El 16 de julio de 1930, Pío XI la declaró a Nuestra Señora Aparecida patrona de Brasil. El día 4 de julio de 1980, el Papa Juan Pablo II visitó el santuario y le dio el título de Basílica
El templo es sin dudas una impresionante obra arquitectónica de características únicas en esta parte del mundo, tanto por su diseño, como así también por su magnitud