La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: www.misionerasclarisas.com Sierva de Dios María Inés Teresa Arias E.
Fundadora de las Misioneras Clarisas del Santisimo Sacramento y los Misioneros de Cristo
Sierva de Dios María Inés Teresa Arias E.
Mauelita de Jesús Arias Espinoza, nace en Ixtlán del Río,
Nayarit el 7 de julio de 1904. Sus padres el
Lic. Eustaquio Arias y señora doña María Espinoza, ambos
originarios de Guadalajara, Jalisco, México. Fue la quinta de ocho
hijos de la familia Arias Espinoza.
La luz de la
fe en el sacramento del bautismo que da la
gracia de ser hijos de Dios, iluminó su vida a
partir del día 9 de julio de 1904, recibiendo el
nombre de Manuelita de Jesús. Fue bautizada en la parroquia
de Ixtlán del Río, Nayarit, México.
En 1911 recibe por primera
vez la eucaristía, con gran devoción y comprensión sorprendente para
una niña de su edad. "Jesús mío, te amo con
todo mi corazón, quiero ser toda tuya"
Manuelita era una niña
alegre y vivaz: su hermano Eustaquio fue su inseparable compañero
de juegos. "¿Papá qué tanto rezas?" Curiosamente preguntaba a su
papá que prolongaba su oración mientras paseaba volviendo sus miradas
hacia el cielo."Platico con Dios hijita, nos entendemos muy bien
de corazón a corazón"
Sus padres fueron de una vivencia
espiritual profunda, que dejó huella en su vida: todos los
días en familia se leía y comentaba la Sagrada Escritura
Manuelita
fue una joven que vivió plenamente las sanas aspiraciones de
su época, siendo alegre, entusiasta y educada:"Que alegre es Mauelita"
comentaban sus amigas.
Participaba con alegría en las fiestas familiares, paseos
y diversiones propias de su edad; pero no era eso
lo que su corazón buscaba. "Nada de eso me llena,
todo es vanidad tan superficial y vacía"
En lo íntimo de
su corazón, en la soledad de su ser, en donde
sólo queda la presencia silenciosa de Dios, se fue preparando
el encuentro... que sería identificar a Dios por su nombre.
En 1924, en la ciudad de Colima, sufre una apendicitis.
En la Ciudad de Guadalajara se hospedó para ser atendida
por el médico en casa de su prima, quien le
proporcionó el libro de la vida de santa Teresita, cuya
lectura despertó en ella vivo deseo de santidad.
En octubre de
1924 durante el Congeso Eucarístico en México, finalmente al tiempo
establecido por Dios, la gracia tocó el corazón de
Manuelita sintiéndose totalmente atraída por él. "Jesús Eucaristía, al pasar
cerca de mí, dejó caer sobre mi alma una de
esas inefables miradas que tienen el poder de conmover; me
ha dejado toda inflamada en su amor, me atrae con
fuerza irresistible"
Durante la terrible persecución religiosa en México, el día
de fiesta de Cristo Rey, se consagró al amor misericordioso
de Dios como víctima de holocausto ofreciendo su vida por
la salvación de México, tomando la decisión de ingresar a
la vida religiosa a pesar de las circunstancias.
Su vida, con
el pasar de los meses, continuaba en una decidida y
profunda donación al Señor. Poco antes de la fecha fijada
para su ingreso a la vida religiosa murió su hermano
Eustaquio."Señor, que aprenda mi alma , con tu ayuda, a
abandonarse totalmente y sin reservas a tu divina voluntad"
Antes de
su ingreso al claustro, Manuelita continuó viviendo con su familia,
sin dar marcha atrás al plan que Dios tenía sobre
ella. Este tiempo trabajó en un banco, en ocasiones aún
fuera del horario establecido por ayudar a sus compañeras haciéndoles
siempre un ambiente agradable.
Logró después de una serie de pruebas
y sufrimientos, lo que tanto anhelaba su corazón; el 7
de junio de 1929 ingresó al monasterio de las Clarisas
, que , a causa de la persecución religiosa, se
encontraba expatriado en Los Angeles California. "Vengo a ser por
fin y para siempre tuya , Jesús mío, me entrego
con todas las fuerzas de mi alma" Manuelita recibe el
nombre de Sor María Inés Teresa del Santísimo Sacramento.
El 12
de diciembre de 1930 hizo su primera profesión temporal; este
día escuchó en su alma que la Santísima Virgen de
Guadalupe le decía:
"Si entra en los designios de Dios servirse
de ti para las obras de apostolado, me comprometo a
acompañarte en todos tus pasos, poniendo en tus labios la
palabra persuasiva que ablande los corazones, y en éstos la
gracia que necesiten; me comprometo además , por los méritos
de mi Hijo, a dar a todos aquellos con los
que tuvieres alguna relación , aunque sea tan solo en
espíritu, la gracia santificante y la perseverancia final"
En el año
de 1933 se consagró al Señor emitiendo los
votos perpetuos, siete años después, siendo consejera del monasterio, expuso
a la Madre abadesa sus inquietudes y deseos
de fundar una congregación misionera. Todos los pasos para la
fundación se fueron dando en la obediencia, en la paz
y en la oración, aunque con grandes pruebas interiores para
la madre Ma. Inés. El Excelentísimo Sr. Obispo de Cuernavaca
Morelos México: Dr. Don Francisco González Arias, se dignó aceptar
la fundación en su diócesis de un monasterio con miras
a transformarse en una nueva congregación misionera. El mismo Sr.
Obispo elevó la solicitud a Roma para su establecimiento canónico.
"Estamos convencidas que esta fundación es voluntad de Dios"
"hace muchos años que Dios lo puso en mi
corazón"
No faltaron las tribulaciones y pruebas durante estos años de
vida oculta donde se fraguaba la naciente congregación misionera. El
Señor se había llevado ya a su padre; ahora le
pedía le entregara la vida de su hermana María, quien
agonizaba presa de terribles dolores. Madre Ma. Inés consideró la
muerte de su hermana como la primera piedra del edificio
espiritual de la obra. "María, mi querida hermanita, ofrece
al Señor todos tus dolores, tus sufrimientos, haz la intención
de morir mártir por tu fe, ofrece el sacrificio de
tu vida por el proyecto misional que traigo entre manos".
Poco tiempo después murió su madre.
El 12 de mayo de
1945 fue aprobada en Roma la fundación, con sede en
Cuernavaca Morelos, México; el mismo día es colocada la primera
piedra de la Casa Madre. "Gracias, Madre Morenita ,
por el amor que nos tienes. Estos dos acontecimientos llenan
mi alma de ternura y agradecimiento"
El 21 de agosto
de 1945 se despidieron del monasterio del Ave María en
medio de oraciones y llantos, madre Ma. Inés
y las cinco religiosas que con ella pidieron salir a
la fundación."Dejé para siempre a mi amada comunidad del
Ave María"
Se inició la fundación en una pequeña casa que
bondadosamente les proporcionó su cuñado el Señor Don José
María Suárez y su esposa la señora Doña Guadalupe Arias,
quienes fueron los primeros bienhechores de la naciente congregación, y
lo serán durante toda su vida. El Señor corona con
el dolor a las almas generosas... y el mismo día
que se celebró la primera misa en la capilla de
la congregación, murió trágicamente Luisito, hijo del matrimonio Suárez- Arias.
"Gracias, José María, el Señor te recompense tanta bondad. Gracias
Señor por todo lo que nos das, conforta el corazón
de José María y de Lupita por la pérdida de
Luisito; nuevamente compruebo que el sello de tus obras es
el dolor"
La obra siguió creciendo en todos sentidos. Madre
Ma. Inés proyectó y dirigió la construcción de la Casa
Madre, estando atenta a todo sin descuidar las necesidades personales
y familiares de los albañiles y trabajadores, no perdiendo ocasión
para catequizarlos y hablarles del amor de Dios.
No se
olviden de ofrecer al Señor sus trabajos por la
salvación de las almas, y en manos de nuestra Madre
Morenita pongamos confiados todas nuestras necesidades."
En 1950 Madre Ma. Inés
escribió las Constituciones de la congregación, que deja
a manera de testamento, expresando así la voluntad del Señor
para todas sus hijas. "Hijas, lo que aquí queda establecido
es lo que nos identifica como Misioneras Clarisas del Santísimo
Sacramento."
En seis años llegan a ser 92 religiosas, con dos
casas, Cuernavaca y Puebla. El 31 de mayo de 1951
Madre Ma. Inés solicitó a la Santa sede la transformación
de estos dos monasterios en instituto misionero de
vida activa y contemplativa. "El espíritu de la misionera
Clarisa es de amor y confianza, arranquemos al Sagrado
Corazón de Jesús la gracia de que nos concedan en
el mes de junio la aprobación pontificia para la nueva
congregación misionera."
Toda alma que sigue fiel la voz de su
Señor pasa por el crisol del dolor, las dificultades propias
de una obra tan grande no se hacen esperar, pero
su alimento es HACER LA VOLUNTAD DE SU AMADO, de
quien se ha confiado plenamente. "Señor, por tu inmensa misericordia
me has concedido, el que confíe en Tí por
encima de toda esperanza, y que cuánto más oscuro veo
el camino, cuando más dura es la prueba, cuando parece
que todo está perdido, entonces, tú lo sabes, mi recurso
es habitar en tu Divino Corazón."
El 22 de Junio de
1951, los dos monasterios, el de Cuernavaca y el de
Puebla se transforman con aprobación pontificia en la Congregación de
Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento. La Madre María Inés Teresa
fue nombrada primera superiora general, y lo sería hasta el
término de su vida.
El 14 de agosto de 1951,
con alegría desbordante, Madre Ma. Inés Teresa salió con las
novicias de Puebla para llevarlas a Cuernavaca, y así formarlas
a todas en un solo noviciado. "¡Vamos, hijas, las misiones
nos esperan ya nada nos detendrá!".
En septiembre del mismo año
de 1951 debía obtener Madre Ma. Inés el dinero y
lo necesario para poder enviar a cuatro de sus hijas
a la primera misión...Japón. La pobreza en que se vivía
y el no contar con recurso alguno no la desanimaba,
personalmente reúne y empaca todo lo que les ha de
ser necesario en la misión, entretanto llega ese día las
instruye en todo lo que una misionera Clarisa debe ser...
"ante todo alma de oración".
Es su deseo llevar a
todo el mundo el mensaje del amor de Dios
siguió extendiéndose la congregación en México, Japón, Estados Unidos, Costa
Rica, Indonesia, África, Italia, Irlanda, España, Corea, Alemania...
"No
piensen, hijas, jamás en sí mismas, Dios todo se lo
merece, nuestra entrega tiene que ser sin límites, sin reservas.
Todo es poco en comparación de lo que El ha
hecho por cada una de nosotras; sean almas de oración,
almas de vida interior, piensen en los hermanos que las
necesitan y las esperan".
"...que ya desde pequeñitos vayan desarrollando
en su alma la virtud del celo misionero; hay
que enseñarlos a interesarse por el bien de los demás".
El
11 de noviembre de 1958, S.S. Juan XXIII recibió en
audiencia a Madre Ma. Inés e impartió una especial bendición
a la congregación. Madre Ma. Inés les pide a sus
hijas una adhesión total e incondicional a la palabra del
Santo Padre y un amor muy grande a cada uno
de los sumos pontífices.
En 1967, con apertura y sencillez respondió
inmediatamente a la necesidad de simplificar el hábito. En 1969,
trasladó la sede general a la ciudad de Roma, dejando
la patria que viera nacer la congregación.
"Acuérdate, Jesús mío, que todas
las almas están vinculadas a la mía propia por
el deseo de tu Gloria, por mis ansias
de salvarlas, por mi anhelo de que se
enamoren de Ti." "Dámelas por herencia; sí Jesús, dame almas
y quítame todo lo que quieras."
El 12 de diciembre de
1978 fue la bendición de la "Casita" nueva sede del
gobierno general. .En 1980, en el mes de julio, haciendo
ya un gran esfuerzo, emprendió su último viaje, recorriendo las
47 casas en los cinco continentes y confirmando por
última vez el celo apostólico de sus hijas con su
presencia, su ejemplo y su palabra. En 1980, bodas de
Oro de su profesión religiosa, hizo la renovación de sus
votos en manos de Su Santidad Juan Pablo II.
"Os pido, Santísimo Padre, que en nombre de Cristo
os dignéis aceptar totalmente la ofrenda de mi vida".
Madre
Ma. Inés T. Arias, misionera sin fronteras, llevó una vida
de contemplación y acción, consumada en la alegría, la entrega
a Dios y sus hermanos. Fue fundadora de la Congregación
de Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento y de los misioneros
seglares Van-Clar; ya en sus últimos años
de vida, fundó también el Instituto de Misioneros de Cristo
para la Iglesia Universal.
"Como prenda de filial adhesión a la
Santa Madre Iglesia, hago entrega, en manos de vuestra
Santidad, de esta congregación y de cada uno de sus
miembros, presentes y futuros, Su Santidad se digne ofrecer el
corazón de cada uno de ellos en la patena de
su santa Misa para que llegue a ser ésta una
familia orante y operante, en favor de la Iglesia, especialmente
de los pobres".
En una tarde tranquila de verano, el
22 de julio de 1981, Madre Ma. Inés T. Arias
entregó su alma al Padre Eterno en un acto de
amor.
"Permíteme, Señor, que desde tu gloria siga fecundizando
la semilla que deposité en la tierra para tu
mayor gloria, para que fructifique más y más en
las manos de los que me han seguido en las
tareas apostólicas".
"Yo seguiré viviendo en ellos hasta la consumación de
los siglos y por lo mismo, mi trabajo no terminará
hasta que se clausuren los siglos y empiece la eternidad."
ORACION
PARA PEDIR ALGUNA GRACIA O MILAGRO POR SU INTERCESIÓN
Señor
Padre Santo, que sostienes y guías a tu Iglesia, glorifica
a tu sierva fiel, madre María Inés Teresa Arias,
fundadora de nuestra familia misionera, ella vivió en sencillez
y alegría en contemplación y acción inflamada por
el ansia misionera de dilatar el reino de Cristo concédenos
venerarla en los altares para mejor imitar su caridad misionera,
y por su intercesión concédenos la gracia que
hoy te pedimos confiadamente. Amén
(se hace la petición y se
reza un padre nuestro y ave maría)
Si Dios te
concede alguna gracia comunícalo a:
MISIONERAS CLARISAS, APARTADO POSTAL 1-083, CUERNAVACA
MORELOS, CP 62000, TEL (01-73), 18 58 44, FAX
18 71 53
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR