Menu


La experiencia de fe de Anna Galiena
Esta actriz ha tenido la suerte de que un sacerdote se ocupara de la dirección espiritual de los actores y actrices. Ella no ha sido como tantos otros y otras de su profesión que, por un afán de protagonismo y progresía falsos, se confiesan ateos...


Por: Felipe Santos | Fuente: .



Esta actriz ha tenido la suerte de que un sacerdote se ocupara de la dirección espiritual de los actores y actrices. Ella no ha sido como tantos otros y otras de su profesión que, por un afán de protagonismo y progresía falsos, se confiesan ateos, agnósticos o indiferentes.

¿Qué te ha aportado la fe?

La palabra fe entra en mi vida desde el momento en que tengo que dar vida a los personajes que se me encomiendan. Mis padres pasaban de la religión. Sin embargo, desde pequeña fui a la escuela dirigida por las religiosas Me impactó mucho la figura de la Virgen. Y hoy vivo esta devoción con toda mi alma. Igualmente, las palabras de Cristo dejaban en mí impresiones de que nadie como él ha querido tanto a la humanidad. Por eso me fascina la figura de Jesucristo.

Para mi padre era simplemente un gran filósofo o alguien como Buddha o Mahoma.

¿Estabas fascinada por el misterio?
Además de vivir inserta en la Iglesia y vivir mi fe, comencé a estudiar la religión católica. Entre lo que veía y lo que dice el Evangelio hay una contradicción. Pero esto mismo suponía para mí una revolución interior continua.

¿Qué retienes de lo que has aprendido?
Tuve la posibilidad de conocer a un sacerdote católico, el padre Jim Queen. Se ocupaba mucho de seguir el camino espiritual de los artistas de teatro y de cine. Tenía una gran preparación y una mente abierta. Me enseñó técnicas de meditación y de oración. Me gustaban mucho.

Son cosas importantes para poder vivir en paz contigo mismo y los otros.

Has interpretado diversos films que cuentan historias de temas psicológicos, ¿Cómo has vivido estas experiencias humanamente?
Me ayudaron mucho a vivir los temas dramáticos. Me gustan los papeles de las mujeres que tenían problemas con sus hijos. Es una realidad que me encanta y me hace reflexionar.

Estoy convencida de que estos films, sobre todo la última película "Final rápido" (1994), me han ayudado a pensar sobre la historia de una mujer con cáncer. Me han llevado a pensar en la miseria de los vicios, típico de edad moderna, tan dada a negar la enfermedad, el abandono de la ancianidad y no pensar para nada en la muerte. Mis años en América me han hecho recapacitar en el decaimiento físico y en el aislamiento de los ancianos.

En estos momentos he pensado que el actor puede hacer una contribución para cambiar las cosas. Mi papel de actriz es ponerme al servicio de la personalidad humana.

La Miranda prorsus (1957) dice: "El actor tiene mucha responsabilidad para mejorar el cine y respetar la dignidad del hombre y del artista".


* Para mayor información, visita nuestra biblioteca virtual.

* ¿Qué opinas sobre el tema? Comparte tu opinión.

* ¿Dudas, inquietudes? Pregúntale a un experto

* ¿Te gustó nuestro servicio? Suscríbete a nuestro boletín mensual







Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |