La edificación de Notre-Dame de París pertenece a esta gran corriente de construcción o de reconstrucción que se inicia con el segundo milenario y que perdurará hasta el fin del siglo XIV
La mayoría de estas cruces altas fueron construidas cerca de monasterios para la conmemoración de sucesos milagrosos o especiales, para designar un lugar sagrado o como hitos de marcación del territorio