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¿Vuelve la Europa de los muros?
Diálogo por la paz y la dignidad humana /Emigrantes y refugiados: los nuevos rostros de los pobres

Por: Paul de Maeyer, traducido del italiano por Carmen Álvarez | Fuente: Zenit.org

ROMA, mircoles 19 de enero de 2011 (ZENIT.org) .- Tambin Europa pronto podra tener su muro de la vergenza. Grecia, gobernada por el primer ministro socialista Giorgios Papandreou, est proyectando la construccin de un muro de 12,5 km de largo (en un primer momento se hablaba incluso de 206 km) para frenar el continuo flujo de inmigrantes asiticos y africanos ilegales, a travs del tramo ms sensible y permeable de su frontera con Turqua, en los alrededores de la cuidad de Orestiada, que es el nico punto donde no existen obstculos naturales que les puedan frenar. Lo confirm el pasado 4 de enero, el ministro griego para la Proteccin de los ciudadanos, Christos Papoutsis.

Como refiere el Spiegel Online (del pasado 1 de enero), durante el periodo que va de enero a noviembre del ao pasado fueron detenidos 32.500 clandestinos en el paso situado en los alrededores de Orestiada, que se ha transformado para los ilegales en el punto principal de ingreso al pas.

Para detener este fenmeno, Atenas pidi el pasado octubre, la ayuda a la Agencia Europea para el control de las fronteras externas de la Unin Europea, Frontex.

Fundada en 2004, esta agencia, con sede en Varsovia (Polonia), envi a principios de noviembre de 2007, por primera vez desde su creacin, un grupo de ms de 200 expertos del RABIT (Rapid Border Intervention Teams) a Orestiada. Aunque su misin ha sido prorrogada hasta marzo de 2011, se puede decir que el resultado ha sido insuficiente, no obstante un descenso del nmero de ilegales detenidos cada da, de 250 a 140. Esta constatacin de los hechos ha sido la que ha empujado a Grecia a la propuesta de este plan, que toma como modelo la largusima barrera de separacin construida por los Estados Unidos a lo largo de la frontera con Mxico, que va de California a Texas.

La iniciativa de Atenas ha sido criticada por organizaciones no gubernamentales y grupos pro derechos humanos. Como escribe Laura Boldrini, portavoz en Italia del Alto Comisariado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en su blog en La Repubblica.it, el plan refleja la tentacin europea de convertirse en una fortaleza inexpugnable para los emigrantes y para los que piden asilo. Erigir muros, levantar alambradas, rechazar en el mar, son medidas basadas en la presin migratoria que rara vez resuelven los problemas, incluso los problemas de quien busca proteccin, escribi el pasado 7 de enero.

Segn Bill Frelick, de Human Rights Watch (HRW), el proyecto es un tentativo para resolver con prisas un problema que es, en realidad, mucho ms amplio(BBC, el pasado 4 de enero). Tambin Michele Cercone, portavoz de la Comisaria Europeo encargada de la seguridad, Cecilia Mlstrom, us palabras similares. Los muros o cercas -afirm- son medidas a corto plazo que no permiten afrontar de manera estructural la cuestin de la inmigracin clandestina, (Le Monde, 4 de enero).

Para el gobernador de la provincia turca de Edirne, Gkhan Szer, el muro servir para poco. Hay un ro de 200 km (el ro Maritsa o Evros), que se puede atravesar en barca durante el invierno y a pie en verano, cuando el nivel del agua es bajo, declar a la emisora televisiva turca NTV.

Muy dura ha sido la analista turca Beril Dedeoğlu, directora del departamento de Relaciones Internacionales en la Universidad Galatasaray de Estambul. Es casi como si algn pas de la UE que no quiera la adhesin de Turqua, se encuentre en dificultades, porque parece que estn buscando desesperadamente nuevas medidas de exclusin, afirm el 5 de enero en la web Zaman News, observando la posibilidad de que la idea del muro hubiese venido de los israelitas que ahora son buenos amigos de los griegos. Para Dedeoğlu, que habla de una vergenza para el siglo XXI, este muro simboliza una nica cosa- declara materialmente que Turqua est fuera de Europa.

Por su parte, el ministro Papoutsis denunci la hipocresa de los que critican, el plan as dijo responde al deber del gobierno de proteger los derechos de los ciudadanos griegos y de los que residen legalmente en el pas. Incluso con respecto al muro dijo no es un modo directo contra Turqua (Le monde, 4 de enero).

Papoutsis recibi un apoyo inesperado por parte del primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan. Despus de una visita de su homlogo griego Papandreou, Erdogan expres, el pasado viernes, su comprensin por la situacin del pas vecino.

Comprendemos la gravedad del problema que la inmigracin ilegal constituye para Grecia, declar el premier turco, citado por el peridico espaol ABC, el pasado 16 de enero.

Para el poltico del partido filo-islmico AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo), es un error ver en el plan griego un intento anti-turco y adems no es un muro sino slo una barrera.
La cuestin del muro ilustra nuevamente como el fenmeno de la inmigracin constituye un rompecabezas para la poltica europea, especialmente para gobiernos como por ejemplo Grecia, que es quiz, el que tiene peor situacin econmica y financiera de toda la Unin Europea.

Atenas est desarrollando un seversimo plan de austeridad y sufre un creciente descontento popular.
Como justamente observa el Papa Benedicto XVI en su mensaje para la XCVII Jornada Mundial del emigrante y el refugiado, que se celebr el pasado domingo 16 de enero, el fenmeno de la emigracin es un signo elocuente de nuestro tiempo. En el texto, el Papa Ratzinger recuerda las palabras escritas por su amado predecesor Juan Pablo II, que habl de un derecho a emigrar. La Iglesia lo reconoce a cada hombre, en el doble aspecto, la posibilidad de salir del propio pas y la posibilidad de entrar en otro en bsqueda de mejores condiciones de vida, as escribi el Papa Wojtyla en ocasin de la 87 edicin de la Jornada, aunque si despus aadi que el ejercicio de este derecho va regulado, porque un aplicacin indiscriminada comportara daos y perjuicios al bien comn de las comunidades que acogen al emigrante (n3).

Este es, en resumen, el reto actual que no slo afronta la Grecia de Papandreou o la Italia de los desembarcos, sino toda Europa. De hecho, la emigracin es un fenmeno global: segn el ltimo informe de la OIM (Organizacin Internacional para las Migraciones), con sede en Ginebra (Suiza), publicado el pasado 29 de noviembre, el mundo cuenta actualmente con 214 millones de emigrantes internacionales y en el 2050 podran ser incluso 405 millones.