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Autor: n/a | Fuente: Vatican.va La Pastoral de la Aviación Civil
Forma parte integrante del ministerio de aeropuertos la lectura, el estudio, la explicación y la vivencia de la Sagrada Escritura, que es la Palabra de Dios
La Pastoral de la Aviación Civil
Introducción
1. En la sociedad actual el trabajo lleva la
impronta de la tecnología moderna. El avión permite a la
gente cubrir mayores distancias en menor tiempo.
2. Junto a los
muchos beneficios que se derivan del trabajo en las líneas
aéreas, son inevitables dificultades y problemas. La tripulación se encuentra
a menudo lejos del hogar y el personal del aeropuerto
y de servicio debe cumplir jornadas prolongadas e irregulares. Resulta
evidente que estas condiciones afectan gravemente a sus familias y
a su vida social. Es una situación que dificulta que
el personal de las compañías aéreas y de los aeropuertos
pueda servirse de las estructuras pastorales ordinarias de la Iglesia
para su vida cristiana.
3. A los pasajeros, que con frecuencia
deben permanecer largas horas de espera en el aeropuerto, debe
ofrecérseles la oportunidad de una experimentar un encuentro profundo con
Cristo.
La Pastoral de la Aviación Civil
Naturaleza y objetivos
4. La Pastoral
de la Aviación Civil representa un aspecto de la responsabilidad
de la Iglesia hacia sus fieles y forma parte de
su misión universal de proclamar la Buena Nueva a todos
los hombres en el contexto específico de la Aviación Civil.
Para
no privar a nadie del Mensaje de la Salvación, la
Iglesia se acerca a todos los que “por sus condiciones
de vida, no gocen suficientemente de la cura pastoral común
y ordinaria, o carezcan totalmente de ella”[1] Entre ellos se
encuentran “todos aquellos que se hallan empleados o prestan sus
servicios en los aeropuertos o en los aviones”[2]. Cuando sea
necesario u oportuno esta pastoral alcanzará a los “pasajeros”[3].
Alcance
5. El
ministerio en la Aviación Civil se dirige específicamente a todos
los que forman la tripulación, incluidos los que se hallan
en formación, el personal de tierra, el personal del aeropuerto
y trabajadores auxiliares, trabajadores de servicios radicados en el aeropuerto
a la atención de las compañías aéreas o de los
pasajeros. Cuando lo exijan las circunstancias o lo aconseje la
utilidad común, este ministerio incluirá los pasajeros, de modo especial
los refugiados, que se encuentran en centros de retención del
aeropuerto, los expulsados, los sin techo que se refugian en
el aeropuerto, y otras personas en situaciones similares.
6. Indirectamente el
ministerio se extiende a la familia de las categorías mencionadas.
Igualmente se mantendrá en contacto con quienes en el pasado
se vieron relacionados con la Aviación Civil, particularmente con quienes
pasaron una gran parte de su vida en este sector
y se hallan en pensión.
7. El servicio pastoral que en
los aeropuertos presta cada Iglesia y comunidad eclesial, está dirigido
a sus propios fieles. En algunas circunstancias el ministerio para
la Aviación Civil podrá atender más eficazmente las necesidades de
los cristianos, si los agentes pastorales de diferentes Iglesias y
comunidades eclesiales, ordenados o laicos, trabajan juntos de forma ecuménica[4].
8.
En general, el ministerio para la Aviación Civil se dirige
a todos cuantos, de una u otra forma, pertenecen a
la comunidad de la Aviación Civil de forma permanente o
temporal, sin distinción en razón de su nacionalidad, de su
credo o cultura, dedicando una atención preferencial a los más
pobres, a los más humildes, a los que sufren o
son marginados[5].
Presencia y ministerio en el aeropuerto Testimonio
9. El ministerio en
el aeropuerto se ejerce ante todo y de forma irremplazable
a través del testimonio de la autenticidad de vida de
cada cristiano y del conjunto de la comunidad cristiana. "El
hombre contemporáneo cree más a los testigos que a los
maestros"[6].
Testimonio personal del cristiano
10. “Quien me ama, guardará mis palabras,
mi Padre lo amará y los dos nos vendremos con
él y viviremos con él” (Jn 14,23). Cuando el cristiano
es fiel a las palabras del Salvador y, a pesar
de sus limitaciones humanas y de sus defectos, se esfuerza
en poner a Cristo como modelo de su vida, se
convierte en “un signo de Dios y de las realidades
transcendentales”[7].
En el apostolado de la Aviación Civil éste es el
camino más accesible para ser misionero. Un camino que consiste
en ejercer las funciones propias de cada uno en este
sector, promoviendo los valores humanos y evangélicos de la justicia,
de la paz y del amor, y defendiendo los derechos
de los pobres, de los débiles y de los que
sufren.
Testimonio de la comunidad cristiana
11. “Donde dos o tres se
reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de
ellos” (Mt 18,20). “Si os amáis los unos a los
otros, en eso reconocerán que sois discípulos míos” (Jn 13,35).
Dos o más cristianos en el aeropuerto pueden testimoniar que
son discípulos de Cristo, si se aman mutuamente.
Los miembros de
la comunidad cristiana en el aeropuerto pueden testimoniar que son
discípulos de Cristo, mostrándose dispuestos a ayudar a los demás
moral y/o materialmente, cuando las circunstancias lo requieren. Al compartir
su amor y apoyo mutuo con todos los que les
rodean, ofrecen un testimonio cristiano colectivo.
Expresión del testimonio cristiano
12. El
testimonio cristiano personal y comunitario se expresará de formas muy
diversas. Su expresión no podrá ser la misma para todos
y cada uno de los aeropuertos y círculos de la
Aviación Civil, puesto que varían el contexto social y cultural
en que cada cual se halla situado. Si el apostolado
de la Aviación Civil debe estar en condiciones de ofrecer
a Cristo a todos e impregnar la sociedad aeroportuaria, es
necesario que está inmerso en la vida, en los problemas
y en las situaciones concretas del entorno específico en que
opera[8].
13. En vistas a este testimonio cristiano es recomendable la
cooperación con los agentes pastorales de otras Iglesias y comunidades
eclesiales[9]. Los cristianos deben ser animados a colaborar también con
otros creyentes y personas de buena voluntad.
Proclamación
14a. Como todo ministerio
en la Iglesia, el apostolado de la Aviación civil tiene
el deber de proclamar a Cristo y su Evangelio a
todos los pueblos[10]. Forma parte integrante del ministerio de aeropuertos
la lectura, el estudio, la explicación y la vivencia de
la Sagrada Escritura, que es la Palabra de Dios[11].
b. En
su esfuerzo por ser testigo de Cristo a través de
su propia vida, los cristianos comprometidos en la pastoral de
la Aviación civil deben anunciar la Buena Nueva con sus
palabras, con sus escritos y con cuantas oportunidades ofrezcan los
nuevos medios de comunicación.
Presencia
15. Para dar testimonio y para proclamar
a Cristo es necesario estar presente en el aeropuerto. La
gracia de Dios actúa en el corazón de cada persona
y puede inspirarle el deseo de entrar en contacto con
alguien que le comprenda. La situación singular en que una
persona puede encontrarse en el aeropuerto, hace que la presencia
y disponibilidad de alguien en este preciso momento sea una
ocasión única para que esta persona se encuentre con Dios.
Directivas
de la Pastoral Católica de la Aviación Civil
Pontificio Consejo
para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes (14 marzo
1995)
[1]Código de Derecho Canónico(CDC), Can.
771 § 1; cf. Can. 383 § 1, 568, [2]Constitución
Apostólica Pastor Bonus (PB), 150 § 3. [3]Pontificia Comisión para
Migración y Turismo, Carta a las Conferencias Episcopales Iglesia y
Mundo de la Movilidad (IMM), 2 [4]Cf. Pontificio Consejo para
la Promoción de las Unidad de los Cristianos, Directorio para
la aplicación de los principios y normas sobre le Ecumenismo
(DE), 204. [5]Cf. Juan Pablo II, Carta enc.Redemptoris Missio(RM), 42.
[6]Ibid. [7]RM, 42 [8]Cf. Concilio Vaticano II, Const. past. Gaudium
et spes (GS), 40 [9]Cf. DE, 204 [10]Cf. RM, 3,
16, 20. [11]Concilio Vaticano II, Const. dogm. Dei Verbum (DV),
23-25.
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