales tres invitados
especiales del Santo Padre: el Rabino jefe de Haifa, Shear
Yashyv Cohen, que en la tarde del 6 de octubre
habla a los padres sinodales sobre cómo el Pueblo Judío
lee e interpreta la Sagrada Escritura. Es la primera vez
que un rabino y un no cristiano se dirigen a
los participantes en el sínodo. Los otros dos invitados especiales
son el reverendo A. Millar Milloy, secretario general de las
“United Bible Societies” y el hermano Alois, prior de la
Comunidad Ecuménica de Taizé.
El 18 de octubre habrá
un importante y significativo acto y encuentro ecuménico: el Papa
y el Patriarca de Constantinopla, líder de la Iglesia Ortodoxa,
Bartolomé I, presidirán en el Aula del Sínodo las primera
vísperas del domingo XXIX del tiempo ordinario y pronunciarán un
discurso sobre el tema de la Palabra de Dios, con
particular referencia al Año Paulino. Es la primera vez que
el patriarca ecuménico se dirige a los padres sinodales.
La asamblea conocerá cómo se percibe la Palabra de Dios
en los cinco continentes y evaluará además el anterior Sínodo,
el de 2005 dedicado a la Eucaristía. El lunes 6
de octubre por la tarde hay discusión libre tras las
cinco relaciones -cada una de diez minutos- en las que
cinco obispos pondrán de relieve cómo el tema sinodal se
percibe en los cinco continentes. Por último, está prevista una
intervención de unos 30 minutos sobre la recepción de la
exhortación apostólica postsinodal “Sacramentum caritatis” de Benedicto XVI, a la
que seguirá una discusión libre sobre este tema.
“La Biblia, noche
y día”
Como actividad extra sinodal, pero paralela y complementaria esta,
a partir de la siete de la tarde del domingo
5 de octubre la RAI 2 –el segundo canal de
la televisión pública italiana- emitirá una lectura ininterrumpida de toda
la Biblia. La actividad dura siete días y seis noches:
desde la tarde del domingo 5 hasta la noche del
sábado día 11. El Papa Benedicto XVI abre el turno
de lectores de la Palabra de Dios, con el primer
capítulo de Génesis.
Hay 1.200 lectores, algunos de ellos conocidas personalidades
eclesiales, sociales y culturales. Otros son hermanos cristianos no católicos
y hay también voluntarios. Representan a medio centenar de países.
La basílica romana de la Santa Cruz de Jerusalén es
la sede esta iniciativa televisiva.
Bajo el signo de Pablo, bajo
el signo de los santos
“La Palabra de Dios en la
vida y en la misión de la Iglesia” es el
tema de la asamblea, que se presenta, de este modo,
con un objetivo claramente pastoral: que la Iglesia conozca más
y mejor la Palabra de Dios, que se nutra más
y mejor de ella.
Quizás por este motivo y en coincidencia
con el segundo milenario del nacimiento del apóstol San Pablo,
desde el pasado 28 de junio y hasta el próximo
29 de junio, la Iglesia celebra, por decisión del Papa
Benedicto XVI, un especial Año Jubilar Paulino. Pablo es el
autor de catorce libros del Nuevo Testamento y protagonista, en
buena media, de otro. Decir Pablo es decir Palabra de
Dios y bajo su signo se va a desarrollar el
Sínodo, que es, a su vez, una de las principales
actividades del Año Santo. Como hecho significativo, la misa de
apertura del Sínodo ha sido en la basílica de San
Pablo Extramuros, donde se conservan y veneran las reliquias del
apóstol de las gentes, el apóstol de la Palabra. Ha
sido la primera vez en la historia de los Sínodos
de los Obispos que la misa de apertura de una
asamblea sinodal es un lugar distinto a la basílica vaticana.
Además,
siguiendo con una praxis de anteriores Sínodos, en el transcurso
de esta Asamblea habrá también canonizaciones. Será en la plaza
de San Pedro el domingo 12 de octubre. Benedicto XVI
inscribirá en el libro de los santos a la terciaria
clarisa Alfonsa de la Inmaculada Concepción -la primera santa india-,
al sacerdote italiano Gaetano Errico, a la religiosa suiza María
Bernarda Bütler y a la laica ecuatoriana Narcisa de Jesús
Martillo Morán.
Otra celebración especial que tiene lugar durante el transcurso
del Sínodo es la Eucaristía del jueves 9 de octubre
en el cincuenta aniversario de la muerte del Papa Pío
XII (1939-1958). El Papa Benedicto XVI preside en la basílica
vaticana una misa, a partir de las 11,30 horas.
Lo que
es un Sínodo de Obispos
En el espíritu del Concilio Vaticano
II, nacían, a través del Motu Propio del Papa Pablo
VI Apostolica sollicitudo, los Sínodos de los obispos. Era el
año 1965. El mismo Pablo VI definía precisa y espléndidamente
lo qué es un Sínodo: "Es una institución eclesiástica establecida
tras el Concilio Vaticano II para favorecer la unión y
la colaboración de los obispos de todo el mundo con
la Sede Apostólica, mediante un estudio común de las condiciones
de la Iglesia y las soluciones pertinentes sobre las cuestiones
relativas a su misión. No es un Concilio, no es
un Parlamento, sino que el Sínodo tiene su propia y
particular naturaleza". Son palabras pronunciadas por el Papa Montini en
el "Angelus" del 22 de septiembre de 1974.
Como una "expresión
particularmente fructuosa y como un instrumento de la colegialidad episcopal"
definía al Sínodo de los obispos el Papa Juan Pablo
II en 1983. La etimología de la palabra "Sínodo" es
de origen griego: "syn" signfica "juntos" y "hodos" significa "camino".
El Sínodo es, pues, "caminar juntos". Es un medio aptísimo
de ayuda y de colaboración con el Papa para el
gobierno de la Iglesia y conlleva el intercambio de experiencias
y de informaciones y la búsqueda y propuestas al Papa
de soluciones pastorales conjuntas que tengan validez y vigencia para
toda la Iglesia.
Benedicto XVI acaba de recordar las cuatro
finalidades del Sínodo de los obispos: favorecer una estrecha unión
y colaboración entre el Papa y los obispos de todo
el mundo; ofrecer información directa y exacta acerca de la
situación y de los problemas de la Iglesia; promover y
facilitar el acuerdo y la coordinación sobre la doctrina y
la acción pastoral; y afrontar temáticas de gran importancia y
actualidad.
Cuatro tipos de Sínodos
Hay cuatro tipos de Sínodos de
obispos: general ordinario, general extraordinario, particular y especial. Desde 1967,
se han celebrado veintiuna Asambleas Sinodales Episcopales. Esta de octubre
de 2008 sobre la Palabra de Dios es la vigésimo
segunda, la duodécima general ordinaria y la segunda de Benedicto
XVI.
En 1969 y 1985 tuvieron lugar sendas Asambleas extraordinarias;
en 1980, una Asamblea particular, concretamente para la Iglesia en
Holanda; y otras siete especiales, dos para Europa, una para
Líbano, para África, para Asia y para Oceanía.
En principio, los
Sínodos de los Obispos, en sus asambleas generales ordinarias, son
convocados cada tres años, si bien en la década de
los noventa del siglo XX hubo ocho Sínodos, la mayoría
de ellos especiales en preparación al Gran Jubileo del Año
2000.
Son padres sinodales –con derecho a voz y a
voto- aquellas personas nombradas directamente por él, los jefes de
los dicasterios de la Curia Romana, los representantes de las
Conferencias Episcopales y diez representantes de los Congregaciones religiosas clericales.
Hay también –con voz, pero sin voto- expertos, auditores y
delegados fraternos de otras Iglesias y Confesiones cristianas, amén del
personal auxiliar y de servicios que coordina la secretaría del
Sínodo. En total, el número de participantes en los Sínodos
nunca ha rebasado los trescientos.
Sínodos Ordinarios
En los Sínodos Ordinarios se
han abordado temas como la evangelización, la catequesis, la familia,
la reconciliación, el laicado, la formación sacerdotal, la vida consagrada
y el ministerio episcopal. Estos Sínodos tuvieron lugar en los
años 1974, 1977, 1980, 1983, 1987, 1990, 1994 y 2001,
respectivamente. Son los Sínodos “sectoriales”, recogidos después en las exhortaciones
apostólicas Evangelii nuntiandi, Catechesi tradendae, Familiaris consortio, Reconciliatio et paenitentia,
Christifidelis laici, Pastores dabo vobis, Vita consecrata y Pastores gregis,
respectivamente.
En 2005 comenzaron los Sínodos “temáticos” con la Eucaristía –Sacramentum
caritatis es el título de la correspondiente exhortación apostólica postsinodal-
y ahora con la Palabra de Dios.
En el otoño de
1985 se desarrolló la Asamblea general extraordinaria dedicada al XX
aniversario de la conclusión del Concilio Vaticano II. No se
emanó después exhortación apostólica.
Sínodos especiales
En la primavera de 1994 tenía
lugar la I Asamblea Especial para Africa. Fue el primer
Sínodo continental previo al Gran Jubileo del año 2000. En
septiembre de 1995, el Papa Juan Pablo II hacía público
en tres países del continente negro la exhortación apostólica postsinodal
"Ecclesia in Africa", a modo de conclusión de la Asamblea
sinodal, cuyo tema se tituló "La Iglesia en Africa y
su misión evangelizadora hacia el año 2000: Seréis mis testigos".
Ya está convocado el segundo Sínodo para Africa. «La Iglesia
en África al servicio de la reconciliación, de la justicia
y de la paz. ‘Vosotros sois la sal de la
tierra... Vosotros sois la luz del mundo» es su tema.
Se celebrará en el Vaticano del 4 al 28 de
octubre de 2009.
En diciembre de 1995, tuvo lugar otra Asamblea
Especial para la Iglesia en El Líbano, traducida después, en
mayo de 1998, a la exhortación apostólica Una speranza nouva
per Il Libano, promulgada en Beirut.
A finales de otoño de
1997 se celebraba el Sínodo para América, titulado "Encuentro con
Jesús vivo: el camino para la conversión, la comunión y
la solidaridad en América". En Guadalupe (México), en enero de
1999, el Papa Juan Pablo II presentaba la exhortación apostólica
postsinodal Ecclesia in America.
En la primavera de 1998 tenía lugar
el Sínodo para Asia, cuya exhortación apostólica correspondiente fue hecha
pública en el 6 de noviembre de 1999, en el
transcurso del viaje del Papa Juan Pablo II a la
India. "Jesucristo el Salvador y su misión de amor y
servicio en Asia: para que tengamos vida y la tengamos
en abundancia" fue el lema del Sínodo.
En el final del
otoño de 1998 llegó el turno para la Asamblea Especial
sobre Oceanía, el más reciente de los continentes. La exhortación
apostólica postsinodal correspondiente se hizo pública en noviembre de 2001
-a través de internet y del correo electrónico- bajo el
título Ecclesia in Oceania. "Jesucristo y los pueblos de Oceanía:
siguiendo su camino, proclamando su verdad y viviendo su vida"
fue el tema de la Asamblea.
En octubre de 1999, se
celebró la II Asamblea Especial para Europa del Sínodo de
los Obispos, el último Sínodo previo al Gran Jubileo del
Año 2000. "Jesucristo, vivo en su Iglesia, fuente de esperanza
para Europa" fue su lema. El 29 de junio de
2003 se publicaba la exhortación apostólica postsinodal Ecclesia in Europa.
Sobre Europa, tras la caída del muro de Berlín, hubo
otra Asamblea sinodal episcopal, diciembre de 1991, que no se
tradujo en ningún documento pontificio específico.
La “mesa” del Sínodo 2008
El
Papa es el presidente nato del Sínodo. El debe convocarlo
y sancionarlo y puede presidirlo por sí mismo y mediante
delegados. Los Papas, aun asistiendo a la práctica totalidad de
las Congregaciones generales de las Asambleas Sinodales, nombran también a
tres presidentes delegados.
Para esta XII Asamblea general ordinaria del
Sínodo de los obispos serán presidentes delegados los cardenales William
Joseph Levada, prefecto de la Congregación para la Doctrina de
la Fe, de nacionalidad norteamericana; el brasileño Pedro Odilio Scherer,
arzobispo de Sao Paulo; y George Pell, arzobispo de Sydney
(Australia), quien ha sustituido en este servicio al indio Oswald
Gracias, cardenal arzobispo de Bombay, nombrado inicialmente, que no puede
asistir a la Asamblea.
El relator general del Sínodo -una
figura muy importante en el desarrollo sinodal, a cuyo cargo
están la ponencia o relación antes del debate y posterior
al debate- será el cardenal Marc Ouellet, arzobispo de Québec,
religioso sulpiciano, experto teólogo y organizador del último Congreso Eucarístico
Internacional. El secretario especial será monseñor Laurent Monsengwo Pasinya, arzobispo
de Kinshasa (República Democrática del Congo). Había designado para esta
función el arzobispo italiano Wilhelm Emil Egger, arzobispo de Bolzano
y fraile capuchino, quien fallecía repentinamente el pasado 16 de
agosto. Días antes había sido el anfitrión de las vacaciones
del Papa.
Completa esta “mesa” del Sínodo, su “staff” otros tres
altos prelados. El cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, arzobispo de
Cape Coast (Ghana) y presidente de la Asamblea de Conferencias
Episcopales de África Occidental (ACEAO), que preside la Comisión de
Información. El italiano Gianfranco Ravasi, destacado teólogo y biblista, actual
arzobispo presidente del Consejo Pontificio para la Cultura, preside la
Comisión para el Mensaje. Por fin, el norteamericano Raymond Leo
Burke, presidente del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica y
arzobispo emérito de San Luis, preside la Comisión para las
Controversias o Comisión Disciplinar.
Esta “mesa” del Sínodo representan la universalidad
de la Iglesia: cuatro continentes y la "especialidad" del tema
en cuestión durante el Sínodo: la teología y la pastoral.
El Sínodo 2008 será el segundo del actual secretario general
del Sínodo de los obispos, el arzobispo croata Nikola Eterovic,
nombrado para el cargo en febrero de 2004, en sustitución
del cardenal belga Jan P. Schotte, que había rebasado los
75 años de edad y que falleció en enero de
2005. El cardenal Schotte dirigió y coordinó los Sínodos -y
sus trabajos previos y posteriores- durante cerca de dos décadas.
Sustituyó al cardenal eslovaco Josef Tomko.
Veinte españoles en el Sínodo
de la Palabra
Veinte españoles participan en este Sínodo. Representan a
la CEE Antonio María Rouco (cardenal arzobispo de Madrid y
presidente de la CEE), Ricardo Blázquez (obispo de Bilbao y
vicepresidente de la CEE) y Antonio Cañizares Llovera (cardenal arzobispo
de Toledo). Monseñor Cañizares suple a Fernando Sebastián (arzobispo emérito
de Pamplona), que había elegido por la CEE, pero que
ha renunciado a participar en el Sínodo. Monseñor Sebastián, de
cerca de 79 años, es el comisario pontificio de la
Unión Lumen Dei.
Hay en el Sínodo otros cinco obispos
españoles. Por designación directa del Santo Padre se halla el
prelado del Opus Dei, Javier Echevarria. El canario Jesús Pérez
Rodríguez, fraile franciscano y arzobispo de Sucre, representa a la
Conferencia Episcopal de Bolivia. El escolapio riojano Félix Lázaro Martínez,
obispo de Ponce, lo hace por la Conferencia Episcopal de
Puerto Rico. El misionero comboniano Miguel Angel Sebastián, obispo de
Laï, por la Conferencia Episcopal de Chad; y el misionero
de IEME José Alberto Serrano Antón, obispo de Huange, por
la Conferencia Episcopal de Zimbabwe. Estos dos últimos son aragoneses.
Ha
ya también otros tres religiosos como padres sinodales: el gallego
José Rodríguez Carballo, ministro general de los Franciscanos; y el
catalán José Abella Batlle, superior general de los Misioneros Claretianos,
en representación de la Unión de Superiores Generales (USG); y
el general de la Compañía de Jesús, el palentino Adolfo
Nicolás, nombrado directamente por el Papa. Es también padre sinodal,
por designación directa del Papa, el sacerdote Julián Carrón, presidente
de Comunión y Liberación.
La lista se completa con cuatro expertos
-Nuria Calduch, religiosa catalana; Jorge Juan Fernández Sangrador, sacerdote diocesano
de Oviedo y director de la BAC; Juan Javier Flores,
monje benedictino; y Salvador Pié, sacerdote diocesano de Barcelona-; y
el laico Kiko Argüello, iniciador del Camino Neocatecumenal.
Por último, forman
parte de la Asamblea como colaboradores de la secretaría general
del Sínodo el periodista vitoriano Jesús Colina Miranda, director de
la Agencia Zenit, como portavoz para los periodistas de lengua
española; y los sacerdotes estudiantes en Roma Miguel López Varela
y Jorge Zazo Rodríguez.
Los quince documentos de los Sínodos de
los Obispos
Aunque no es preceptivo los Sínodos son material que
después el Papa hace suyo y amplia en un documento
llamado exhortación apostólica postsinodales. Así ha acontecido en quince ocasiones.
En otras el documento del Sínodo es fue mensaje final
o, en el caso del primer Sínodo (1967), la instrucción
Ratio fundamentalis institutionis sacerdotalis. He aquí la relación de las
quince exhortaciones apostólicas postsinodales. Entre paréntesis va el nombre del
Papa que promulgó el documento, el año del Sínodo –la
primera fecha- y el año de la exhortación.
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