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¿Deben los padres inmiscuirse o inhibirse en la vida de sus hijos, jóvenes o adultos?
Educadores Católicos /Casos Prácticos y Respuestas breves

Por: Francisco | Fuente: www.micumbre.com

Deben los padres inmiscuirse o inhibirse en la vida de sus hijos, jvenes o adultos?

ESCUELA PARA PADRES

5 Principales conceptos de lo que se piensa, se dice o se hace al inmiscuirse en la vida de los hijos

8 Situaciones donde tambin es obligatorio a los padres inmiscuirse

15 Situaciones en las que los hijos se inmiscuyen en la vida de los padres

Se inmiscuye WikiLeaks en la vida de la sociedad?

Inmiscuirse en la vida de los hijos, sean jvenes o adultos, para educarlos mejor o para corregir sus errores, no es entrometerse, interferir, injerir, interponerse, mangonear o fisgonear en su vida privada. Esos verbos son sinnimos peyorativos de una actividad que los padres, tienen la obligacin irrenunciable de realizar, empleando todos los medios morales y legales que estn a su alcance. Antes de decidir si se deben inmiscuir o inhibir en algo, (accin u omisin) se debe analizar profundamente, el modo de hacerlo o no hacerlo, as como las consecuencias que podra originar esa decisin. Tanto si la decisin es mantener o fomentar un pensamiento, decir unas palabras o realizar unos hechos.

Si, a las crticas constructivas, no a las destructivas. Las crticas realizadas a los hijos, no deben considerarlas como una intromisin en su vida privada, tengan la edad que tengan, pues los padres tienen razn, obligacin y autoridad para hacerlo y as, mantener en lo posible la llama sagrada de la educacin.

No se puede considerar peyorativo inmiscuirse, sobre todo en cosas graves en las vidas de los hijos jvenes o adultos, ya que los padres tienen la obligacin de velar por ellas y por su mejor futuro. El hacerlo es una obligacin realizada, en el mejor beneficio de ellos. El no inmiscuirse en sus vidas por dejadez, miedo, negligencia, por el qu dirn o por no querer enfrentarse, ante los problemas que pudieran acarrearles, supone una dejacin de las obligaciones adquiridas, con la paternidad responsable. Dejadez que en muchos casos, puede ser castigada por las leyes civiles y morales.

Es una irresponsabilidad inhibirse de la vida de los hijos, sean jvenes o adultos, y abandonarlos a su suerte, cuando las obligaciones parentales estn bien claras y hay obligacin grave de cumplirlas. Estos casos de inhibicin se dan con mucha frecuencia, en el caso de divorcios, donde la persona que no tiene la custodia de ellos, los abandona a su suerte o a lo que les pudiera ocurrir, con la nueva pareja de su ex-esposa o ex-esposo. Inhibirse de proporcionarles la manutencin obligatoria, legal o extralegal, es un crimen, por muchas peleas que haya habido en el matrimonio. Inhibirse de los graves problemas que pudieran tener los hijos, aunque estn viviendo independientemente, tambin es faltar al compromiso familiar, que en su da adquirieron. Los hijos, como los padres, son para toda la vida, no como los amigos, que se puede prescindir de ellos, cuando conviene a las partes.

Los padres muchas veces pueden y deben mediar, honradamente, en las disputas que pudieran surgir entre sus hijos adultos y sus familias. No pueden inhibirse y decir, que sus problemas los arreglen ellos, pues para eso se han independizado del hogar familiar. Un buen consejo o accin de los padres, realizada a tiempo, puede solucionar muchos problemas, antes de que lleguen a mayores.

Los padres no pueden inhibirse de la educacin de sus hijos, si esa inhibicin les podra producir graves daos, tanto en temas escolares, religiosos, familiares o sociales. Los padres no pueden ignorar, cuando es importante, urgente o necesaria su presencia, consejo o apoyo, tanto en su vida privada, como en su vida ante otros colectivos. Ya que incluso cualquier grave inhibicin, cuando hubiera sido necesario, podra generar en perjuicio de los propios hijos, otros componentes de la familia, los amigos o la sociedad en general. Los padres siempre tienen que estar pendientes de lo que sus hijos hacen, para intervenir incluso preventivamente, antes de que sea tarde. Los padres no pueden alegar, cuando el tema es importante o grave, que por su comodidad han dejado de inmiscuirse en los problemas de sus hijos, inhibindose de determinadas situaciones.

No existe el concepto de inmiscuirse, en las vidas de los hijos menores de edad, que viven en el hogar familiar y bajo su patria potestad o de hijos adultos, que tambin viven en el mismo hogar. Los padres tienen la irrenunciable obligacin, de educar a sus hijos y velar por su bienestar. Para ello, cuando se trata de educar a los hijos, pueden recurrir a todas las herramientas posibles, que sean moral y legalmente aceptables. La obligacin decrece, pero no desaparece, cuando los hijos adultos abandonan el hogar familiar, para hacer su propia vida. Inmiscuirse en sus asuntos y no inhibirse, es obligacin de los padres, para evitar que haya malos comportamientos o desviacionismos, que posteriormente, si no se corrigen a tiempo, podran traer graves consecuencias para los hijos, para los padres y para el resto de la familia.

No es inmiscuirse en la vida privada de los hijos, cuando los padres revisan sus mochilas, carteras, telfonos, computadoras, libros, objetos, ropas, habitaciones, automviles, etc. para conocer los detalles, del tipo de vida privada que llevan. Tampoco es inmiscuirse, cuando los padres tratan de enterarse de las amistades, noviazgos o sitios que frecuentan. Los objetos o seales que encuentren, les darn la posibilidad de ahondar ms en la educacin de los hijos, haciendo las correcciones oportunas. Inhibirse de hacerlo es una falta grave, muchas veces con resultados irreversibles.

Si desde que los hijos son pequeos, los padres empiezan a inmiscuirse en las cosas de ellos, ms fcil ser corregir las posibles desviaciones que tengan, y que suelen quedar reflejadas, en las cosas anormales que los padres encuentran en sus pesquisas. Si esperan a hacerlo, cuando los hijos ya sean pberes o adolescentes, es muy posible que lleguen tarde, a enterarse de lo que ocurre en la vida privada de sus hijos. Especial atencin deben darle a los problemas, cuando los hijos ya no son nios, pero todava no son adultos, por lo que no se sienten parte de los unos, ni aceptado por los otros.

Algunos padres de determinadas sociedades, apoyados por determinados profesionales de la salud mental o de la educacin, prefieren que sus hijos se cren en total libertad, de hacer lo que les de la gana, considerando que cualquier comentario o actuacin que les lleve la contraria, es inmiscuirse en la vida privada de los hijos y se pueden frustrar.

Esta postura de no inmiscuirse en la educacin de los hijos y de inhibirse de sus incipientes problemas, suele ser producto de la comodidad, porque si no hago nada, nada sucede No suelen tener en cuenta, que si la educacin de los hijos no est bien dirigida, estos caern en manos de los muchos depredadores, que siempre andan a su alrededor. Bastante difcil est la vida, como para no intentar conocer todos los detalles de los hijos, para as poder obrar anticipadamente, en funcin de los que vean u oigan. Nunca deben ceder ante la obligacin irrenunciable de los padres, de educar a sus hijos, en el amplio sentido de la palabra.

Los hijos ya independientes, no deben sentirse inmiscuidos, entremetidos o interferidos en sus vidas privadas, si reciben de sus padres opiniones o puntos de vista diferentes a los suyos. Deben entender que, son nicamente consejos, para continuar ejerciendo su obligacin de educar y guiar la forma de sus vidas, aunque tengan una vida independiente.

Nunca deben tener la inseguridad o el miedo, a perder su independencia familia, por no saber resolver sus propios problemas, conocidos o desconocidos. Siempre les queda el recurso de que, la ltima palabra y el poder de decisin, es de ellos. Tontos serian estos hijos adultos, si no aprovecharan el caudal de experiencias, que normalmente tienen los padres y hacen caso omiso o desprecian lo que les dicen, que se supone es siempre en su propio beneficio.

No es inmiscuirse en sus vidas de adultos, cuando los padres opinan con buen criterio, lo que deberan hacer o no hacer, en determinadas cosas, mxime si son graves o ponen en peligro su futuro y el de su familia, debido a que van por un camino equivocado. Los padres tienen el derecho y la obligacin irrenunciable, de hablar muy claro a sus hijos y darles los consejos convenientes. El mismo derecho irrenunciable e indiscutible, tienen los hijos independientes, a hacer su propia vida, sin seguir los consejos u observaciones que sus padres les hagan.

Los padres pueden arruinar las relaciones matrimoniales de sus hijos, por lo que tienen que tener mucho cuidado en lo que atae con sus hijos que viven independientes, si al inmiscuirse en sus cosas, lo hacen de forma inconsciente, improcedente y de mala forma. No es lo mismo inmiscuirse en cuestiones graves o importantes, donde algunas veces es necesario intentar abrir los ojos de los hijos casados o solteros, por muy mayores que sean, en beneficio de ellos mismos, de sus hijos y del bienestar de su familia.

Hay situaciones lmites, donde los padres tienen la obligacin de inmiscuirse. En esas ocasiones, no pueden inhibirse de tomar el riesgo que sea necesario, con tal de salvarles de algn grave problema, aunque corran el riesgo de que sea mal entendida su buena voluntad, para solucionar un mal mayor. Pudiera ser heroico tener que tomar el riego de inmiscuirse, ya que los padres con su sincera, valiente y decidida actitud, pueden perder situaciones ventajosas, econmicas, familiares o sociales. Los hijos bien educados casi siempre les van a escuchar y en muchos casos, a creer las opiniones de sus padres, aunque sientan que se estn inmiscuyendo en su vida privada. Tolerarn que les hablen de determinados temas, sobre todo de los que sean ms difciles de escuchar, y que en ningn caso, permitieran que se las dijeran sus amigos u otras personas, aunque fueran verdades irrefutables. Es un equilibrio entre inmiscuirse e inhibirse, que en el caso de los hijos independientes, la eleccin tiene que ser la de mejor pasarse, que quedarse corto.

5 Principales conceptos de lo que se piensa, se dice o se hace, al inmiscuirse en la vida de los hijos:

Es la verdad segn mi mejor buena fe, desprovista de todo prejuicio y connotacin egosta y segn los principios de la religin y cultura que practico?

1. Es equitativo y equilibrado para todos los interesados? Creo firmemente que nadie saldr daado, incluso ni con el lastre del dao menor? Sabr ticamente renunciar a la fuerza para imponer condiciones y no contentarme con concesiones timoratas?

2. Crear buena voluntad y mejores amistades? Conseguir un sano y recproco enriquecimiento afectivo? Manejar bien el inmiscuirme con un dilogo prudente, juicioso y sabio o inhibirme razonablemente, para obtener la mejor comprensin, tolerancia, saber escuchar, ganar voluntades y amistades, aunque haya intereses, ideologas y creencias diferentes? Sabr poner en duda mis propios pensamientos, en beneficio de lo que piensen los dems? Reconocer prudente y humildemente, pero con seguridad, mis dudas sobre mi infalibilidad a la hora de dar opiniones, cuidando los sofismas, es decir las verdades a medias?

3. Ser beneficioso para todos los interesados? Ser una solucin tica, que pase por una justicia equilibrada, comprensiva, tolerante y no represiva ni castigadora?

4. Es el momento, lugar y con las circunstancias adecuadas? Podra esperar a mejor ocasin, cuando haya ms madurez mental o las heridas no estn tan abiertas? Debera esperar a tener ms y mejor informacin, para poder inmiscuirme con ms justicia y mejores resultados?

Los hijos en general, necesitan y muchas veces desean, que sus padres les eduquen, incluso inmiscuyndose en los puntos ms privados de sus vidas. Si tienen una buena educacin, se dan cuenta que ellos solos, nunca podran resolver algunas de sus grandes dudas o problemas, producidos por su crecimiento fsico, intelectual, amoroso y social. Algunos piden a gritos o por seas, que no se inhiban de ellos, que les hagan caso y que les den soluciones a sus incomprendidas situaciones. Saben que necesitan, de forma imperiosa, unos puntos de referencia estables y slidos, para no sufrir intilmente al convertirse en inseguros, vacilantes e indecisos. Saben que esto solamente ser posible, si sus padres se ocupan de ellos y se inmiscuyen en sus vidas, interiores y exteriores. Nada mejorarn los hijos, si los padres se inhiben de su obligatoria educacin.

Los padres son los responsable de aportar hijos tiles a la sociedad. Pero tambin es necesario que los hijos aprendan a tomar sus propias decisiones, siempre bajo la direccin paterna, paso a paso y en funcin de su edad fsica y mental. Quien conduzca a su hijo cuidadosamente, hacia este objetivo, podr acabar dejando en sus manos, con plena y segura confianza, toda la libertad de decisin respecto a sus propios intereses presentes y futuros.

8 Situaciones donde tambin es obligatorio a los padres inmiscuirse, debido a que les asiste la razn y tiene la obligacin y autoridad para hacerlo. En algunos casos, pudiera ser la participacin en determinadas actividades.

1. Los abuelos en la educacin o no educacin de los nietos, sobre todo cuando los abuelos hacen de primeros padres. Bajo ningn concepto pueden permitir y en su caso dejar de luchar, para que sus nietos reciban la mejor educacin y formacin posible, en el aspecto familiar, religioso y social. Los abuelos suelen aportar una segunda referencia de educacin, aportando virtudes y valores humanos, normas de convivencia, formas de ver la vida de modo diferente a los padres, etc. As enriquecen el desarrollo de los hijos o de los nietos. Mxime si en esa casa, impera la desobediencia, el alcohol, el sexo y las drogas.

2. En las relaciones entre verdaderos amigos, cuando existan problemas o discrepancias, para procurar salvar las diferencias y que se reconcilien los interesados.

3. Los padres en las decisiones y actitudes que tienen los maestros en las escuelas, si estas van en contra de las virtudes y valores humanos, enseados en la familia o cuando se percaten, de la mala calidad o cantidad, de las enseanzas que imparten o tendran que impartir, para que no perjudiquen la educacin de sus hijos.

4. Inscribindose y votando en las elecciones democrticas, estudiando con mucha profundidad las ventajas e inconvenientes, de los programas de cada uno de los candidatos, y si fuera posible presentndose, como candidato o ayudando a los mejor calificados.

5. En las actividades polticas. Participando en profundidad, con todos los medios posibles, en los debates polticos, cuya finalidad sea la de escuchar las ideas, necesidades, inquietudes y propuestas presentes y futuras de los ciudadanos. Ya no es poca de por comodidad, no inmiscuirse.

6. En la vida de los padres mayores, para que mejoren su calidad de vida y no tengan los problemas de soledad y falta de medios. Dejndoles saber que inmiscuirse en su vida, es con el nico fin de que no se encuentren solos y sepan que los hijos, aunque ya no estn conviviendo con ellos, siguen intentando cuidarles.

7. En los debates pblicos de las relaciones entre la Iglesia y el Estado, para impedir que los hijos sean educados, segn el sentir de los gobiernos de turno y no de los principios religiosos y sociales, que los padres quieren, principalmente en los temas del aborto, eutanasia, matrimonios entre homosexuales o lesbianas, etc.

8. En la salud y alimentacin de sus hijos, jvenes o adultos, sobre todo cuando se vean claros signos de negligencia, o inicio de problemas irreversibles, provenientes de descuidos o forma de atencin familiar.

15 Situaciones en las que los hijos se inmiscuyen en la vida de los padres. Los hijos se inmiscuyen en la vida de los padres, ocupando todo su tiempo, aun antes de nacer, desde el momento de la concepcin, hasta que abandonan el hogar familiar. Los padres no protestan porque su hijo se haya inmiscuido en sus vidas, al contrario, dan gracias a Dios por el don de la vida que les ha concedido:

1. Cuando la madre estaba esperando al hijo, se senta mal, no poda comer, todo lo comido lo devolva y tena que guardar reposo. No poda dormir y tampoco dejaba dormir al padre. Los padres tuvieron que aadir a las tareas de sus trabajos y las de su casa, las de la nueva situacin.

2. Los gastos aumentaron increblemente. Todo lo que tenan los padres, se gastaba en el futuro hijo. En un buen mdico que atendiera a la madre, medicamentos, equipo de ropa, utensilios especiales, cuna, coche de nio, etc. para que no te faltara de nada. Incluso tuvieron que adaptar y amueblar una habitacin para el solo y cambiar el automvil por uno ms grande, aunque ms viejo.

3. Desde la primera noche en que naci el hijo, los padres no durmieron seguido. Cada tres horas se despertaban para darle de comer o porque lloraba, sin saber los padres, por qu lloraba.

4. Cuando el hijo empez a caminar y cuando crea que ya saba, los padres siempre tenan que estar detrs de l.

5. Cuando el hijo fue un poco mayor, consideraba a sus amigos unos conocidos y a los padres unos desconocidos.

6. Cuando el hijo se burlaba de los padres, porque siempre le estaban llamando la atencin, sobre las cosas que no hacia bien o que suponan tomar riesgos innecesarios.

7. Cuando los hijos salan por las noches y no llegaban a la hora acordada, lo que obligaba a los padres a pasar la noche, pensando en los peligros que estaban afrontando.

8. Cuando son adolescentes y toman altos riesgos, como el conducir automviles o motocicletas, bajo los efectos de las drogas, del alcohol o a altas velocidades.

9. Cuando son adolescentes y consumen alcohol, trafican en drogas o tienen una vida activa sexualmente, sin haber llegado su momento.

10. Cuando son adolescentes y de sus relaciones sexuales, se producen embarazos irresponsables, con mayores o menores de edad.

11. Cuando estando en edad escolar no quieren estudiar, repitiendo el curso y los padres tienen que pagarlo o aadirles, costosos profesores particulares.

12. Cuando aun siendo independientes civilmente, llevan una vida de escndalo social o dan malos tratos a sus propios hijos o a sus cnyuges.

13. Cuando sus malas acciones producen dolor, pena, vergenza para los padres y familiares y repercuten en su vida profesional y social.

14. Cuando solamente buscan a los padres, para pagar sus facturas de roturas, estudios o gastos extraordinarios.

15. Cuando hacen a los padres responsables subsidiarios de los costos econmicos, legales, sociales o de mala fama, incluso cuando ya no tienen la patria potestad sobre los hijos.

Los padres nunca se arrepienten de que los hijos se hayan inmiscuido en sus vidas y se las hayan cambiado para siempre. No importa que haga solamente unos minutos, que hayan tenido que escuchar de los hijos: No te inmiscuyas en mi vida, djame en paz, no quiero saber nada de lo que me dices. Los padres mientras estn vivos se inmiscuirn en la vida de los hijos, as como los hijos se inmiscuyeron en la de los padres, desde el mismo momento de la concepcin. Se inmiscuyen en la vida de los hijos para corregirles, educarles, formarles en las virtudes y valores humanos y ensearles a que sean capaces de salir adelante en la vida y triunfar como personas de bien.

Se inmiscuye WikiLeaks en la vida de la sociedad, al sacar al aire lo que algunos, con tanto inters quieren mantener oculto, para que no se enteren, los que tienen el derecho de estar bien informados? Los padres deben comentar esas noticias con sus hijos, segn sus edades? Debera haber ms WikiLeaks especializadas en escuelas, hospitales, empresas, organizaciones, etc. para tener bien informados a la sociedad?


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