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Autor: Comunidad de la Paz | Fuente: Catholic.net Hermanos de la Paz
Un movimiento apostólico con una vida totalmente consagrada a Dios y a los más desamparados
Hermanos de la Paz
Desde el 18 de noviembre de 2000, Martín Eguilúz
ve la necesidad de instrumentar un grupo de personas
que se dedicaran a la atención de las personas más
desamparadas de la sociedad. Inmediatamente logra formar un grupo
de voluntarios y comienza los trámites ante el Estado (Ministerio
de Educación y Cultura) a efectos de que la Comunidad
de la Paz fuera reconocida como Asociación Civil y
se le adjudicara Personería Jurídica.
Con la ayuda de la
Divina Providencia, el fundador logra abrir la Enfermería para las
personas en situación de calle. Si bien los voluntarios desempeñaban
tareas de apoyo muy valiosas e importantes, se necesitaban seres
dispuestos a consagrarse totalmente al servicio de los más desamparados.
Martín, intuyo muy pronto que entre los voluntarios ninguno estaba
dispuesto a dejarlo todo, todos tenían y tienen compromisos que
no podían abandonar (trabajo, familia u otras proyectos de vida).
Como toda obra de Dios, la Providencia se hace presente
y a los pocos meses, casi de inmediato, algunos
de los asistidos manifiestan el deseo de colaborar, ayudando en
la higiene de la casa, lavando ropa, sábanas, cocinando y
realizando las recorridas nocturnas por las calles de la ciudad.
También manifiestan interés por formarse para poder servir mejor, es
así que el fundador les imparte clases de primeros auxilios
y más tarde con la experiencia adquirida algunos se
convierten en excelentes enfermeros.
Comienzan a vivir en comunidad, compartiéndolo
todo, y se elabora una Regla de vida, basada en
el Evangelio, en la misión y labor propio de nuestro
carisma (la asistencia a los más desamparados de la sociedad).
Por un motivo práctico (no utilizar la ropa destinada a
los pobres) los miembros de la incipiente comunidad, cambian sus
ropas, por un “hábito” blanco, lo cual nos abrió muchas
puertas y nos evitó muchos problemas. Fue la propia gente
de la calle, que bautizó a los miembros comprometidos de
la comunidad con el nombre de: “Hermanos de la Paz”.
Los Hermanos de la Paz somos hombres de fe, incorporados
a la Iglesia por el bautismo, y emitimos los votos
tradicionales de pobreza, castidad y obediencia. Y por nuestro carisma
de atenciòn a los màs desamparados, profesamos cuatro promesas que
son: SERVICIO, DISPONIBILIDAD, HOSPITALIDAD, Y COMUNIÓN.
SERVICIO:
Servimos
por vocación a quien ya nadie quiere servir.
DISPONIBILIDAD:
Disponibles a ir, a escuchar al incongruente, a limpiar
al sucio, al sarnoso, disponibles a sentarnos junto al mal
oliente y darle la mano, disponible a velar por el
enfermo. Sin esperar nada a cambio. Con la disponibilidad aniquilamos
la indiferencia, la soledad, el olvido, la marginación de un
ser que es nuestro hermano e hijo de Dios. La
disponibilidad nos abre puertas y caminos donde Dios muy bien
nos puede guiar.
HOSPITALIDAD:
La hospitalidad de corazón
es rica, sana, nos permite crecer, ganar tesoros que nadie
puede arrebatar. Acoger al más olvidado y despreciado en nuestro
corazón, es meta y trabajo interior de un verdadero Hermano
de la Paz. Amar al que ya nadie ama es
sin lugar a dudas nuestra mayor misión.
COMUNIDAD:
”Donde
hay dos o tres reunido en mi nombre, yo estoy
con ustedes” JESÚS.
Común unión entre nosotros los hermanos y
los más olvidados. Es aquí donde está el arte,
la chispa, la creatividad y el ingenio. Reunidos junto al
Maestro surge la energía capaz de aliviar el dolor de
muchos, nace el coraje para emprender tareas nuevas, y el
dinamismo para continuar.
Somos un movimiento apostólico con una vida
totalmente consagrada a Dios, y a los más desamparados. Tenemos
una espiritualidad Cristocéntrica y una fuerte devoción Mariana. Dedicamos
varias horas del día a la oración y reflexión, fuente
y motor de todo nuestro accionar. Como cristianos estamos integrados
a las parroquias próximas a nuestros hogares y junto a
nuestros hermanos en la fe compartimos con ellos los domingos
la Celebración Eucarística. Gracias al aumento de postulantes para Hermanos
de la Paz, podemos realizar más servicios y planificar la
fundación de una nueva casa fuera de la ciudad de
Montevideo.
Si desea comunicarse con la Comunidad de la
Paz, puede escribir a:
Hno. Martín Eguiluz, Director Comunidad de la
Paz Chana 2060 11200, Montevideo Montevideo, URUGUAY
Teléfono: (Código de
Discado Internacional) + 598 2 4009264.
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