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Cómo proteger a los hijos educados en virtudes y valores, ante los malos ejemplos de familia
Educadores Católicos /Casos Prácticos y Respuestas breves

Por: Francisco | Fuente: www.micumbre.com

Cmo proteger a los hijos educados en las virtudes y valores humanos, ante los malos ejemplos de familiares y amistades

Qu medidas tienen que tomar los padres, que estn educando a sus hijos en las virtudes y valores humanos, para defenderles de los malos ejemplos y de la vida desordenada y contraria a la moral y a las buenas costumbres, de sus familiares y amigos, y as evitar que les contaminen con su mal ejemplo?

Los padres ante todo tienen la obligacin irrenunciable, de dar a sus hijos la mejor educacin posible, en las virtudes y valores humanos, basada en su ejemplo y enseanza. Tambin tienen la obligacin de proteger a sus hijos, lo ms posible, de las acechanzas malvolas del mal ejemplo y escndalo que irradian algunos familiares y amistades. Aqu entra el choque entre lo que est bien y lo que esta mal, los intereses y costumbres familiares, lo que es familiarmente o socialmente correcto y el antagonismo entre las relaciones familiares y amistosas, con las obligaciones de educacin de los hijos. Es muy difcil que sean compatibles y los padres tienen que elegir, entre estar en un lado u otro de la moral. No se puede servir a dos seores a la vez.

Es imposible y muy peligro, pretender mantener las mismas relaciones familiares y amistosas, con personas cuyo comportamiento choca frontalmente con la educacin que se les quiere y debe dar a los hijos. No es que haya que romper drsticamente las relaciones familiares o amistosas, con los que llevan una vida licenciosa y continuamente estn dando escndalo. A esas personas los padres, tiene que ponerles condiciones innegociables de visita y convivencia con sus hijos. Tienen que negociar con esos familiares y amigos, un plan de actuacin bien preparado, que refleje entre otras cosas, una buena disposicin de arrepentimiento, propsito de la enmienda y satisfaccin de obra, para que haya la posibilidad de una convivencia normal. Si ese plan no funciona, solamente se conseguir la posibilidad de que la contaminacin y escndalo de su estilo de vida, llegue sin frenos hasta los hijos u otros familiares, con el sufrimiento que eso conllevar.

Aunque haya que estar muy cerca de esos familiares o amigos contaminantes, hay que guardar las distancias de convivencia, para que no contaminen a los hijos que continuamente necesitan percibir el buen ejemplo familiar y escuchar buenos consejos, los cuales son ms fciles de dar cuando no hay contaminacin. Los padres tienen que poner una gran valla o distancia, entre los estilos de vida de esos familiares y amigos y la educacin de los hijos, ya que el peligro de contaminacin moral a los hijos, no tiene excusas, atenuantes ni dirimentes.

Situaciones familiares ms frecuentes:

A) Aqu no ha pasado nada. Prefiero la amistad de mis familiares y amigos antes que proteger a mis hijos. Algunos padres piensan que en estos tiempos, cada cual puede hacer lo que quiera y que todo se puede aceptar, porque se tiene que querer al pecador y repudiar al pecado. Que por esa razn todos los familiares y amigos, tienen que aceptar cualquier mal comportamiento de: Divorciarse, convivir en pareja sin casarse, tener relaciones sexuales fuera del matrimonio, emborrachase, drogarse, tener abiertamente uniones homosexuales o lesbianas, realizar abortos, consumir drogas, alcoholizarse, realizar violencia familiar entre esposos o entre padres e hijos, despilfarrar econmicamente, etc.

Los padres no pueden permitir ni aceptar, que los lazos de sangre o de amistad que les unen, con las personas cuya conducta es contaminante, estn por encima del mal ejemplo que dan a los hijos. Tienen que evitar confraternizar con esas personas, que llevan mala la vida pblicamente y que su actitud est yendo en contra de las virtudes y valores humanos, que los padres estn intentando inculcar a sus hijos, tanto con el buen ejemplo, como con las enseanzas personales.

Los padres bajo ningn concepto, buscarn disculpas y cuentos chinos, para explicar a sus hijos que las parejas de los adultos que viven juntos, sin un compromiso matrimonial, son sus tos, ni sus abuelos, ni sus primos, etc. Incluso cuando no sean familiares y sean simplemente amigos, que viven como les parece oportuno, sin importarles el ejemplo bueno o malo que den a los dems. Cualquier pregunta hecha por los hijos, relacionada con el matrimonio, el parentesco y las relaciones familiares, los padres debern contestarla con la verdad, adecuada a la edad y al conocimiento de cada hijo. Lgicamente con los hijos mayores se puede y debe hablar claramente, para que sus valores no se contaminen. En ningn momento deben huir de la pregunta, pues si no se deja bien clara, se est patrocinando la situacin escandalosa de los familiares y amigos. As evitarn los padres, que los hijos crean, que esos tipos de vida son normales y aprobados por sus padres con su silencio, ignorancia o proteccin. Las respuestas claras, contundentes, slidas y bien pensadas, evitarn que esos modelos de vida que ven, les sirvan a los hijos como futura imitacin.

Los padres no pueden contestar -No quiero problemas, no voy a consentir que por educar bien a mis hijos en las virtudes y valores humanos, tenga que contarles que lo que estn viendo y compartiendo en mi familia y amigos, no est bien visto y que es lo normal en la sociedad- -Si me cuestionan que en la Iglesia, en el colegio u otros familiares ms estrictos ,les han contado que ese tipo de vida no es correcta, les cuento una evasiva o les doy un grito. Pongo a mis hijos por debajo de mis familiares y amigos-

B) Aqu si ha pasado algo grave y hay un problema, de mala conducta de los adultos. Tengo que proteger a mis hijos de los familiares y amigos. Primero es la proteccin y educacin de los hijos y despus los dems. El que los adultos consideren normal, llevar una vida ostensiblemente inmoral e impresentable ante la sociedad, no quiere decir que los padres vayan a permitir la exposicin de los hijos, a esa situacin contaminante.

A algunos familiares y amigos ,no les bast con destrozar su matrimonio, ni la vida de su pareja, ni las consecuencias del mal ejemplo dadas a sus hijos. Despus pretenden que todos los descendientes traguen esa situacin y que admitan, que sus andanzas se sigan multiplicando, hasta conseguir que todos los vuelvan a aceptar, como si no hubieran roto voluntariamente una familia y ahora pretendan romper, con su mal ejemplo las siguientes generaciones. La infidelidad en el matrimonio tambin se refleja y deja huellas imborrables en las siguientes generaciones.

Las consecuencias de las malas acciones familiares, nunca son privadas, no las sufren solamente los familiares directos y los amigos, las sufren tambin las siguientes generaciones. Las personas no son islas, por ms que algunos se empeen en decirlo, para auto justificarse. Las personas y sus familias tienen entrelazados los vnculos sociales, afectivos y productivos. Cuando una persona decide acabar con su vida matrimonial, est robando, hiriendo, agrediendo y perjudicando deliberadamente, a sus sucesivas generaciones, las cuales no le pertenecen.

Es cierto que cada uno es libre de hacer lo que quiera, pero sin que las consecuencias tengan que pagarlas sus futuros descendientes, familiares o personas inocentes, como los hijos de los amigos que quieren seguir manteniendo su amistad. Debe darse cuenta, que convierten a todos sus familiares, descendientes y amistades, en esclavos de las consecuencias de esas alegras que tuvieron, cuando decidieron llevar un estilo de vida contrario a la moral.

17 Acciones que deben tomar los padres

1. Conocer que aceptar las relaciones toxicas de sus familiares y amigos, porque dicen que necesitan recibir cario que supla otras carencias de afecto, no debe obligarles a tolerar actitudes de intoxicacin hacia los hijos. Ese cario mal entendido, suele llevar escondido un mensaje de manejo, utilizacin, encubrimiento de maltrato mental y falta de respeto hacia personas ntimamente relacionadas.

2. Convencer los padres a sus hijos, que la denominacin de parentescos que determinados familiares quieren recibir, no es la correcta, ya que no cumplen los requisitos de legalidad, moralidad y costumbres.

3. Ejercer la caridad que hay que tener con las personas, no est reida con la responsabilidad que tienen esos familiares y amigos, afectados por sus irregularidades, aunque las pregonen y hagan patente, en todas sus actuaciones. Los padres tienen la obligacin de mantener la caridad, pero tambin la de defender a sus hijos.

4. Evitar ser manipulados por esos familiares y amigos, que intentan justificar su modelo de vida, hacindose pasar por victimas, en lugar de victimarios, compran voluntades con regalos y cuentanhistorias fantasmales, para producir compasin hacia ellos.

5. Exigir a sus familiares y amigos, asumiendo el riesgo del posible enfado, que mantengan las distancias con sus hijos ,mientras no cambien sus situaciones personales, para evitar que no los contaminen.

6. Explicar los padres a sus hijos, segn las edades, que esos familiares y amigos tan queridos, llevan una vida contraria a las enseanzas y ejemplos que estn recibiendo.

7. Hacer comprender a esos familiares y amigos que llevan una vida pblica disoluta, que su actitud se convierte en un boomerang, debido a que sus acciones, siempre retornan al ncleo familiar, aunque sea en la segunda o tercera generacin. Los que siembran vientos, recogen tempestades, incluso dentro de sus familias.

8. Impedir que utilicen a los ms dbiles de la familia, los nios, trayndoles a su situacin con regalos, para abrir el camino de los dems familiares o granjeando su amistad con simpata, con el objetivo de que esas facetas, anule los otros aspectos malignos de su estilo de vida.

9. Intentar controlar las emociones, sentimientos, carios, etc. y plantar cara a situaciones, aunque se tengan largas historias de sumisin, manipulacin y engao, pero en algn momento, hay que poner fin a esas situaciones, para que no sigan contaminando a los hijos, con relaciones que no les convienen.

10. No caer en la tentacin de buscar nuevas sensaciones, rememorando situaciones idlicas, pasadas hace tiempo con ellos y en otras circunstancias, porque muchas veces impiden identificar los comportamientos txicos, que se avecinan hacia los padres y hacia los hijos.

11. No creer que por la confraternizacin con esos familiares y amigos txicos, pueden conseguir ser sus salvadores y que van a conseguir ,hacerles salir de sus modelos de vida y que cambien a comportarse de manera diferente, sin que sean plenamente conscientes, que ese cambio les podra favorecer, si decidieran escuchar y tomar el camino de ayuda propuesto.

12. No pasar por alto o silenciar, ciertas situaciones de los familiares o amigos, aunque causen un profundo rompimiento en las relaciones, porque siempre ser preferible eso, a que contaminen a los hijos o rompan la armona de los padres, por discutir el posible enfrentamiento con esos familiares y amigos.

13. No sentirse culpables por apartar de sus relaciones, a esos familiares y amigos que perjudican a sus hijos. Tienen que sentirse victimas, de la continua presin que ejercen esos familiares y amigos, para que la situacin de ellos no sea tomada como perjudicial, para con los que les rodean, aunque sistemticamente, se encargan de que les vean como indefensos, ante las posturas morales de la sociedad.

14. Querer a las personas, aunque con lmites y esos estn perfectamente definidos, cuando se trata de hacerse valer y defender la formacin moral de los padres y la de los hijos. Esos lmites tampoco son negociables, con los familiares o amigos. Aceptar con la presencia de los padres situaciones irregulares, significa que poco a poco, se irn bajando las defensas y lo que en un principio pareci que estaba mal, con el tiempo y con el contacto, se va a aceptando como normal, originando que esa forma de ver las cosas, fuera de su justa medida, se transmitir a los hijos en su educacin moral.

15. Reconocer cuando los familiares y amigos, que llevan una va disoluta, utilizan mecanismos de persuasin, para manejar a las personas ms cercanas, para minar la capacidad de decisin de los padres. Esos mecanismos suelen ser: Hacerse las victimas, disminuir o quitar importancia a los hechos, echar la culpa a terceros, utilizar el sarcasmo, burlarse de las actitudes tomadas por los padres relacionadas con la proteccin a sus hijos, etc.

16. Separar claramente, la necesidad de sentirse identificados plenamente, como familia o amigos, porque muchas veces, impide ver lo que supone la convivencia con ellos y su ejemplo ante los hijos, con el enmascarar la realidad por todos los medios posibles, para seguir manteniendo las apariencias y la estructura social, aunque el costo interno familiar, suele ser demasiado alto.

17. Tener la valenta de enfrentarse a sus familiares y amigos, para hacerles ver el mal ejemplo que dan a sus hijos, con su desordenada vida pblica, de manifiesto adulterio o vicios contaminantes.

Cualquier momento es el mejor, para aclarar y terminar ,una situacin familiar o amistosa, que est contaminando la educacin de los hijos. Es ms conveniente enfrentarse a esa situacin, que presenciar como, poco a poco, la situacin irregular se va aceptando sin ponerle lmites, debido a la presencia y continuidad. Cada vez ser ms difcil explicar a los hijos, que las situaciones familiares o amistosas que estn viendo o recibiendo de sus padres, son incorrectas y contrarias a la moral y las buenas costumbres.



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