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Crisis, Tendencias y Retos de la Educación
Educadores Católicos /Cimientos de la Educación

Por: Andrés cardó Franco | Fuente: multimedios

Hace ms de veinticinco aos, la UNESCO form una comisin internacional para estudiar el desarrollo de la educacin. La presidi Edgard Faure, un ex ministro de Francia que culmin su trabajo publicando el informe titulado Aprender a ser. En esa oportunidad se haca clara referencia a la existencia de una crisis de la educacin. Eran los aos en que se apreciaba el gran esfuerzo que haban llevado a cabo los pases por extender los servicios educativos ponindolos al alcance de todos. El objetivo mayor fue crecer a cualquier precio y el resultado el vertiginoso incremento de las matrculas de nios y jvenes que asistieron a escuelas y colegios.

No cabe duda que el crecimiento no es malo, pero ste se torn crtico cuando los recursos para sostenerlo fueron insuficientes. Se comenz a hablar de la crisis de crecimiento de la educacin en los pases que aplicaron simples estrategias expansionistas, basadas en el desarrollo lineal de los sistemas escolares, sacrificando la calidad de los servicios ofrecidos.

En virtud de esta expansin muy grande de las matrculas, hoy no se puede hablar de democratizacin de la educacin sin considerar que el problema ya no es llevar ms educacin, sino conseguir la equidad de la misma. Es reducir la diferencia abismal de calidades entre la educacin que reciben los nios de familias pudientes y los nios de familias pobres. Es buscar lo que se denomina como eficiencia externa de la educacin, que consiste en la correspondencia de los conocimientos y habilidades recibidos en la escuela con las necesidades de la demanda de las oportunidades de trabajo.

Hace tres aos apareci la publicacin La educacin encierra un tesoro, conclusiones del informe de la comisin internacional sobre la educacin para el siglo XXI, que design tambin la UNESCO y cuya presidencia estuvo a cargo de otro ex ministro francs, Jacques Delors. Este documento plantea la necesidad de un cambio educacional para adecuarse a las transformaciones que se operan en la sociedad al finalizar el siglo XX y ad portas de un nuevo milenio. Este cambio, aunque con nuevas perspectivas, se postula, como lo hizo la comisin de Edgar Faure, en base a un mejoramiento significativo y generalizado de la calidad de la educacin, porque all radica el principal punto focal del problema en nuestros das y porque en esa direccin se irn articulando de manera espontnea las presiones de la sociedad. La calidad de la educacin ser considerada cada vez con ms apremio, como una medida de justicia y equidad social, como medio para alcanzar la competitividad econmica y como una forma de afianzar la viabilidad de la vida democrtica de los pueblos.

No obstante lo afirmado, hay que recordar que frente a los cambios que experimenta el mundo, y a la implantacin de polticas econmicas que tienden a reducir el papel del Estado en el financiamiento de la educacin, haciendo ms dura la tarea para los sectores pobres, no ser fcil la elevacin de la calidad de educacin para las mayoras.

Por otro lado, hay un aspecto que se pone cada vez ms en duda, y es la fe en que mayores dosis de educacin conducirn a obtener mejores puestos de trabajo para las personas y por ende conseguir un mayor progreso para la sociedad. Los desempleados con una buena formacin o educacin son testimonio de que la escolarizacin no es la panacea para muchos males de la sociedad. De hecho, se crean exageradas expectativas de lo que la educacin puede cumplir y cada da se le plantean mayores requerimientos.

Al respecto Colin Power expresaba lo siguiente: El estado de nimo de desilusin... constituye el leitmotiv de nuestra poca porque, de hecho, es una de las realidades y uno de los desafos ms importantes con los que tienen que enfrentarse los responsables de la educacin. Una reduccin en la fe en la educacin, en la ciencia, en el gobierno y, de hecho, en la capacidad de la humanidad para planificar y conformar continuamente su futuro, resulta profundamente debilitadora. Centrndonos en nuestra preocupacin concreta, la educacin es, por su propia naturaleza, una actividad dotada de un determinado propsito: privada de ese sentido de propsito, todo lo que queda es el ritual de la escolarizacin. El compromiso para con la educacin debe basarse siempre en la esperanza, y verse alimentado por la creencia y la capacidad de la humanidad de encontrar soluciones racionales y razonables a los problemas que la afectan. Si perdemos esa fe, y parecemos correr el peligro de hacerlo, se vern minados los propios cimientos de la educacin (8).

Para buscar caminos y salidas al panorama descrito, se viene hablando de concebir la educacin como actividad de toda la vida. Con esta concepcin, se trasciende los marcos de la escolarizacin y se va ms all de una educacin bsica.

El sistema educativo, adems de cumplir con sus fines tradicionales, tendr sobre todo que buscar que los educandos aseguren su desarrollo para vivir en una sociedad cambiante y cada vez ms exigente, cimentando los cuatro pilares o aprendizajes fundamentales que postula el informe La educacin encierra un tesoro:

1. aprender a conocer, es decir adquirir los instrumentos de la comprensin;

2. aprender a hacer, para poder influir en el propio entorno;

3. aprender a vivir juntos, para participar y cooperar con los dems en todas las actividades humanas;

4. por ltimo, aprender a ser, un proceso fundamental que recoge elementos de los tres anteriores (9).

Con todo esto, no se trata de pensar que se tendr que eliminar la escolarizacin, sino ms bien que habr que transformarla. Quedaron lejos las teoras que postularon una desescolarizacin y la desaparicin de la escuela.

Ya existen experiencias, que poco a poco ganan terreno, en el sentido que es ms importante ensear al alumno a aprender, que impartirle conocimientos, siendo stos cada vez ms numerosos y difcil de darlos en los aos de escolarizacin.

Igualmente la funcin docente tiende a modificarse hacia la de un maestro gua del aprendizaje, y no ya la tradicional tarea del profesor como instructor de nuevos conocimientos. Por estos rumbos veo que la educacin podr afrontar los desafos y retos del siglo XXI.

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